BIOLOGÍA MOLECULAR VS CAPITALISMO

“En economía política la libre investigación científica tiene que luchar con enemigos que otras ciencias no conocen, ya que el carácter especial de la materia investigada levanta contra ella las pasiones más violentas, más mezquinas y más repugnantes que anidan en el pecho humano: las furias del interés privado”. K. Marx. Das kapital.

No sólo en economía política, en Biología, Física, Química, ingeniería…Nada de lo que se hace en este planeta hoy está fuera del Capitalismo. Desde el arte a la ética, filosofía, medicina y por supuesto Ciencia.

El desarrollo histórico de la ciencia ha ido ligado por un lado al desarrollo tecnológico, que a su vez ésta impulsaba, al desarrollo de las fuerzas productivas por tanto, y al subconsciente ideológico propio de la época concreta que genera la máquina intelectual.

EL DIOS GEN

La Microbiología, con mayúsculas, tiene más de 200 años de historia, gracias a esta rama de la biología se han descubierto vacunas, antibióticos, nuevos y mejores alimentos, reciclaje de residuos, con el desarrollo de la biología molecular la insulina humana la producimos por toneladas en matraces gigantes llenos de millones de pequeñísimas células que estaban en el planeta 4000.000.000 de años antes que nosotros, nosotros apenas hemos llegado (1 millón de años). Pues esos microbiólogos que nos enseñaron a lavarnos las manos antes de comer no podían imaginarse que las especies de bacterias que se conocen sean apenas el 10% de las que nos rodean y habitan nuestro cuerpo y el planeta.

O sea que tirando por lo “bajini” existen más de 10 millones de especies de lo que en muchos telediarios llaman “gérmenes”. Pero eso qué significa. Eso significa que cada una de esas especies, es potencialmente un nuevo medicamento, alimento, o tiene la capacidad de degradar algún contaminante o de producir un nuevo tejido, plástico, o sustancia. Tentador ¿verdad?

Los ecologistas denuncian que multinacionales como Monsanto van a la “caza de genes” a las galápagos o al amazonas.

La cuestión es que esos millones de microorganismos no se conocen porque hasta ahora no ha existido la técnica, la capacidad tecnológica para “detectarlos”, aunque muchos científicos lo intuyeran. Sólo grandes multinacionales con gigantescas factorías llenas de robots y computadoras pueden aislar, clasificar y estudiar todos esos “procariotas” llenos de nuevos genes.

Ahora bien, la información genética, ¿de quién es? Si no me equivoco nadie ha patentado y ha hecho suyos los jeroglíficos de las pirámides egipcias. Cuando se descubrieron los jeroglíficos nadie sabía que lo eran, o sea, que aquellos símbolos ordenados poseían información. Primero se analizaron y conocieron todos los símbolos, luego se descifró su significado. Nosotros, a pesar de que se diga que hemos secuenciado ese gran jeroglífico que es el genoma, no hemos sido capaces de superar el primer paso, el de la descripción, ahora viene lo difícil, saber qué dice.

El ser humano ha tendido a clasificarlo todo, a individualizarlo, “divide y vencerás”, para entender y modificar la naturaleza tenemos que simplificarla, dividirla en fracciones infinitas. Nuestro cuerpo se divide en Sistemas, órganos, tejidos, células, orgánulos, moléculas, átomos… Pero solo cuando seamos conscientes que son las interacciones y no las individualidades las que mueven el universo, entonces seremos capaces de empezar a comprenderlo.

Son las interacciones entre dos células las que identifican a esas células. Igual que un objeto de uso no es mercancía hasta que no es demandada y vendida, un linfocito no es una célula defensiva hasta que no ejerce su función, hasta que otra célula le da la señal.

Un ejemplo muy bueno de cómo la ideología y esta simplificación e individualización de la naturaleza condiciona todos los resultados científicos son los líquenes.

Sí, qué es un líquen, es un organismo simbionte. Son dos organismos, de distintos Reinos, hongo y cianobacteria, cuyas similitudes genéticas, fenotípicas y moleculares, son como entre una seta y un geranio, pero si embargo no pueden vivir separados, se nutren, crecen y reproducen juntos pero no revueltos. Pues en biología son considerados especies distintas. Pero lo retorcido es cuando explican por qué están juntos según el pensamiento predominante:

Como según el neo-darwinismo, todas las especies e individuos compiten entre sí, consideran que “comportamientos” como el del liquen son egoístas. O sea, no es que la interacción entre dos organismos produzcan un ente nuevo, que nada tiene que ver con los dos organismos, y con características que le permiten sobrevivir en los ambientes más inhóspitos. Sino que ambos organismos se “aprovechan” el uno del otro, el máximo, hasta el límite de su propia supervivencia. El resultado es el mismo, pero las connotaciones de la segunda “teoría” son muy peligrosas, sobre todo si estos darvinistas se aproximan al “neo-darwinismo social”.

MONEY-MONEY

Yo invento o descubro algo nuevo, lo patento pagando por ello, y todo el que quiera utilizar ese descubrimiento debe “pasar por caja”.

Leo en la pagina del MEC: “Para lograr el desarrollo del conocimiento es necesaria la interacción de todos los agentes sociales”, esto significa que parte de la mitad del 1.1% del PIB que se dedica a I+D en lo civil (el otro 0.5 se dedica a investigación militar) se lo lleva la empresa privada, directamente quiero decir, porque el otro 0.5 se lo llevan las multinacionales más o menos indirectamente. Me explico:

Un proyecto de investigación en un laboratorio con un par de doctores y 2 ó 3 becarios, puede ser de unos 70 mil € al año (cifras muy variables). ¿Dónde va todo ese dinero? Pues se gasta en consumibles, tecnología, etc. O sea va a las 4 ó 5 multinacionales que dominan el mercado de biotecnología en el mundo.

Cree la sociedad y muchos científicos que la Ciencia es la creación de conocimiento y sabiduría en un ámbito alejado de los problemas e injerencias sociales, políticas y económicas. Nada más lejos de la realidad, todo científico, como ser humano que vive en el capitalismo, es capitalista, piensa capitalismo, sueña capitalismo por lo tanto toda creación suya está puesta al servicio del sistema, es más, no existiría si no fuera así. No puede existir una ciencia al servicio de la humanidad en un sistema capitalista, es totalmente falso que los biólogos moleculares estemos buscando la erradicación del SIDA, en realidad estamos desarrollando los medicamentos que palian la enfermedad y que la curarán, pero todo esto es mucho más macabro que el simple hecho de que una terapia anual contra el SIDA cuesta entre 6000 y 9000 $, cuando Brasil y la India lo pueden fabricar por 600 (con beneficios). En realidad se investiga y desarrolla para generar riqueza a corto y medio plazo, para aumentar los beneficios de los accionistas de las grandes multinacionales, para que millones de personas en el mundo dependan de la dosis de cócteles antiretrovirales o paracetamol, o sea para que naciones enteras dependan además de económicamente, tecnológicamente y farmacológicamente de los estados dominantes, (relación camello-yonki) de precisamente aquellos que además de drogas, fabrican un modo de vida y de muerte. Fabrican una moral, educación, ética, pensamiento, política, arte, religión, deporte, drogas, música, tecnología (esta pero no aquella), libertad, enfermedad, salud…IDEOLOGÍA

Muchos pensareis, ¿cómo que salud y muerte?

SALUD: En los últimos 20 años han surgido las alergias. En el siglo pasado el asma se consideraba una enfermedad rara, hoy la sufren el 20 % de la población de los países “ricos”, se cree que en el 2020 la mitad de las personas europeas, estadounidenses y japoneses sufriremos algún tipo de alergia.

Hace 50 años en Jaén no había alérgicos al polen del olivo, de hecho no conozco a ningún agricultor entrado en años que lo sea. ¿Eso es porque estaban expuestos a menos toxinas? Lo dudo mucho, los abonos artificiales y los pesticidas se usan indiscriminadamente y con menos precauciones desde hace décadas.

Muchas organizaciones ecologistas culpan a la contaminación, la alimentación, los transgénicos, etc. Pues no, es la HIGIENE. En cualquier ciudad latinoamericana la población está expuesta a tantas toxinas o más que en… Madrid o Nueva York, sin embargo hay menos alergias.

Parte del sistema inmunológico, la Inmunoglobulina E, los mastocitos, y otros nombres raros responsables directos de los síntomas de las alergias, se han dedicado desde siempre a protegernos de parásitos macrocelulares, visibles, o sea gusanos, solitarias, lombrices y otros bichejos desagradables. ¿Cuántos de los lectores menores de 40 años hemos tenido lombrices?, pocos, muy pocos.

Esas células paseando por nuestro torrente circulatorio, buscando en vano algún gusanito que cargarse están bastante aburridas, tanto que se entretienen en atacar organismos y sustancias inofensivas, por ejemplo los tan temidos ácaros.

Evidentemente esto es una simplificación de lo que veíamos al principio, son todos los factores físicos, químicos y biológicos los que conforman al organismo. Si alguno de esos factores falla, el sistema se desplaza. Si se quitan elementos y se añaden nuevos, el sistema se reequilibrará o se “destruirá”.

Se han hecho experimentos en personas con un tipo de enfermedad autoinmune, con características parecidas a una alergia alimentaria. A estos enfermos se les ha administrado huevos de un gusano intestinal de cerdo, estos parásitos intestinales en humanos no son capaces de llegar a adultos, pero sí producen una fuerte activación inmunológica intestinal. Pues a estos pacientes les ha mejorado ostensiblemente la enfermedad. ¡Se les ha curado con enfermedad!

¿Qué es hoy día la Higiene sino consumo? Echemos un vistazo a nuestro armario de productos de limpieza, 3 tipos de lejía, no se cuantos detergentes, lavavajillas antibacterias, champús, geles de pH neutro 4.5 (es el colmo de la ignorancia), pasta dentífrica, elixir bucal, desodorantes, esterilizantes, y un largísimo etc.

En Cuba tienen la esperanza de vida más larga del continente americano, ¿creeis que tienen de todo eso?

MUERTE

El aumento en 50 $ de la renta per capita en cualquier país africano supone el aumento en 20 años de la esperanza de vida.

Sin embargo en Europa, EEUU y Japón se gastan miles de millones de $ en terapias absurdas, inocuas o incluso totalmente equivocadas. Quiero poner un ejemplo, pecando de tecnicismos:

Para determinadas enfermedades auto-inmunes, donde nuestro sistema defensivo (inmune) ataca al propio organismo, se están utilizando fármacos inmunosupresores, con un coste de ¡700€ al mes! ¡Viven más personas de estas enfermedades de los que mueren por ellas!

Sin embargo, muchos científicos sabemos que es precisamente el sistema inmunológico el que tiene la capacidad de regular, y por tanto disminuir ese ataque a lo propio. Evidentemente si eliminamos lo que nos daña, evitamos parcialmente el perjuicio, pero a la vez estamos dañando lo que nos protege. No podemos imaginar los costes médicos, económicos y sociales que eso tendrá en un futuro cercano.

¿Entonces por qué la ciencia va por ese camino? Porque las empresas farmacéuticas ganan mucho dinero con ello y los científicos investigan lo que las multinacionales quieren.

Imaginad que tengo una idea maravillosa, que será la solución a la malaria. Necesitaré desarrollar una Técnica, personal y determinados reactivos e infraestructura, vamos, hablando en plata Medios de Producción. Si esta investigación necesita de algunos años de trabajo sin ningún resultado, la inversión está difícil.

1 de cada 50000 niños tienen una inmunodeficiencia, enfermedades diversas, la más grave llamada SCID es comúnmente conocida como “niños burbuja”. Son niños cuyo organismo es incapaz de defenderse de una infección cualquiera.

Fue en los `90 cuando sobre estos niños empezó a utilizarse la terapia génica. Son situaciones extremas en los que no llegan a vivir más de 2 años sin tratamiento. La terapia génica, tan presente en los medios de comunicación entonces como la panacea a todos nuestros males, hoy nadie habla de ella, excepto en las revistas científicas.

A lo que iba, en los últimos 15 años se ha estado experimentando con cientos de niños recién nacidos, se les extrae la médula, que es donde se producen las células sanguíneas, se pone en contacto con virus que contienen el gen sano, estos virus infectan las células con el gen mutado. El gen sano se mete en cualquier zona del genoma, y la médula vuelve a reintroducirse en el enfermo.

1 de cada 10 niños que han sido así tratados han desarrollado leucemias, porque, y se ha visto a posteriori, el gen “sano” se introduce en protooncogenes, zonas muy sensibles que mutadas producen tumores. Algunos de estos niños han muerto. Iban a morir de todas maneras, pero en vez de diarrea, de cáncer.

¿Dónde está el límite? Bueno, el límite lo pone el sistema, es evidente, pero en nuestro sistema actual tampoco está muy claro.

CÉLULAS MADRE, CLONACIÓN Y TRANSPLANTES.

España es el país de Europa con más donantes de órganos. De vez en cuando los medios nos lo recuerdan y felicitan. Pero, ¿de qué hay que alegrarse? Cada donación supone una muerte, pero no una muerte cualquiera, tiene que ser la de una persona sana, cuanto más joven mejor, y que en su fallecimiento no se haya estropeado demasiado. Eso es sinónimo de “joven muerto en accidente de moto”, porque para que los órganos del donante sean válidos se necesita: muerte cerebral, que no vascular del donante; persona más joven y sana que el receptor, y más o menos compatible genéticamente, aunque esto último ya no es tan necesario. Estos requisitos sólo los cumplen muertos jóvenes en accidente de tráfico e infarto cerebral, y para de contar.

Yo clamo por que se acaben las donaciones ¡ya!

Qué es una “célula madre”. Todos sabéis que en el momento de la fecundación, con la fusión del espermatozoide y el óvulo se genera un zigoto que se divide en células exactamente iguales, pero sin crecer en tamaño. Cada una de esas celulitas que forman el embrión tienen la potencialidad de convertirse en cualquiera de los tejidos que existen en el cuerpo. Se da la peculiaridad de que algunas de esas células, poquísimas, mantienen esa potencialidad toda la vida, pero lo difícil es detectarlas, ¿dónde está Wally?

Clonación: Muy básicamente consiste en extraer el material genético de cualquier célula de nuestro cuerpo y meterlo en un óvulo, que estimulado genera un embrión, genéticamente idéntico al que generó el individuo del que se extrajo la célula. Ese conjunto de células tiene capacidad de convertirse en cualquier tejido, por lo que bien dirigido hormonalmente podremos conseguir tejido pancreático, donde entre otras cosas se produce la insulina, pero con la particularidad de que es nuestro, es idéntico y nuestro cuerpo no lo reconocerá como extraño, no se producirá rechazo. Hasta aquí perfecto.

Esto se ha conseguido en ratones, y muchas asociaciones de diabéticos claman por el uso de embriones y células madre para curar su enfermedad. Pues en estos ratones se ha injertado ese tejido del que os hablaba en el páncreas, el nivel de glucosa en sangre ha vuelto a valores normales, pero en cuestión de semanas el páncreas es otra vez destruido, ¿por qué? Porque la enfermedad no es la diabetes, sino el ataque al páncreas por el sistema inmunológico.

Pues durante décadas se han gastado ingentes recursos para desarrollar las técnicas de clonación celular, sin invertir en investigación básica: Inmunología y Biología molecular, pero no solo, también Matemáticas y Física, Ecología y Etología, etc. No son los genes los que fallan, es el equilibrio del sistema, los distintos factores cuya interacción generan un todo.

Desde la teoría de la relatividad de Einstein, la física ha descrito que las leyes que rigen en una escala no pueden ser utilizadas para explicar las de otra. A nivel atómico no rige la ley de la gravedad.

TRANSGÉNICOS

Desde que el ser humano empezó a domesticar a la naturaleza, hace unos 30 mil años, hemos seleccionado a nuestro alimento vivo según sus características. Hace 30 mil años no existía el trigo ni la cebada, las gallinas, las vacas, las ovejas, cabras, perros, gatos, etc. Y cuando digo que no existían, es literalmente, había animales que se parecían a las vacas. Pero la diferencia genética entre una vaca lechera y el animal que entonces más se le asemejara es enorme, más que la que diferencia entre una persona de esos días y una actual, probablemente.

Esa variación la hemos conseguido artificialmente los humanos durante miles de generaciones, cruzando a los mejores individuos no solo de la misma especie, si no de incluso distintas. Por ejemplo el trigo surge del cruce de dos especies distintas de gramíneas, o el mulo del caballo y el asno. Qué pensaríais de que se cruzara (si no se ha hecho ya) un chimpancé con un humano, no ejemplifico los sexos. Pues eso es una mula, el cruce de un caballo y un asno (de sexos diferentes claro). Y así tenemos las sandías, los pepinos, calabazas, nectarinas, almendras…

Todos los frutales que se cultivan tienen el tronco de avellano y las ramas del frutal correspondiente, mediante injerto, son lo que se llaman quimeras.

A lo que quiero llegar es que llevamos miles de años haciendo ingeniería genética, generando transgénicos. La diferencia es que ahora utilizamos técnicas de biología molecular en vez de genética clásica, ésta última es más intuitiva, pero qué es la biología molecular:

Cuando escogemos dos animales para cruzarlos y obtener una característica (fenotipo a partir de ahora) mejorada, lo que se hace es seleccionar los genes que dan ese fenotipo y transmitirlos a otra generación. Lo que hace la biología molecular es detectar el gen, cortarlo e introducirlo en un organismo receptor, que puede ser de la misma especie o de otra (como el caso del trigo).

El 1% de la población mundial es celíaca, personas alérgicas al gluten del trigo, todos los años mucha gente muere por consumir avellanas o marisco y a nadie se le ocurre prohibir estos alimentos.

Por otro lado tenemos en Europa grandes extensiones de tierra sembrada con maíz, patata, tomate, etc. O media América llena de café. Cuando son especies vegetales de otros continentes, otros ecosistemas, que cambian las características del suelo, que compiten con especies autóctonas de la zona…

¿Por qué hago esta demagogia barata?

Porque estar en contra de los transgénicos, es como estar en contra de la física porque fue la disciplina que descubrió la fisión nuclear con la que se desarrolló la bomba atómica.

El transgénico es una herramienta con la que, primero conocer mejor la biología de lo que somos, segundo nos da soluciones a problemas como la diabetes, desde hace solo 20 años se produce insulina humana transgénica, no se tiene que purificar de cerdos como antaño. Y tercero, es la esperanza de producir tomates sanos, sabrosos e inocuos con la mitad de agua y sin pesticidas ni abonos.

El problema es que todos esos ecologistas, verdes y socialdemócratas de sillón, no ven (o no quieren ver) que el problema no es la técnica sino el porqué, para qué y quién desarrolla esos alimentos. O sea es una cuestión Política (con mayúsculas por favor).

A todos esos que despotrican contra la ingeniería genética les pido que mañana mismo se hagan vegetarianos, porque el gran problema ambiental en el mundo es el consumo de carne. Una vaca interviene más en el efecto invernadero que un coche, y la biomasa, las calorías que consume para crecer son las mismas que necesitan varias personas.

Si queremos que los 6500 millones de personas tengan la misma dieta que nosotros, sin obesidad, equilibrada, necesitaríamos varios planetas. Y ojo, no estoy hablando de residuos, petróleo y derivados, despilfarro, me refiero a una sociedad ideal sin petróleo, sin coches y sin embalajes, donde se recicla todo. Sería insostenible nuestra dieta. Pues una dieta equilibrada de esa cantidad de gente pasa necesariamente por una agricultura autosuficiente, y en zonas concretas, por el cultivo hidropónico de transgénicos.

BIOÉTICA:

Como he dicho antes, nada está por encima, fuera del Sistema, de la época histórica a la que pertenece. Pero como proceso dinámico que es la historia, no se termina una época y empieza otra, sino que ambas se superponen. El capitalismo va sustituyendo al Feudalismo, y lo digo en presente contínuo, porque todavía no ha terminado.

En la ética pasa esto, tenemos una moral cristiana, feudal, y lo moderno, lo trasgresor en ese ámbito es realmente burgués.

Como ejemplo voy a utilizar los embriones, la clonación y las células madre que ya he mencionado.

¿Qué es en biología un embarazo?

El organismo femenino está expuesto a agresiones externas continuamente, el sistema inmunológico reconoce lo extraño, lo “no propio” y generalmente lo destruye. En el organismo femenino cuando se produce la fecundación y el implante del embrión en el útero lo que objetivamente está sucediendo es que un ente totalmente extraño y distinto genéticamente está creciendo en y del organismo huésped.

De hecho, y esto los conservadores, la moral feudal, no lo saben, el 50% de las fecundaciones que se producen son rechazadas, eliminadas y expulsadas por el sistema inmunológico de la “madre”. Eso se produce 7 días después de la fecundación, de que el espermatozoide encontrara al óvulo en las trompas de Falopio.

A esto no se le considera aborto, porque la mujer no lo detecta, pasa por una menstruación.

Del restante 50%, entre un 20 y un 30% muere antes de los 3 meses, dependiendo de la fertilidad materna y vigor fetal.

Por lo que todos esos embriones congelados, a los que los muchos llaman “seres vivos”, habrían tenido un 25% de posibilidades de llegar a serlo.

Conforme se van conociendo las posibilidades terapéuticas que las células madre provenientes de embriones darán, el “sentir” de los científicos, políticos y la sociedad es que estos embriones no son seres, no tienen alma, ni nada de eso. O sea se basan en una racionalidad.

Y efectivamente el uso de técnicas de clonación en células madre para investigación se está generalizando, enfocado a varias enfermedades:

Cáncer, Enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, Diabetes y transplantes de órganos.

Cáncer: Es una de las principales causas de enfermedad en países con una esperanza de vida superior a los 65 años.

CONCLUSIÓN:

El materialismo tradicional consideraba a los individuos aislados que luego formaban una asociación cívica. Marx consideraba a la humanidad desde el punto de vista más orgánico de la sociedad humana o de la humanidad socializada.

De la misma forma que para la biología moderna, el Gen, ente supremo, tiene a la célula y su desarrollo en su secuencia. Y la función de una proteína está determinada por su composición, o sea, por la secuencia del gen que la codifica. Esto es falso, tanto el ADN (ácido desoxiribonucleico), como el resto de componentes y factores de una célula, desde las proteínas hasta la temperatura, son elementos que interactúan, participan y conforman un TODO que es la célula, o el organismo.

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