27 de marzo de 2012

Ethan McCord

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
16 de abril de 2012

Mientras servía en mi 2ª unidad del 16 batallón de infantería en Nueva Baghdad, Irak, recuerdo vivamente el momento en el 2007 cuando nuestro comandante de batallón entró en la habitación y anunció nuestras nuevas reglas para entrar en combate:

“Escuchad, desde ahora tenemos un nuevo procedimiento estándar de operaciones (SOP por sus siglas en inglés) en el batallón: Cada vez que el convoy es golpeado por un dispositivo explosivo improvisado (IED por sus siglas en inglés), quiero que se abra fuego en todas direcciones, a 360º. ¡Matáis a todo [con énfasis] el que esté en la calle!”

No fuimos entrenados exhaustivamente para reconocer una orden ilegal, o sobre cómo informar de una. Pero muchos de nosotros no podíamos creer lo que se nos acababa de decir que teníamos que hacer. Aquellos de nosotros que sabíamos que era moralmente incorrecto nos esforzábamos por encontrar una manera de evitar disparar a civiles inocentes, a la vez que evitábamos la repercusiones de los sub-oficiales que imponían la estrategia. En tales situaciones, muchos de nosotros disparábamos nuestras armas a los tejados o a vehículos abandonados, dando la impresión de que estábamos siguiendo el procedimiento.

El 5 de abril de 2010, ciudadanos estadounidenses y gente de todo el mundo obtuvo una muestra de este procedimiento de operaciones estándar cuando WikiLeaks sacó a la luz el ya famoso vídeo Asesinato Colateral. Este vídeo mostraba la horrible y totalmente innecesaria matanza de civiles iraquíes desarmados además de periodistas de Reuters.

Yo formaba parte de la unidad responsable de esta atrocidad. En el vídeo se me puede ver intentando llevar niños heridos a un lugar a salvo después del ataque. Saqué de la horrible escena a una chica y un chico jóvenes. Ambos fueron gravemente heridos por disparos. Mucho más tarde, después de que WikiLeaks publicara el vídeo, vi a ambos entrevistados en televisión – los dos sobrevivieron. Pero perdieron a su padre. El vídeo publicado por WikiLeaks se ha difundido públicamente. Intentar tapar este incidente es algo que merece investigación penal. Quien sea que lo reveló para mí es un héroe americano.

El soldado de primera clase Bradley Manning lleva cerca de dos años confinado por la acusación del gobierno de que él filtró a WikiLeaks que después se publicó, el vídeo y montones de otros documentos clasificados.

Si el soldado Bradley Manning hizo lo que se le acusa, entonces es claro – de las conversaciones que son atribuidas a él – que esta decisión fue motivada por una agencia consciente y política. Estas conversaciones supuestamente describen cómo el soldado Manning tiene la esperanza de que esas revelaciones resultarán en una “discusión internacional, debates y reformas.”

Los contenidos de las revelaciones de WikiLeaks han retirado la cortina que cubrían la degradación de nuestro sistema democrático. Se ha convertido en algo totalmente normal para los que toman las decisiones promulgar políticas, estrategias diplomáticas y operaciones militares en el extranjero, procedimientos que son hostiles a los ideales democráticos en los que nuestro país fue fundado. El incidente del que yo formé parte – que sale en el vídeo del Asesinato colateral – se vuelve más terrible aún cuando comprendemos que no fue una excepción. Cuando los soldados tienen un mal momento tragando todos los horrores de la realidad dentro de la que regularmente se nos ordena operar, se nos dice que tenemos que ser fuertes – y hay repercusiones si no lo hacemos.

Cuando hablé con mi sargento después del incidente, me reprendió diciéndome que necesitaba tragármelo, y otro montón de cosas horribles. No hay mecanismos adecuados para que los soldados lleven esos asuntos arriba en la cadena de mando. Bradley Manning supuestamente describió (en las conversaciones grabadas) un incidente donde se le ordenó entregar a académicos iraquíes inocentes a interrogatorios policiales tristemente conocidos, por el delito de publicar una crítica política a la corrupción del gobierno titulada: “¿Dónde fue el dinero?” Su comandante le dijo que se callara e hiciera su trabajo.

Tenemos que cambiar este tipo de políticas y procedimientos en las operaciones. Para hacer eso, necesitamos saber la verdad sobre lo que está realmente pasando. Necesitamos información. Por eso es por lo que necesitamos informantes.

>Todos tenemos que hablar en favor de Bradley. No podemos dejar que nuestro gobierno castigue a un verdadero héroe sólo porque se avergüenzan de la verdad.

Este artículo apareció originalmente en bradleymanning.org, la página web de la red de apoyo a Bradley Manning.


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