Se me pusieron los pelos como escarpias cuando leí la noticia de que Roche dejaba de suministras medicinas a hospitales griegos por falta de pago. Aquí lo podéis ver en The Wall Street Journal del 19. Días después de la noticia no hay ninguna mención al tema en portales como Rebelion o Kaos. Me preocupa. Creo que ha pasado desapercibida, y esta no es una noticia más de las multinacionales farmacéuticas haciendo de las suyas.

Desde la “izquierda” se habla mucho del tema de las patentes, de impulsar los genéricos. Incluso la La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Publica (FADSP) lo que dice con respecto a lo de Grecia es que nuestro país permita que otras industrias fabriquen los fármacos, levantando la protección de las patentes. Pero es que este tema no es como elegir gasolinera o marca de champú de pelo, es que no hay donde elegir.

Como ejemplo de que el meollo del asunto no está en las patentes es lo que pasa en este bendito país donde vivo, EEUU. Hay un fármaco llamado cytarabine, que se lleva utilizando durante décadas para el tratamiento de leucemias. Hoy en día es el fármaco más eficaz. Y además es el más barato. Hace años que se terminó la patente y un ciclo de quimioterapia con este medicamento (2gr) cuesta ¡16$!. Sin embargo, a pesar de ser un fármaco sin patente y muy barato cada día es más difícil de conseguir para los hospitales. Simplemente porque no les sale rentable y como en este mundo las cosas no se hacen pasa usarse sino para venderse, pues pasa lo que pasa.  Por lo que la cuestión realmente no es la patente, sino la producción de los medicamentos. Y es que la mayoría de los nuevos compuestos que se están desarrollando o bien no son necesarios (apenas alargan unos meses la vida del paciente), o son “cronificadores” como dice el premio nobel Richard J. Roberts.

Por esto mismo ha pasado casi desapercibida la noticia de Roche. Esta multinacional está entre la docena de empresas (Big Pharma) que controlan el 50% del mercado mundial de medicamentos. Sus beneficios, los del Big Pharma, superan al complejo militar industrial, por cada euro invertido en la fabricación de un medicamento, ellas ganan mil en el mercado. Su poder, como podréis imaginar es enorme. Pero no es sólo una cuestión de medicamentos. Estas multinacionales suministran todo el material necesario para la investigación biomédica, y lo que es más importante, para el diagnóstico. Si de la noche a la mañana los hospitales (griegos o españoles) dejaran de recibir de Roche (y todas sus filiales o distribuidoras) tendrían que cerrar. No sólo no habría medicamentos básicos, sino que no habría material de diagnóstico. Qué pintan aquí las patentes, nada. El problema es el monopolio en la producción. Estamos hablando de la fase superior del capitalismo, el imperialismo, donde lo productivo y lo financiero es uno (y trino porque hay que añadirle el monopolio). No nos engañemos, ninguna socialdemocracia sería capaz de combatir a este gigante con las reglas de juego actuales. Si Roche dice que no vende, sólo una revolución muy radical, con expropiación de las empresas farmacéuticas españolas (la mayoría catalanas por cierto) salvaría del desastre sanitario. Nota: La Grifols, una de las multinacionales catalanas, ha comprado una farmacéutica donde vivo. No comment.

Los pueblos no sólo están en manos de las financieras, sino de sus hijas pródigas las farmacéuticas. Cualquier gobierno caerá arrodillado antes semejante chantaje.

¿Creéis que su influencia para ahí?

Financian golpes de Estado. Es casi seguro que el lobby farmacéutico metió la mano en el golpe en Honduras que largó a Zelaya, todo porque decidió comprar genéricos.

Se lucran de la investigación pública mediante precios abusivos de tecnología que previamente había sido desarrollada por lo público (impuestos). Pero es que además “financian” la publicación científica. Las grandes revistas científicas se financian de varias maneras. Por un lado de lo que cobran por publicar. Sí, los investigadores pagamos por publicar, o sea los ciudadanos con sus impuestos. Y además con la publicidad se tienen que llevar un buen pico. Si veis la página de Nature, la cabecera es de Roche. Y como se suele decir, no muerdas la mano que te da de comer. Las investigaciones en las que Roche tenga intereses económicos, véase en ensayos clínicos de nuevos medicamentos, los editores serán bizcos ante posibles dudas en los resultados, la metodología, etc.

Seguir a estas alturas mareando la sopa boba con que si lo público es mejor que lo privado es absurdo. No hay público o privado, son intereses de una misma clase. Son el mismo poder con ¿distintos? gestores. No hay libertad de cátedra, no hay sanidad pública, se privatizó cuando pasó a depender del capital y de eso hace muchos años. La sanidad es privada en tanto que produce capital pero es gestionada por la administración. Es un flujo constante de dinero, es pura plusvalía canalizada. Para que hubiera sanidad pública todo lo relacionado con la salud debería ser desarrollado, producido, gestionado, innovado por poderes emanados del pueblo, sin beneficios económicos, sin monopolios. Y eso no ha sido así desde hace mucho tiempo. Lo mismo pasa con la investigación. Y de otra manera con la educación (el 50% de los colegios catalanes son concertados, privados).

El actual ataque salvaje del Capital sobre los trabajadores al que llaman eufemísticamente crisis nos puede llevar a unos años de guerra civil popular muy sombríos. Las tiritas ya no valen. Primero la casa, después el trabajo, ahora la salud.

Anuncios