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El blog de Moncadista

Nací un 26 de julio…

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La ética de las huelgas de hambre y la alimentación forzada

Del capítulo de Chicago de El Mundo no Puede Esperar | 2 de marzo de 2014

Traducido del inglés por El Mundo No Puede Esperar 10 de marzo de 2014

El 27 de febrero, la capítulo de Chicago de El Mundo No Puede Esperar formó parte de una actividad conjunta para proyectar Doctors of the Dark Side (Los doctores del lado oscuro) y hospedar un panel para discutirla. Febrero marca el primer aniversario de la huelga de hambre en Guantánamo por lo que la Coalición de Chicago para Cerrar Guantánamo quería profundizar más en las cuestiones éticas y legales que plantea. El evento superó todas las expectativas. Los tres conferenciantes añadieron profundidad e información específica a lo que de por sí era una película poderosa.

Nuestro primer conferenciante fue el Dr. Frank Summers, psicólogo clínico y psicoanalista activo en la lucha a favor de sancionar a los miembros de su profesión que participen en tortura. Habló sobre los principios en psicología de preservar el yo, lo que incluye preservar los principios que te definen como persona, que son esenciales para preservar el yo. Por lo que si pones tu vida en riesgo luchando contra el fascismo, por ejemplo, esto no es suicida, se está preservando el yo en ese sentido. Rechazó categóricamente igualar la huelga de hambre, incluso si es hasta la muerte, con el suicidio, lo que no me sorprendió, pero esta forma de entender la auto preservación era nueva para mí, y algo importante en lo que pensar. Si lo entendí bien, estaba también diciendo que piensa que hay un conflicto de intereses fundamental en los profesionales médicos para estar en el ejército, donde tienen que seguir órdenes en cualquier caso.

La doctora Irene Martínez, médica, escritora, y cofundadora del centro Kovler para el tratamiento de los supervivientes de la tortura, presentó una perspectiva médica de la huelga de hambre. Ella también rechazó con contundencia el igualarlo con suicidio. Dijo que el médico debe entrevistar al potencial huelguista de hambre para asegurar que la persona no participa bajo coacción, bajo depresión, y entiende los potenciales riesgos, pero que dado que el papel del médico sería apoyar a esa persona todo lo posible (por ej. con información, vitaminas, etc.) En otras palabras, la persona tiene que tomar una decisión informada. Ella habló del deber del médico de respetar y apoyar la autonomía personal, un concepto acorde con lo que el Dr. Summers describía, pero algo distinto también. También dio un brevísima introducción a la larga historia internacional del uso de la huelga de hambre para llamar la atención a una causa, (desde Irlanda y Turquía a las sufragistas en los EEUU) y para provocar respuestas significativas a una reivindicación.

Para finalizar, el Dr. Abdul-Malik, capellán musulmán en la Universidad de DePaul, describió las diferentes visiones dentro del islam sobre la huelga de hambre (algunas la rechazan como un signo de falta de fe y esperanza en Alá, otras (como la suya) lo ven como una expresión de esperanza en la que pones tu última fuerza para luchar por el cambio, por la justicia. Dijo que Guantánamo está diseñado para crear desesperación (como se vio en la película esa noche) por lo que actuar contra esa situación era un acto de esperanza. Dijo que la desesperación y la desesperanza no está limitada a los detenidos, sino que penetra en la comunidad islámica también. Dijo que siempre enfatiza a sus estudiantes en DePaul que, cuando hablen contra el tratamiento que se le da a los detenidos o musulmanes en cualquier sitio, tienen que hablar contra que se trate a cualquiera de esa manera. También contrastó los argumentos éticos contra Guantánamo con argumentos más pragmáticos, como por ejemplo “ de todas maneras la tortura no funciona,” apuntando el peligro que hay en esta última, (entendí su argumento en el sentido de “¿Y si funciona? ¿Estaría bien entonces?) También hizo un apunte interesante durante la discusión: dijo que al gobierno le gusta situar la cuestión en los términos de “¿Estás dispuesto a ceder algunos de tus derechos por la seguridad?” pero en realidad están preguntado “¿Estás dispuesto a ceder los derechos de otro por tu propia seguridad?”

Uno de los hilos conductores de la discusión fue la esperanza, ¿dónde la encontramos? La Dr. Martínez y el Dr. Malik enfatizaron que la mayoría de la gente en este país no estaría de acuerdo con esta tortura (en cualquiera de sus formas) si lo supieran. El Dr. Malik respaldó esto listando todas las cosas que el gobierno de los EEUU hace para intentar evitar que la población de este país sepa, ¡incluyendo el mismo hecho de que hay una huelga de hambre en Guantánamo! Otro hilo argumental fue el hecho de que los prisioneros en este país son mantenidos en condiciones de tortura. Un miembro de la red “Alto a la encarcelación masiva” de Chicago habló desde el público, enumerando las numerosas huelgas de hambre que se están llevando a cabo ahora en prisiones de EEUU contra el aislamiento y apuntando la relación con los prisioneros de Guantánamo que están resistiendo contra su trato inhumano. El Dr. Summers objetó el mismo término “aislamiento” y dijo que se debería llamar “privación sensorial,” porque eso es lo que es, tortura. En otras palabras, nuestra lucha por una justicia básica por los detenidos en Guantánamo y el cierre de ese campo de tortura está conectada con la lucha por el fin de la tortura contra los prisioneros de aquí, y el apoyo a los prisioneros cuando se levantan por sus derechos más básicos.

Violence and Apathy in the ‘Land of the Free and the Home of the Brave’

In Spanish

Translated and adapted by Laura Wagner.

This article may appear sensationalistic, because I’m compiling a series of news stories and facts generally suited to the tabloids, but which will serve to resoundingly support the following theory: the United States is an imperial power in decline, flushing itself down the drains of history, weighted down by an economic crisis, a social crisis, and a crisis of values.

I’ll begin with what hits closest to home.

Recently, one of my best friends here was driving home with his two children, aged 8 and 11, in the backseat. As he approached a yield sign, he stepped on the brakes, nearly coming to a complete stop, and the man in car behind him started to honk, holding down his horn. As they turned onto the next street, the man continued making a fuss. So far, nothing too out of the ordinary. Who among us hasn’t cursed someone’s mother or given somebody the finger? A few meters ahead, the two cars stopped next to one another at a stoplight, and my friend gestured to the man in the other car to calm down, indicating that he had two kids in the backseat. The other man – himself with a baby in a carseat – lowered his window and pointed a pistol at my friend. “Shut up or I’ll shoot you! I’m gonna shoot you, man!” My friend told him to calm down, pointing to his two terrified children. The light turned green.

A doctoral student from the US told me, over lunch, “I wouldn’t have studied in Mexico for the world.” In surprise, I asked him why. My question was unexpected, as the answer seemed to him so obvious. He said it was because of violence. I wonder if he heard the shots last week in his — our — neighborhood. It’s a pity that at that moment I didn’t counter him by arguing that there are excellent educational opportunities to be had in Mexico – that, for example, the Universidad Autónoma de México has one of the fifty best marine sciences programs in the world. His ignorant and xenophobic statement, more or less explicitly entrenched in the mind of the average gringo, is all the more surprising coming from a gay man, who himself belongs to a traditionally marginalized group, which suffers great discrimination in this state and in this country. I do not mean to say that gay people, or any other oppressed social group cannot be elitist or xenophobic, but rather to show the vastness and unquestioned nature of prejudice in this country, even among those people who ostensibly should know better.

And this is not simply ignorance. People in the US know very well that they live in a ruthlessly violent country. It’s in the news. A few recent examples:

Detroit is a city that represents the decomposition of the Empire. The former “Motor City” is now economically bankrupt, and socially bankrupt as well. A seven-year-old black girl, Aiyana Stanley-Jones, was killed by the police when they raided her home. The medical examiner said that the cause of death was “the psychopathology of growing up in Detroit. Some people are doomed from birth because their environment is so toxic.” Renisha McBride, a nineteen-year-old black woman, was in a car accident http://i1.wp.com/mybrownbaby.com/wp-content/uploads/2013/11/Renisha-McBride.jpg?resize=500%2C460and sought help at a nearby house, which happened to be in a mostly white neighborhood. The owner of the house shot her in the head. He wasn’t even arrested, because Michigan, like Florida, has enacted a “Stand Your Ground” law, which basically says that a person has the right to defend himself if he feels any kind of danger without any requirement to flee or evade that situation. (updated: the homeowner has been charged with 2nd degree homicide). Basically it is the law of the West. If the wart on your nose, or the color of your skin, makes me feel that I am in danger, it is my right to shoot you between the eyes. 20131102100516-marissa-redAnd the part about skin color is important, because this rule only seems applicable when the victim is black and the aggressor is not. Marissa Alexander — a black woman — fired a couple of warning shots into the air to protect herself when her abusive partner was beating her for the umpteenth time. They sentenced her to twenty years in prison. Stand Your Ground didn’t apply to her… why? Because she’s black, and a woman?

There is more to the apartheid of this country than meets the eye. Today there are more black people in prison than were enslaved in 1850. They make up 40% of prisoners, but only 13% of the US population. The fact is that the 13th amendment, which supposedly “liberated” the slaves, included the following clause: Neither slavery nor involuntary servitude, except as a punishment for crime. More black people are denied the right to vote today than in 1870. In New York alone, millions of “arbitrary” arrests have been carried out, based solely on the color of one’s skin. After years of these racist abuses, a judge has finally declared these so-called “stop and frisk” arrests unconstitutional. A shocking new study by the American Civil Liberties Union has found that more than 3,200 people nationwide are serving life terms without parole for nonviolent offenses, 65% African-American”.

And I have not even mentioned the murder of Trayvon Martin.

But it is not only black people who suffer under this system of sadistic repression.

Latinos in the United States disproportionately suffer direct race-based violence, unequal treatment by the so-called “justice” system, and poverty and insidious structural violence. This summer, in the city in which I currently live, Durham, North Carolina, a Honduran immigrant named José Adan Cruz Ocampo was killed by police after being a suspect in a non-fatal altercation with another man. When police arrived on the scene, they found Ocampo holding a knife. The Raleigh News and Observer writes, “according to witnesses, Ocampo, who was from Honduras, didn’t understand the officers shouting at him in English and was offering the knife, handle side out, to the officers when he was shot” four times — in the arm, the chest, the lower abdomen, and the head. He leaves behind his family in Honduras.

Abuses of power by law enforcement are not always fatal. They can also be humiliating examples of the misguided priorities of a surveillance state.

In New Mexico, a man named David Eckert ran a stop sign as he left a Wal-Mart, and was unlucky enough to get pulled over. The police felt that Eckert was clenching his buttocks. (Who wouldn’t shit his pants out of fear when stopped by the police in this country?) So, the cop, seeing that Eckert was clenching his buttocks, came to the logical conclusion that clenched buttocks = hidden drugs, and they detained him. They got a court order to determine if he had drugs in his rectum. One doctor refused, saying it was unethical, so they took Eckert to another hospital outside of that legal jurisdiction (which is illegal), and took X-rays — nothing. They did two digital exams, two enemas, a fecal exam — nothing.

Well, this story came up, amid jokes, during one of those “happy hours” that they have at work. One of our colleagues is a doctor, and she was very surprised that the doctors agreed to sodomize a suspect. Nonetheless, many of her US-born peers cannot claim to have exactly fulfilled the Hippocratic Oath. A report by the Task Force on Preserving Medical Professionalism concluded that many doctors, under the orders of the CIA and the army, designed and participated in cruel and inhumane treatment and torture. This is a travesty.

Black, brown, and white people, women…. now children and adolescents. Here, no one is spared.

In Iowa, Tyler Comstock, age nineteen, had an argument with his father. In anger, he sped off in his father’s truck. To teach him a lesson, his father called the cops and reported it as a robbery. The police came upon him on his campus, driving in circles. When they told him to stop, he refused (damn, it’s his own father’s car), and they shot him six times, once in the head and once in the heart. He was unarmed.

And now, two stories that illustrate, again, the ways that violence and poverty shorten and constrain the lives of young Latinos.

El niño condenado a cadena perpetuaA couple of weeks ago, in Santa Rosa, California, Andy López, age 13, was walking down the street with a standard BB gun. The police, who claimed it “looked like an assault rife,” stopped him and since he didn’t immediately hand over his toy, they shot him several times and killed him.

But children are not only killed, they are incarcerated as well. Cristián Fernández was condemned even before he was born. I quote verbatim the sad chronicle of his early life, as reported by the Colombian project Las2orillas: “Cristian Fernández was born after his adolescent mother was raped by a neighbor. When she was 14 years old, she escaped with her son from the home of her drug-addicted mother, to live on the streets of Miami, where Cristián was found filthy and naked. At the age of three, he was expelled from school after lowering his pants in front of one of his classmates and simulating a sex act. When he was eleven, his stepfather gave him a brutal beating then committed suicide in front of his eyes. Today Cristián is thirteen, and he is the youngest inmate in the United States and is about to be sentenced to life in prison for killing his two-year-old stepbrother.” He killed his brother (read his story and watch the interview here), and that is why the “Department of Justice” [sic] considers him a danger to society deserving of life imprisonment. The kid is only thirteen years old!

https://i0.wp.com/www.ecestaticos.com/image/clipping/adc864532a75bb27dae8e9b0ff5b7d29/imagen-sin-titulo.jpgIn what other violent ways do children die in the United States? Well, “it is estimated that minors comprise 20% of fatal accidents recorded in the agricultural sector.” According to Human Rights Watch, half a million children work in agriculture in the US. This is because the prohibition of child labor in 1938 (not all that long ago) excludes farms and agriculture. Because, as the article says, these are US-born children (generally of Latin American parentage), and they aren’t tossing corn to the family hens, but rather working for large food corporations. Meanwhile, John Kerry waxes righteous about abuses of child labor in other countries, while ignoring the child labor in his own country.

But once in a while, a ray of hope peeks through the dark clouds of moral degradation. A cruel Polish immigrant tortured a poor and defenseless pitbull puppy. The veterinarians did everything possible but they couldn’t save the dog. In the face of such injustice, unbecoming of a civilized country like “America,” 70,000 sensitive, noble, and honorable US citizens mobilized. The police arrested the bastard and set bail at a $1 million, and he faces charges that could get him 55 years in prison. What an example of justice.

But seriously. A society that can mobilize 70,000 people for a tortured animal, but which remains unmoved by an unending trickle of deaths, torture, degradation, war, and apartheid — this society is sick, and on the path to chaos and destruction.

It is true that once in a while there are glimmers of hope, such as Wal-Mart employees on strike, people fighting the Keystone Pipeline, the grassroots disaster relief group Occupy Sandy, the outcry for Trayvon Martin murder, etc. There are people in the United States who form grassroots groups and who mobilize. But thosewho do speak out can face brutal repression, and the majority of people in the US remain in a state of apathy or paralysis. They have a lot to learn. Moreover, the economic situation is terrible. While the government insists that they are getting out of the crisis, the truth is that the workforce has not been destroyed so violently since the crisis of 1978. Today, only 62.8% of US citizens work, although the official unemployment rate is 7.3%. According to the Department of Agriculture, 15% of US citizens experience food insecurity, and some 42 million people are receiving food stamps. And in January they will face yet another debt ceiling crisis — guaranteed fun for all.

Neurons and muscle cells, when they have been stimulated too much, stop responding and enter a refractory period, during which they do not react, no matter how much you stimulate them. I ask myself if this society, deluged with information, more or less aware of the storm in which they are immersed, has not entered a refractory period, incapable of reacting. The problem is that the stimulation will never cease.

 

Obama, el Congreso y Siria

Glenn Greenwald. 1 de septiembre de 2013

Traducido de inglés por El Mundo no Puede Esperar 5 de septiembre de 2013

Se celebra que el presidente busque el voto en su última guerra incluso cuando sus asistentes han dejado claro que no es vinculante

Es un poderoso signo de lo bajos que están los estándares de la política estadounidense cuando se expresa gratitud porque un presidente de los EEUU diga que pedirá al Congreso votar antes de que empiece a bombardear otro país que no está ni atacando ni amenazando a los EEUU. El que los EEUU no se verán envueltos en guerras en el extranjero por decisión propia sin el consentimiento del pueblo estadounidense a través de sus representantes en el Congreso es un mandato central de la Constitución de los EEUU, no una innovación liberal y progresista del siglo 21.

Por supuesto, George Bush buscó aprobación del Congreso para la guerra de Irak (aunque lo hizo una vez que estaba claro que el Congreso la garantizaría: Recuerdo perfectamente ver al entonces Jefe de relaciones exteriores del Senado Joe Biden prácticamente rogando a la Casa Blanca de Bush “permitir” al Congreso votar sobre el ataque a la vez que prometía con antelación que lo aprobarían).

Pero lo que hace particularmente extraño de las celebraciones de reacción al anuncio de ayer es que el voto del Congreso que Obama dijo que pediría, parece, en su cabeza, no tener ningún poder vinculante. No hay razón para creer que un rechazo del Congreso a autorizar la guerra contendría a Obama de alguna manera, otro que quizás políticamente. Al contrario, hay pruebas sustanciales en la propuesta que indican que la Casa Blanca ve el voto como meramente consultivo, o sea, sin sentido.

Recordemos cómo, en uno de las peores y más ignoradas acciones de la administración Obama, la Casa de Representantes votó mayoritariamente en contra de autorizar la guerra de EEUU en Libia, y aún así Obama simplemente ignoró el voto y procedió a seguir adelante con la guerra de todas maneras (tal como Clinton hizo cuando la Casa rechazó la autorización que quería para bombardear Kosovo, aunque, por lo menos ahí, el Congreso más tarde apoyó financiar la campaña de bombardeos). ¿Por qué la Casa Blanca ve que el poder del presidente para lanzar una guerra en Libia es imparable por el Congreso, mientras ve su potestad para desatar la guerra en Siria como dependiente de la autorización del Congreso?

Para añadir más a este punto, sus auxiliares han dejado claro que Obama no considera el voto vinculante, tal como informa Time:

“Para hacer las cosas más complicadas, los auxiliares de Obama dejaron claro que la búsqueda del presidente del apoyo del Congreso no sería vinculante. Aún podría atacar Siria incluso si el Congreso plantea un rechazo.”

Es verdad que antes de meter a los EEUU en otra guerra en Medio Oriente es preferible que el presidente busque apoyo del Congreso que no lo haga, pero esto sólo es cierto si el voto se considera algo más que un ritual vacío y simbólico. Declarar antes de tiempo que el debate que el presidente ha pedido y que el voto del Congreso que quiere no son nada más que gestos no vinculantes (sólo importarán si el resultado es el que el presidente quiere que sea) es mostrar un desprecio bastante fuerte tanto por la democracia como por la Constitución.

Bombardeo

Hay pocas cosas más raras que ver a gente defender el bombardeo de otro país incluso reconociendo que no tendrá consecuencias positivas otras que salvar la “credibilidad” de aquellos que bombardean. Y relacionado, es difícil de imaginar un signo más potente de debilidad, de un imperio decadente que la “credibilidad” de la nación dependa del bombardeo periódico de otros países.

Actualización

Según Spencer Ackeman del Guardian, el Secretario de Estado John Kerry, esta mañana en la CNN, dijo esto cuando le preguntaron sin el voto del Congreso sería vinculante: “(Obama) tiene el derecho a hacer esto no importa lo que haga el Congreso.”

Este artículo se publicó en The Guardian UK el 1 de septiembre de 2013.

Gracias a Bradley Manning.

Dennis Loo. 15 de agosto de 2013

Traducido del inglés por El Mundo No Puede Esperar 21 de agosto de 2013

Gracias a Bradley Manning, tenemos a Edward Snowden, a quien el ejemplo de Manning lo inspiró a tirar para adelante;

Gracias a Bradley Manning, sabemos que la mayoría de los prisioneros en Guantánamo son inocentes o agentes de bajo nivel, y tenemos las identidades y las fotos de los prisioneros en Guantánamo que están ahora en huelga de hambre (BradleyManning.org)

Gracias a Bradley Manning, tenemos el vídeo del “Asesinato colateral” que permitió a Reuters finalmente averiguar cómo sus reporteros fueron asesinados, después de años de mentiras y de obstrucciones del Pentágono, y permitió que el mundo viera la actitud y las acciones de los soldados de EEUU que cometieron los crímenes de guerra y se reían de ello, y por inferencia, los oficiales militares y públicos que esperan y animan este comportamiento salvaje;

Gracias a Bradley Manning, “se empezó a supervisar mucho más cerca a los contratistas de Defensa de los EEUU después de que se filtraran los cables diplomáticos que revelaban que eran cómplices en tráfico de niños. DynCorp, una poderosa firma contratista que recibe casi 2 mil millones de $ al año de beneficios de los contribuyentes de EEUU, organizó una fiesta para los reclutas de seguridad afganos en la que había niños para su entretenimiento obtenidos de traficantes de niños. DynCorp ya se había enfrentado a cargos de tráfico de niños antes de que este incidente tuviera lugar” (BradleyMannin.org);

Gracias a Bradley Manning, tenemos la revolución tunecina que a su vez inspiró la Primavera Árabe, que a su vez inspiró a Occupy Wall Street, que a su vez mostró que hay almacenado un apoyo de masas para cambios radicales/revolucionarios aquí en los EEUU;

Gracias a Bradley Manning, sabemos que los torturadores egipcios fueron entrenados por los EEUU: “Según un cable diplomático de El Cairo, el jefe del famoso Servicio de Investigación de Seguridad Estatal (SSIS por sus siglas en inglés) agradeció al director del FBI John Pistole for la “excelente y sólida” cooperación entre las dos agencias. En particular, las sesiones de entrenamiento del FBI en Quantico, Virginia, fueron de “gran beneficio” a sus interrogadores. Otro cable documentaba que la embajada de EEUU consideraba “creíble” las alegaciones de violaciones de derechos humanos por parte de la SSIS, incluyendo torturas a prisioneros con “electroshocks y privación del sueño para reducirlos a un estado zombie.” (BradleyManning.org);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que el Departamento de Estado bajo Hillary Clinton trató en secreto de intimidar a las Naciones Unidas: “Según la Directiva nacional de recolección de inteligencia,” un documento secreto que fue firmado por la Secretaria de Estado Hillary Clinton y publicado por WikiLeaks, diplomáticos de EEUU fueron autorizados para recoger “datos biométricos” y otra información sensible de altos cargos de la ONU, así como a representantes de la ONU de otras naciones. Los documentos filtrados muestran que los “datos biométricos” incluían específicamente muestras de ADN de los oficiales, junto con otras formas de información de identificación personal. También ordenaron a los diplomáticos recoger información de tarjetas de crédito y contraseñas. Estas actividades contravienen la convención de las NNUU de 1946.” (BradleyManning.org);

Gracias a Bradley Manning sabemos que los gobiernos japonés y estadounidense habían sido avisados de los peligros de un desastre nuclear en Fukushima tres años antes de la catástrofe del 2011, pero se ignoraron las advertencias. Fukushima ahora ha sido clasificada como tan mala como Chernobyl y oficiales de TEPCO admitieron recientemente que la planta dañada ha estado filtrando radiactividad al Océano Pacífico desde entonces (BradleyManning.org);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que en diciembre del 2009, el presidente Obama autorizó una campaña secreta de drones en Yemen. “Un año más tarde, WikiLeaks reveló que el presidente de Yemn Saleh había acordado que su régimen continuaría diciendo que las bombas son nuestras, no vuestras.” (BradleyManning.org);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que cientos de civiles en Irak fueron ejecutados en los checkpoints (Iraq War Logs);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que la administración Obama entregó a miles de detenidos a las autoridades iraquíes sabiendo que serían torturados (Iraq War Logs);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que 15.000 civiles muertos que antes no se conocían fueron descubiertos en los archivos filtrados, en contraste a las negativas del gobierno de los EEUU de que tuvieran datos de los civiles muertos (Iraq War Logs);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que los detenidos fueron humillados, torturados y asesinados por las Fuerzas Especiales de EEUU, la CIA y los contratistas militares (Iraq War Logs);

Gracias a Bradley Manning, el público está informado de cosas que el gobierno nunca nos hubiera dejado saber, y habría seguido negándolo categóricamente sin inmutarse; y

Gracias a la conciencia, el coraje y el sacrificio de Bradley Manning en nombre de los intereses y el futuro de la humanidad, el mundo es un lugar diferente, un mundo en agitación pero ahora con una oportunidad de cambiar las cosas para mejor.

Dennis Loo es un miembro de comité directivo de El mundo no Puede Esperar, y tiene un blog en denisloo.com.

¿Un “juicio justo?” George Zimmerman, Trayvon Martin y el sistema de “Justicia”

Dennis Loo, 15 de julio de 2013

Traducido del inglés por El Mundo No Puede Esperar 16 de agosto de 2013

Bastante gente dice después del veredicto de “no culpable” de George Zimmerman en el asesinato de Trayvon Martin que este fue un “juicio justo.”

Como nota aparte, mucha de la gente que ahora expresa con satisfacción que “se ha hecho justicia”, se le puede oír frecuentemente quejándose de que las víctimas de crímenes no obtienen justicia en los tribunales de justicia y que todos los derechos van al sospechoso/defendido. Este veredicto exonerando a Zimmerman de su delito debería seguramente apaciguar sus quejas. Después de todo, Zimmerman es la víctima en este caso, no Trayvon, que yace 2 metros bajo tierra por culpa de Zimmerman. O eso se debe concluir de los comentarios de esos que celebran este veredicto.

Sin embargo, vamos a considerar esta idea de que fue un “juicio justo.” Un análisis más cercano de esta opinión muestra las barreras institucionales e ideológicas que subyacen a que alguien como Trayvon Martin pueda tener un juicio justo. Trayvon, junto con los negros en general, fueron en realidad los defendidos en este caso. Y el veredicto encuentra a Trayvon y a los negros culpables, culpables, culpables.

El New York Times de hoy (“En el caso Zimmerman, la defensa fue difícil de derribar”) analiza el veredicto argumentando que la reivindicación de defensa propia de Zimmerman se vio reforzada por un lado por los tropiezos de la acusación, por las meteduras de pata de la policía, y por lo que suele pasar con la ley llamada “mantenerse en su sitio” (NT: “stand his ground”, una forma de legítima defensa) de Florida. Desde el principio iba a ser casi imposible para la acusación prevalecer contra Zimmerman y su versión de los hechos.

Sin embargo el artículo del New York Times (NYT por sus siglas en inglés) comparte el trasfondo de las presunciones que llevaron a que a Trayvon se le diera el papel de sospechoso por definición y de agresor en este caso.

¿Por qué? Eso requiere un poco de explicación.

La defensa no invocó el “Mantenerse en su sitio”, pero su presencia de todas maneras se sintió como un elefante en la habitación. Según la ley de “Mantenerse en su sitio”, alguien que afirme que se sintió amenazado por otra persona puede incluso perseguir a su atacante. Tal como lo explica el artículo del NYT, “La disposición, sancionada por el Legislativo de Florida en el 2005, y desde entonces adoptada por otros 20 estados, permite a la gente que tema un gran peligro o incluso la muerte que no se retire, incluso si pueden hacerlo de manera segura. Si el atacante se está retirando, la gente aún tiene el derecho de usar fuerza letal.” ¡Habla de poner la ley en mano de las “víctimas!” Bajo la ley de “Mantenerse en su sitio” pueden incluso usar fuerza letal contra gente que se está retirando.

Con respecto a las meteduras de pata de la acusación: No sé si la acusación preparó a sus testigos antes del juicio, advirtiéndoles de lo que probablemente iban a enfrentarse durante el interrogatorio. Tal preparación para las dificultades de los interrogatorios es un práctica típica de los abogados. Otro lema de los abogados en el juicio es, nunca preguntes nada a un testigo si no sabes su respuesta. Te aseguras antes de que están preparados para lo que probablemente se enfrentarán para que no les pille fuera de juego y se les escape algo sin pensar o que pueda dañar su credibilidad. Está claro que los testigos clave para la acusación basándonos en su actuación en el juicio fueron o muy mal preparados por los fiscales o ni siquiera los prepararon. O bien esos fiscales eran unos típicos patanes en la sala del juicio, o de manera deliberada se contuvieron de prepararse y discutir con energía este caso.

De nuevo los hay que, como el NYT, que sostienen por otro lado que el verdadero problema fue el “mantenerse en su sitio” y no las decisiones y la conducta de la fiscalía. El NYT dice que el problema clave fue que la fiscalía no sacudió la versión de los eventos de Zimmerman y por tanto la acusación estaba condenada al fracaso. Tal como discutí en mi último artículo, sin embargo, incluso si tomas la versión de Zimmerman como sagrada, su versión lo hace culpable. La clave de este caso, por tanto, no es el hecho de que la versión de los eventos de Zimmerman no fue desmontada. El problema era más básico. Trayvon Martin nunca tuvo la oportunidad, tanto el día que iba andando hacia la casa de la prometida de su padre llevando golosinas, o en esta sala de juicios de Sanford, Florida.

El hecho que la defensa rehusara plantear el derecho a “mantenerse en su sitio” fue una gran sorpresa para la acusación y muchos otros observadores en la primera etapa de este caso.

El hecho de que la verdadera víctima de este caso, Trayvon Martin, tuviera derecho a “mantenerse en su sitio”, sin embargo, nunca se planteó por parte de la fiscalía.

¿Por qué la fiscalía no planteó el derecho de Trayvon Martin a “mantenerse en su sitio?” ¿Por qué no consideraron que Trayvon temía por su vida por George Zimmerman y que las acciones de Trayvon, incluyendo el uso de fuerza letal contra Zimmerman, estaban enteramente justificadas? Como elefante en la habitación, y como fiscales del Estado donde nació el derecho a “mantenerse en su sitio,” no podían no ser conscientes de ese derecho. Pero parece que la fiscalía no contempló ni una sola vez la idea de invocar el derecho de Trayvon a “mantenerse en su sitio.”

¿Cómo puede ser esto? Incluso si consideramos la historia de Zimmerman como irrefutable, si la fiscalía hubiera considerado que Trayvon, la víctima en este caso, estaba temiendo por su vida permitiendo así usar cualquier medio, incluyendo el uso de fuerza letal, para defenderse a sí mismo contra un atacante con malas intenciones, entonces no importaría que la fiscalía tuviera éxito en poner a prueba la versión de los hechos de Zimmerman. De hecho, uno puede tomar la versión de Zimmerman y aceptarla totalmente, ya que de hecho esa versión auto incrimina a Zimmerman al dar a Trayvon todo el derecho a actuar de la manera más agresiva posible, incluyendo el golpear la cabeza de Zimmerman contra el cemento.

¿Podéis imaginar a la oficina del fiscal de Florida ni siquiera argumentando esto en el juicio? Hubiera sido totalmente legítimo y debería haber dado la vuelta al caso y se hubiera ganado el caso contra Zimmerman.

Probablemente la fiscalía ni siquiera pensó invocar el derecho de Trayvon a “mantenerse en su sitio,” junto con toda esa otra gente que ahora considera este juicio “justo,” porque Trayvon era un joven negro y los hombres jóvenes y negros no tienen derecho a estar asustados de la gente blanca. No tienen derecho a la defensa propia. No tienen derecho a andar llevando golosinas por una urbanización cerrada sin ser molestados y sin ser sospechosos. Son, por definición bajo las suposiciones racistas de este sistema, los depredadores y a los que hay que temer. Estas suposiciones son tan profundas y están tan enterradas bajo una fachada de tolerancia racial que literalmente ninguno en el discurso oficial, incluyendo en el “Paper of Record”, ni siquiera piensa en cuestionarlo. Por eso este veredicto concentra lo que está tan mal del actual estado de cosas en este país y por qué se tiene que luchar, no sólo por el veredicto en sí, sino por la totalidad de asunciones racistas, políticas, y prácticas que tratan a la gente negra como esclavos y como villanos en vez de como víctimas de un sistema que sigue maltratando, encarcelando masivamente, mutilando, y matando negros bajo la Nueva Jim Crow.

Dennis Loo es un miembro de comité directivo de El mundo no Puede Esperar, y tiene un blog en denisloo.com.


El presidente dirige un campo de concentración

Debra Sweet
1 de mayo de 2013

Traducido del inglés por El Mundo No Puede Esperar  30 de julio de 2013

El Presidente Obama parece que teme que la huelga de hambre de los prisioneros de Guantánamo ponga en peligro la reputación de Estados Unidos. No quiere que mueran. Eso supimos hoy al ser preguntado por un reportero. Vean las observaciones de Obama, y el pertinente comentario de Kevin Gosztola: Los ingenuos comentarios de Obama ignoran su rol en mantener los prisioneros de Guantánamo.

“… La decisión de llevar a Guantánamo a individuos capturados en la Guerra global contra el terrorismo no se tomó debido a algún miedo popular o ansiedad entre los estadounidenses después del 11 de septiembre. Esto puede haber aislado a la administración del Presidente George W. Bush de críticas inmediatas, pero, tal como Mark Mazzetti muestra en sus libro, La forma de la cuchilla: la CIA, un ejército secreto y una guerra en los confines de la Tierra, fue el destructor de cintas de torturas y defensor de la tortura, el ex director del Centro de Contraterrorismo de la CIA, Jose Rodriguez, quien sugirió mantener a los individuos en la Bahía de Guantánamo.

Durante una reunión de la CIA, donde Rodríguez y el que sería después director George Tenet estaban presentes:

“…Todo el mundo en la mesa se rió, al pensar cuánto se enfadaría Fidel Castro si los Estados Unidos encarcelara a los prisioneros de su nueva guerra en la base militar estadounidense en Cuba. Pero cuanto más pensaban en la posibilidad, más pensaba todo el mundo que de hecho Guantánamo tenía sentido. Era una instalación estadounidense, y el destino de la base no correría peligro allí como podría si estuviera en otro país y el gobierno cambiaba de líder y decidía expulsar a los prisioneros de Estados Unidos de allí. Y, los oficiales de la CIA imaginaron que, una prisión en la Bahía de Guantánamo estaría fuera de la jurisdicción de las cortes estadounidenses. Un localización perfecta, parecía…”

Debemos hacer lo que podamos para crear una situación política donde Obama liberara a los prisioneros libres de cargos y cerrara Guantánamo. No porque “recuperará la reputación de Estados Unidos.” Sino porque siempre fue un error, y ningún gobierno debería debería poder hacer esas cosas.

El prisionero británico Shaker Aamer puede morir en Guantánamo por culpa del acuerdo de detención secreta.

Kevin Gosztola | 21 de April, 2013

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
13 de mayo de 2013

Su huelga de hambre se acerca al decimoséptimo día. Ha sobrepasado el punto donde los expertos dicen que se puede causar un “daño psicológico y un impedimento cognitivo irreversible,” aún así el prisionero británico Shaker Aamer, que lleva detenido sin cargos o juicio durante 11 años en la prisión de la Bahía de Guantánamo, sigue comprometido a resistir.

El periódico The Observer en el Reino Unido ha publicado un artículo de opinión que escribió en prisión. Escribe, “Nunca se me ha acusado de ningún crimen. No se me ha permitido ver las pruebas que los EEUU una vez simulaban tener contra mí. Todo es secreto, incluso las declaraciones que me sacaron bajo tortura.”

Describe:

Cada día en Guantánamo es una tortura, así como el tiempo que me tuvieron antes, en las bases aéreas de Bagram y Kandahar, en Afganistán. No son realmente los actos individuales de abuso (el strappado, que es el proceso refinado de la Inquisición española donde te cuelgan de las muñecas de manera que tus hombros se empiezan a dislocar, la privación de sueño, y las patadas y puñetazos); sino la experiencia combinada. Mi libro favorito aquí (lo he leído una y otra vez) ha sido 1984 de George Orwell: la tortura es para la tortura, y el sistema es para el sistema.

Su conciencia política, sin embargo, le previene de estar dispuesto a pedir clemencia, terminar su huelga de hambre y aceptar lo que el sistema le está haciendo.

“Se me ha robado más de una década de mi vida, por ninguna buena razón.” declara Aamer. “Estoy resentido por eso, por supuesto. Me he perdido el nacimiento de mi hijo pequeño, y algunos de los años más maravillosos de mis cuatro hijos. Me encanta ser padre, y siempre trabajé para hacerlo lo mejor que puedo.”

Quiere ir a casa, a Londres, pero afirma, “Nunca voy a suplicar. Si tengo que morir aquí, quiero que mis hijos sepan que morí por unos principios, sin arrodillarme ante los que me abusan.”

Clive Stafford Smith, abogado y director ejecutivo de la organización humanitaria de abogados basada en GB, Reprieve, comparte que Aamer, que es “considerado ampliamente como un carácter robusto e ingenioso, ha empezado a tener en cuenta la posibilidad de que pueda morir en la Bahía de Guantánamo.” Ha pedido a Smith que “informe” a su mujer de que “podría no salir vivo después de todo.”

Si muere en Guantánamo, el presidente Barack Obama, su administración y todo el gobierno de los Estados Unidos serán en gran medida responsables, pero, según las alegaciones y los detalles compartidos por Smith, Gran Bretaña y Arabia Saudita pueden ser responsables también.

Aamer es uno de los 86 prisioneros a los que todas las agencias de inteligencia les retiraron los cargos y están listos para ser liberados, sin embargo, hay gato encerrado. Según Reprieve, “es el único de los 779 que han sido detenidos en la Bahía de Guantánamo y retirados sus cargos que supuestamente está listo para ser liberado, pero sólo a un país, Arabia Saudita.” Reprieve cree que si fuera repatriado a Arabia Saudita sería “detenido indefinidamente, y el acceso a los medios y a sus abogados restringido enormemente.” De hecho, Aamer ha protestado que “se le repatrie forzosamente a Arabia Saudita.”

“La única razón por la que los EEUU quieren enviar a Shaker a Arabia Saudita es para callarlo, lo más probable al sentenciarlo a una larga condena después de un juicio farsa,” sostiene Smith.

Este artículo apareció por primera vez en el blog The Dissenter.

Desde Guantánamo, Shaker Aamer cuenta a su abogado hechos inquietantes sobre la huelga de hambre.

Por Andy Worthington. 2 de Abril de 2013

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
17 de abril de 2013

…los guardas se precipitan en las celdas y asaltan a la gente sin las cámaras normales que usan los equipos FCE (los que, en teoría al menos, graban lo que se le hace al detenido)

Como parte de mi cobertura a la enorme huelga de hambre que se está dando en Guantánamo, estoy encantado de hacer público el texto completo de una declaración (de hecho es un una declaración jurada) hecha por Clive Staffor Smith, el director de Reprieve, organización benéfica de asesoría legal ubicada en Londres, basada en una conversación telefónica que Clive tuvo el 29 de marzo con Shaker Aamer, el último residente británico en Guantánamo, cuya historia ha sido un foco de mi trabajo durante muchos años.

Aquí, aquí y aquí podrán encontrar informes que me entregó Shaker el año pasado, y aquí pueden ver una petición electrónica al gobierno británico pidiendo nuevas acciones para asegurar la liberación de Shaker, y aquí pueden encontrar una petición internacional.

Tal como he informado durante muchas semanas (pueden verlo aquí, aquí, aquí, aquí y aquí, la huelga de hambre empezó hace dos meses, en respuesta al nuevo tratamiento médico a los prisioneros y su desesperación por ser alguna vez liberados, después de que el presidente Obama prometiera cerrar la prisión, algo que después no hizo, incluso aunque 86 de los 166 prisioneros restantes (incluyendo Shaker) fueran liberados de sus cargos hace por lo menos 3 años y listos para ser liberados por un equipo especial entre agencias que el presidente creó poco después de acceder al cargo en el 2009.

El testimonio de Shaker, via Clive (y disponible aquí via Reprieve), añade información importante e inquietante sobre la huelga de hambre, y el comportamiento de las autoridades, así como aportando números: Shaker le dijo a Clive que hay “130 prisioneros en total en huelga de hambre en toda la prisión,” y que, “De los 66 prisioneros en el Campo V, se reconoce que 45 están en huelga, aunque en realidad son más los que la siguen.”

La declaración de Clive Stafford Smith sobre su conversación telefónica con Shaker Aamer, 29 de marzo de 2013:

Soy un abogado licenciado para ejercer derecho en el Estado de Luisiana, así como en la Corte Suprema de los Estados Unidos y otras Cortes inferiores de los EEUU. He tenido licencia para ejercer derecho desde 1984.

En la actualidad soy el director de la organización benéfica de asuntos jurídicos Reprieve. Tengo doble nacionalidad estadounidense y británica. He representado a los prisioneros en la Bahía de Guantánamo desde 2002, cuando trabajaba en Luisiana. Sigo representando a unos cuantos prisioneros allí.

El viernes 29 de marzo de 2013, a las 11 de la mañana aproximadamente, tuve una conversación telefónica sin clasificar de noventa minutos con mi cliente Shaker Aamer, cuyo Numero de Serie de interno es el 239. Pasamos buena parte de la llamada hablando del asunto de la huelga de hambre.

Shaker me dio una cronología detallada de lo que está pasando. Expongo mis notas de la conversación sobre este asunto a continuación. Cuando utilizo citas, son la mejor reconstrucción de lo que Shaker informó de lo que se había dicho, pero claramente no es textual. Me arrepiento de que debido a la falta de tiempo, no he podido comprobar con mi cliente mis notas y mis recuerdos, pero estoy seguro de que mis notas son tan precisas como pude razonablemente conseguir.

Tengo que apuntar que me centré en temas que tuvieron lugar después de mi última llamada con Shaker, que tuvo lugar el 1 de marzo de 2013.

6 de febrero: El incidente con los Coranes empezó el problema actual en la prisión

7 de febrero: Empieza la huelga de hambre.

15 de febrero: Vinieron al bloque de Shaker en el Campo V. (Anotar que en general no se me permite identificar la localización de las celdas en llamadas como esta.) Utilizaron la “Extracción forzada de la celda” (NT: de aquí en adelante FCE por sus siglas en inglés), que es el eufemismo que se utiliza ahora para enviar a la celda lo que antes se llamaba “Fuerza de reacción de Emergencia”). Sacaron a la fuerza a otros dos. A los tres los sacaron durante la hora del rezo. Los tres fueron heridos durante el asalto. Uno de ellos quedó inconsciente y se le llevó al hospital, donde Shaker cree que permaneció inconsciente durante 4 días. Todavía está en el hospital.

12 de marzo: Vinieron otra vez a por Shaker y lo sacaron a la fuerza de la celda durante la hora del rezo.

15 de marzo: Empezó la privación de sueño. Los del turno de guardia nocturno empezaron una acción conjunta para hacer difícil el dormir.

18 de marzo: La privación de sueño empeoró mucho. A Shaker lo movieron a otro bloque, con otra persona que se ha puesto en huelga durante muchos años. A Shaker lo meten en la primera celda del bloque que está diseñada para prisioneros con minusvalías, y que no se ha usado en muchos años. Está a unos pocos metros de donde los guardas usan el baño, la ducha, comen, etc.

La psicóloga que se hace llamar “Helena” vino a ver a Shaker. Se le acababa de mover a la celda ruidosa, le preguntó que si estaba planeando “hacerse daño.” Él no habla con los psicólogos que toman parte en el abuso, por lo que en principio no le respondió. Sin embargo, ella le dijo que los guardas le habían dicho que quería hacerse daño. Entonces Shaker le contestó, ya que no quería esto como excusa en el informe que llevara a más abusos en el futuro. “Tengo esposa e hijos y espero que se me libere en algún momento pronto ya que se me quitaron todos los cargos hace más de 5 años. No soy yo el que quiere hacerse daño, sino la Administración es la que me está dañando.”

Shaker le reclamó sobre la nueva celda, que está diseñada para una persona minusválida, (“todavía no soy un minusválido”), y es demasiado ruidosa para dormir. Señaló que si los guardas estuvieran tan preocupados de que se hiciera daño, hay una celda de observación a mitad del bloque con una puerta de plexiglás donde podían vigilarle durante 24 horas al día, y donde podría dormir algo.

“Helena” le dijo a Shaker que ese “no es mi asunto.” Shaker le contestó que claramente lo era ya que estaba sufriendo abuso y negación de sueño. Ella no ha vuelto desde entonces.

19 de marzo: Adel Hakeem y (Interno número 168) de Túnez, también un cliente de Reprieve, intentó suicidarse. Se le mantenía donde Shaker “solía estar” (Entiendo que en el Campo V Echo, que es el más abusivo de todos los bloques del campo. Shaker me ha detallado en conversaciones anteriores el maltrato único en este bloque). A Hakeemy lo llevaron al hospital y no volvió hasta el 28. Se le ha llevado al Campo V de nuevo, que obviamente es lo peor que le podían hacer a un detenido que se ha intentado suicidar. Shaker pidió que se hiciera algo sobre esto lo más pronto posible.

Shaker presentó una queja oficial al oficial en cargo sobre la privación de sueño. Señaló que sufre de zumbido en los oídos y que saben desde hace años que tiene un sueño muy ligero y problemas para dormir. Hay 12 celdas vacías en el bloque, por lo que se le podía mover a cualquiera de ellas y al menos se reducirían los problemas de ruido. Sin embargo, a 29 de marzo, no ha habido una respuesta a la queja.

Shaker informa de que se está utilizando un nuevo “Código Matrix” (por ejemplo, Código amarillo significa que alguien ha colapsado por la huelga de hambre, Código bola de nieve que alguien se está autolesionando, Código naranja es cuando hay alguna puerta abierta sin una razón autorizada, y Código Matrix aparentemente es cuando quieren evitar las cámaras y los equipos FCE). El impacto malvado de estos códigos es que los guardas se precipitan en las celdas y asaltan a la gente sin las cámaras normales que usan los equipos FCE (los que, en teoría al menos, graban lo que se le hace al detenido.

A un prisionero se le sometió a un nuevo Código Matrix por estar “en posesión de una botella de agua” y fue golpeado sin cámaras.

Hay una nueva práctica que se ha señalado que utiliza una correa de perro sobre los detenidos. Normalmente tienen las manos y las piernas con grilletes (que todavía se usan) y las manos las sujeta un guarda desde atrás mientras andan (o más comúnmente empujan) con el detenido. Pero ahora están atando una correa de perro de tela a la cadena de la cintura, enganchándolo como lo harían con un animal. Un sargento intentó hoy que Shaker fuera una víctima de un Código Matrix al negarse a llevar una correa de perro y ser tratado como un animal. Sin embargo, al final cambiaron de opinión y fueron a por un equipo FCE.

Las autoridades han empezado una campaña conjunta para sacar a la fuerza a los prisioneros de una manera más abusiva. Shaker había estado llevando a cabo una protesta no-violenta durante muchos meses (sentándose en el patio y pidiendo ahí durante una semana como protesta contra el hecho y las condiciones de su confinamiento; ese día, Shaker añadió la demanda de que se le debería mover de la celda ruidosa también). Esta protesta no-violenta se ha convertido básicamente en la única forma de protesta que Shaker puede utilizar. Durante los últimos meses, la salida forzosa de la celda se ha hecho de manera regular, pero ahora han empezado un nuevo método, que se aplica a todos los prisioneros excepto a aquellos que son llevados al hospital.

El nuevo método para sacar a la fuerza de la celda es así: ya no utilizan la tabla, sino que seis personas enormes entran al sitio donde está el detenido y encadenan sus pies y manos detrás de su espalda. Después lo levantan “como un saco de patatas” y simplemente lo llevan donde sea (en el caso de Shaker, a través de 6 ó 7 puertas, a unos 150 metros de su celda). Esto es terriblemente doloroso, especialmente porque Shaker tiene lesiones en la espalda desde hace tiempo (que se originaron por el maltrato que sufrió en la Base Aérea de Bagram por parte de los EEUU).

Dos generales vinieron a visitar el Campo V. (Shaker cree, aunque no está seguro, que uno de ellos era el General John F. Kelly, en la actualidad al mando del Comando Sur.) Un cortejo los acompañaba. Justo antes de que llegaran, una ambulancia se detuvo fuera del campo, con doctores, enfermeros y una camilla. Iban de civil. Iban bien equipados, incluida una bombona de oxígeno.

Subieron a la camilla a un hombre con poca barba que no era un detenido. No iba esposado, pero estaba atado a la camilla para que no se cayera. Lo llevaron a la ambulancia en presencia de los generales y lo condujeron hacia el hospital. Todo esto fue un acto para intentar impresionar a los generales con lo bien que iba todo. (Shaker cree que, si se les pregunta, las autoridades declararían que esto fue una cosa normal, tal vez una operación de entrenamiento.)

Shaker informa de que vienen visitantes al campo cada dos o tres días, como si hubiera un esfuerzo coordinado para convencer a la gente de que el tratamiento es bueno. En realidad, durante el día es mucho más tranquilo, es durante la noche cuando suceden los peores abusos.

“El turno de noche vuelve a “La hora de Miller” (a lo que shaker llama el comportamiento y las estrategias del General Geoffrey D. Miller, del 2002-03). Bajan y suben ruidosamente la grada, hablando, cantando (en especial una mujer), sacando la basura, dando 20 ó 30 portazos por noche, que son hidráulicas y hacen un ruido muy fuerte, arrastrando sillas, agitando el hielo en la cubitera. Han traído un ventilador muy grande para hacer ruido.”

Para Shaker está claro que hay órdenes particulares para que los turnos de noche hagan todo esto. Por ejemplo, sólo los turnos de noche no usan la tabla; mientras que el turno de día todavía lo hace. Shaker reclamó por qué no estaban usando la tabla para llevarle después de lo que habían dicho los doctores sobre su espalda. Le dijeron que no había ninguna regla que los hicieran usar la tabla.

Shaker se lleva bien con alguno de los guardas, un suboficial le había dicho que no querían, pero que tenían que hacerlo.

“…El Coronel dijo: “Llevaré este campamento a como estaba en los viejos tiempos. Tengo hijos en casa y sé cómo lidiar con chicos.” A Shaker le preocupan los hijos del coronel, ya que pueden necesitar que los servicios sociales controlen cómo los tratan.”

A Shaker también le preocupa que están haciendo todo lo que pueden para ocultar quién está cometiendo los peores abusos. El sistema numérico que fue implementado hace siete años o así para permitir a los prisioneros informar de soldados que abusen. Aunque consiguió el número de una persona (el hombre de 150 kilos), en general no puede conseguir los números de los equipos de intervención ya que visten monos blancos que tapan sus números. Los guardias también cambian sus números y reutilizan números viejos.

Shaker informa de un rumor (Se lo dijo un coronel a uno de los prisioneros, que no quiere que se diga su nombre por temor a represalias) de que el Coronel dijo: “…El Coronel dijo: “Llevaré este campamento a como estaba en los viejos tiempos. Tengo hijos en casa y sé cómo lidiar con chicos.” A Shaker le preocupan los hijos del coronel, ya que pueden necesitar que los servicios sociales controlen cómo los tratan.” (El Coronel es, presuntamente, el Coronel del ejército John Bogdan, que tomó el mando como comandante de la Fuerza de trabajo conjunto del Grupo de detención de Guantánamo en junio de 2012, al que se le culpa de los registros agresivos en las celdas que provocaron la huelga de hambre).

Durante las visitas por gente de fuera, incluso durante el día, hay varias estrategias para esconder lo que está pasando. Normalmente, dice Shaker, la comida que no se usa se deja fuera. Ahora, se pone en contenedores herméticos en el bloque, para esconder el hecho de que los detenidos están rechazando comer. Cree que esto puede que se haga para hacer que el olor de comida tiente a más prisioneros a volver a comer. Después toda la comida que no se ha utilizado se tira a la basura, de manera que los civiles vean que los contenedores están vacíos, y de nuevo no puedan informar de cuánto no se ha comido.

El coronel ha ordenado otras tácticas abusivas. Shaker entiende (y los detenidos creen) que el coronel sirvió en Irak o Afganistán antes de venir a la Bahía de Guantánamo, por lo que está tomando una actitud dura, porque es lo que al parecer hicieron allí. Sólo está distribuyendo colchonetas medianas (1 metro de longitud en vez de dos) y así.

20 de marzo: Shaker se queja al médico del ejército sobre su abuso el 19 de marzo, y hoy se le transportó en una tabla, ya que los oficiales médicos dijeron que el nuevo método para sacarlo de la celda no se podía utilizar en Shaker debido a la lesión en su espalda.

21 de marzo:Hoy, y todas las veces desde entonces, han vuelto al nuevo método, y han rechazado usar la tabla. Además, hoy encima introdujeron un nuevo abuso. Cuando el equipo FCE entró para sacarlo, un soldado bastante grande, que pesaba como 150kg, se le arrodilló en la espalda y lo echó al suelo con todo su peso encima. Esto causó moratones en su espalda y manos. Shaker se los enseñó al médico, que dijo que lo anotaría y le haría un seguimiento. Sin embargo, nadie vino a verle sus nuevas heridas y no se ha hecho nada.

22 de marzo: La extracción de celda abusiva se repitió con el soldado de 150 kg. De nuevo, le dejó moratones, y anotó el número del soldado. En esta ocasión, sujetaron sus manos y piernas, ambas cruzadas, y el hombre apretó hasta que Shaker oyó un crujido en su espalda.

A Shaker no se le permitió darme el número del soldado en una llamada desclasificada.

Cuando Shaker pidió tratamiento médico para su lesión, le dieron Tylenol. “Esta no es una respuesta razonable para una lesión de ese tipo,” me dijo.

23 de marzo: Shaker empezó a rechazar salir de la celda, ya que está muy preocupado de quedar paralítico igual que el egipcio y el sirio (de identidad desconocida), que quedaron paralíticos por los golpes que recibieron en la Bahía de Guantánamo. (Nota: El egipcio fue Sami al-Laithi, interno número 287, representado por Reprieve, que quedó paralítico de una paliza en el hospital.)

25 de Marzo: A las 14:05 a Shaker lo visitó “Dra. Cordelia” que es una de las amables del personal médico. Le dijo que ahora se le reconoce como un huelguista, aunque hubieran rechazado aceptarlo antes. Le contó el impacto de una huelga de hambre, leyéndole un trozo de papel sobre cómo podrían fallar sus riñones, quedar ciego, causar daño cerebral permanente, y así. Le dijo que necesitaba Tiamina, un medicamento para los espasmos musculares, y nutrientes como miel y complementos vitamínicos.

Desde el 25 de marzo, le han visitado un doctor o un enfermero cada día. Aunque no hacen nada. Les ha sermoneado sobre cómo están violando su médica ética al tomar parte en el maltrato innecesario a los prisioneros, pero le han dicho que reciben “órdenes de arriba.”

29 de marzo: A las 4 de la madrugada hicieron un “Código Matrix” a uno de los huelguistas de hambre más delgado (ahora pesa 50kg) que tenía una fiambrera consigo. Tenía té en el recipiente y le hicieron un Código Matrix. Al final, para que no le dieran una paliza se lo entregó.

09:15 Con su llamada de teléfono, no le dijeron la noche anterior como requieren las reglas. Se lo dijeron a las 9:15 de la mañana que vendrían inmediatamente a por él. Por ello no tuvo tiempo de preparar lo que contarle a su abogado sobre los detalles de lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, hubo una “demora operativa” en la llamada (que Shaker informó ser una rueda pinchada en la furgoneta) lo que le dio algún tiempo para tomar algunas notas y prepararse para hablar con el abogado.

“Anoche fue una de las peores,” informa Shaker. Una chica hispana estuvo cantando casi toda la noche. El ruido de la puerta de al lado del lavabo era constante y alto. Shaker casi no puedo dormir.

Shaker ha perdido 15kg hasta hoy. Esto por fuerza es una estimación ya que no lo pesan con precisión, pero se considera que puede calcular con precisión su peso después de todas las huelgas de hambre que ha hecho. Su mano tiembla constantemente debido a la huelga de hambre.

Shaker ha sido castigado fuertemente por unirse a la huelga. Se le han denegado varias cosas que se habían pedido por razones médicas incluyendo su segunda colchoneta (por su espalda), su manta (para la artritis), su rodillera, su faja (para sus problemas de espalda), y las medias de presión que sirven para ayudar con el edema en sus pies. Incluso no le permitieron durante 10 días cepillarse los dientes.

Se le ha denegado también una segunda botella de agua que fue recomendada por el médico. En Campo V (en comparación con Campo VI, donde aparentemente las botellas de agua han sido retiradas del todo) hay una nueva regla por la que sólo se permite una botella de agua al mismo tiempo, independientemente que se use para café, para lavarse al rezar, o beber.

Todas las especias que Shaker había juntado se las tiraron; aparentemente hay una política de tirar todas las especies que los detenidos consiguen a través de la Cruz Roja.

Hay una política en la actualidad por la que nadie con autoridad puede hablar con los prisioneros sobre sus quejas. Shaker ha pedido hablar con el Oficial al cargo, con el asistente del oficial al cargo, y así, pero ninguno vendrá, ya que como les informa el Suboficial, no es su responsabilidad.

A 29 de marzo, Shaker informa que hay en total 130 prisioneros en huelga de hambre en toda la prisión. De los 66 prisioneros en el Campo V, 45 se les reconoce en huelga, aunque en realidad más la están haciendo (Shaker ha sido sólo recientemente reconocido como tal). Shaker informa de que 15 de ellos tienen niveles de azúcar en sangre por debajo de 40mg/dl. Hay un prisionero con niveles de azúcar en sangre de 17 mg/dl. 7 detenidos están en el hospital.

Las autoridades están jugando con los pesos de los prisioneros. Usan una báscula más grande, y los pesan con grilletes, y a menudo justo después de haber bebido un montón de agua. Esconden el peso de la vista de los prisioneros, y no dicen lo que se anota, aunque a veces sí lo dicen. Shaker informa de varios “milagros”: Con un prisionero, que pesaba 57kg la semana pasada y no ha comido en ese tiempo, dijeron que pesaba 70kg.

Shaker cree que a uno de los detenidos se le dijo que pesaba 38kg, otro 48, y un tercero 53.

Shaker estima que pesa 71kg, por debajo de los alrededor de 86 que pesaba cuando empezó. “Puedes ver los huesos en mi pecho. Mi cuerpo ha sufrido un gran shock.” Toma dos o tres cucharadas de miel al día para intentar aliviar el peor impacto de la huelga, ya que su cuerpo ha sufrido un gran daño durante estos once años.

Entre seis y diez detenidos “se caen” cada día. Les han dicho que esto es porque sus niveles de azúcar están entre 20 y 40 (mg/dl). Si esto pasa, se les ata a la tabla, y se les dice que tienen que tomar una mezcla de miel y agua. Pueden dejarlos en la tabla durante horas hasta que aceptan tomar el agua con miel. Usan este método en vez del tubo y la silla.

Los prisioneros están siendo maltratados de manera innecesaria, además del maltrato a Hakeemy (Interno 168). Por ejemplo, al sirio paralítico se le ha denegado una silla de ruedas por 6 semanas. Está aislado en Campo V Echo y está allí sin silla de ruedas.

A pesar de esto, Shaker informa de que los detenidos están más unidos que nunca antes, ya que están determinados a luchar contra el abuso que están sufriendo a través de una huelga de hambre no-violenta.

Aunque preferiría obviamente que Shaker Aamer se le permitiera testificar los hechos que me contó él mismo, lo que precede es un relato tan preciso como soy capaz de reproducir de mis notas de mi conversación con él sobre el actual estado de la huelga de hambre en la Bahía de Guantánamo, y la desafortunada respuesta de las autoridades.

Andy Worthington es el autor de Los archivos de Guantánamo: Las historias de los 774 detenidos en la Prisión Ilegal de América. Este artículo apareció originalmente en su página web el 2 de abril del 2013.

Las Injusticias de Estados Unidos: Los torturados, los rendidos*, los desaparecidos

Andy Worthington. 25 de febrero de 2013.

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
30 de marzo de 2013

Las injusticias no se vuelven menos injustas por más tiempo que se pase sin afrontarlas, y cuando se trata de la “guerra contra el terror” lanzada por el presidente Bush después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, esas injusticias siguen pudriendo y envenenando el alma de Estados Unidos.

Una de esas injusticias es Guantánamo, donde 166 hombres están todavía encarcelados, a pesar de que 86 de ellos fueron liberados de sus cargos, listos para ser liberados por una fuerza especial establecida por el presidente hace 4 años, y otra es Bagram en Afganistán (renombrada y renovada la instalación de detenciones de Parwan), donde George W. Bush hizo pedazos la Convención de Ginebra, y no ha sido reinstaurada, y donde prisioneros extranjeros capturados en cualquier otro sitio y entregados a la custodia de EEUU en Afganistán siguen encarcelados.

Algunos de estos hombres han sido mantenidos tanto tiempo como los de Guantánamo, pero sin que se les permitiera el derecho a ser visitados por abogados civiles, mientras que a los hombres en Cuba la Corte Suprema se lo ha garantizado dos veces (en 2004 y en 2008) incluso si esos derechos han sido ahora retirados por los jueces en la Corte de Apelaciones de Washington DC, demostrando una susceptibilidad a la histeria colectiva con respecto a la “guerra contra el terror,” más que a llevar justicia a los hombre en Guantánamo.

Otra profunda injusticia, en torno al secuestro de prisioneros en cualquier parte del mundo, y la rendición extraordinaria a “sitios negros” operados por la CIA, o las mazmorras de torturas en otros países, también sigue sin resolverse.

Algunos de los “Desaparecidos por América” finalmente aparecieron en Guantánamo, y aquellos prisioneros extranjeros mantenidos en Bagram también encajan en esa categoría. Lo que le pasó al resto, sin embargo, es tan desconocido ahora como lo era hace seis años, cuando seis ONGs (incluyendo Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Reprieve) publicaron un informe, “Extraoficial: La responsabilidad estadounidense en las desapariciones forzosas de la “Guerra contra el terror,” identificando a 39 prisioneros cuyo paradero era desconocido (PDF).

En ese momento (junio de 2007) había algún interés en la historia, cuando George W. Bush había caído en un problema de credibilidad durante su segundo mandato, pero el interés había declinado para 2010, en el segundo año del presidente Obama como presidente, cuando un informe de seguimiento, el “Estudio conjunto sobre prácticas globales en relación a la detención secreta en el contexto del anti-terrorismo,” fue publicado por las Naciones Unidas (PDF).

Yo era el autor principal de las secciones que trataban las desapariciones llevadas a cabo por EEUU en la “guerra contra el terror,” el cual fue preparado por el Enviado Especial para la promoción y y protección de los derechos humanos y libertades fundamentales en su lucha contra el terrorismo, el Enviado Especial para la tortura y otras tratos o castigos degradantes, inhumanos o crueles, y los Grupos de Trabajo para la detención arbitraria, y desapariciones forzosas o involuntarias.

Me di cuenta de que en el informe decía: “Basándose en las figuras reveladas en una de las tristemente conocidas “circulares sobre la tortura” (PDF) de la Oficina de Asesoramiento Legal, escrita en mayo del 2005 por el Asistente del fiscal general Stephen Bradbury” y hecha pública por el presidente Obama como parte de un juicio en abril del 2009, “la CIA había, hasta mayo de 2005, tomado en custodia a 94 prisioneros y había utilizado “técnicas mejoradas” de grados variables en las interrogaciones a 28 de esos detenidos.”

Esos 94 hombres formaban parte del programa de “detenidos de alto valor”, y se mantuvieron en prisiones secretas llevadas por la CIA en Tailandia, Polonia, Lituania, Rumanía y Marruecos, aunque muchos de ellos también pasaron por la red de prisiones secretas en Afganistán durante el traslado.

Sin embargo, un número no especificado de otros prisioneros fueron también llevados ilegalmente a otros países para ser torturados, incluyendo Egipto, Jordania y Siria. Su número no se estimó hasta septiembre del 2007, cuando el entonces director de la CIA Michael Hayden dijo a Charlie Rose que el número era “intermedio, de dos dígitos, desde el 11 de septiembre de 2001,” sin dar más detalles. Tal como Rose declaró en respuesta, “Dos dígitos. O sea, 50, 60. Lo que sea. No importa. Han habido detenciones y entregas ilegales a algún sitio.”

Hace dos semanas, la última actualización de esta sórdida y desatendida historia llegó vía La Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia, que publicó un nuevo informe, “Globalizando la tortura: La detención secreta y la rendición extraordinaria de la CIA.” Como explicaba el comunicado de prensa, el informe “identifica por primera vez los nombres de un total de 136 víctimas y describe la complicidad de 54 gobiernos extranjeros en esas operaciones.” Se ha revelado que los gobiernos, “que iban desde Islandia y Australia hasta Marruecos y Tailandia, han permitido de varias maneras las detenciones secretas y operaciones de entregas ilegales, incluyendo la acogida de prisiones de la CIA, asistiendo en la captura y transporte de detenidos, y permitiendo el uso de espacio aéreo doméstico para vuelos secretos.”

Como también indicaba el comunicado de prensa, “el informe subraya la incapacidad del gobierno de los EEUU para afrontar el legado de abusos cometidos en nombre del anti-terrorismo.” No se les escapó a los de la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia que el informe fue publicado mientras el Comité de Inteligencia del Senado presentaba un informe de 6000 páginas que llevó tres años terminar que da un análisis amplio del programa de torturas de la CIA bajo la administración Bush, mientras la película de Kathryn Bigelow, “La noche más oscura,” sigue divulgando el falso e irresponsable mensaje de que la tortura tuvo un papel clave en identificar la localización de Osama bin Laden, y en la víspera de la confirmación de John Brennan como el director de la CIA, a pesar de que bajo George W. Bush, había apoyado explícitamente la tortura y las rendiciones extraordinarias.

Amrit Singh, el autor del informe y un veterano representante legal de la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia, dijeron: “Ha llegado la hora de que EEUU y sus gobiernos aliados admitan la verdad y garanticen que se tomen responsabilidades por los abusos cometidos alrededor del mundo como parte de esos programas de la CIA. La mancha de la tortura y otros abusos asociados con estos programas continuará pegada a los EEUU y sus colaboradores todo el tiempo que se sigan escondiendo tras un velo de secretismo y rechacen hacer a sus funcionarios responsables.”

Por supuesto esto es verdad, pero todavía está por ver si algo puede despertar a los medios estadounidenses, o al público, con suficiente indignación para que se lleve a cabo alguna acción que haga a alguien responsable. Singh comenta que las mejores esperanzas para la responsabilidad todavía están en algún otro lugar, en Europa, donde, en diciembre de 2012, La Corte europea de Derechos Humanos mantuvo que el gobierno macedonio había violado los derechos de Khaled El-Masri, un ciudadano alemán, durante una operación de la CIA que llevó a que El-Masri, un caso de identidad incorrecta, fuera secuestrado y entregado ilegalmente a un “sitio negro” en Afganistán, donde su trato “equivalió a tortura.”

Además, en 2009, una corte italiana condenó en su ausencia a 23 estadounidenses (casi todos los oficiales y trabajadores de la CIA) por el descarado secuestro a plena luz del día en Milán, en febrero de 2003, de un clérigo, Abu Omar, que fue a continuación entregado ilegalmente para ser torturado a Egipto, y, tan sólo la semana pasada, una corte de apelaciones italiana sentenció al anterior jefe de inteligencia del país, Niccoló Pollari, a diez años de prisión “por complicidad” en ese secuestro.

Tal como la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia anota, “Otros desafíos legales a la detención secreta y a la rendición extraordinaria están pendiente ante la Corte europea de Derechos Humanos contra Polonia, Lituania, Rumanía, e Italia; contra Djibouti ante la Comisión Africana de los derechos de las personas y los pueblos; y contra autoridades locales o funcionarios en Egipto, Hong Kong, Italia, y el Reino Unido.”

Estas siguen siendo la mejor esperanza de que algún día alguien en las más altas esferas del gobierno de los EEUU será responsabilizado por sus crímenes. Mientras tanto, los anteriores funcionarios de Bush (incluyendo al propio ex-presidente) pasean libres, y el presidente Obama tiene su propia “lista de asesinatos” y programa de aviones no tripulados, que algún día será visto tan monstruoso e ilegal como el programa de rendición y tortura de Bush.

Además, como apunta La Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia: “La administración Obama no ha repudiado definitivamente la rendición extraordinaria. En el 2009, el presidente Obama publicó una orden ejecutiva negando una responsabilidad sobre la tortura y cerrando los sitios de detención secretos de la CIA, pero la orden fue supuestamente elaborada para permitir detenciones transitorias de corta duración antes de llevar a los detenidos a otros países para ser interrogados o enjuiciados. Las políticas y prácticas actuales con respecto a la rendición extraordinaria permanecen secretas.”

Como tantas otras cosas en la “guerra contra el terror”, el secretismo no es nunca un buen signo. Sería demasiado esperar que el presidente Obama voluntariamente afrontará el legado de “los desaparecidos por América,” heredados de su predecesor, pero algún día alguien tiene que ser hecho responsable por este programa global de torturas.

Andy Worthington es el autor de Los archivos de Guantánamo: La historias de los 774 detenidos en la prisión ilegal de Estados Unidos. Este artículo apareció originalmente en su página web el 23 de febrero de 2013.

*Nota del traductor: La rendición extraordinaria es la práctica por la cual EEUU secuestra a una persona en cualquier parte del mundo y es enviada a un tercer país para ser interrogada y torturada bajo custodia estadounidense.

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