300 es insultante. Y los que la defienden lo hacen diciendo que “no se pretende ser fiel a la Historia, que es la versión de un comic”. A mí me da igual, si lo pretende es falsa, tendenciosa y bastante fascista; y si no, pues también.

En realidad es una peli de rambo pero disfrazado, los buenos con tabletas de chocolate por torso y los malos vestido igualitos igualitos a los malos de ahora.
Los buenos son libres (no tenían esclavos), morales (fieles y monógamos, con sus excepciones), valientes y heroicos luchadores por la libertad. Repito, me da igual que fueran o no así los espartanos.
Lo que nos enseñan y por tanto lo que vemos (consciente o inconscientemente) es la división entre occidente y, oriente, casualmente se estrena durante los prolegómenos de una más que posible guerra con Irán.
Los espartanos guapos (menos el jorobao) y monógamos, a veces cornudos, que !luchan hasta la muerte por la democracia! ¿A qué me suena?

Asocian visualmente, con mucha agresividad, a tios con turbante con la depravación, la traición, “la homosexualidad y travestismo” (como si eso fuese denigrante)…
Pero es que si el Jerjes parece una “reina o diosa del desierto”, llena de piercings.

Se oyen expresiones como: “esta será una era de libertad”, “300 familias que sufren por nuestros derechos”, “los soldados tienen que resolver determinados problemas”, y los malos malosos: “iremos a Grecia y quemaremos todos vuestros pergaminos, mataremos a todos vuestros poetas y filósofos y haremos esclavas a vuestras mujeres”. Bueno, y no puede faltar el machismo en los persas (¡y además de machista era negro!), el sexo , y un tio que se cree un Dios. Ahí se han equivocado, al que le habla Dios es a Bush. Ay! Perdon.

Es una de las películas más fascistas y peligrosas que he visto últimamente, más peligrosa que los mundos de yuppie.
Si no leer esto de un “crítico de cine más”:
Pero aún sorprende más es la incorrección política de 300, su condena sin paliativos de la degeneración, la mediocridad y la cobardía, así como el continuo recordatorio –una voz en off acerca la épica a los ojos y a los corazones de los espectadores- de que un puñado de hombres valientes, en un momento de la historia, tuvo el coraje de luchar y dar su vida por la civilización y la esperanza.

Es el mismo mensaje –modernizado– de El Álamo de John Wayne, y su actualidad, completa. Y como en El Álamo, el grito de la victoria final es ¡Recordad a los trescientos! (¡Recordad El Álamo!). Jerjes fue derrotado y la civilización griega y Europa entera se salvaron de la barbarie.

Sin duda, uno de los espectáculos del año, que nadie debe perderse antes de que a algún progresista radical se le ocurra prohibir la película.

Bárbaros, eso es lo que eran los persas
Os recomiendo:
http://es.wikipedia.org/wiki/300_(pel%C3%ADcula)

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