“El País” del 4 de abril publica: Los contratos temporales que pasen a fijos tendrán despido más barato.

Claro, pero ¿qué es un contrato temporal? Pues a parte de una putada para el que lo tiene, significa que toda su vida está condicionada por esa fecha que llegará. Pero ese día en el que se te acaba el trabajo está definido, está rojo en el calendario. Y se puede decir que por regla general uno está relativamente tranquilo hasta que llega ese día.

¿Y por qué los y las trabajadoras preferimos un trabajo estable? Pues porque nos permite tener vida más allá del curro. Nos permite independizarnos, formar familia o no, vacaciones, casa, tranquilidad en definitiva.

¿Que diferencia por tanto un trabajo temporal de uno estable? Aunque parezca de perogrullo, cuando un trabajador tenía un contrato indefinido, se sentía con la tranquilidad de que en condiciones normales y si trabajaba correctamente no se le iba a acabar el salario. Sin embargo con el nuevo tipo de contrato indefinido que están firmando sindicatos, gobierno y patronal; al reducir el precio del despido a 33 días por año trabajado con un máximo de 2 años, en realidad el empresario te podrá echar cuando quiera, o sea, cuando no te necesite. Por lo que es peor que tener un contrato temporal, porque por lo menos sabes cuándo se termina este.

Este contrato indefinido de fomento de empleo no reduce la temporalidad sino que la lleva a su máxima expresión, el despido libre.

Siguiendo con la noticia de “El País”, dice: ”…solo los contratos temporales firmados antes de enero se benefician de los 33 días(frente a los 45 ordinarios)”. Ahora resulta que un contrato temporal con un despido más barato del habitual es un beneficio. Está claro para quién, para la patronal, a quién muy bien representan El País y su “brazo político” el PSOE.

Todo este embrollo de números y tipos de contratos sirven para que los empresarios ganen más, para reglamentar la explotación, o como eufemísticamente dice el FMI presidido por Rodrigo Rato, para aumentar la competitividad de las empresas españolas. Y mientras, la media de beneficios para empresas españolas se situó en 2005 un 20% por encima de los beneficios de 2004, mientras que los beneficios de la banca se han disparado un 52% con respecto al año pasado.

Pobrecitos los empresarios, si es que como sigamos pidiendo los trabajadores no van a llegar a fin de mes…

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