10 de junio de 2012
Glen Greenwald

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
22 de julio de 2012

Varias cosas recientemente relacionadas al tema de la asquerosa propaganda mediática de EEUU y las políticas de seguridad nacional de Obama.

(1) Tengo hoy un artículo de opinión en The Guardian sobre cómo los medios de comunicación estadounidenses han estado formando parte, repetida e intencionadamente, de los abusos propagandísticos de la administración Obama, y está enfocado en las destacadas primicias informativas que adulaban a Obama y que hace poco publicó el The New York Times.

(2) En el Guardian de ayer, Jameel Jaffer y Nathan Wessler de la Unión por las libertades civiles americana (ACLU por sus siglas en inglés) tienen un estupendo artículo de opinión sobre cómo la administración Obama (blindando su conducta al escrutinio público a través de amplios llamamientos al secretismo al tiempo que filtraba información de manera selectiva) está deliberadamente distorsionando a la opinión pública sobre sus ataques con aviones no tripulados (“Primero fue la campaña “de asesinatos selectivos”, y después la campaña de propaganda selectiva”).

(3) Esta mañana fui testigo de uno de los más flagrantes y repelentes ejemplos de repugnante propaganda gubernamental que nunca he visto, enmascarada como periodismo objetivo, cuando vi en el blog de Andre Sullivan este elegante vídeo de 4 minutos producido por Newsweek y The Daily Beast, que tiene como protagonista al reportero de Newsweek (y su anterior jefe de redacción) Daniel Klaidman. Literalmente, duele el verlo, pero por favor haz lo posible para aguantar los 4 minutos, ya que tengo unos pocos puntos y preguntas sobre el mismo a continuación:
http://c.brightcove.com/services/viewer/federated_f8/271557391
¿He exagerado, o es tan manipulador y repulsivo como dije? ¿Cómo, ni remotamente, se puede justificar (usando los estándares de “periodismo objetivo” que esos medios de comunicación invocan constantemente) que Newsweek produzca un vídeo que no tiene otro objetivo que justificar, glorificar, y defender los ataques con aviones no tripulados de Obama en otros países? ¿No es este uno de los ejemplos más claros que haya demostrando que a “los periodistas objetivos” como Daniel Klaidman del Newsweek se les impide expresar sus opiniones (a menos que la opinión expresada sea que las acciones del gobierno de los EEUU están justificadas y son nobles? Eso es por lo que Chris Hedges fue expulsado del The New York Times por oponerse al ataque a Irak mientras John Burns fue venerado y hecho jefe como corresponsal de guerra después de que apoyara el ataque: que los periodistas estadounidenses den su opinión está totalmente permitido, siempre que se limiten a defender las acciones oficiales. ¿En qué manera imaginable puede ser que el rol adecuado del Newsweek y de sus “reporteros” de seguridad nacional sea producir agitación y propaganda melodramática que enérgicamente toma la posición del Gobierno de los EEUU en polémicas muy controvertidas que se dan en ese momento?

Y después tenemos el contenido en sí mismo. Klaidman (ahora en medio de la promoción de su nuevo libro basado en el amplio acceso que generosamente le han dado los oficiales de Obama) pretende hablar por (o leer sus mentes) los que se oponen a los aviones no tripulados afirmando que lo que realmente motiva esa oposición es la precisión “milimétrica” de este arma única, su “efectividad casi sobrenatural.” En realidad, lo que motiva la oposición son hechos totalmente diferentes y muy significativos, los cuales Klaidman ignora completamente porque estropearía el repugnante y edificante mensaje de ese vídeo (Apoya a los aviones no tripulados. Ama a los aviones no tripulados. Sé uno que está con los aviones no tripulados). Pequeñas cosas como esta (“Los aviones no tripulados del terror de Obama: las tácticas de la CIA en Paquistán incluyen atacar rescatadores y funerales”), y esta (“El chico de 16 años sentado conmigo en estas fotos estaba protestando contra los mortales ataques con aviones no tripulados de EEUU… Tres días más tarde fue asesinado (por un avión no tripulado de EEUU, dice Jemima Khan”), y este (“La familia de Anwar al-Awlaki declara contra la muerte de su hijo estadounidense de 16 años por un ataque aéreo”), y este (“En Yemen, los ataques aéreos de EEUU siembran rabia y simpatía por al-Qaeda”), y este (La administración Obama “contabiliza como combatientes a todos los hombres con edad militar en una zona que ha sido atacada”).

Aún peor, Klaidman (todo basado en un simple aberrante extracto de una entrevista) tiene la audacia de insinuar que los familiares supervivientes de las víctimas musulmanes de los ataques estadounidenses con aviones no tripulados no son sólo comprensivas sino que están agradecidas de los ataques estadounidenses. En realidad, es sencillamente indiscutible que los aviones no tripulados (por razones obvias y totalmente comprensibles) son una causa principal de un creciente odio anti-estadounidense entre los aspirantes a terroristas y sus agentes. Su conmovedora pequeña historia acerca de cómo los que dirigen los aviones no tripulados esperaban a que uno de sus objetivos terminara de jugar con su pequeño niño antes de reventar a su padre en pedazos es tan propagandista que no se puede explicar con palabras (¿no son nuestros líderes tan profundamente humanitarios?). Su rechazo a la ligera de las pegas sobre la ilegalidad (como las palabras de la garantía al debido proceso de la Quinta Enmienda reflejadas en la pantalla) no es otra cosa que pura ignorancia: que por favor alguien le explique que una ley del congreso como la Autorización para el uso de la fuerza (AUMF por sus siglas en inglés) no puede anular las protecciones constitucionales. Su afirmación de que son unos pocos civiles muertos ignora la reciente revelación de que los EEUU “contabilizan como combatientes a todos los hombres con edad militar presentes en una zona atacada.” Y el lenguaje que usa (“ningún Presidente estadounidense responsable permitiría que Al Qaeda prepara ataques contra contra la patria sin ni siquiera ser molestados”) suena como una parodia de George Orwell de la literatura de la CIA.

Klaidman afloja diciendo que tal vez es necesaria algo más de transparencia, pero el excesivo secretismo es sólo una parte de lo que hace a estos continuos ataques que asesinan civiles tan inaceptables y alarmantes. Pero de cualquier manera, él y el Newsweek han producido un vídeo defensor del gobierno que utiliza imágenes y música manipuladora, medias verdades y un engaño descarado (todo al servicio de justificar e incluso vanagloriar los asesinatos de civiles que se están llevando a cabo por el gobierno de los EEUU. ¿Cómo ni remotamente se atreve Newsweek‘s a llevar a representar semejante función?

(4) El grupo mediático perro guardián FAIR me sugirió hoy que uno de los únicos competidores de Newsweek para ser los más encubridores del programa de aviones no tripulados de Obama es el reportaje de Lara Logan en el 60 Minutos del 2009.

(5)Anoche salí en un segmento corto de 3 minutos en el programa de televisión “La actualidad de Cenk Uygur” sobre los ataques aéreos con aviones no tripulados (ACTUALIZACIÓN: Parece que este vídeo es privado, pero el fragmente se puede ver aquí):

ACTUALIZACIÓN: Este comentarista en Twitter hace un apunte clave, y lo expresa muy bien:


Mateo Caballero @ fringethoughts @ggreenwald cansado de argumentos uniendo la precisión de los aviones no tripulados con la precisión de la inteligencia a la hora de descubrir amenazas a los EEUU.

Este es un punto importante al que no se le presta atención normalmente: declaraciones sobre la “precisión de los aviones no tripulados simplemente afirman que más o menos matan a aquellos que el gobierno de los EEUU quiere matar. No nos dicen nada sobre si a aquellos a los que el gobierno de los EEUU ha decidido asesinar son de hecho culpables de nada.

Mientras tanto, LA Times informa hoy de que hace pocas semanas la CIA ha conseguido expandir su autoridad para llevar a cabo ataques con aviones no tripulados en Paquistán. El artículo incluye esto: “Ahora, dijo un veterano oficial de EEUU, hablando con anonimato al discutir asuntos sensibles, la actitud de la administración es, “¿Que tenemos que perder?”” Lo tiene todo: anonimato garantizado a los oficiales de EEUU para justificar sus acciones, junto con una indiferencia sociópata hacia los civiles asesinados por los EEUU.

Para terminar, debería añadir que gente a la que respeto y que lo ha leído insiste en que el libro de Klaidman es bastante bueno; extractos y discusiones merecen la pena. No estoy en ningún caso haciendo otra cosa que criticando ese repelente vídeo.

ACTUALIZACIÓN II: Alguien me escribe un inteligente correo electrónico que apunta una contradicción insuperable:

¿No es especialmente atroz la presunción de que todo aquel que esté en una zona atacada es un “militante” sobre todo cuando se hacían acusaciones en el pasado acerca de que nuestros enemigos se metían intencionalmente entre población civil? ¿No hemos condenado a nuestros enemigos en el pasado precisamente porque se rodeaban de civiles? ¿Y ahora justificamos nuestros ataques que matan a multitudes con el argumento de que cualquiera cerca de un militante debe ser un militante?

¿Tiene alguien una respuesta a eso? ¿Cómo puede alguien como Klaidman afirmar que sólo eran unas pocos civiles muertos sin ni siquiera mencionar esta redefinición radical de lo que es un “civil” y después tratar todas sus implicaciones desagradables?

ACTUALIZACIÓN III: El presidente Obama negó hoy con enfado que la Casa Blanca hubiera nunca filtrado información clasificada y especialmente negó haberlo hecho con las historias aduladoras sobre las “listas de asesinatos” y los ciber-ataques a las instalaciones nucleares iraníes; el presidente rechazó con desdén las acusaciones de que la Casa Blanca estaba detrás de esas filtraciones tachándolas de “ofensivas” y “erróneas.” Yo escribí ayer sobre por qué esa negación (cuando es hecha por el secretario de prensa Jay Carney) es tan poco convincente. Hoy, Jack Goldsmith reúne más pruebas que lo refutan; por favor revisa lo que presenta y decide por ti mismo si las negaciones de Obama son creíbles. Como argumentaba ayer, el verdadero test será ver si los filtradores de la administración que revelaron información clasificada adulando a Obama son perseguidos en los mismos términos que los informantes que dieron a conocer la corrupción del gobierno.

Este artículo apareció por primera vez en Salon.com.

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