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El blog de Moncadista

Nací un 26 de julio…

Categoría

Ciencia

Hace falta la prohibición del uso del glifosato

Lo puedes encontrar aquí.

Monsanto is people!

Ayer vi la película Soylent Green, horriblemente traducida al castellano como «Cuando el destino nos alcance«. La conversación que tuve sobre la película me llevó a unir y descubrir varias cosas que voy a intentar contaros.

Lo primero que hay que señalar es que es una peli del ’74. Charlton Heston (sic, cuánto daño hizo El Informal) hace de policía en una sociedad ¿futurista?, en el 2022, donde la acción humana destruye la naturaleza, que junto a la sobrepoblación (creo que dicen que Nueva York tiene 40 millones de habitantes), lleva a una total carestía de alimentos. Lo primero que me llama la atención es que el cambio climático y efecto invernadero (así nombrado) no es por una guerra nuclear, al menos no explícitamente, sino «por la acción del hombre». La película es también una exaltación a la comida, las virtudes de la naturaleza (inexistente), el agua, la higiene, etc.

Os voy a destripar la película, porque supongo que la habréis visto, o por lo menos sabéis de que va. Lo necesito para seguir con el argumento.

La película termina así:

Charlton grita moribundo: Soylent Green is people! Él había descubierto, con la ayuda del otro protagonista de la película, que la comida que la mayoría de la población comía se produce a partir de cadáveres humanos. La compañía que llevaba a cabo eso se llama Soylent Green, con unas analogías bestiales a Monsanto. Corrupta, poderosa, y sin escrúpulos, nadie diría que es una película de ciencia ficción… excepto porque la gente se come a la abuela en galletas.

Desde luego la película es profética, pero nos preguntábamos cuánto de profética. La discusión se basó en si lo de la necrofagia es una metáfora de nuestros tiempos o es una advertencia. Yo creo que ambas cosas, y me explico.

Lo de que es una metáfora supongo que está claro. La comida está manchada de sangre, por activa y por pasiva. Jean Ziegler dice con razón que habiendo el doble de comida que la población mundial necesita, «la muerte por subalimentación de un niño es un asesinato«. En la película se puede ver que un trozo de carne o una manzana es un privilegio de unos pocos, ¿no lo es en Yemen? Una de las recetas del Banco Mundial es «una reducción en la ingesta de comida«, mientras EEUU los bombardea una vez al día con aviones no tripulados (drones). Otro ejemplo de la comida y la muerte es el aumento de la desnutrición en países como México, productores de maíz, porque su precio se dispara por la especulación y el «libre» mercado. O sea, la comida mata, no porque no haya bastante, sino porque está concentrada en unas pocas manos.

La comida está manchada de sangre en su carencia, ¿pero qué pasa en su producción? Me centraré en tres monocultivos especialmente relevantes al respecto. El aceite de la palma africana, la soja y el plátano. Y en  un país, Colombia.

Gabriel García Márquez, en su libro más famoso, 100 años de soledad, cuenta cómo la que es ahora una de las grandes multinacionales alimenticias del mundo, La Chiquita Brands, la que otrora fue United Fruit Company, llevó a cabo la masacre de las bananeras. Entonces murieron hasta 2000 trabajadores, pero se puede considerar como «el comienzo» de una larga matanza y desplazamiento que llega hasta nuestros días. No sólo las bananas, la mayoría de los productos alimenticios preparados, o el biodiesel, están manchados de sangre campesina y obrera. La Federación Internacional de Derechos Humanos muestra en un informe que las estructuras militares y paramilitares han cometido en las últimas décadas alrededor de 60.000 crímenes de lesa humanidad. Amnistía Internacional denunció que sólo en el 2004 se asesinó o hizo desaparecer al menos a 1400 civiles . Según la Cruz Roja (CICR), entre enero y marzo de 2008 asistieron a 21.764 personas desplazadas de sus tierras por la violencia, un 45% más. Pero es que se ha demostrado que la United financió el paramilitarismo que acabó con la vida de más de 11.000 personas en la región colombiana de Urabá. Esta violencia y desplazamientos son la consecuencia del despojo de tierras, unos 6 m. de Ha en la época del paramilitarismo, que han pasado de los campesinos, indígenas y afrodescendientes a los terratenientes y multinacionales para la siembra de monocultivos para la exportación.

La producción industrial de alimentos, las multinacionales que la controlan, necesita de sangre humana. La película se convierte pues en una metáfora de nuestros días.

¿Pero por qué digo que además es una advertencia? Obviamente la parte ambiental. Es muy interesante que trate el tema del desastre ecológico no desde el punto de vista de la época, una guerra nuclear, sino por acción del ser humano que lo había destruido todo con su avidez. Y así se refleja en las imágenes del comienzo. Pero también es una advertencia literal con respecto a la necrofagia, y a las cuestiones éticas que llevarían a una multinacional a procesar cadáveres para su consumo, escondiéndolo a la población.

Mucho hemos oído hablar del Dr. Mengele, y la experimentación de los nazis. Pero la mayoría de esos «científicos» fueron condenados en los juicios de Nuremberg, ¿verdad? Lo que no nos enseñaron en los institutos, y mucho menos en los de este país EEUU, es que los japoneses hicieron algo parecido, sino en cierto modo más atroz: el escuadrón 731. Este consistía en un campo de concentración situado en territorio ocupado chino donde se hicieron todo tipo de experimentos médicos con humanos. No me extiendo en los detalles, los podéis leer en wikipedia. Donde quiero llegar es a que a diferencia de los médicos nazis, estos japoneses fueron amnistiados por EEUU a cambio de que se cedieran todos los resultados obtenidos de esos experimentos al gobierno estadounidense. Y es que «ellos no podían hacerlos en EEUU». Esos resultados fueron necesarios para el desarrollo de la medicina moderna.

Y es que la experimentación en la sanidad está manchada de sangre humana incluso en tiempos «de paz». En EEUU se llevó a cabo durante 40 años, hasta 1972, un experimento con 400 hombres negros infectados con sífilis. Los médicos les dijeron que tenían «mala sangre» y no los trataban con penicilina. De esta manera pudieron estudiar el progreso de la enfermedad hasta la muerte. Se hizo para encontrar «tratamientos» más efectivos. Otras aberraciones que se han hecho «recientemente» en este país son por ejemplo las esterilizaciones masivas a disminuidos físicos y psíquicos, ¡terminaron en 1972!. Los matrimonios interraciales eran ilegales hasta 1976 en Carolina del Norte. Las famosas células HeLa que todos los biólogos celulares hemos utilizado en nuestros experimentos provienen del cáncer de útero de Henrietta Lacks (HeLa)… sin su consentimiento.

Podría seguir dando ejemplos. Los ensayos clínicos que las farmacéuticas hacen en la India sin que haya consentimiento del conejillo de indias (sic). O lo que se hace en África, de lo que se ha hecho documentales y la película el Jardinero Fiel.

La ética, como la moral o la cultura, no son atributos ahistóricos. Son fruto de la democracia (en un sentido amplio). El capitalismo, así como otras formaciones sociales de clase, tiende al autoritarismo y al bestialismo. Las ansias de acumulación tienen que ser contrarrestadas por los pueblos para no caer en ese canibalismo metafórico. Esta película es una advertencia de lo que las multinacionales harán en sus ansias de poder y capital si se dejan fuera del control democrático o popular.

Os dejo una canción de Bruce Dickinson sobre el Escuadrón 731, y la letra.

The breeding house stood at 731,
He was just a working man
And he worked with his hands and prisoners
He set a judgement on his fellow man
Secret sight was his game,
Justified by war
His spawn lay in the freezer
The killers that wore his name

The breeding house, you were there
And the sins of your fathers,
In the breeding house
The breeding house, 731
And the sins of your fathers
Are the sins of your sons

Maybe within childhood
He pulled off spiders legs
Now he's a big boy
Playing with big boys toys
He's playing games he won't forget
A contract for some research,
A paycheck in the mail
A secret that defended
By the ones who should have ended it

Angels of death in a white coat
There's thousand ways of dying,
So obscene, so obscene
when Washington was blaffened
About knickers and G-strings
And men were busy
Hiding evil things, evil things

Come to see the carnival,
Come to witness fear
Come to see deformity,
Human life is here
A double-blind experiment
On who's the last to die
A fifty year conspiracy
Of murders and of lies

La casillita, de cómo hacer algo para no hacer nada.

Actualización más abajo.

Yo no quería escribir de ciencia, me tiro todo el día dale que te pego, pero las circunstancias….

Lleva unos días rulando una de las muchas peticiones de firmas que hay últimamente. Dónde quedaron esas mesas en la puerta de la facultad a 0ºC (ni frío ni calor) pidiendo firmas para que nos dejaran colgar carteles dentro de la facu. Ahora todo se hace a través de «actuable«, cuyo lema es «cambiando el mundo». Es genial porque para hacer esto ya no pillas pulmonías, como mucho una tendinitis en el dedo índice de «clickar»…y además ¡cambias el mundo!.

Bueno, esta petición de firma virtual reclama una» Casilla de apoyo a la Ciencia en la Declaración de la Renta 0,7%» , como la de la Iglesia, qué curioso. Parece que la propone un tal Miguel Ángel de la Fuente Frechoso, profesor de Historia. Digo yo, que siendo él Dr. en Historia, sabrá más que yo cómo se llevan a cabo las transformaciones sociales…clickando. ¡Lo que me parece alucinante es que llevan 91700 «firmas» y subiendo!

Bueno, aquí hay que analizar dos aspectos, uno el de la casillita en sí, el otro de la reivindicación como tal.

LA CASILLITA

En nuestro país de pandereta no se investiga porque no toca. Nuestro «valor añadido» ha sido la obra y el turismo, y en el futuro será…..ehhh, estoooo, feicnecignoar, eso. Pero desde luego no la I+D+i. Por otro lado yo dudo mucho de que la investigación, o sea, el desarrollo de las fuerzas productivas, vaya a aliviar la bajada de la tasa de ganancia. De hecho, Alemania no se está salvando por su inversión en investigación sino por su cantidad de trabajo precario y mal pagado, más el imperialismo económico. O sea, aumentar la extracción de plusvalía. Pero bueno, supongamos por un rato que la investigación fuera la panacea. Por lo pronto genera unos conocimientos que benefician a la sociedad, y de paso a las multinacionales farmacéuticas que me explotan todos los días. Por todas esas razones los gobiernos, el nuestro también, tendría que invertir en investigación. Como dice mi ex…»A mí es que lo de la casilla me parece degradar a la ciencia a la categoría de «financiable voluntariamente», en lugar de con fondos estructurales.» Y añado: financiable voluntariamente por los asalariados, y no por el Capital. O sea, plusvalía. Me imagino al investigador biomédico que ese día se ha gastado 500€ en un anticuerpo que en EEUU cuesta 300$, véase estafado el erario, poniendo la crucecita en la casillita para que de su sueldo se pague esa estafa. Porque no toda la recaudación del Estado tiene por qué venir de las rentas del trabajo (IRFP) o del IVA, también podría venir de las rentas del capital, porque para eso sí encuentran 100.000 millones de €.

A mi interpelación: «NO a la caridad en la investigación, NO a la casillita de las narices. Dentro de poco pediremos limosna en la puerta de los hospitales para pagar el sueldo de los médicos.» Mis colegas me dicen que cómo puedo estar en contra de que la gente dé dinero a la ciencia. De la filantropía (que yo pensaba que era lo de los sellos). Y cómo voy yo a estar en contra de algo así, si quien paga mi cerveza es una fundación. Pero sí, cosas como la fundación marató, que recogen decenas de miles de € para investigación me parecen además de lamentables, muy peligrosas. Y mira que es dinero «caído del cielo» para mucha gente muy cercana a mí. La caridad, en cualquiera de sus formas, lleva al empeoramiento de aquello que pretende paliar.

Y aquí llegamos al posibilismo. De los mensajes que me vienen a la cabeza que he visto con la recogida de firmas:  «Es que menos da una piedra», «es un parche», o «alguno se mueve», «si quieres apoyar la investigación»…Incluso tiene una entrada en el blog de la revista científica Nature.

Yo me pregunto, ¿dónde estaban esas 100.000 personas antes? ¿Por qué no fueron a Madrid a manifestarse a Madrid en el 2010 en contra de los recortes? A mí se me congelaron las….manos aguantando la pancarta. ¿Cuántos eran socios de la Federación de Jóvenes investigadores? ¿Cuántos se organizaron?

Es que es muy fácil clickar para «cambiar el mundo», pero muy difícil hacer algo realmente útil. Es hacer para no hacer nada. Es ganarse el cielo. Joder, con lo fácil que es pulsar el botón, al menos hacerlo por una causa justa, pedir que el 0.7% de lo que dan a los bancos lo den a la investigación.

Al final los 100.000 firmantes no se ganarán el cielo, pero se han metido su dosis de opiáceos, ;).

ACTUALIZACIÓN:

Según esto (es.wikipedia.org/wiki/Impuesto_sobre_la_Renta_de_las_Personas_F%C3%ADs ) en 2010 se recaudó en España 67mil millones de € por el IRPF. Si todo el mundo marcase la casilla, el 0.7% de esta cantidad iría a ciencia. Es decir, 0.7 / 100 * 67 * 10^9 = 469 000 000. O lo que es lo mismo, 469 millones de euros, es decir una cantidad inferior a la que ha recortado el gobierno del PP (600 M€). (De un comentario de Meneame.)

¿QUÉ SE SABE SOBRE LAS CONSECUENCIAS DEL USO DEL GLIFOSATO?

Revisión científica de los estudios realizados.

Cuando se escribe «glyphosate» en google, aparecen cerca de un millón de entradas. Mucho se ha escrito sobre este herbicida. Con esta revisión se pretende recopilar un buen número de las publicaciones científicas que existen sobre las consecuencias sobre la salud humana y ambiental del glifosato. Por «publicación científica» se entiende un trabajo llevado a cabo por un grupo de investigadores científicos que ha sido revisado para su publicación por dos o más revisores independientes. Es lo que se llama «peer-review» (o revisión por pares). Esto no garantiza totalmente que los resultados y conclusiones sean ciertos, pero es lo más fiable que existe. Profundizaremos en esto en la discusión.
Las referencias utilizadas no suelen ser de libre distribución, por lo que no podemos dar acceso a la publicación original, pero sí al resumen de la misma. De todas maneras son fácilmente accesibles desde cualquier universidad. No se pretende ser muy exhaustivo en todo lo publicado, sino simplemente en demostrar que existen suficientes estudios serios que indican que el glifosato tiene efectos perjudiciales sobre la salud y el medio ambiente. Pretende ser también un documento útil para las organizaciones y personas que están luchando contra las fumigaciones con glifosato. 

INTRODUCCIÓN
No nos vamos a extender mucho en la introducción porque hay bastante material disponible y la sóla lectura de la entrada «glifosato» en Wikipedia da suficiente información para hacerse una idea de lo que es este herbicida.1º: ¿Qué es el glifosato? 

El glifosato es un herbicida que mata a las plantas al inhibir una enzima imprescindible, responsable de producir 3 aminoácidos aromáticos esenciales. Por esto, en principio sólo es tóxica en plantas, especialmente en aquellas que están en crecimiento, y por lo tanto no afectaría a los animales, incapaces de sintetizar estos aminoácidos. Pero como veremos, un inhibidor como este no puede ser tan específico, y afectará a otras enzimas y rutas moleculares de todos los organismos.Hay que tener en cuenta que el glifosato normalmente no es utilizado «tal cual», sino que necesita disolverse en otros compuestos, llamados adyuvantes o surfactantes, que permiten al herbicida penetrar por la hoja de la planta, así como aumentar la dispersión y disminuir el tamaño de la gota. 
Su uso está muy extendido por todo el mundo. En un principio se utilizó, de forma inespecífica, para matar «malas hierbas». Después, su utilización fue impulsada por la posibilidad de generar plantas resistentes al herbicida gracias a la ayuda de la ingeniería genética. Imaginad el potencial que tiene para la agricultura intensiva, la posibilidad de fumigar plantaciones enteras con un herbicida y que sólo la soja o el maíz sembrado sea resistente al mismo.
Hasta el 2000 sólo era comercializado por Monsanto, con el nombre comercial de Roundup, pero en la actualidad existen muchas empresas que lo producen y comercializan.


Tanto la agencia ambiental estadounidense, como la Organización Mundial de la Salud, catalogan al glifosato como de riesgo bajo para la salud. Ésto contradice, como veremos, muchos estudios realizados en diferentes universidades y centros de investigación internacionales. Por ello es necesaria una revisión de lo publicado, para que los movimientos sociales y personas comprometidas tengan un acceso rápido, fiable y fácil a la «realidad» sobre el uso del glifosato.

 


EFECTOS SOCIALES Y AMBIENTALES DEL USO DEL GLIFOSATO


Los herbicidas, especialmente el glifosato, son ampliamente utilizados en todo el mundo. Países como Argentina, Colombia y Brasil sufren, además de las consecuencias ecológicas y sanitarias derivadas de su uso, agresión social y política.

Sobre esto se ha escrito muchísimo, por lo que sólo daré algunos elementos que me parecen especialmente importantes y/o desconocidos.


El glifosato no sólo afecta a las plantas a las que se supone que va dirigido. Es importante estudiarlo no sólo por las consecuencias sobre la salud humana, sino por las que tiene sobre el medio ambiente. Desde la contaminación de aguas por su gran estabilidad, a la disminución en la supervivencia de diferentes artrópodos, lo que afecta gravemente a la cadena trófica de los entornos agrarios donde se utiliza este herbicida.
Muchos de los estudios realizados están hechos en ambientes controlados, exponiendo a los organismos a niveles controlados del herbicida o adyuvantes. Existe algún estudio muy interesante que tiene en cuenta otros elementos existentes en los ecosistemas, que incrementan la toxicidad del glifosato.
El glifosato no se utiliza únicamente en el control de «malas hierbas», sino que se utiliza para destruir distintos cultivos, tanto legales como ilegales. Numerosas organizaciones sociales, humanitarias y ecologistas han denunciado su uso en las fumigaciones llevadas a cabo por el Plan Colombia. Porque las fumigaciones no sólo afectan al medio ambiente, sino que directaindirectamente afectan a la salud y a la vida de las personas provocando el desplazamiento de poblaciones enteras.

Suponiendo que la especificidad del compuesto fuese tan elevada como para sólo afectar a la enzima que sintetiza esos aminoácidos esenciales en las plantas, su acción sin duda también afecta a la flora microbiana necesaria para mantener la fertilidad y el equilibrio ecológico del suelo.Incluida la flora necesaria para que plantas como la soja se desarrolle correctamente.

Es importante indicar la aparición de resistencias al glifosato. Tanto por transferencia entre plantas transgénicas y silvestres, como por mutaciones de novo. Estas resistencias hacen que sea necesario el uso de más cantidad de producto, con las consecuencias obvias.

Pero no sólo está causando estragos en países empobrecidos. En países como España hay estudios de los efectos de la fumigación del glifosato en riveras de los ríos como el Llobregat en la provincia de Barcelona. Según un estudio realizado por la Universidad de Barcelona, por el Dr. Puértolas, el uso del glifosato en esta zona afecta negativamente a la fauna y flora del río Llobregat. Su uso en parques y otros lugares públicos en ciudades como Barcelona está siendo objeto de denuncia por organizaciones ecologistas.

EFECTOS SOBRE LA SALUD DE LAS POBLACIONES EXPUESTAS AL GLIFOSATO

Un estudio epidemiológico de las consecuencias sobre poblaciones del uso del herbicida es muy complejo. No es suficiente con unas pocas preguntas. No se pueden sacar conclusiones serias con el típico ejemplo: «Después de pasar la avioneta enfermé». Existen muchas investigaciones serias (aunque no suficientes) como para necesitar especulaciones, rumores y exageraciones. En lo que llevamos de año ya se han publicado más de 80 referencias sobre el glifosato en revistas biomédicas basadas en la revisión por pares.


Empecemos por un efecto insospechado a la vez que no del todo inocuo. La modificación genética de la soja y su tratamiento afecta a su composición. En concreto aumenta la concentración de ácidos grasos saturados y disminuye los beneficiosos (los insaturados).

Un grupo francés, liderado por el Dr. Seralini, tiene varios estudios en el 2009, que indican que el glifosato es tóxico a concentraciones hasta 400 veces por debajo a las detectadas en los vegetales tratados con glifosato aptos para el consumo humano. Genera problemas hormonales (en los receptores de andrógenos y estrógenos), daño en el ADN y efectos citotóxicos como apoptosis.
Además de las alteraciones hormonales, existen otros estudios que indican actividad pro-tumoral del glifosato y sus adyuvantes. Por ejemplo, el adyuvante no iónico X-77 induce proliferación en células tumorales de mama.
Los estudios de este grupo y otros muchos indican que es necesaria una moratoria urgente en el uso del glifosato, ya que no sólo sufren sus consecuencias las poblaciones en contacto con las fumigaciones, sino también los consumidores de productos con trazas de soja transgénica, o sea, todo el mundo.
Las autoridades tienen el deber de vigilar el uso de productos vegetales que hayan estado en contacto con el glifosato. Especialmente la soja, por lo extenso de su producción y distribución. Existen técnicas baratas y muy fiables que han sido publicadas que permitirían la detección de trazas de soja transgénica (resistente al glifosato).Estudios epidemiológicos 

Muchos estudios epidemiológicos están mal planteados. Por ejemplo este de una universidad italiana que concluye que el glifosato no es perjudicial. Basan su estudio en la observación de la aparición de «micronucleos«, que son consecuencia de estrés o daño en el material genético. Pero la no presencia de micronucleos no quiere decir que no haya daño, que no existan mutaciones, que no se induzca muerte celular, parada en el ciclo celular, etc.

Los estudios, por estar mal hechos, suelen tener efectos contradictorios.

Este «estudio» del 2007 indica que las fumigaciones no tienen efectos sobre la salud ni sobre el medio ambiente. En un resumen muy tendencioso, donde se afirma que como las fumigaciones son hechas con aviones muy sofisticados, la fumigación fuera del area de interés es menor del 1%.  Para concluir que las fumigaciones no contaminan han utilizado ¡5 muestras!, en las que sólo detectan trazas en 2.

Este autor (Sanin) publicó otro artículo en el 2009 donde se observaban diferencias en la fertilidad de las mujeres entre poblaciones no fumigadas y fumigadas. A pesar de encontrar diferencias significativas, afirman que no es debido al glifosato porque en una región con baja fertilidad con la que se comparaba (Sierra Nevada) no había fumigaciones.

 

Dos investigadores, Belle y Seralini, tienen publicaciones por separado (Tabla).


Aquí se puede encontrar una revisión en castellano sobre los estudios realizados. Desde luego existen suficientes indicios para justificar una prohibición total en el uso del glifosato, especialmente contra cultivos (tanto ilícitos como lícitos).

Estudios in vivo e in vitro, algunos ejemplos.
TOXICIDAD
REFERENCIA
Positiva a anfibios a conc. normales de uso
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20541298
Positiva en gusanos a conc. menores http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18394676
Positiva en erizos de mar a conc. menores http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15694458
Positiva. Desregulación ciclo celular. Conc. 5000 veces menor a la utilizada en las fumigaciones. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15182708
Positiva. Malformaciones embrionales. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20695457
Positiva. Sistema inmunológico de los peces. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20685618


Una de las publicaciones más importantes de los últimos meses, por sus consecuencias científicas y políticas, es la llevada a cabo por el grupo del Dr. Andrés Carrasco, del Conicet, en Argentina. Aquí podemos leer una entrevista a Andrés Carrasco, antes de que se publicara el trabajo.

Ellos demuestran que el glifosato per se, induce anomalías en el desarrollo embrionario tanto en organismos utilizados normalmente para estudios de toxicidad, como en embriones de pollo. El glifosato induce teratogenias, y repito, a concentraciones inferiores a las presentes tanto en las zonas de fumigaciones como incluso en las semillas de soja.

También hay trabajos de la Universidad Nacional del Litoral y de investigadores como Alejandro Oliva, de Rosario, que contó con la colaboración del INTA y Federación Agraria. Hay estudios de los doctores Rodolfo Páramo (Santa Fe) y Darío Gianfelici (Entre Ríos). No son muchos estudios, pero existen, son serios y están disponibles.


INTERESES ECONÓMICOS Y POLÍTICOS

Es evidente que la industria agrícola internacional tiene un poder económico brutal. Nunca en la Historia se han producido tantos alimentos y nunca ha habido tantos hambrientos. La producción agrícola no sólo se dedica a la alimentación (soja o arroz), sino que el uso de alimentos para la producción de combustibles, o el del aceite de palma para uso industrial, tiene consecuencias ambientales, sociales y económicas muy negativas.

Por todo esto, el lobby agro-industrial, representado por unas pocas multinacionales, entre las que destaca Monsanto, tiene especial interés en acallar cualquier estudio que desvele las consecuencias de su actividad.
Un ejemplo reciente muy destacable es el del acoso al que se está sometiendo al Dr. Andrés Carrasco. Los Estados, sometidos al poder de las multinacionales, no están protegiendo a la población de un veneno como el glifosato.

Las multinacionales como Monsanto, que comercializan estos herbicidas, no sólo se dedican a desprestigiar a científicos, sino que financian a otros para que encuentren resultados negativos. Un ejemplo.
Más arriba citaba esta revisión sobre las consecuencias del uso del glifosato. Como verán, llega a conclusiones negativas sobre que sea perjudicial. La revisión la firma Gabriel Carrasquilla, que curiosamente firma junto a Sanin en al menos dos estudios negativos. Este hombre, Gabriel Carrasquilla, parece ser director de una empresa llamadCEIS (Centro de Ensayos, Innovación y Servicios) y miembro de la Fundación Santa Fe de Bogotá, una empresa sanitaria privada de élite, donde permanecer un día en una habitación de sus hospitales cuesta más de 600$. Pues bien, si se hace una simple búsqueda, se verá que esta fundación recibe cuantiosas «ayudas» de Monsanto, la principal distribuidora del glifosato. Este señor firma al menos 4 artículos científicos sobre el glifosato.EL CASO COLOMBIA
Si de por sí es perverso el uso de estos venenos en alimentación por las consecuencias sobre la salud tanto de las poblaciones que los producen como las que los consumen, qué decir cuando las fumigaciones son utilizadas con el fin de desplazar a comunidades enteras.
En Colombia, el glifosato además de en la agricultura, se utiliza con otros 2 objetivos, que en realidad es uno. La fumigación de cultivos, tanto lícitos como ilícitos con el objetivo de desplazar a la población civil del terreno.
El gobierno colombiano, para justificar su uso, realiza estudios como este, que se puede leer en español. Si se fijan, concluyen que las fumigaciones no tienen consecuencias sobre la población, basándose en que las ciento y pico personas estudiadas tenían presencia de glifosato en orina porque ¡ya estaban en contacto con el mismo por su trabajo! ¿Y por qué no investigaron personas que no trabajaran con el herbicida?

Al desplazamiento de la población, se le suma los daños psicológicos en la población infantil y adolescente con el inicio de las aspersiones aéreas del Plan Colombia. El ambiente socialmente difuso, de extrema complicación en el que viven, se agrava con las fumigaciones, presencia de grupos armados y alteración continua de la biodiversidad. Entre las alteraciones psicológicas se encuentran: depresión, ansiedad y trastornos del aprendizaje.
Por ejemplo se observa: negación de la realidad a la cual no pueden adaptarse por ser demasiado hostil; disminución de la capacidad de adaptación por enfrentar una situación desconocida; negación a sí mismo, lo que conlleva una baja importante en la autoestima. Aquí pueden leer más sobre las consecuencias de las fumigaciones sobre la infancia.

No es objetivo de esta revisión entrar en las motivaciones políticas del uso del glifosato, pero sí es importante indicar que la fumigación de la coca llevada a cabo por el Plan Colombia, así como la fumigación de cultivos lícitos, está produciendo efectos desvastadores sobre la población civil: enfermedades, malformaciones, abortos, contaminación de aguas, y por último desplazamiento.

Lo explicado más arriba demuestra que el uso del glifosato sobre la población, sea cual sea el motivo, es un crimen contra la humanidad que debería ser juzgado.

CONCLUSIONES:
Existen suficientes estudios serios que indican la necesidad de una moratoria inmediata del uso de herbicidas, especialmente del glifosato. Los gobiernos, supuestos garantes de nuestra seguridad sanitaria y alimentaria, deben dejar de someterse a los lobbys agroalimentarios y poner recursos para que se investigue más sobre el efecto de este y otros pesticidas.

El monocultivo, consecuencia de la industrialización de la agricultura, tiene consecuencias ambientales y sociales muy perjudiciales. Deforestación, desplazamientos, contaminación, hambrunas, etc.

No sólo se ven afectadas las poblaciones en contacto con las fumigaciones (ya sean cultivos como parques naturales y públicos), sino que la presencia del glifosato y sus adyuvantes en los alimentos tienen efectos sobre la salud. Con esto quiero decir que este no es un problema de los países productores, sino un problema global.
Las personas conscientes debemos hacer conocer estos datos a la población, debemos denunciar la industrialización de la agricultura, el sometimiento de los gobiernos a multinacionales como Monsanto y apostar por una agricultura sostenible, respetuosa con los pueblos y el medio ambiente.
Agradezco a Silvia Ramírez su colaboración en la escritura, lectura crítica y búsqueda de documentación.

 

REFERENCIAS:
Aparte de las indicadas, se recomiendan estas:

 

http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/politica/tesis53.pdf
http://www.ataonline.org.ar/stop/pdf/25d_mcdiaz_baez.pdf

Diario de una tesis doctoral

A menos de un mes de la lectura de la tesis doctoral uno se hace muchas preguntas de tipo personal, político y filosófico (que para mí son un poco lo mismo).

Si bien en mi vida he «entronado» a pocas personas (mi padre, Lenin y poco más), y con los huevos negros los he puesto en su sitio, sí que es verdad que al terminar la carrera uno piensa que la ciencia ¡»es la polla»! Cuando terminas la tesis piensas que la ciencia ¡es una polla!

Nuestros debates en la universidad en cuanto a la investigación iban en torno a la necesidad de una universidad pública en la que la libertad (sic) de cátedra permitiera escabullirse por los entresijos del Sistema. O una Universidad pública (academia en USA) contrapuesta a los valores del mercado. Por ello, todos los «anti-bricall», anti-LOU y anti-Bolonia, han (hemos) luchado contra la introducción del mercado en la universidad creyendo (ilusos) que el Estado y el mercado son dos cosas distintas.

Unas cuantas verdades:

La investigación es necesaria para el desarrollo de las fuerzas productivas en el Capitalismo. Por eso la ciencia como la entendemos surgió con la revolución burguesa.

El Estado, la superestructura, son los directores de orquesta de TODA la investigación y desarrollo. Desde todos los puntos de vista. Ideológicos, económicos, políticos (en el sentido de partidistas).

No existe la libertad de cátedra. Es una falacia. La investigación pública no se hace por el bien de la humanidad mientras que la privada para obtener beneficios. Otra falsedad. Todos los investigadores del mundo, hasta los cubanos, por muy rojeras que seamos trabajamos para el fortalecimiento y la permanencia de un Sistema injusto, explotador, y todas esas cosas malas malosas que todos conocemos.

En la academia hay que luchar contra investigadores mediocres, contra politicuchos, contra gestores formados en LADE, contra los que ponen la guita, etc. Pero sobre todo contra nuestra ideología. Nuestra cultura, psicología y valores están basados en el reduccionismo y el mecanicismo. A pesar de que el sistema científico internacional, fomentado por la «burguesía», está yendo un paso más allá con el desarrollo de las «ciencias sistémicas».

La cuestión de que la Ciencia está mercantilizada, capitalizada, no es porque los ministros de Sanidad que promovieron que tocaba invertir en células madre porque molaban se hayan puesto la chaqueta de farmacéuticos. Ni de que la Organización mundial de la «Salud» sea una panda de sinvergüenzas y chorizos. La cuestión es más compleja, la ciencia avanza por y para el capitalismo, no es neutral, no puede serlo.

Y aquí me encuentro. Un cuasi doctor buscando curro en yanquilandia porque el capitalismo europeo (España no es Europa) no ve la innovación como un recurso imperial. Y EEUU, a pesar de su declive, sigue apostando por la innovación como método para seguir dominando el mundo. No deja de ser llamativo que sea el Imperio el que más recursos ponga en desarrollar un pensamiento menos reduccionista (simplista por decirlo de alguna manera), que intente abordar la investigación con una «visión de conjunto», a nivel de sistema. Para ello, se utiliza la dialéctica de la naturaleza, la complejidad. Yo diría que es la ciencia que le toca al Socialismo, pero ya la está haciendo el capitalismo estadounidense.

Este post debería titularse «de pacifista en Irak, a imperialista en USA». No es verdad, bromeo. Hay que destruir el sistema desde dentro. Necesitamos personas en los puntos claves del Sistema capitalista, que nos permitan, en conjunto, conocer a la bestia y hacer como el Barón de Munchausen cuando le da la vuelta al lobo y lo deja con los intestinos para afuera y la piel para adentro.

Pues eso, que estáis invitados a la lectura de mi tesis.

Endúlzame el ciclamato

coca cola zero
coca cola zero

EL CICLAMATO Y EL DOBLE RASERO

A raiz de la prohibición de la Cocacola Zero en Venezuela, está volviendo a surgir el debate sobre los edulcorantes y su toxicidad. Esto es algo que conozco desde que era niño y leía la revista Integral que compraban mis padres.

Estoy debatiendo mucho sobre el tema del ciclamato. ¿es o no es cancerígeno? sobre todo desde que envié el artículo de Pascual Serrano, «la última prohibición de Chávez«. Y claro, el debate se da con expertos en oncología y biología celular que fácilmente desmontan la demagogia en la que por desgracia cae Pascual a menudo. A pesar de que tiene razon y soy un gran lector suyo.

El problema con este tema, como por ejemplo con los transgénicos, es que se mezclan ciencia y política, mala cosa. Otro problema es que desde la izquierda caigamos demasiado a menudo en la demagogia y el simplismo.

El gobierno venezolano dice que ha prohibido la coca cola zero por contener «un componente que puede resultar perjudicial para los humanos». Pero como es Chávez ya tiene que ser una cuestión política, automático.

En EEUU el ciclamato (E 952 en España) está prohibido desde el año 1970, como podéis ver aquí, para cualquier producto alimenticio, pero la OMS no lo considera cancerígeno o perjudicial para la salud, ya que parece que no hay indicios suficientes para considerarlo perjudicial. Y hay artículos científicos que lo indican. Parece que harían falta cantidades industriales  de ciclamato para producir efectos tóxicos, y por eso pienso lo han prohibido en EEUU, sic.

Entonces hay dos cuestiones aquí, una que cualquier cosa que haga el gobierno de Venezuela podrá (y lo será) usado en su contra por las multinacionales de la des- información, y dos por qué cuando existe el mínimo indicio de que un compuesto inútil, que no aporta nada, fruto de los excesos de una sociedad de consumo que necesita echar sacarina en el café después de comernos las calorías de 4 personas, ¿por qué no se prohibe sin más?. Es evidente que estamos expuestos a todo tipo de cancerígenos, desde el curry a la carne muy hecha, desde el sol al humo de los coches…vale. Pero hay cosas tan superfluas, perjudiciales para el medio ambiente, que si encima se sospecha que son perjudiciales, ¿cuál es el sentido?.

Además está todo el tema de las multinacionales alimenticias, los grupos de presión,  el papel de la multinacional Coca cola, bla, bla bla…

Os recomiendo documentales relacionados con la industria alimenticia: We feed the world, «Super size Me» o «Fast food nation»

Espero haber separado la paja del grano

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