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El blog de Moncadista

Nací un 26 de julio…

El prisionero británico Shaker Aamer puede morir en Guantánamo por culpa del acuerdo de detención secreta.

Kevin Gosztola | 21 de April, 2013

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
13 de mayo de 2013

Su huelga de hambre se acerca al decimoséptimo día. Ha sobrepasado el punto donde los expertos dicen que se puede causar un “daño psicológico y un impedimento cognitivo irreversible,” aún así el prisionero británico Shaker Aamer, que lleva detenido sin cargos o juicio durante 11 años en la prisión de la Bahía de Guantánamo, sigue comprometido a resistir.

El periódico The Observer en el Reino Unido ha publicado un artículo de opinión que escribió en prisión. Escribe, “Nunca se me ha acusado de ningún crimen. No se me ha permitido ver las pruebas que los EEUU una vez simulaban tener contra mí. Todo es secreto, incluso las declaraciones que me sacaron bajo tortura.”

Describe:

Cada día en Guantánamo es una tortura, así como el tiempo que me tuvieron antes, en las bases aéreas de Bagram y Kandahar, en Afganistán. No son realmente los actos individuales de abuso (el strappado, que es el proceso refinado de la Inquisición española donde te cuelgan de las muñecas de manera que tus hombros se empiezan a dislocar, la privación de sueño, y las patadas y puñetazos); sino la experiencia combinada. Mi libro favorito aquí (lo he leído una y otra vez) ha sido 1984 de George Orwell: la tortura es para la tortura, y el sistema es para el sistema.

Su conciencia política, sin embargo, le previene de estar dispuesto a pedir clemencia, terminar su huelga de hambre y aceptar lo que el sistema le está haciendo.

“Se me ha robado más de una década de mi vida, por ninguna buena razón.” declara Aamer. “Estoy resentido por eso, por supuesto. Me he perdido el nacimiento de mi hijo pequeño, y algunos de los años más maravillosos de mis cuatro hijos. Me encanta ser padre, y siempre trabajé para hacerlo lo mejor que puedo.”

Quiere ir a casa, a Londres, pero afirma, “Nunca voy a suplicar. Si tengo que morir aquí, quiero que mis hijos sepan que morí por unos principios, sin arrodillarme ante los que me abusan.”

Clive Stafford Smith, abogado y director ejecutivo de la organización humanitaria de abogados basada en GB, Reprieve, comparte que Aamer, que es “considerado ampliamente como un carácter robusto e ingenioso, ha empezado a tener en cuenta la posibilidad de que pueda morir en la Bahía de Guantánamo.” Ha pedido a Smith que “informe” a su mujer de que “podría no salir vivo después de todo.”

Si muere en Guantánamo, el presidente Barack Obama, su administración y todo el gobierno de los Estados Unidos serán en gran medida responsables, pero, según las alegaciones y los detalles compartidos por Smith, Gran Bretaña y Arabia Saudita pueden ser responsables también.

Aamer es uno de los 86 prisioneros a los que todas las agencias de inteligencia les retiraron los cargos y están listos para ser liberados, sin embargo, hay gato encerrado. Según Reprieve, “es el único de los 779 que han sido detenidos en la Bahía de Guantánamo y retirados sus cargos que supuestamente está listo para ser liberado, pero sólo a un país, Arabia Saudita.” Reprieve cree que si fuera repatriado a Arabia Saudita sería “detenido indefinidamente, y el acceso a los medios y a sus abogados restringido enormemente.” De hecho, Aamer ha protestado que “se le repatrie forzosamente a Arabia Saudita.”

“La única razón por la que los EEUU quieren enviar a Shaker a Arabia Saudita es para callarlo, lo más probable al sentenciarlo a una larga condena después de un juicio farsa,” sostiene Smith.

Este artículo apareció por primera vez en el blog The Dissenter.

Desde Guantánamo, Shaker Aamer cuenta a su abogado hechos inquietantes sobre la huelga de hambre.

Por Andy Worthington. 2 de Abril de 2013

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
17 de abril de 2013

…los guardas se precipitan en las celdas y asaltan a la gente sin las cámaras normales que usan los equipos FCE (los que, en teoría al menos, graban lo que se le hace al detenido)

Como parte de mi cobertura a la enorme huelga de hambre que se está dando en Guantánamo, estoy encantado de hacer público el texto completo de una declaración (de hecho es un una declaración jurada) hecha por Clive Staffor Smith, el director de Reprieve, organización benéfica de asesoría legal ubicada en Londres, basada en una conversación telefónica que Clive tuvo el 29 de marzo con Shaker Aamer, el último residente británico en Guantánamo, cuya historia ha sido un foco de mi trabajo durante muchos años.

Aquí, aquí y aquí podrán encontrar informes que me entregó Shaker el año pasado, y aquí pueden ver una petición electrónica al gobierno británico pidiendo nuevas acciones para asegurar la liberación de Shaker, y aquí pueden encontrar una petición internacional.

Tal como he informado durante muchas semanas (pueden verlo aquí, aquí, aquí, aquí y aquí, la huelga de hambre empezó hace dos meses, en respuesta al nuevo tratamiento médico a los prisioneros y su desesperación por ser alguna vez liberados, después de que el presidente Obama prometiera cerrar la prisión, algo que después no hizo, incluso aunque 86 de los 166 prisioneros restantes (incluyendo Shaker) fueran liberados de sus cargos hace por lo menos 3 años y listos para ser liberados por un equipo especial entre agencias que el presidente creó poco después de acceder al cargo en el 2009.

El testimonio de Shaker, via Clive (y disponible aquí via Reprieve), añade información importante e inquietante sobre la huelga de hambre, y el comportamiento de las autoridades, así como aportando números: Shaker le dijo a Clive que hay “130 prisioneros en total en huelga de hambre en toda la prisión,” y que, “De los 66 prisioneros en el Campo V, se reconoce que 45 están en huelga, aunque en realidad son más los que la siguen.”

La declaración de Clive Stafford Smith sobre su conversación telefónica con Shaker Aamer, 29 de marzo de 2013:

Soy un abogado licenciado para ejercer derecho en el Estado de Luisiana, así como en la Corte Suprema de los Estados Unidos y otras Cortes inferiores de los EEUU. He tenido licencia para ejercer derecho desde 1984.

En la actualidad soy el director de la organización benéfica de asuntos jurídicos Reprieve. Tengo doble nacionalidad estadounidense y británica. He representado a los prisioneros en la Bahía de Guantánamo desde 2002, cuando trabajaba en Luisiana. Sigo representando a unos cuantos prisioneros allí.

El viernes 29 de marzo de 2013, a las 11 de la mañana aproximadamente, tuve una conversación telefónica sin clasificar de noventa minutos con mi cliente Shaker Aamer, cuyo Numero de Serie de interno es el 239. Pasamos buena parte de la llamada hablando del asunto de la huelga de hambre.

Shaker me dio una cronología detallada de lo que está pasando. Expongo mis notas de la conversación sobre este asunto a continuación. Cuando utilizo citas, son la mejor reconstrucción de lo que Shaker informó de lo que se había dicho, pero claramente no es textual. Me arrepiento de que debido a la falta de tiempo, no he podido comprobar con mi cliente mis notas y mis recuerdos, pero estoy seguro de que mis notas son tan precisas como pude razonablemente conseguir.

Tengo que apuntar que me centré en temas que tuvieron lugar después de mi última llamada con Shaker, que tuvo lugar el 1 de marzo de 2013.

6 de febrero: El incidente con los Coranes empezó el problema actual en la prisión

7 de febrero: Empieza la huelga de hambre.

15 de febrero: Vinieron al bloque de Shaker en el Campo V. (Anotar que en general no se me permite identificar la localización de las celdas en llamadas como esta.) Utilizaron la “Extracción forzada de la celda” (NT: de aquí en adelante FCE por sus siglas en inglés), que es el eufemismo que se utiliza ahora para enviar a la celda lo que antes se llamaba “Fuerza de reacción de Emergencia”). Sacaron a la fuerza a otros dos. A los tres los sacaron durante la hora del rezo. Los tres fueron heridos durante el asalto. Uno de ellos quedó inconsciente y se le llevó al hospital, donde Shaker cree que permaneció inconsciente durante 4 días. Todavía está en el hospital.

12 de marzo: Vinieron otra vez a por Shaker y lo sacaron a la fuerza de la celda durante la hora del rezo.

15 de marzo: Empezó la privación de sueño. Los del turno de guardia nocturno empezaron una acción conjunta para hacer difícil el dormir.

18 de marzo: La privación de sueño empeoró mucho. A Shaker lo movieron a otro bloque, con otra persona que se ha puesto en huelga durante muchos años. A Shaker lo meten en la primera celda del bloque que está diseñada para prisioneros con minusvalías, y que no se ha usado en muchos años. Está a unos pocos metros de donde los guardas usan el baño, la ducha, comen, etc.

La psicóloga que se hace llamar “Helena” vino a ver a Shaker. Se le acababa de mover a la celda ruidosa, le preguntó que si estaba planeando “hacerse daño.” Él no habla con los psicólogos que toman parte en el abuso, por lo que en principio no le respondió. Sin embargo, ella le dijo que los guardas le habían dicho que quería hacerse daño. Entonces Shaker le contestó, ya que no quería esto como excusa en el informe que llevara a más abusos en el futuro. “Tengo esposa e hijos y espero que se me libere en algún momento pronto ya que se me quitaron todos los cargos hace más de 5 años. No soy yo el que quiere hacerse daño, sino la Administración es la que me está dañando.”

Shaker le reclamó sobre la nueva celda, que está diseñada para una persona minusválida, (“todavía no soy un minusválido”), y es demasiado ruidosa para dormir. Señaló que si los guardas estuvieran tan preocupados de que se hiciera daño, hay una celda de observación a mitad del bloque con una puerta de plexiglás donde podían vigilarle durante 24 horas al día, y donde podría dormir algo.

“Helena” le dijo a Shaker que ese “no es mi asunto.” Shaker le contestó que claramente lo era ya que estaba sufriendo abuso y negación de sueño. Ella no ha vuelto desde entonces.

19 de marzo: Adel Hakeem y (Interno número 168) de Túnez, también un cliente de Reprieve, intentó suicidarse. Se le mantenía donde Shaker “solía estar” (Entiendo que en el Campo V Echo, que es el más abusivo de todos los bloques del campo. Shaker me ha detallado en conversaciones anteriores el maltrato único en este bloque). A Hakeemy lo llevaron al hospital y no volvió hasta el 28. Se le ha llevado al Campo V de nuevo, que obviamente es lo peor que le podían hacer a un detenido que se ha intentado suicidar. Shaker pidió que se hiciera algo sobre esto lo más pronto posible.

Shaker presentó una queja oficial al oficial en cargo sobre la privación de sueño. Señaló que sufre de zumbido en los oídos y que saben desde hace años que tiene un sueño muy ligero y problemas para dormir. Hay 12 celdas vacías en el bloque, por lo que se le podía mover a cualquiera de ellas y al menos se reducirían los problemas de ruido. Sin embargo, a 29 de marzo, no ha habido una respuesta a la queja.

Shaker informa de que se está utilizando un nuevo “Código Matrix” (por ejemplo, Código amarillo significa que alguien ha colapsado por la huelga de hambre, Código bola de nieve que alguien se está autolesionando, Código naranja es cuando hay alguna puerta abierta sin una razón autorizada, y Código Matrix aparentemente es cuando quieren evitar las cámaras y los equipos FCE). El impacto malvado de estos códigos es que los guardas se precipitan en las celdas y asaltan a la gente sin las cámaras normales que usan los equipos FCE (los que, en teoría al menos, graban lo que se le hace al detenido.

A un prisionero se le sometió a un nuevo Código Matrix por estar “en posesión de una botella de agua” y fue golpeado sin cámaras.

Hay una nueva práctica que se ha señalado que utiliza una correa de perro sobre los detenidos. Normalmente tienen las manos y las piernas con grilletes (que todavía se usan) y las manos las sujeta un guarda desde atrás mientras andan (o más comúnmente empujan) con el detenido. Pero ahora están atando una correa de perro de tela a la cadena de la cintura, enganchándolo como lo harían con un animal. Un sargento intentó hoy que Shaker fuera una víctima de un Código Matrix al negarse a llevar una correa de perro y ser tratado como un animal. Sin embargo, al final cambiaron de opinión y fueron a por un equipo FCE.

Las autoridades han empezado una campaña conjunta para sacar a la fuerza a los prisioneros de una manera más abusiva. Shaker había estado llevando a cabo una protesta no-violenta durante muchos meses (sentándose en el patio y pidiendo ahí durante una semana como protesta contra el hecho y las condiciones de su confinamiento; ese día, Shaker añadió la demanda de que se le debería mover de la celda ruidosa también). Esta protesta no-violenta se ha convertido básicamente en la única forma de protesta que Shaker puede utilizar. Durante los últimos meses, la salida forzosa de la celda se ha hecho de manera regular, pero ahora han empezado un nuevo método, que se aplica a todos los prisioneros excepto a aquellos que son llevados al hospital.

El nuevo método para sacar a la fuerza de la celda es así: ya no utilizan la tabla, sino que seis personas enormes entran al sitio donde está el detenido y encadenan sus pies y manos detrás de su espalda. Después lo levantan “como un saco de patatas” y simplemente lo llevan donde sea (en el caso de Shaker, a través de 6 ó 7 puertas, a unos 150 metros de su celda). Esto es terriblemente doloroso, especialmente porque Shaker tiene lesiones en la espalda desde hace tiempo (que se originaron por el maltrato que sufrió en la Base Aérea de Bagram por parte de los EEUU).

Dos generales vinieron a visitar el Campo V. (Shaker cree, aunque no está seguro, que uno de ellos era el General John F. Kelly, en la actualidad al mando del Comando Sur.) Un cortejo los acompañaba. Justo antes de que llegaran, una ambulancia se detuvo fuera del campo, con doctores, enfermeros y una camilla. Iban de civil. Iban bien equipados, incluida una bombona de oxígeno.

Subieron a la camilla a un hombre con poca barba que no era un detenido. No iba esposado, pero estaba atado a la camilla para que no se cayera. Lo llevaron a la ambulancia en presencia de los generales y lo condujeron hacia el hospital. Todo esto fue un acto para intentar impresionar a los generales con lo bien que iba todo. (Shaker cree que, si se les pregunta, las autoridades declararían que esto fue una cosa normal, tal vez una operación de entrenamiento.)

Shaker informa de que vienen visitantes al campo cada dos o tres días, como si hubiera un esfuerzo coordinado para convencer a la gente de que el tratamiento es bueno. En realidad, durante el día es mucho más tranquilo, es durante la noche cuando suceden los peores abusos.

“El turno de noche vuelve a “La hora de Miller” (a lo que shaker llama el comportamiento y las estrategias del General Geoffrey D. Miller, del 2002-03). Bajan y suben ruidosamente la grada, hablando, cantando (en especial una mujer), sacando la basura, dando 20 ó 30 portazos por noche, que son hidráulicas y hacen un ruido muy fuerte, arrastrando sillas, agitando el hielo en la cubitera. Han traído un ventilador muy grande para hacer ruido.”

Para Shaker está claro que hay órdenes particulares para que los turnos de noche hagan todo esto. Por ejemplo, sólo los turnos de noche no usan la tabla; mientras que el turno de día todavía lo hace. Shaker reclamó por qué no estaban usando la tabla para llevarle después de lo que habían dicho los doctores sobre su espalda. Le dijeron que no había ninguna regla que los hicieran usar la tabla.

Shaker se lleva bien con alguno de los guardas, un suboficial le había dicho que no querían, pero que tenían que hacerlo.

“…El Coronel dijo: “Llevaré este campamento a como estaba en los viejos tiempos. Tengo hijos en casa y sé cómo lidiar con chicos.” A Shaker le preocupan los hijos del coronel, ya que pueden necesitar que los servicios sociales controlen cómo los tratan.”

A Shaker también le preocupa que están haciendo todo lo que pueden para ocultar quién está cometiendo los peores abusos. El sistema numérico que fue implementado hace siete años o así para permitir a los prisioneros informar de soldados que abusen. Aunque consiguió el número de una persona (el hombre de 150 kilos), en general no puede conseguir los números de los equipos de intervención ya que visten monos blancos que tapan sus números. Los guardias también cambian sus números y reutilizan números viejos.

Shaker informa de un rumor (Se lo dijo un coronel a uno de los prisioneros, que no quiere que se diga su nombre por temor a represalias) de que el Coronel dijo: “…El Coronel dijo: “Llevaré este campamento a como estaba en los viejos tiempos. Tengo hijos en casa y sé cómo lidiar con chicos.” A Shaker le preocupan los hijos del coronel, ya que pueden necesitar que los servicios sociales controlen cómo los tratan.” (El Coronel es, presuntamente, el Coronel del ejército John Bogdan, que tomó el mando como comandante de la Fuerza de trabajo conjunto del Grupo de detención de Guantánamo en junio de 2012, al que se le culpa de los registros agresivos en las celdas que provocaron la huelga de hambre).

Durante las visitas por gente de fuera, incluso durante el día, hay varias estrategias para esconder lo que está pasando. Normalmente, dice Shaker, la comida que no se usa se deja fuera. Ahora, se pone en contenedores herméticos en el bloque, para esconder el hecho de que los detenidos están rechazando comer. Cree que esto puede que se haga para hacer que el olor de comida tiente a más prisioneros a volver a comer. Después toda la comida que no se ha utilizado se tira a la basura, de manera que los civiles vean que los contenedores están vacíos, y de nuevo no puedan informar de cuánto no se ha comido.

El coronel ha ordenado otras tácticas abusivas. Shaker entiende (y los detenidos creen) que el coronel sirvió en Irak o Afganistán antes de venir a la Bahía de Guantánamo, por lo que está tomando una actitud dura, porque es lo que al parecer hicieron allí. Sólo está distribuyendo colchonetas medianas (1 metro de longitud en vez de dos) y así.

20 de marzo: Shaker se queja al médico del ejército sobre su abuso el 19 de marzo, y hoy se le transportó en una tabla, ya que los oficiales médicos dijeron que el nuevo método para sacarlo de la celda no se podía utilizar en Shaker debido a la lesión en su espalda.

21 de marzo:Hoy, y todas las veces desde entonces, han vuelto al nuevo método, y han rechazado usar la tabla. Además, hoy encima introdujeron un nuevo abuso. Cuando el equipo FCE entró para sacarlo, un soldado bastante grande, que pesaba como 150kg, se le arrodilló en la espalda y lo echó al suelo con todo su peso encima. Esto causó moratones en su espalda y manos. Shaker se los enseñó al médico, que dijo que lo anotaría y le haría un seguimiento. Sin embargo, nadie vino a verle sus nuevas heridas y no se ha hecho nada.

22 de marzo: La extracción de celda abusiva se repitió con el soldado de 150 kg. De nuevo, le dejó moratones, y anotó el número del soldado. En esta ocasión, sujetaron sus manos y piernas, ambas cruzadas, y el hombre apretó hasta que Shaker oyó un crujido en su espalda.

A Shaker no se le permitió darme el número del soldado en una llamada desclasificada.

Cuando Shaker pidió tratamiento médico para su lesión, le dieron Tylenol. “Esta no es una respuesta razonable para una lesión de ese tipo,” me dijo.

23 de marzo: Shaker empezó a rechazar salir de la celda, ya que está muy preocupado de quedar paralítico igual que el egipcio y el sirio (de identidad desconocida), que quedaron paralíticos por los golpes que recibieron en la Bahía de Guantánamo. (Nota: El egipcio fue Sami al-Laithi, interno número 287, representado por Reprieve, que quedó paralítico de una paliza en el hospital.)

25 de Marzo: A las 14:05 a Shaker lo visitó “Dra. Cordelia” que es una de las amables del personal médico. Le dijo que ahora se le reconoce como un huelguista, aunque hubieran rechazado aceptarlo antes. Le contó el impacto de una huelga de hambre, leyéndole un trozo de papel sobre cómo podrían fallar sus riñones, quedar ciego, causar daño cerebral permanente, y así. Le dijo que necesitaba Tiamina, un medicamento para los espasmos musculares, y nutrientes como miel y complementos vitamínicos.

Desde el 25 de marzo, le han visitado un doctor o un enfermero cada día. Aunque no hacen nada. Les ha sermoneado sobre cómo están violando su médica ética al tomar parte en el maltrato innecesario a los prisioneros, pero le han dicho que reciben “órdenes de arriba.”

29 de marzo: A las 4 de la madrugada hicieron un “Código Matrix” a uno de los huelguistas de hambre más delgado (ahora pesa 50kg) que tenía una fiambrera consigo. Tenía té en el recipiente y le hicieron un Código Matrix. Al final, para que no le dieran una paliza se lo entregó.

09:15 Con su llamada de teléfono, no le dijeron la noche anterior como requieren las reglas. Se lo dijeron a las 9:15 de la mañana que vendrían inmediatamente a por él. Por ello no tuvo tiempo de preparar lo que contarle a su abogado sobre los detalles de lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, hubo una “demora operativa” en la llamada (que Shaker informó ser una rueda pinchada en la furgoneta) lo que le dio algún tiempo para tomar algunas notas y prepararse para hablar con el abogado.

“Anoche fue una de las peores,” informa Shaker. Una chica hispana estuvo cantando casi toda la noche. El ruido de la puerta de al lado del lavabo era constante y alto. Shaker casi no puedo dormir.

Shaker ha perdido 15kg hasta hoy. Esto por fuerza es una estimación ya que no lo pesan con precisión, pero se considera que puede calcular con precisión su peso después de todas las huelgas de hambre que ha hecho. Su mano tiembla constantemente debido a la huelga de hambre.

Shaker ha sido castigado fuertemente por unirse a la huelga. Se le han denegado varias cosas que se habían pedido por razones médicas incluyendo su segunda colchoneta (por su espalda), su manta (para la artritis), su rodillera, su faja (para sus problemas de espalda), y las medias de presión que sirven para ayudar con el edema en sus pies. Incluso no le permitieron durante 10 días cepillarse los dientes.

Se le ha denegado también una segunda botella de agua que fue recomendada por el médico. En Campo V (en comparación con Campo VI, donde aparentemente las botellas de agua han sido retiradas del todo) hay una nueva regla por la que sólo se permite una botella de agua al mismo tiempo, independientemente que se use para café, para lavarse al rezar, o beber.

Todas las especias que Shaker había juntado se las tiraron; aparentemente hay una política de tirar todas las especies que los detenidos consiguen a través de la Cruz Roja.

Hay una política en la actualidad por la que nadie con autoridad puede hablar con los prisioneros sobre sus quejas. Shaker ha pedido hablar con el Oficial al cargo, con el asistente del oficial al cargo, y así, pero ninguno vendrá, ya que como les informa el Suboficial, no es su responsabilidad.

A 29 de marzo, Shaker informa que hay en total 130 prisioneros en huelga de hambre en toda la prisión. De los 66 prisioneros en el Campo V, 45 se les reconoce en huelga, aunque en realidad más la están haciendo (Shaker ha sido sólo recientemente reconocido como tal). Shaker informa de que 15 de ellos tienen niveles de azúcar en sangre por debajo de 40mg/dl. Hay un prisionero con niveles de azúcar en sangre de 17 mg/dl. 7 detenidos están en el hospital.

Las autoridades están jugando con los pesos de los prisioneros. Usan una báscula más grande, y los pesan con grilletes, y a menudo justo después de haber bebido un montón de agua. Esconden el peso de la vista de los prisioneros, y no dicen lo que se anota, aunque a veces sí lo dicen. Shaker informa de varios “milagros”: Con un prisionero, que pesaba 57kg la semana pasada y no ha comido en ese tiempo, dijeron que pesaba 70kg.

Shaker cree que a uno de los detenidos se le dijo que pesaba 38kg, otro 48, y un tercero 53.

Shaker estima que pesa 71kg, por debajo de los alrededor de 86 que pesaba cuando empezó. “Puedes ver los huesos en mi pecho. Mi cuerpo ha sufrido un gran shock.” Toma dos o tres cucharadas de miel al día para intentar aliviar el peor impacto de la huelga, ya que su cuerpo ha sufrido un gran daño durante estos once años.

Entre seis y diez detenidos “se caen” cada día. Les han dicho que esto es porque sus niveles de azúcar están entre 20 y 40 (mg/dl). Si esto pasa, se les ata a la tabla, y se les dice que tienen que tomar una mezcla de miel y agua. Pueden dejarlos en la tabla durante horas hasta que aceptan tomar el agua con miel. Usan este método en vez del tubo y la silla.

Los prisioneros están siendo maltratados de manera innecesaria, además del maltrato a Hakeemy (Interno 168). Por ejemplo, al sirio paralítico se le ha denegado una silla de ruedas por 6 semanas. Está aislado en Campo V Echo y está allí sin silla de ruedas.

A pesar de esto, Shaker informa de que los detenidos están más unidos que nunca antes, ya que están determinados a luchar contra el abuso que están sufriendo a través de una huelga de hambre no-violenta.

Aunque preferiría obviamente que Shaker Aamer se le permitiera testificar los hechos que me contó él mismo, lo que precede es un relato tan preciso como soy capaz de reproducir de mis notas de mi conversación con él sobre el actual estado de la huelga de hambre en la Bahía de Guantánamo, y la desafortunada respuesta de las autoridades.

Andy Worthington es el autor de Los archivos de Guantánamo: Las historias de los 774 detenidos en la Prisión Ilegal de América. Este artículo apareció originalmente en su página web el 2 de abril del 2013.

El sueño americano es una pesadilla

Hace tiempo que no escribo sobre el país que me considera «resident alien for taxes purposes», o sea, un alien, que vive aquí y que paga los impuestos como todo hijo de vecino, eso sí, sin ninguno de los derechos… Pero no voy a hablar de la tortura, de los prisioneros inocentes en Guantánamo en huelga de hambre, de la legalización de las ejecuciones extrajudiciales, de las listas de la muerte de Obama, de la locura nuclear con Corea, de los presos políticos incomunicados, de la ley que protege a Monsanto… No, hoy me iré al terreno de las anécdotas.

Hoy escribiré una historia que me ha tocado un poco más cerca, dura, un poco amarillista, pero que ejemplifica la cloaca con perfume artificial de rosas en la que resido.

Conocí a J. en mi primera cena de acción de gracias. Tuvimos la típica conversación: qué haces, a qué te dedicas, te gusta esto, etc, etc. Después lo vi unas cuantas veces, en Halloween disfrazado de tostadora con su prometida, la última vez coincidí con él en la fiesta de cumpleaños de una amiga a la que aprecio mucho, J era marido de una buena amiga suya. Yo nunca llegué a tener verdadera amistad. Hace poco fue diagnosticado de trastorno bipolar, y por peligrar su vida, fue ingresado. Lo que tendría que ser una cuestión sanitaria sin más se convierte en un infierno. La crisis sanitaria y humana en la que se encuentra este país, hace que no exista una cobertura médica (ni siquiera indecente) para los enfermos mentales: las aseguradoras no cubren a estos enfermos, no hay centros de días ni personal especializado, las familias tienen que denunciarlo ante la policía para que reciba ayuda. Pero ya escribí sobre eso en «El paraíso de los psiquiatras.» J, probablemente por falta de camas, tuvo que ser transportado a otro hospital. ¿quién se encarga de eso? El Sheriff del condado, sí, como lo leen. No se sabe por qué, ni cómo, J intenta tomar el control del coche patrulla, hasta que este para. Según el Sheriff, salen del coche, el agente resbala, y J consigue meterse en el coche y huir. Saltan todas las alarmas, lo persiguen por la autopista, hasta que se sale de la carretera, sale del coche, y lo ejecutan allí mismo. Una vida perdida, mujer, familia y amigos destrozados.

Los titulares resaltan que J era un desequilibrado, cuando sólo era un tipo cualquiera pasando una mala racha que necesitaba ayuda, y al que tirotearon unos sanguinarios.

¿Es esto un accidente?

Policía de paisano ejecuta a un adolescente en Nueva York en plena calle, y detienen y torturan a los que protestan por ello. El disparar y luego preguntar es la norma, fuera y dentro del país.

En Nueva York, desde el 2002 se han llevado a cabo 5 millones de «stop and frisk» (detención y cacheo), o para que nos entendamos, madero blanco para a muchacho negro y le toca los cojones. Casi el 90% de esas detenciones se hicieron a gente inocente. En numerosas ocasiones el detenido se encontró con alguna bala.

Quieren paramilitarizar todos los aspectos de la vida. El domingo fui a correr y vi una persecución policial. Los vecinos tenemos (sic) que vigilar y llamar a la policía ante un individuo sospechoso (véase, adolescente negro con capucha). Nos mandan correos y mensajes alertándonos de personas negras peligrosas, no pasear solos, dejar luces encendidas, etc, etc.

El niño de la foto fue castigado por un policía en la escuela. Había sido acusado de robar 5$ a otro niño. Parece ser que era mentira. Sí, en el país ahora hay un gran «debate» sobre si todas las escuelas tendrían que tener presencia policial. Hay que criminalizarlos. ¿No veis la cara de delincuente que tiene?

 

 

Encarcelación de masas

Este país externalizó su producción industrial, le sobran millones de trabajadores. Desde los 60 se viene llevando a cabo una campaña de criminalización y encarcelación de lo que ellos llaman minorías (en mi ciudad, las «minorías» representan el 40%).

Datos telegráficos y de memoria: hay vecindarios en Detroit donde el 25% de la población está presa, cientos de miles de prisioneros trabajan como esclavos para grandes compañías, las mujeres presas pierden la potestad de sus hijos después de 16 meses sin verlos, los prisioneros cuentan en el censo electoral (a pesar de que no pueden votar) por lo que los condados se pelean por las macrocárceles, los «exconvictos» no pueden encontrar trabajo porque las empresas pueden preguntar por tu pasado (y es ilegal mentir), las personas con antecedentes no pueden acceder a ayudas sociales como los bonos de comida (utilizados por decenas de millones de estadounidenses), los adolescentes de 16 años son tratados como adultos ante la ley (quieren bajarlo a 14)…

Les preguntaba a los compañeros de trabajo que qué harían si su país tuviera unas tasas de muerte por cáncer muy superiores al resto del mundo. Me miraban como diciendo: ¿de qué narices estás hablando ahora? Pues eso les pasa, tienen la tasa de prisioneros más alta del mundo, un 40% de ellos son negros. A esto una compañera me dice, y qué hacemos, ¿los ponemos en fila y los matamos a todos? Esta «cultura» se basa en el castigo.

Cada vez que un negro de Chicago se acerca a Obama acaba tiroteado. Una adolescente que bailó en su inauguración y una mujer que fue a un discurso por el control de la posesión de armas. Mientras vierte lágrimas de cocodrilos, decenas de escuelas de barrios negros cierran en la ciudad, condenando a esos muchachos a un único destino: la cárcel y/o la tumba.

La locura es tal, que un pueblo de Georgia, Nelson, ha emitido una ordenanza en la que obliga a todas las casas a tener un arma y munición «para defenderse de los criminales». El alcalde dice que te puedes negar, pero tendrás que poner un cartel en la entrada que lo indique.

Si esto es el Sueño Americano, que venga Freddy Krueger y lo vea.

 

Las Injusticias de Estados Unidos: Los torturados, los rendidos*, los desaparecidos

Andy Worthington. 25 de febrero de 2013.

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
30 de marzo de 2013

Las injusticias no se vuelven menos injustas por más tiempo que se pase sin afrontarlas, y cuando se trata de la “guerra contra el terror” lanzada por el presidente Bush después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, esas injusticias siguen pudriendo y envenenando el alma de Estados Unidos.

Una de esas injusticias es Guantánamo, donde 166 hombres están todavía encarcelados, a pesar de que 86 de ellos fueron liberados de sus cargos, listos para ser liberados por una fuerza especial establecida por el presidente hace 4 años, y otra es Bagram en Afganistán (renombrada y renovada la instalación de detenciones de Parwan), donde George W. Bush hizo pedazos la Convención de Ginebra, y no ha sido reinstaurada, y donde prisioneros extranjeros capturados en cualquier otro sitio y entregados a la custodia de EEUU en Afganistán siguen encarcelados.

Algunos de estos hombres han sido mantenidos tanto tiempo como los de Guantánamo, pero sin que se les permitiera el derecho a ser visitados por abogados civiles, mientras que a los hombres en Cuba la Corte Suprema se lo ha garantizado dos veces (en 2004 y en 2008) incluso si esos derechos han sido ahora retirados por los jueces en la Corte de Apelaciones de Washington DC, demostrando una susceptibilidad a la histeria colectiva con respecto a la “guerra contra el terror,” más que a llevar justicia a los hombre en Guantánamo.

Otra profunda injusticia, en torno al secuestro de prisioneros en cualquier parte del mundo, y la rendición extraordinaria a “sitios negros” operados por la CIA, o las mazmorras de torturas en otros países, también sigue sin resolverse.

Algunos de los “Desaparecidos por América” finalmente aparecieron en Guantánamo, y aquellos prisioneros extranjeros mantenidos en Bagram también encajan en esa categoría. Lo que le pasó al resto, sin embargo, es tan desconocido ahora como lo era hace seis años, cuando seis ONGs (incluyendo Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Reprieve) publicaron un informe, “Extraoficial: La responsabilidad estadounidense en las desapariciones forzosas de la “Guerra contra el terror,” identificando a 39 prisioneros cuyo paradero era desconocido (PDF).

En ese momento (junio de 2007) había algún interés en la historia, cuando George W. Bush había caído en un problema de credibilidad durante su segundo mandato, pero el interés había declinado para 2010, en el segundo año del presidente Obama como presidente, cuando un informe de seguimiento, el “Estudio conjunto sobre prácticas globales en relación a la detención secreta en el contexto del anti-terrorismo,” fue publicado por las Naciones Unidas (PDF).

Yo era el autor principal de las secciones que trataban las desapariciones llevadas a cabo por EEUU en la “guerra contra el terror,” el cual fue preparado por el Enviado Especial para la promoción y y protección de los derechos humanos y libertades fundamentales en su lucha contra el terrorismo, el Enviado Especial para la tortura y otras tratos o castigos degradantes, inhumanos o crueles, y los Grupos de Trabajo para la detención arbitraria, y desapariciones forzosas o involuntarias.

Me di cuenta de que en el informe decía: “Basándose en las figuras reveladas en una de las tristemente conocidas “circulares sobre la tortura” (PDF) de la Oficina de Asesoramiento Legal, escrita en mayo del 2005 por el Asistente del fiscal general Stephen Bradbury” y hecha pública por el presidente Obama como parte de un juicio en abril del 2009, “la CIA había, hasta mayo de 2005, tomado en custodia a 94 prisioneros y había utilizado “técnicas mejoradas” de grados variables en las interrogaciones a 28 de esos detenidos.”

Esos 94 hombres formaban parte del programa de “detenidos de alto valor”, y se mantuvieron en prisiones secretas llevadas por la CIA en Tailandia, Polonia, Lituania, Rumanía y Marruecos, aunque muchos de ellos también pasaron por la red de prisiones secretas en Afganistán durante el traslado.

Sin embargo, un número no especificado de otros prisioneros fueron también llevados ilegalmente a otros países para ser torturados, incluyendo Egipto, Jordania y Siria. Su número no se estimó hasta septiembre del 2007, cuando el entonces director de la CIA Michael Hayden dijo a Charlie Rose que el número era “intermedio, de dos dígitos, desde el 11 de septiembre de 2001,” sin dar más detalles. Tal como Rose declaró en respuesta, “Dos dígitos. O sea, 50, 60. Lo que sea. No importa. Han habido detenciones y entregas ilegales a algún sitio.”

Hace dos semanas, la última actualización de esta sórdida y desatendida historia llegó vía La Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia, que publicó un nuevo informe, “Globalizando la tortura: La detención secreta y la rendición extraordinaria de la CIA.” Como explicaba el comunicado de prensa, el informe “identifica por primera vez los nombres de un total de 136 víctimas y describe la complicidad de 54 gobiernos extranjeros en esas operaciones.” Se ha revelado que los gobiernos, “que iban desde Islandia y Australia hasta Marruecos y Tailandia, han permitido de varias maneras las detenciones secretas y operaciones de entregas ilegales, incluyendo la acogida de prisiones de la CIA, asistiendo en la captura y transporte de detenidos, y permitiendo el uso de espacio aéreo doméstico para vuelos secretos.”

Como también indicaba el comunicado de prensa, “el informe subraya la incapacidad del gobierno de los EEUU para afrontar el legado de abusos cometidos en nombre del anti-terrorismo.” No se les escapó a los de la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia que el informe fue publicado mientras el Comité de Inteligencia del Senado presentaba un informe de 6000 páginas que llevó tres años terminar que da un análisis amplio del programa de torturas de la CIA bajo la administración Bush, mientras la película de Kathryn Bigelow, “La noche más oscura,” sigue divulgando el falso e irresponsable mensaje de que la tortura tuvo un papel clave en identificar la localización de Osama bin Laden, y en la víspera de la confirmación de John Brennan como el director de la CIA, a pesar de que bajo George W. Bush, había apoyado explícitamente la tortura y las rendiciones extraordinarias.

Amrit Singh, el autor del informe y un veterano representante legal de la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia, dijeron: “Ha llegado la hora de que EEUU y sus gobiernos aliados admitan la verdad y garanticen que se tomen responsabilidades por los abusos cometidos alrededor del mundo como parte de esos programas de la CIA. La mancha de la tortura y otros abusos asociados con estos programas continuará pegada a los EEUU y sus colaboradores todo el tiempo que se sigan escondiendo tras un velo de secretismo y rechacen hacer a sus funcionarios responsables.”

Por supuesto esto es verdad, pero todavía está por ver si algo puede despertar a los medios estadounidenses, o al público, con suficiente indignación para que se lleve a cabo alguna acción que haga a alguien responsable. Singh comenta que las mejores esperanzas para la responsabilidad todavía están en algún otro lugar, en Europa, donde, en diciembre de 2012, La Corte europea de Derechos Humanos mantuvo que el gobierno macedonio había violado los derechos de Khaled El-Masri, un ciudadano alemán, durante una operación de la CIA que llevó a que El-Masri, un caso de identidad incorrecta, fuera secuestrado y entregado ilegalmente a un “sitio negro” en Afganistán, donde su trato “equivalió a tortura.”

Además, en 2009, una corte italiana condenó en su ausencia a 23 estadounidenses (casi todos los oficiales y trabajadores de la CIA) por el descarado secuestro a plena luz del día en Milán, en febrero de 2003, de un clérigo, Abu Omar, que fue a continuación entregado ilegalmente para ser torturado a Egipto, y, tan sólo la semana pasada, una corte de apelaciones italiana sentenció al anterior jefe de inteligencia del país, Niccoló Pollari, a diez años de prisión “por complicidad” en ese secuestro.

Tal como la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia anota, “Otros desafíos legales a la detención secreta y a la rendición extraordinaria están pendiente ante la Corte europea de Derechos Humanos contra Polonia, Lituania, Rumanía, e Italia; contra Djibouti ante la Comisión Africana de los derechos de las personas y los pueblos; y contra autoridades locales o funcionarios en Egipto, Hong Kong, Italia, y el Reino Unido.”

Estas siguen siendo la mejor esperanza de que algún día alguien en las más altas esferas del gobierno de los EEUU será responsabilizado por sus crímenes. Mientras tanto, los anteriores funcionarios de Bush (incluyendo al propio ex-presidente) pasean libres, y el presidente Obama tiene su propia “lista de asesinatos” y programa de aviones no tripulados, que algún día será visto tan monstruoso e ilegal como el programa de rendición y tortura de Bush.

Además, como apunta La Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia: “La administración Obama no ha repudiado definitivamente la rendición extraordinaria. En el 2009, el presidente Obama publicó una orden ejecutiva negando una responsabilidad sobre la tortura y cerrando los sitios de detención secretos de la CIA, pero la orden fue supuestamente elaborada para permitir detenciones transitorias de corta duración antes de llevar a los detenidos a otros países para ser interrogados o enjuiciados. Las políticas y prácticas actuales con respecto a la rendición extraordinaria permanecen secretas.”

Como tantas otras cosas en la “guerra contra el terror”, el secretismo no es nunca un buen signo. Sería demasiado esperar que el presidente Obama voluntariamente afrontará el legado de “los desaparecidos por América,” heredados de su predecesor, pero algún día alguien tiene que ser hecho responsable por este programa global de torturas.

Andy Worthington es el autor de Los archivos de Guantánamo: La historias de los 774 detenidos en la prisión ilegal de Estados Unidos. Este artículo apareció originalmente en su página web el 23 de febrero de 2013.

*Nota del traductor: La rendición extraordinaria es la práctica por la cual EEUU secuestra a una persona en cualquier parte del mundo y es enviada a un tercer país para ser interrogada y torturada bajo custodia estadounidense.

La noche más oscura y la verdad en apariencia (Truthiness)

Dennis Loo
15 de enero de 2013

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
2 de marzo de 2013

¿Qué es lo importante, lo que quieres que sea verdad, o lo que es verdad?

Truthiness (NT: la cualidad de exponer conceptos que uno desea que sean verdad, en vez de exponer los hechos) es “lo que yo digo es lo correcto, y (nada) de lo que otro diga podría ser cierto. No es sólo que siento que es verdad, sino que siento que es verdad. No sólo es un atributo emocional, sino un atributo egoista.” Stephen Colbert.

La versión de la caza de Osama bin Laden de La noche más oscura es un ejemplo perfecto de “truthiness” y de la degradación de la verdad. Los cineastas de La noche más oscura se quedan entre dos aguas en la cuestión de la verdad. La película no abre con los créditos y el título. Al contrario, muestra la siguiente línea, con letras blancas en fondo negro: “Basado en relatos de primera mano de sucesos reales.” A continuación, se emiten grabaciones reales de personas atrapadas en el World Trade Center el 11 de septiembre. La siguiente escena se indica en la pantalla que sucede dos años más tarde, es un detenido siendo torturado por agentes de la CIA. Los créditos no aparecen hasta que la película ha terminado. Todo esto está diseñado para dar la impresión de una veracidad periodística o de documental.

El espectador medio sentado en el cine verá, por supuesto, que los cineastas no se han tomado muchas libertades con respecto a la verdad. Sin embargo, están equivocados al hacerlo. Es más indignante, la directora Kathyrn Bigelow y el guionista Marc Boal decidieron, por razones desconocidas, presentar la tortura como el medio por el que los EEUU encontraron a bin Laden, evidentemente una representación falsa comparada con la crónica histórica efectiva.

Bigelow y su estudio, Sony Pictures, afirman que excluir la tortura del relato habría sido falsificar la historia. En respuesta a la película, que ha sido aclamada por la mayoría de los críticos como una obra maestra y la mejor película del año, sin embargo, bastante gente ha descrito la película, por el contrario, como una apología indignante de la tortura (Alex Gibney, Glenn Greenwald, Jane Mayer, Naomi Wolf, el actor David Clennon, yo misma y otros) y la Senadora Diane Feinstein, Carl Levin y John McCain escribieron una carta de protesta. Sony respondió a la controversia publicando esta declaración:

“La Noche Más Oscura no defiende la tortura. No incluir esta parte de la historia hubiera sido irresponsable e inexacto. Apoyamos totalmente a Kathryn Bigelow y Mark Boal, y respaldamos esta extraordinaria película. Nos indigna el que cualquier miembro responsable de la Academia usara su posibilidad de voto en la Academia de Artes y Ciencias Cinematográfica (AMPAS por sus siglas en inglés) como una plataforma para llevar su propia agenda política. Esta película debería ser evaluada como libre de partidismo.

“Castigar el derecho de expresión de un artista es aberrante. Esta comunidad, más que ninguna otra, debería saber lo reprochable que eso es. Mientras respetamos totalmente el derecho de cada uno a expresar su opinión, esta actividad realmente es una afrenta a la Academia y a la libertad de expresión creativa. Debería haber una oposición a este intento de censurar uno de las mejores películas de nuestro tiempo.”

“Como dijo Kathryn Bigelow de manera tan apropiada al principio de esta semana: La representación no es apoyo, y si lo fuera, ningún artista podría entonces reflejar prácticas inhumanas; ningún autor podría entonces escribir sobre ellas; y ningún cineasta podría ahondar en los aspectos complicados de nuestro tiempo. Creemos que los miembros de la Academia juzgarán la película en sus verdaderos méritos y se desconectarán de esta retórica equivocada y mal enfocada.”

Amy Pascal
Co-Presidente de Sony Pictures Entertainment

Bigelow, Boal, y Sony han representado así las críticas a su película como censura y se han envuelto ellos mismos en la bandera de la libertad de expresión. Pero la oposición que su película ha desatado no tiene nada que ver con la censura y definir sus críticas como censoras es deshonesto. La gente que se opone a la tortura quiere que la tortura se enseñe al pueblo estadounidense. La buena película Expediente Anwar del 2007, por ejemplo, protagonizada por Jake Gyllenhaal, Meryl Streep, y Reese Witherspoon, enseñaba la tortura y fue apreciada por aquellos de nosotros que admiramos películas bien hechas y nos oponemos a la inmoralidad e ilegalidad de la tortura. Nos hubiera gustado más que los críticos hubieran apreciado la película  en vez de vapulearla (por razones políticas fundadas o no) como hicieron, ayudando por tanto a hacer de la película un fracaso comercial. Lo que La Noche más oscura hace, al contrario que Expediente Anwar, es usar la tortura como una parte integral para impulsar la historia hacia adelante de una manera engañosa. En La noche más oscura sin la tortura no se hubiera encontrado a bin Laden. Decir que La noche más oscura no defiende la tortura es como decir que Titanic no es una película sobre un barco llamado Titanic que se hunde.

La defensa de Bigelow y Boal

Bigelow y Boal han llamado “absurda” a la crítica de que su película hace apología de la tortura.

¿En que se basan para decir esto? Esto es lo que Boal dijo. He citado en anteriores artículos aquí y aquí esto (y otras declaraciones suyas) pero quiero repetir este pasaje porque quiero abordar su comentario aquí desde unos cuantos ángulos adicionales:

“La película muestra que el tipo fue torturado mediante el submarino, él no cuenta nada y hay un ataque. Muestra que el mismo detenido les da algo de información, que era nueva para ellos, delante de un almuerzo civilizado. Y después muestra al personaje (Jessica Chastain) volver a la habitación de investigación, y toda esa información ya está allí, de otros detenidos que no han sufrido coerción. Esto es lo que sale en la película, si realmente la ves como una película y no como una rampa de despegue para un discurso político.”

Si has visto la película (e incluso si no la has visto pero piensas con detalle lo que Boal dice y lo que otros que han visto la película cuentan sobre este incidente), su explicación es notablemente a) superficial, b) engañosa, y c) descaradamente falsa. Es alucinante que el principal guionista de la película no pueda, o no describa con precisión, lo que sale en su propia película en escenas clave.

Como apunté en artículos previos, para aceptar su explicación de que la película no representa que es la tortura la que da la pieza clave de la prueba (el nombre del mensajero de bin Laden) tienes que ignorar que a) el hecho de que Ammar fue torturado largo y tendido antes del “almuerzo civilizado” y b) el hecho de que Dan, el interrogador, le dice durante el almuerzo que si no coopera con ellos y les dice lo que quieren, puede colgar a Ammar del techo otra vez. En otras palabras, Ammar les da lo que quieren (la identidad del mensajero) gracias a la tortura y a la amenaza de más.

Más adelante en la película, un detenido interrogado por Maya hace que el impacto de la tortura tal como se representa en la película sea otra vez muy evidente. Después de decirle que ha sido torturado antes y que no quiere más, le dice: “Pregúntame algo y responderé.”

Más tarde, en la escena en la habitación de investigación donde, según Boal, Maya descubre que otros detenidos dieron el nombre del mensajero, aunque no mientras eran “coaccionados,” Boal afirma que Maya aprende así (y presumiblemente el espectador) que la tortura de Ammar no fue necesaria después de todo. Aún así, cada uno de los detenidos, excepto quizás uno, y hay un buen número de ellos a los que ve en cintas de vídeo dando el nombre del mensajero, habían sido claramente torturados antes de que dieran el nombre del mensajero. Todos estaban encadenados y en diferentes estados de estrés y agotamiento extremo. Pero incluso si la falsa caracterización de Boal de esta escena fuera verdad y esos detenidos no hubieran sido coaccionados, entonces su argumento de que maya descubre que la tortura no era necesaria en ningún caso funciona si ella estaba pensando que habían torturado de hecho a Ammar para dar el nombre del mensajero y se da cuenta de que esto era innecesario. Por lo que Boal se está todavía contradiciendo a sí mismo de otra manera. En la primera parte de su argumento admite que Ammar no fue torturado. ¿En cuál Sr. Boal? Su defensa, brevemente, está más allá del absurdo desde principio a fin.

Incluso en otra escena de la película, la actitud de los autores hacia la tortura y la detención indefinida se enfatiza aún más. Mientras la CIA está intentando convencer a algunos contactos de la Casa Blanca de que han encontrado la guarida escondida de bin Laden y después de que los representantes de la Casa Blanca les respondan que la CIA no tiene ninguna prueba convincente de que bin Laden está en esa casa, uno de los oficiales de la CIA entra en cólera, “Sabes que perdimos la capacidad de probarlo cuando perdimos el programa de detenciones, ¿a quién se supone que voy a preguntar: a algún tipo en Guantánamo, rodeado de abogados?” En otras palabras, no podemos conseguirte la información directa que quieres porque nos tienes con las manos atadas.

Para el típico espectador que no sabe la verdad sobre los sitios negros de la CIA, que no sabe que durante Bush y Obama la rendición fue y ha sido mantenida, y que la sola idea de que los detenidos están “rodeados de abogados” es ridículo, tendría que pensar, si el resto de escenas de la película no te convencieron, que ir tras los “enemigos” detenidos usando cualquier medio a tu disposición, incluyendo especialmente la tortura, es necesario. Tendrías que llegar a la conclusión de que el programa de detenciones-sitios negros fue útil para encontrar el escondite de bin Laden, y que los detenidos no eran mantenidos en ningún otro sitio más que en Guantánamo, y que la tortura no estaba siendo utilizada allí o cualquier otro lugar. Y estarías equivocado en todo esto.

Pero según los comentarios de los autores, a pesar de esas escenas y del arco narrativo de la película, estarías loco si pensaras que La noche más oscura está promoviendo el uso de la tortura. Bigelow, Boal y Sony Pictures están diciendo de manera efectiva, “¿A quién vais a creer, a mí o tus ojos que mienten?”

Lo que genera otra pregunta: ¿Cómo pueden Bigelow y Boal ofrecer tales explicaciones pobres y falsas?

Mi conclusión es que están tan confiados en que sus insignificantes refutaciones funcionarán como de que sus falsas representaciones en la película funcionarán también: en otras palabras, lo que sea verdad no importa. En su cabeza lo que importa es lo creíble: la apariencia de verdad. Y hay una abundante evidencia para apoyar su jugada en los honoríficos concedidos a la película por críticos y buena parte de Hollywood, por lo menos hasta ahora, a menos que las denuncias sobre sus mentiras se hagan más grandes, más fuertes y se extiendan más.

Antes de citar algunos ejemplos de cómo “truthiness” está funcionando por ahora, un comentario preliminar: su habilidad para escabullirse con falsedades disfrazadas de verdad periodística se ha facilitado por la noción muy extendida de que la verdad es una pendiente resbaladiza y que la interpretación, más que la prueba sólida, es lo que constituye la verdad. Tal como escribí en el prefacio de mi libro, Globalización y la demolición de la sociedad:

Una de las fuerzas más peligrosas que están en marcha en el mundo hoy, tal vez la más peligrosa, es el asalto a la verdad que viene de la derecha y de algunos elementos de la izquierda, fortalecidas por el creciente poder de los cada vez más concentrados medios de comunicación, publicidad, relaciones públicas y propaganda del gobierno, que emanan de los dos grandes partidos políticos, todos tratando de convencernos de lo que es cierto independientemente de lo que sea verdad. Este ataque a la realidad, en ciencia, razón, y en la Ilustración está íntimamente conectado a los acontecimientos en la economía y la política… La globalización y su expresión política, el neoliberalismo, no podría continuar existiendo y prevalecer sin la degradación del significado de verdad.

El otro factor en juego aquí es que gente que debería saber más, por ejemplo, Michael Moore, (i) se están cegando en su respuesta a La noche más oscura por un deseo equivocado, ya sea de defender la película simplemente porque la protagonista es una mujer y está dirigida por una mujer y/o por el deseo de sentirse bien con Obama. Su equivocación o rechazo de llamar a La noche más oscura una película pro-tortura es como poco profundamente decepcionante y como mucho una traición vergonzosa a sus principios.

¿Una película apolítica?

El portal E! Cita a Jessica Chastain, que hace de Maya en La noche más oscura diciendo, “Se dan cuenta (aquellos que han visto la película) de que no es una película propagandística y que no tiene una agenda. Sólo intenta mostrar este momento de la historia con la máxima exactitud posible.”

No creo que se pueda poner a Chastain al mismo nivel de responsabilidad o entendimiento de su papel en la película, como se debería poner al director y guionista. Creo que la cita de lo que Chastain dijo en realidad quiere decir: que ella no cree que salga en una película propagandística y que la película no intenta imponer una agenda, y que sólo se intenta ser fiel al curso de los acontecimientos. Está equivocada y que ella llegue a esa conclusión significa que está extremadamente mal informada sobre la historia real que está supuestamente representando.

Propaganda, Política, Arte, Verdad

Esto nos lleva a preguntas más amplias como qué es la propaganda, qué es ser político, qué es el arte, y qué significa que la historia y los hechos sean ciertos en relación a ser políticos. Hay un número de nociones equivocadas sobre estos asuntos y hace falta alguna clarificación.

Primero, la película no es históricamente precisa. Es una representación falsa, maligna y perversa de la historia. Se exagera su falsedad porque afirman que es periodística – “Esta película esta basada en testimonios de primera mano de sucesos reales.” Sería más precisa si la película hubiera sido comercializada como algo que viene del Archivo de Historia de Dick Cheney, o de los vídeos de reclutamiento de los sótanos de la CIA porque conforma la mutilada visión del mundo preferida por Cheney y la CIA.

Segundo, ¿cómo se podría hacer una película sobre el evento más politizado de los últimos tiempos, el 11 de septiembre, y la principal obsesión política, la Guerra contra el Terror, y no ser político? ¿Cómo se podría hacer una película que trata la tortura y los incidentes terroristas y no ser político? No es posible y cualquier conectado a la película que afirme otra cosa está o bien confundiendo o no entiende lo que es la política.

Incluso si dejamos a un lado la politización sin parangón de los asuntos que se enseñan en la película, es importante apuntar que nunca ninguna película es apolítica, no importa cuál sea el tema. Incluso una película sobre la búsqueda de otros planetas y de los orígenes del universo, o sobre osos polares, o insectos puede escapar de la política. Todo lo que hacemos es político, no político en el sentido de “Soy republicano” o “soy demócrata”, sino político en el sentido de que la política tiene que ver con la prioridad que le damos a qué es más o menos importante hacer si se tienen recursos limitados. Cómo vemos el mundo y nuestro sitio y el de los otros en él es inherentemente político e ideológico.

Además, haciendo una película, escribiendo un libro o un artículo, en la creación de una canción o un poema, cuando elijes lo que vas a leer, ver, en lo que vas a gastar tu tiempo, empezar una conversación o no, sobre lo que hablas y cómo, en qué gastas tu dinero y qué haces con lo que compras y cómo lo tiras, cómo tratas a otra gente y a aquellos del otro género o nacionalidades, y así; todas esas son decisiones políticas, pienses o no en ellas como políticas. Si elijes dejar el motor encendido mientras estás aparcado, eso es una decisión política, incluso si la gente que lo hace no está conscientemente tomando una decisión política: No me voy a preocupar sobre mi contribución al calentamiento global y voy a dejar el motor encendido, incluso si no voy a ningún sitio.

Ninguno de nosotros puede escapar de hacer elecciones políticas y tomar decisiones sobre lo que vamos a hacer cada minuto del día. Tenemos que elegir porque no podemos hacerlo todo, poner atención a todo, entenderlo todo en múltiples maneras constantemente. Esas son decisiones políticas.

Cuando Bigelow y Boal decidieron que iban a representar la tortura en su película, tenían que decidir cuál sería la función de la tortura en la película. Tenían que decidir cómo iban a representar a la CIA (como héroes u otra cosa). Tenían que decidir cómo iban a representar a los musulmanes (como villanos u otra cosa). Tenían que decidir qué escenas se incluirían y cuáles se quitarían. Esas son decisiones políticas.

Tercero, decir que todo es inherentemente político no es lo mismo que decir además que la verdad no existe porque cada uno tiene su manera de ver las cosas. Este es un asunto complicado que necesita de aclaración para desarrollarlo apropiadamente (puede llevar hasta un libro), por lo que me voy a centrar en responderlo aquí tan concisamente como sea posible. Empecemos con la cuestión de la relación entre la diversidad de los puntos de vista de los individuos y la existencia de una realidad objetiva y real. La gente, es verdad, tiene su propia y peculiar manera de ser, escribir, y hablar, pero el rango de visiones que existen es limitado. O sea, todas las opiniones existen en un limitado espectro y se puede dividir en un relativamente pequeño número de opiniones. Eso es porque somos seres sociales y nuestras opiniones individuales no se originan realmente en nosotros sino en los grupos a los que pertenecemos, o con los que nos identificamos, o a los que aspiramos, y esos grupos a su vez ocupan una posición particular relativa a los componentes clave del asunto en cuestión.

A su vez, los grupos tienen una relación específica con las palancas claves de poder y distribución de recursos en la sociedad. Cuál es tu grupo de interés varía dependiendo a qué grupo pertenezcas. Si eres un miembro del 1%, y amas tu dinero más que la justicia, [II], tu grupo tiene un interés material en mantener tu posición de superioridad sobre los recursos y los medios por los que se obtienen y distribuyen los recursos. Tienes un interés material en que las palancas de poder permanezcan en las manos de tu grupo y en que este poder no se distribuya de otra manera (por ejemplo que se trate al petróleo como un recurso compartido en vez de algo de propiedad privada). Si eres parte del 47% de los de abajo, al contrario, tus intereses de grupo están en conflicto con aquellos del 1% y tu grupo estaría mucho mejor si pudiera penetrar la niebla de engaño, desinformación, y uso de la fuerza ejercido por el 1% sobre tu grupo y el resto del 99%. Lo que es una ventaja para el 1%, ocultando las razones verdaderas para las decisiones políticas y económicas, es una desventaja para el resto de la sociedad a la que se perjudica con esas acciones.

El arte no puede escapar de ser político, por lo que la pregunta a un trabajo artístico no es si está o no haciendo una declaración política sino qué declaración está haciendo y si es cierta o no. ¿Es cierta la historia que cuenta La noche más oscura en el sentido que se ajusta con justicia a los eventos históricos? ¿Se consiguió la identidad del mensajero de bin Laden con tortura? La respuesta a ambas preguntas es claramente no. Por lo que la declaración política que hace La noche más oscura es falsa y malévola en este caso porque intenta convencer a la gente de que deberían apoyar que se comentan crímenes de guerra, tales como la tortura. Esta ofensa es mucho más seria ya que la gente detrás de esto está afirmando de manera deshonesta que no están haciendo lo que precisamente están haciendo. Esto queda claro, además de que está muy claro en la película, por las respuestas de algunos de los espectadores con los que han hablado algunos activistas al salir de la película y que dicen que la película les convenció de que la tortura era necesaria.

El arte no se evalúa únicamente, o incluso principalmente, basándose en lo que el artista intentaba hacer conscientemente. Incluso si se pudiera enseñar que los que hicieron la película creen sinceramente que han creado una película apolítica y que no pretendían apoyar la tortura, y que los comentarios de Bigelow de querer hacer una película que ensalza a la CIA hace que sea imposible llegar a tal conclusión, el arte es principalmente evaluado en sus cualidades y su impacto.

Si Bigelow y Boal estuvieran realmente contra la tortura…

Si Bigelow y Boal no pretendían defender la tortura, entonces la respuesta argumentada de cerca, apasionada desde los cuatro costados, dentro y fuera de la industria de que lo que de hecho se ve en la película es una defensa de la tortura, tendría que llevar a cualquier cineasta sincero a llevar a cabo un examen de su película para encontrar qué es lo que hay en la película que lleva a la gente a esta conclusión. Si verdaderamente están en contra de la tortura, y en shock de que alguien pudiera llegar a la conclusión de que su película está defendiéndola, entonces no sería muy difícil para ellos corregir el problema, sin ni siquiera tener que modificar la película. Podrían, por ejemplo, fácilmente revisar la secuencia al comienzo de la película y sustituir el “basado en un relato de primera mano de eventos reales” con algo como “Esto es una obra de arte, no de periodismo, y mientras muchos de los eventos que se muestran están basados en eventos reales, se han tomado ciertas libertades artísticas para representar esos sucesos. La tortura siempre es un crimen de guerra y no apoyamos su uso.” Después de todo, ¿hay algo más importante que ser acusado de apoyar la tortura? En vez de hacer esto tan simple, Bigelow y Boal ofrecen una y otra vez falsas declaraciones sobre lo que hay en la película, de dónde vienen sus críticas, y lo que pretendían. El hecho que hayan respondido así a sus críticas dice mucho de sus intenciones reales y la naturaleza real de la película.

¿Qué es la tortura? ¿Cuál es su propósito?

La tortura es una forma de terror, aplicada a un individuo, diseñada para aterrorizar a todo un pueblo. El propósito de la tortura no es recoger inteligencia, que es por lo que los torturadores torturan a menudo gente que saben sin duda que son inocentes y que no saben nada útil. El propósito de la tortura es convencer al pueblo de que aquellos que están torturando no se amilanarán ante nada y harán cualquier cosa para mantenerse arriba, y que tú deberías temer que tú o tus seres queridos sean las próximas víctimas de su injustificada brutalidad elegidas aleatoriamente. Esto es lo que los inquisidores españoles hacían a aquellos sospechosos de herejía y es la Inquisición española, por cierto, quienes inventaron la técnica del submarino. La tortura no se diseñó para extraer la verdad. Se diseñó para coaccionar a la gente a hacer “confesiones” que por tanto “prueban” la necesidad de la tortura y prueba quién está al mando.

Hay diversas definiciones de la palabra “propaganda,” alguna de las cuales no son peyorativas, pero la más común y la que Chastain usa es esta: “Información, especialmente de naturaleza sesgada o engañosa, usada para promover o publicitar una causa política particular o punto de vista.” Según esta definición tan común del término, La noche más oscura es claramente propaganda ya que usa no sólo información sesgada o engañosa, sino información relevante escandalosamente falsa como elemento central de la narración para la película, para la política pública más relevante y de alto nivel desde 2001, y por tanto promueve la idea de que es permisible torturar a la gente y, de hecho, aquellos que lo hicieron son héroes. Como Bigelow lo describe en el estreno de la película:

“Les quiero emocionar y quiero que sepan que esta es la historia, que en cierto modo está detrás, saben, de todo el grupo de inteligencia que encontró a este hombre. Esos son individuos increíblemente valientes, individuos dedicados que sacrificaron mucho para completar esta misión.”

¿Qué es la realidad? La división que hace bostezar.

El debate en torno a La noche más oscura subraya la división entre aquellos que creen que la realidad es lo que tú crees frente a aquellos que sostienen que la realidad es algo que existe independiente de nuestra consciencia. Este conflicto entre visiones confrontadas de realidad y verdad no es más que una diferencia filosófica escolástica que no tiene consecuencias reales en el mundo. Es un debate filosófico central que tiene implicaciones mundiales de dimensiones cruciales.

El primer grupo, aquellos que piensan que la realidad es lo que crees que es, tiene varios nombres: “basados en la fe,” fundamentalistas, relativistas, postmodernos, solipsistas, etc; para los que la verdad es únicamente una cuestión de interpretación personal (lo que es verdad es lo que yo elijo que sea verdad). O, la verdad es lo que viene en los textos sagrados como la Biblia, el Corán, etc; o por las autoridades, seculares o religiosas, que se supone tienen un acceso especial a la verdad.

En el segundo grupo, los empiristas, el mundo existe independientemente de nuestra existencia y nuestra consciencia de él. El empirismo es la perspectiva de la Ilustración.

El empirismo es la fundación para la ciencia, la visión de la evidencia empírica (hechos, pruebas físicas, datos, cosas que puedes medir, etc) constituye nuestro mundo y son los materiales que usamos para examinar la validez de nuestra hipótesis y teorías sobre lo que pasa, lo que es real y como funcionan las cosas.

En nuestros tribunales, por principio tienes que probar que alguien es culpable mediante el uso de las pruebas, lo bastante fuertes como para constituir las bases para que una conclusión esté más allá de la duda razonable. No es suficiente, o al menos no lo era hasta que la llamada “guerra contra el terror” apareció, apenas acusar a alguien para convertirlo en culpable; se tenía que probar usando datos empíricos y un argumento fuerte y convincente basado en evidencias empíricas (los hechos) que hacían razonable y respaldaban el argumento en vez de socavarlo. Esta forma de jurisprudencia representó un avance crucial sobre anteriores sistemas de “justicia” en los cuales el rey podía detener, torturar y/o colgar a cualquiera porque era el rey. En los principios en juego antes de la Carta Magna, que tiene cerca de 900 años, el poder gubernamental estaba sin control ni límites en su ejercicio: el gobierno podía hacer lo que quisiera, a quien quisiera hacerlo. El miedo y la superstición reinaba en vez de la razón y la evidencia. La noche más oscura refleja el resurgir de los discursos basados en el miedo diseñados para hacer caso omiso de principios legales del debido proceso que se hizo histórico como control frente al ejercicio sin reglas del poder por parte de las autoridades. Tanto Bush como Obama nos han llevado por esta traicionera carretera de la suspensión del debido proceso y la culpabilidad por acusación.

Debido proceso y ciencia, en otras palabras, van de la mano. La falta de debido proceso, tiranía, superstición y fe anti-racional, y un razonamiento que apela únicamente a la autoridad (por ej. Los textos sagrados o la “revelación”) también van de la mano.

La ventaja de ser un empirista es que hay maneras por las que podemos decidir entre versiones conflictivas de la verdad mediante verificación empírica. En esto se basa la ciencia: la verdad existe y puede ser determinada a través de evidencia empírica y que la evidencia viene de un mundo que existe objetivamente en vez de algo creado y mantenido subjetivamente. Sin esta manera independiente de verificar, ninguna versión de la verdad puede ser seleccionada como superior a otra. Cualquier creencia, la noción por ejemplo de que en realidad estamos soñando el mundo y que el mundo no tiene existencia independiente de los sueños, es tan verificable y “verdad” como cualquier otra en ausencia de un criterio independiente.

Un escritor en el Huffington Post llamado G. Roger Denson ha escrito dos artículos sobre La noche más oscura. El primero titulado: El relato de La noche más oscura de la tortura verificado por el fichero mediático de legisladores y oficiales de la CIA. El segundo titulado “Kathryn Bigelow de La noche más oscura falsamente caracterizada por Naomi Wolf como la propagandista nazi Leni Riefenstahl.” En el consiguiente debate, todavía activo, al hilo de sus artículos, en una respuesta a mí dice: “La noche más oscura no muestra tortura INDISCRIMINADA. No enseña que poblaciones enteras sean el objetivo. Ni muestra ataques con aviones no tripulados (sic). Estas rellenando tu falta de argumentos con noticias generales sobre la guerra en Afganistán porque no puedes encontrar ningún hecho documentado que contradiga lo que se cuenta en la película. Ahórranos todas tus especulaciones salvajes y desorientadas (sic). No merecen la pena,”. En respuesta, dije que en parte, su comentario sobre “la tortura INDISCRIMINADA” me recuerda al comentario del ex-republicano Akin sobre “la violación legítima.” (Mientras escribo esto, mi respuesta todavía no ha sido publicada en el Huffington Pos, por lo que no puedo decir a ciencia cierta que el moderador lo publicará.)

Aparentemente, según el Sr. Denson, existe la tortura DISCRIMINADA (ha dicho antes: “Esa fue la razón de la tortura aplicada a Ammar: para salvar vidas”) y existe la tortura INDISCRIMINADA.

Su comentario abre la caja de Pandora: Denson ha afirmado desde el principio que La noche más oscura no defiende el uso de la tortura y que de hecho muestra abiertamente a la gente la realidad de la tortura de manera que verán que es mala, sin embargo aquí asegura que la tortura se usó en Ammar para “salvar vidas” y por tanto, no fue tortura INDISCRIMINADA sino presumiblemente tortura JUSTIFICABLE.

Alguien debería decirle que según la Convención de Ginebra, la Carta de Naciones Unidas, y la ley internacional, la tortura es tortura. Lo he intentado, pero parece que no he conseguido que lo entienda. Tal vez esto explica la ceguera de Bigelow, Boal, Sony Pictures y Denson sobre la película: tal vez para ellos, si los agentes de EEUU usan la tortura, no es en realidad tortura y por tanto por eso pueden decir sin pestañear que la película no apoya la tortura.

La noche más oscura es un microcosmos de un conflicto más amplio que se está dando a escala mundial hoy, alcanzando desde el nivel personal e individual a niveles globales. Tal como escribí en el prefacio a mi libro, La Globalización y la demolición de la sociedad:

Una de las fuerzas más peligrosas que están en marcha en el mundo hoy, tal vez la más peligrosa, es el asalto a la verdad que viene de la derecha y de algunos elementos de la izquierda, fortalecidas por el creciente poder de los cada vez más concentrados medios de comunicación, publicidad, relaciones públicas y propaganda del gobierno, que emanan de los dos grandes partidos políticos, todos tratando de convencernos de lo que es cierto independientemente de lo que sea verdad. Stephen Colbert apodó satíricamente esta tendencia a degradar la verdad como “truthiness” (la apariencia de la verdad. [III] Este ataque a la realidad, a la ciencia, a la razón, y a la Ilustración está íntimamente conectado al desarrollo de la economía y la política, que son el eje central de este libro. La globalización y su expresión política, el neoliberalismo, no podría continuar existiendo y prevalecer sin la degradación del significado de verdad.


[i] Moore envió este tweet el 9 de enero de 2013: “Lo siento, pero cualquier que afirme que La noche más oscura apoya la tortura o bien no ha visto la película o no estaba prestando atención. “La noche más oscura lo deja claro: 7 años de tortura bajo Bush no encontraron a Osama bin Laden. Una vez elegido Obama, la tortura cesa, adivina qué. ENCONTRAMOS A BIN LADEN.” (regresa)

[ii] Hay algunos miembros del 1% que aman más la justicia que el dinero. (regresa)

[iii] Nathan Rabin, “Entrevista: Stephen Colbert,” AvClub.com, 5 de enero de 2006, http://www.avclub.com/articles/stephen-colbert,13970/, se publicó el 19 de enero de 2010.

La gente adora al presidente porque acierta en sus decisiones como líder, incluso si los hechos que lo respaldan no parecen existir. Es el hecho de que lleva la razón lo que es muy atractivo para cierto sector del país. Realmente siento una dicotomía en la población estadounidense. ¿Qué es lo importante? ¿Lo que quieres que sea verdad, o lo que es verdad? … Truthiness es “Lo que yo digo es lo correcto, y (nada) de lo que otro diga podría ser cierto.” No es sólo que siento que es verdad, sino que siento que es verdad. No hay únicamente una cualidad emocional, sino una cualidad egoista

La Ciencia del s. XXI (II): La izquierda y la charlatanería de alto riesgo

En pleno proceso privatizador de la sanidad catalana (y del Estado), los portavoces a sueldo de la derecha gobernante en Cataluña, La Vanguardia, del rancio y franquista Grupo Godó son los encargados de llevar a cabo una campaña de desprestigio de la ciencia médica y la sanidad. Para ello hacen una brevísima entrevista a Juan Gérvas.
Lo más lamentable de todo esto es que la primera vez que oí el nombre de Juan Gérvas fue en este informativo de la red de radios comunitaria MasVoces, informativo en el que he colaborado. Esa noticia es sobre la retirada de la píldora Diane35 del mercado francés. Y aparte de la dudosa calidad periodística que en mi opinión supone el utilizar una entrevista a una enferma como “prueba” de que la píldora provoca trombos o infartos, además entrevistan al “médico e investigador” Juan Gérvas. Legitimando a un charlatán temerario en un ámbito de la izquierda.
Otros autodenominados periodistas alternativos, amigos del médico, ligados con algún bufete de abogados, reproducen la entrevista.

Paso a desmontar cada una de las patrañas de la entrevista que le hacen en La Vanguardia.

Dejaré la primera para el final. El Dr. Gérvas, ante la pregunta  ¿No siempre es mejor prevenir? se va por peteneras… “Los daños de la prevención se perciben a largo plazo. Hoy sabemos que por ejemplo la terapia hormonal sustitutiva para eliminar los síntomas de la menopausia,…” si se ven a largo plazo, ¿cómo se pueden ver en mujeres de edad avanzada? “...utilizada por millones de mujeres, provoca infartos, embolias y cáncer de mama (55.000 nuevos casos en el Reino Unido).”  Menta un tratamiento (no preventivo de nada) contra los síntomas de la menopausia. Acusando al tratamiento (sin mencionar cuál) de “provocar infartos, embolias y cáncer de mama (55.000 nuevos casos en el Reino Unido).” ¿Son esos 55.000 nuevos casos un incremento en la incidencia del cáncer?, ¿son debidos directamente al uso del tratamiento hormonal?  Lo que imagino que este señor quiere decir es que hay un aumento del riesgo relativo de desarrollar cáncer de mama en aquellas mujeres que la toman. ¿cuánto? Aquí hay información detallada y muy sencilla sobre el tema, en resumen “que si 10,000 mujeres recibieron la terapia de estrógeno-progestina durante un año, esto añadiría hasta ocho casos de cáncer de seno más por año que si no hubieran recibido ningún tipo de terapia hormonal.”
En un momento en que la ciudadanía está sufriendo un aumento en las listas de espera, incluido un falseamiento de las cifras, el Sr. Gérvas (lo siento, me cuesta ponerle Dr.) ataca a la más exitosa prevención, el diagnóstico temprano. Se atreve a decir que el diagnóstico precoz “provoca hordas de supervivientes”. Utiliza los datos de tumores de próstata que son diagnosticados mucho más temprano, pero que no se tratan por no ser en muchos casos mortales, pero a los que hay que hacer un seguimiento. Y lo extrapola incluso temerariamente a los tumores de cuello de útero, que mata a miles de mujeres en países donde no existe el diagnóstico temprano. A este hombre habría que retirarle la licencia médica por desaconsejar el diagnóstico de cáncer de mama y útero, y decir que el 47% de los tumores de mama “tratados” son benignos.

Y sigue con las vacunas.
Dice que la vacuna de la varicela es innecesaria. Sin embargo, la infección por varicela puede acarrear serios problemas, especialmente en adultos, causando pneumonías, hepatitis, etc. Causa severas malformaciones en los fetos cuando la madre se contagia. Cuando son recién nacidos los contagiados, hay también riesgo de pneumonía. Además el sistema inmunológico nunca elimina el virus, que queda latente y resurge cuando se es adulto en forma de Herpes zoster, una enfermedad que no suele ser mortal, pero que es muy dolorosa e inhabilitante.
Afirma lo mismo de la vacuna del Neumococo, o Haemophilus influenza. Sin embargo, cuando vamos a los datos, se puede ver que la vacuna en EEUU ha reducido la morbilidad de 20.000 anuales a unos 270. Esas son unas cuantas muertes infantiles por meningitis que se evitan todos los años.
¿La vacuna de la gripe no es efectiva? Durante la pandemia de la gripe A vacunaron a la población sueca (el beneficio teórico era 50 muertos menos) y produjeron 200 casos de narcolepsia en adolescentes.”
Esto es lo que se llama mezclar churras con merinas. Primero, por qué mezcla la vacuna de la gripe estacional, que aunque no previene de todas las cepas de gripe, sí reduce significativamente el número de ingresos en hospitales por problemas respiratorios, y por tanto el gasto hospitalario. Segundo. Efectivamente, la vacuna contra el virus H1N1 fue desarrollada con oscuros intereses farmacéuticos. Si bien, ahora se tiene la capacidad técnica de crear una vacuna contra una posible pandemia en muy poco tiempo. Pero ¿por qué intencionalmente confunde “gripe” con “H1N1”, para a continuación afirmar que la vacuna contra la gripe A produjo 200 casos de narcolepsia? Lo que no dice el doctorísimo es que esos 200 niños tenían predisposición genética a la narcolepsia.

Las vacunas son un negocio, por lo que hay que dejar de  usar las “innecesarias”. ¿No será mejor impedir que la salud sea un negocio? ¿Eso no se lo ha planteado el Dr. Gérvas?
Sigue mintiendo con lo de que la vacuna de la gripe no es efectiva en personas mayores, y utiliza la demagogia al mezclar vacuna con medicación, y extrapolar que los médicos consideran a los ancianos como enfermos, porque los vacunan contra la gripe. ¡Venga hombre!

Curiosamente los últimos meses he estado leyendo bastante sobre el aumento en el riesgo de enfermedad coronaria en personas con un colesterol total por encima de 200, y con un LDL por encima de 100. Está muy bien estudiado, claro y conciso, que reducir el colesterol a niveles normales aumenta la esperanza de vida reduciendo los riesgos de enfermedades cardiovasculares. Es cierto que se abusa de las estatinas como tratamiento, pero por hábitos de vida no saludable.
Este señor, de nuevo temerariamente, afirma “No se mida el colesterol, sea feliz, porque ser feliz y optimista añade ocho años de vida. Y practique la dieta mediterránea, que no consiste en tomar aceite de oliva a cucharadas, sino en poner un mantel, cubiertos y tener compañía: no coma delante del televisor. Y si está embarazada, disfrute.” De nuevo, le tendrían que retirar la licencia por semejante afirmación.

Darle bombo a este tipo de personajes hace mucho daño al movimiento popular. Al confundir ciencia médica con farmacéuticas e intereses privados, se le hace el juego a la derecha privatizadora. Es como poco curioso que La Vanguardia elija precisamente este momento para afirmar que “la sanidad mata”, y que cuando los médicos se ponen en huelga, “las muertes disminuyen un 45%”. O sea, mejor reducimos la plantilla médica y salvamos vidas.
Hay que reconocerle algunas cosas al capitalismo del siglo XX, y una de ellas es la sanidad. Al tratar a los trabajadores como lo que somos, fuerza de trabajo, se hizo un esfuerzo en que esas máquinas de carne y hueso funcionaran bien por mucho tiempo. Ahora les sobran muchas máquinas, y además los talleres son un suculento negocio, por lo que no interesa la sanidad.
Tal como decía en el primer artículo, la lucha popular no puede estar reñida con la rigurosidad y la ciencia. No les hagamos el juego a estos mercenarios con bata, hay que quitarles la careta.

Para terminar quiero aplaudir la decisión de la Asamblea de IU de rechazar las “medicinas alternativas” en la sanidad pública. Aunque con un margen estrecho, la razón se hizo un hueco en la asamblea. Enhorabuena.

La Ciencia del siglo XXI (I): Charlatanería de alto riesgo

Este artículo ha sido movido aquí.

Tortura, tortura por todas partes

Andy Worthington
21 de diciembre de 2012

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
28 de enero de 2013

Para los que llevamos años discutiendo que los funcionarios retirados y los abogados de la administración Bush deben ser considerados responsables por el programa de torturas que introdujeron y usaron en su “guerra contra el terror,” la semana pasada fue de hecho una semana interesante, con los cambios que tuvieron lugar en Estrasburgo, en Londres y en Washington DC, que apuntaban todos hacia que fuera imposible que los torturadores puedan escapar sin rendir cuentas para siempre.

Esto puede ser hacerse ilusiones, dados los esfuerzos de los funcionarios de los EEUU y otros sitios para evitar responder por sus crímenes, y las maneras por las que, a través de argumentos legales y acuerdos en la trastienda, han suprimido todos los intentos para hacerlos responsables. Sin embargo, a pesar de esto, parece que mantener silencio absoluto es imposible, y la semana pasada se produjo un gran avance cuando, con unanimidad, un panel de 17 jueces de la Corte Europea de Derechos Humanos falló a favor de Khaled El-Masri, un alemán vendedor de coches de segunda mano de origen libanés, que es uno de los casos más famosos de error en la identificación de toda la “guerra contra el terror.” Ver un resumen aquí.

Describiendo el fallo, el Guardian explicó cómo la corte declaró que “los agentes de la CIA torturaron a un ciudadano alemán, sodomizado, encadenado y golpeado, mientras la policía estatal de Macedonia observaba,” y “también encontró a Macedonia culpable de torturarle, abusar y encarcelarle en secreto,” también anotando, “es la primera vez que la corte ha descrito el tratamiento impuesto a los sospechosos de terrorismo por la CIA como tortura.”

El-Masri tuvo la mala suerte de tener el mismo nombre de un hombre que al parecer ayudó a los secuestradores del 11 de septiembre, y cuando, después de una discusión con su esposa, llegó solo a Macedonia en la Nochevieja del 2003 para un corto descanso, fue, en cambio, agarrado y mantenido en una habitación de hotel durante 23 días por agentes macedonios, y después entregado a operativos de la CIA en el aeropuerto de Skopje.

Después “le pegaron numerosas veces por todas partes,” así lo describió la corte, añadiendo, “le arrancaron la ropa del cuerpo con tijeras y un cuchillo. Le quitaron la ropa interior a la fuerza. Le tiraron al suelo, con las manos en la espalda le pusieron una bota en la espalda. Después sintió cómo le introducían un objeto firme por el ano… en esa ocasión le administraron un supositorio a la fuerza.” Entonces le pusieron un pañal, encapuchado, lo encadenaron y montaron en un avión.

Terriblemente, la CIA llevó a El-Masri volando a “Salt Pit,” (Cantera de Sal en inglés), una prisión secreta de tortura en Afganistán, donde se le mantuvo durante cinco meses hasta que la CIA se dio cuenta de que era un caso de una identificación errónea, y se le llevó de vuelta a Europa. Soltado en la frontera con Albania, lo abandonaron y dejaron a que se les apañara solo de vuelta a casa, con su historia que suena increíble.

Desde entonces, a cada puerta que ha ido a pedir responsabilidades se la ha encontrado cerrada, y ha lidiado con problemas de salud mental como resultado de su dura experiencia. El veredicto de la Corte Europea de Derechos Humanos (ECHR por sus siglas en inglés) ayudará a vindicar a este pobre hombre, y los 60.000 Euros con los que la corte lo ha indemnizado serán probablemente de alguna utilidad también.

Su victoria no obligará a los EEUU a aceptar responsabilidad de ninguna clase, por supuesto, pero se une a la condena en Italia de 22 agentes de la CIA y un oficial militar de los EEUU retirado, por el secuestro y rendición extraordinaria con tortura en Egipto de un clérigo, Abu Omar, en febrero de 2003, y también da esperanzas a que otros casos ante el ECHR (contra Polonia, Rumanía y Lituania, por estar envueltos en el programa de torturas de la administración Bush) llevarán a victorias similares para aquellos envueltos, en este caso, los “detenidos de alto valor” Abu Zubaydah y Abd al-Rahim al-Nashiri, que están en la actualidad en Guantánamo.

Mientras Khaled El-Masri aseguraba su victoria en Estrasburgo, otra víctima de “rendición extraordinaria” y tortura, Sami al-Saadi, libio y antiguo opositor del ex-dictador Muammar Gaddafi, aseguraba una importante victoria en el Reino Unido, cuando el gobierno británico accedió a pagarle 2.23 millones de libras (3.5 millones de $) en un acuerdo sin juicio relacionado con el papel clave jugado por el Reino Unido, trabajando con los EEUUy Libia, en secuestrar al Sr. al-Saadi y a su familia y entregarlo al Coronel Gaddafi que lo encarcelaría y torturaría.

El rol británico en el secuestro y tortura de al-Saadi se confirmó en cartas encontradas en la oficina del jefe de inteligencia del Coronel Gaddafi Moussa Koussa en Trípoli, durante la caída de Gaddafi el año pasado, y da el papel a Inglaterra con una luz sombría, no sólo en relación a Sami al-Saadi, sino también en el caso de Abdel Hakim Belhaj, otro oponente por mucho tiempo de Gadafi, que también fue secuestrado (en Malasia) y torturado estando envueltos los británicos. Ambos secuestros tuvieron lugar en 2004, mientras Gadafi era llevado a juicio para que abandonara el terrorismo, y concediera a EEUU e Inglaterra acceso a sus campos petrolíferos. Belhaj todavía está llevando su reivindicaciones contra el gobierno británico a través de los tribunales, incluso si su amigo al-Saadi aceptó un acuerdo.

Al-Saadi explicó, “Mi familia sufrió bastante cuando fue secuestrada y llevada a la Libia de Gadafi. Ahora tendrán la oportunidad de completar su educación en la nueva y libre Libia. Ahora podré afrontar el tratamiento médico que necesito debido a las heridas que sufrí en prisión.”

Añadió, “Empecé este proceso creyendo que un tribunal británico llevaría la verdad a mi caso. Pero hoy, con el gobierno intentando presionar a través de tribunales secretos, siento que seguir adelante no es lo mejor para mi familia. Ya pasé por un juicio secreto antes, en la Libia de Gadafi. En muchos aspectos, fue tan malo como la tortura. No es una experiencia que tenga ganas de repetir. Incluso ahora, el gobierno británico no ha dado una respuesta clara a la pregunta: ¿estuvisteis implicados en mi secuestro, en el de mi mujer y mis hijos?”

De nuevo, los EEUU no están directamente implicados, pero las resonancias del acuerdo no pueden ignorar a los EEUU, y, parece, todavía hay más por venir en el caso de Abdel Hakim Blehaj, que dijo de al-Saadi, “Cuando mi amigo Sami al-Saadi fue liberado de la prisión de Abu Salim el 23 de agosto de 2011, pesaba muy poco. Estaba casi muerto. Es un milagro que sobreviviera a ese sufrimiento y ahora está en casa con su familia.”

La tercera novedad significativa de la semana pasada fue la aprobación, por el Comité seleccionado por el Senado en Inteligencia, de un informe de 6000 páginas que llevó tres años terminar, el cual da un análisis exhaustivo del programa de torturas de la CIA bajo la administración Bush. El informe se enviará a la CIA y a la administración Obama, aunque no está claro si será nunca publicado. Debido a que se mantiene clasificado, los juristas no tuvieron la libertad para discutir su contenido tan abiertamente como lo desearían, aunque su crítica al programa de torturas era evidente. La Senadora Dianne Feinstein (Demócrata por California) declaró, “El informe descubre alarmantes detalles sobre el programa de detenciones e interrogatorios de la CIA y plantea cuestiones críticas sobre las operaciones de inteligencia y su control.” También declaró, “Creo con firmeza que la creación de “sitios de interrogación” de larga duración y clandestinos, y el uso de las llamadas “técnicas de interrogación mejorada” fueron terribles errores. La mayoría del Comité está de acuerdo.”

Además, el Senador John McCain (Republicano por Arizona) declaró, “Tengo la esperanza de que podamos alcanzar un consenso en este país para que no volvamos a emplear estos horribles abusos, y que la mera sugerencia de hacerlo debería ser sacada de nuestro discurso político, independientemente de qué partido esté en el poder. Por tanto espero que este Comité tomará los pasos que sean necesarios para finalizar y desclasificar el informe, de manera que todos los estadounidenses puedan ver la crónica por sí mismos, lo que creo cerrará finalmente este doloroso capítulo para nuestro país.”

Por desgracia, mientras también espero que, primero de todo, el informe será publicado, y, segundo, que no será censurado en exceso, es preocupante darse cuenta de que todo lo relacionado con él será graduado por los que están en el poder para evitar la posibilidad de que ninguno sea hecho responsable por lo que tuvo lugar en los más oscuros años de la administración Bush.

Por desgracia, la tortura permanece, o bien fuera de los límites, o glorificada en los dos sitios donde cuenta: en las comisiones militares de Guantánamo, donde el juez principal, el oficial Coronel James Pohl, confirmó la semana pasada que a aquellos que estaban enfrentando juicios se les prohibía mencionar la tortura a la que fueron sujetos en los “puntos negros” de la CIA,” además de en los cines a lo largo del país, donde la nueva película de Kathryn Bigelow, “La noche más oscura”, será pronto proyectada.

Como Carol Rosenberg describió en el Miami Herald, el juez Pohl “aprobó el uso del retraso temporal en la emisión pública del juicio de pena de muerte del 11 de septiembre de igual manera que un censor en su corte, para asegurarse de que nadie divulga detalles de un programa de interrogación de la CIA ahora obsoleto, citando intereses de seguridad nacional.” Rosenberg también explicó que, en una orden de protección de 20 páginas acompañando su sentencia, en respuesta a una objeción de la Unión de libertades civiles americana (ACLU por sus siglas en inglés), explicó con detalle que “cualquier cosa bajo custodia de la CIA es clasificado, incluyendo “sus observaciones y experiencias”, queriendo decir que los acusados no pueden decir en un juicio público lo que les pasó en los llamados “sitios oscuros.”

Al contrario, la directora de cine Kathryn Bigelow no se enfrenta a ninguna censura por su ingenua y peligrosa explicación de los hechos que llevaron al asesinato de Osama bin Laden. Como Jane Mayer del New Yorker explicaba la semana pasada, la película “parece aceptar casi sin dudas que las “técnicas de interrogatorio avanzado” de la CIA jugaron un rol clave en permitir a la agencia identificar el mensajero que sin querer los llevó a bin Laden,” a pesar de que “esta afirmación ha sido desacreditada, repetidamente, por fuentes fiables con acceso a los hechos.”

Mayer también explica que la película “no captura la complejidad del debate sobre el brutal programa estadounidense de detención. No incluye una sola escena en la que la tortura sea cuestionada, incluso aunque durante los años de Bush estuvieran sacudidos por luchas internas en torno a ese asunto, de nuevo, no sólo entre abogados de libertades civiles y derechos humanos, sino dentro del FBI, el ejército, el Departamento de Justicia, y la CIA misma, que en un momento abandonaran el uso de la asfixia porque temían, acertadamente, que el hecho constituía un crimen de guerra.”

Como las películas son tan poderosas, temo que Bigelow estará jugando un gran papel de animador para los defensores de la tortura, para los que la mejor respuesta, mientras se destaque repetidamente el caso de Khaled El-Masri y la vergüenza de entregar oponentes políticos al Coronel Gaddafi para asegurarse su apoyo y su petróleo, será para el presidente Obama y el Congreso asegurarse de que el amplio informe sobre la tortura sea publicado, y no escondido, para que las torturadores no puedan seguir evadiendo responsabilidades por sus crímenes.

Sin responsabilidad, el virus tóxico de la tortura en el cuerpo político de Estados Unidos continuará infectando todo el país con sus veneno. Es el momento de que la negación termine.

Andy Worthington es el autor de Los archivos de Guantánamo: Las historias de los 774 detenidos en la prisión ilegal de Estados Unidos (publicado por Pluto Press, distribuido por Macmillan en los Estados Unidos, y disponible en Amazon, pincha para los EEUU y para GB).

Obama: Un presidente republicano debería tener reglas que limiten la lista de ejecuciones

26 de noviembre de 2012
Glenn Greenwald

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
23 de diciembre de 2012

Durante los últimos cuatro años, Barack Obama no sólo se ha hecho valer del poder para ordenar la ejecución de quien quiera, sino que lo ha ejercido con agresividad, incluyendo a ciudadanos estadounidenses y en cualquier parte del mundo. Se ha resistido enérgicamente no sólo a poner límites legales a este poder para asesinar, sino incluso a algunos esfuerzos para llevar algún mínimo de transparencia a las órdenes de ejecución que da.

Este poder autoproclamado ha resultado en cuatro años de bombardeos aéreos en múltiples países musulmanes a los que no se ha declarado la guerra (usando aviones no tripulados, misiles de crucero y bombas de racimo) y que han acabado con la vida de más de 2500 personas, casi siempre lejos de cualquier campo de batalla. Son típicamente alcanzados mientras van en coche, en el trabajo, en casa, e incluso mientras están rescatando o atendiendo a los funerales de otros que Obama ha mandado a ejecutar. Una buena parte de aquellos a los que ha matado han sido civiles, incluyendo docenas de niños.

Peor aún, su administración ha trabajado para asegurarse de que este poder está sujeto a las menos limitaciones posibles. Esto se logró al principio utilizando la interpretación radical y vaga de la “Autorización para el uso de la fuerza militar” (AUMF por sus siglas en inglés), por la que el presidente puede seleccionar no sólo a los grupos que perpetraron los ataques del 11-9 (tal como la AUMF recoge) sino también a aquellos que él considere “asociados” con dichos grupos, y puede seleccionar no sólo a miembros de esos grupos (como recoge la AUMF) sino a individuos que él considere provean “apoyo considerable” a esos grupos. Obama después blindó esas teorías en el papel convirtiéndolas en ley al firmar en el 2011 el Acta de autorización para la defensa nacional, que codifica permanentemente esas interpretaciones de Bush/Cheney de esos poderes de guerra.

Desde el principio, los funcionarios de Obama han asegurado también que esos poderes no tienen límites físicos, ya que han abrazado sin lugar a dudas lo que una vez fue el precepto central y muy controvertido del radicalismo de Bush/Cheney: el que los EEUU están luchando una “guerra global” en la que “el mundo entero es un campo de batalla”, lo que significa que no existen límites geográficos a los poderes de guerra del presidente. En definitiva, hemos tenido cuatro años seguidos de un presidente que ha ejercido lo que literalmente es el poder más extremo y tiránico que un gobierno pueda ejercer: ejecutar a quien quiera, incluso a sus propios ciudadanos, en total secreto y sin un atisbo del debido proceso; y que se ha resistido a todos los esfuerzos de imponer un marco de límites o incluso transparencia.

Pero al final, según un nuevo artículo de Scott Shane en el The New York Times, el presidente Obama se ha convencido recientemente de que podrían ser necesarios algunos límites y un marco legal real para guiar el ejercicio de su poder para asesinar. ¿Qué fue lo que llevó al final a Obama a llegar a esta conclusión? Fue el miedo a que podría perder las elecciones, lo que significaría que un republicano, grande y malo, ejercería esos poderes, en vez de un benevolente, confiable y noble demócrata, por ejemplo él mismo (negrita añadida):

“Enfrentando la posibilidad de que el presidente Obama podría no ganar un segundo mandato, su administración aceleró el trabajo en las semanas anteriores a las elecciones para desarrollar reglas explícitas para las ejecuciones selectivas de terroristas llevadas a cabo por drones no tripulados, de manera que el nuevo presidente heredaría criterios y procedimientos claros, según dos funcionarios de la administración….

“La cuestión ha podido perder algo de urgencia después del 6 de noviembre. Pero…. el señor Obama y sus consejeros están todavía debatiendo si matar a control remoto debería ser una medida de último recurso contra amenazas inminentes a los Estados Unidos, o una herramienta más flexible, disponible para ayudar a gobiernos aliados a atacar a sus enemigos o para prevenir que militantes controlen el territorio….

“Durante años antes de los ataques del 11 de septiembre del 2001, los Estados Unidos condenaron rutinariamente los asesinatos selectivos de sospechosos de terrorismo llevados a cabo por Israel, y la mayoría de países todavía objetan de tales medidas.

“Pero desde el primer asesinato selectivo por los Estados Unidos en el 2002, dos administraciones han tomado la posición de que los Estados Unidos están en guerra con Al Qaeda y sus aliados, y pueden defenderse a sí mismos atacando a sus enemigos donde sea que se encuentren.

“En parte porque los oficiales de las Naciones Unidas saben que los Estados Unidos están estableciendo un precedente ético y legal para otros países que están desarrollando drones armados, las NNUU planean abrir una unidad en Ginebra a principios del año que viene para investigar los ataques estadounidenses con drones…..

“El intento para escribir un libreto formal con un reglamento para las ejecuciones selectivas empezó el verano pasado después de reportes de noticias del programa de drones, empezado bajo el presidente George W. Bush y expandido por el señor Obama, donde se revelaban algunos detalles del rol del presidente en los procedimientos cuestionables que se utilizan para generar las “listas de ejecuciones” y aprobar los ataques. Aunque los oficiales de seguridad nacional insisten en que el proceso es meticuloso y legal, el presidente y sus principales colaboradores creen que debería ser institucionalizado, un plan de acción que parecía especialmente urgente cuando se creía que Mitt Romney podía ganar la presidencia.

Había preocupación de que la palanca podría no estar más en nuestras manos,” dijo uno de los oficiales, hablando desde el anonimato. Con un debate continuo sobre los límites apropiados a los ataques con drones, Obama no quería dejar un programa “amorfo” a su sucesor, dijo el oficial. El esfuerzo, que habría sido acelerado para completarlo en enero si Romney hubiera ganado, será ahora terminado a un ritmo más relajado, dijo el oficial.”

Ahora que Obama ganó en vez de Romney, tales reglas serán desarrolladas “a un ritmo más relajado.” A pesar de la sugerencia de Obama de que podría ser bueno que incluso él tuviera algún marco legal en el cual operar, no ha tenido ninguna prisa para someterse a sí mismo a ninguna de esas reglas en los 4 años en los que se han matado a miles de personas. Esto hace asumir con seguridad que por “un ritmo más relajado”, el oficial anónimo de Obama quiere decir: “nunca”.

Hay muchos puntos importantes que surgen con este informe: Kevin Gosztola y Marcy Wheeler, entre otros, han hecho como siempre un excelente trabajo discutiendo algunos de ellos, mientras que este artículo del Guardian del domingo informa de la reacción de la Unión de Libertades Civiles Americana (ACLU por sus siglas en inglés) y de otros, a la típica manipulación de Obama de los poderes secretos que se presentan aquí (como siempre, esos asuntos son demasiado secretos para permitir una divulgación del Acta de libertad de información (FOIA por sus siglas en inglés) o examen judicial, pero los oficiales de Obama son libres para filtrar selectivamente lo que quieren que conozcamos a la portada del New York Times). Me quiero centrar en un punto clave destacado por todo esto:

La benevolencia del Partido Demócrata

La arrogancia y el interés propio que está conduciendo esto es impresionante, aunque también un poco típico del pensamiento de los demócratas en general en la era Obama. La premisa aquí es tan evidente en sí misma que es repelente:

Soy un buen demócrata y benevolente líder; por tanto, no son necesarios límites, supervisión, controles o balances, límites legales o constitucionales, transparencia o debido proceso para que ejerza incluso el poder más extraordinario, tal como ordenar la ejecución de personas. Porque debido a mi bondad inherente y probada sabiduría progresista, se puede confiar en mí para ejercer esos poderes ilimitados unilateralmente y en la sombra.

Cosas como controles, vigilancia y debido proceso se necesitan desesperadamente sólo para los republicanos porque (al contrario que yo) esta gente son malévolos por tanto podrían abusar de esos poderes por lo que no se debería confiar en ellos con absoluta y descontrolada autoridad. Ellos (pero no yo) necesitan urgentemente restricciones a sus poderes.

Esta mentalidad no es sólo la creencia viva del presidente Obama, sino también de una considerable porción de los demócratas estadounidenses que lo adoran.

Hay muchas razones por las que los que se identifican como progresistas en los EEUU han cambiado tan radicalmente sus posturas en estos asuntos desde que Barack Obama sustituyó a George W. Bush. Estas incluyen: a) la subordinación a cualquier supuesta creencia por sus ansias de poder partidista; b) de hecho nunca creyeron en esos aclamados principios pero sólo los defendían por oportunismo partidista, por ejemplo, como una manera para desacreditar al presidente republicano; y c) están convencidos ahora de que esos abusos serán sólo cometidos contra musulmanes y, consumidos por sus propio interés, concluyeron que no merece la pena poner atención a esos abusos porque sólo afecta a Otros (este es el privilegio de no ser musulmán que disfrutan la mayoría de los progresistas de EEUU, que los blinda de ser objetivos, por lo que simplemente no les importa; los más sinceros de este tipo incluso admiten su motivación).

Pero la razón principal para este cambio fundamental de opinión es que sinceramente comparten la visión del mundo de auto-exaltamiento que ha llevado a Obama a este punto. La premisa central es que la política internacional toma forma mediante una batalla entre el Bien y el Mal. El lado del Bien es el Partido demócrata; el lado del Mal es el Partido Republicano. Todas las verdades políticas son verificables a través de este prisma maniqueo.

Esta es la narrativa de la moralidad simplista y auto-aduladora que se ve reafirmada una y otra vez mientras están sentados durante horas cada día teniendo sus conjeturas aduladas y validadas (y nunca cuestionadas o desafiadas) al ver MSNBC, leyendo blogs pro-Obama que producen como rosquillas odas a su grandeza, y bebiéndose los millones de dólares de la experta propaganda del partido surgida de las elecciones del año, que difunde esta caricatura de la Liga de la Justicia.

El resultado es este, para muchos, es verdaderamente inconcebible que un líder tan noble, amable y sabio como Barack Obama abuse de sus poderes de detención y asesinato. No es sólo un rancio oportunismo partidista o privilegio que les lleva a no objetar a que Obama abrace esos poderes radicales y las peligrosas teorías que protegen a esos poderes de control o escrutinio. Es que sinceramente lo admiran tanto como líder y hombre que creen de corazón (como Obama mismo obviamente cree) que el debido proceso, los controles y la transparencia no son necesarios cuando él hace uso de esos poderes. A diferencia de cuando los villanos republicanos están en el poder, la bondad de Obama y su sabiduría son las únicas salvaguardas que necesitamos.

Así, cuando Obama ordena matar a alguien, no es necesario el debido proceso y no necesitamos ver ninguna evidencia de su culpabilidad; podemos (y lo hacemos) tan sólo asumir que la persona señalada es un terrorista y merece la muerte porque Obama lo ha decretado. Cuando Obama ordena que una persona permanezca indefinidamente en una celda sin cargos o cualquier oportunidad para cuestionar la validez del encarcelamiento, eso es incuestionable porque esa persona tiene que ser un terrorista o por lo menos peligroso, o si no Obama no habría ordenado su encarcelamiento. No necesitamos pruebas, o presentar pistas, o debido proceso para determinar la validez de esas acusaciones; todo lo que necesitamos es Obama tomando esas decisiones porque confiamos en él.

Sentimientos parecidos a los que conformaron la era Bush

La mentalidad es tan reconocible porque es lo que condujo también a los seguidores de Bush durante años cuando defendían sus medidas de autoridad sin control y poderes en secreto. Aquellos que se pasaron años argumentando contra el uso por parte de Bush/Cheney de poderes extremos siempre confrontaron esa mentalidad en el fondo, una vez que las justificaciones pseudo-intelectuales fueron desenmascaradas: George Bush es un buen hombre y un líder noble en el que se puede confiar para ejercer esos poderes en secreto y sin controles, porque él sólo quiere mantenernos seguros y sólo seleccionará a terroristas.

Moldeado por exactamente el mismo tipo de babosa hagiografía presidencial ahora tan a la boga en círculos progresistas (comparen esto de la era Bush a cosas como esta y esta) los conservadores creían que Bush era un buen hombre y un gran líder de manera que no necesitaba salvaguardas o transparencia. Si Bush quería espiar a alguien, o meter en la cárcel a alguien, entonces (sólo por la virtud de su decreto) podíamos y debíamos asumir que esa persona era un terrorista, o por lo menos había una amplia evidencia para creer que lo era.

Fuimos bendecidos con un líder en el que podíamos confiar para ejercer poderes de guerra ilimitados en la sombra. Esta es precisamente la misma mentalidad aplicada por los demócratas (y por Obama mismo) al presidente actual, excepto que no sólo justifica el espionaje sin debido proceso y la detención sino también la ejecución.

Fe frente a razón y evidencia

Por varias razones es extraordinario que tantos ciudadanos hayan sido enseñados satisfactoriamente a venerar tanto a los líderes de su partido que literalmente creen que no son necesarios controles o transparencia, incluso cuando esos líderes ejercen los poderes más extremos: ejecutar gente, bombardear múltiples países, encarcelar a gente sin cargos, vigilancia masiva y espionaje de comunidades enteras.

Para uno existen suficientes evidencias de que literalmente cada líder de ambos partidos mayoritarios durante el pasado siglo abusaron sistemáticamente de esos poderes porque fueron capaces de ejercerlos desde la sombra. Fue el descubrimiento del Comité de la Iglesia lo que llevó a las reformas de mediados de los 70. Reformas basadas en la premisa de que prácticamente todos los líderes, por virtud de su naturaleza humana, abusarán inevitablemente de esos poderes, ejerciéndolos para fines innobles, si operan sin serias restricciones y vigilancia. Uno tiene que ignorar toda las evidencias históricas para poder poner confianza en un líder en particular para que ejerza esos poderes sin control.

Después están todas las pruebas específicas de los abusos tras el 11 de septiembre. Durante la última década, el gobierno de EEUU (bajo ambos partidos) ha acusado repetidamente a personas de ser terroristas y castigado como terroristas a quienes no eran nada de eso. Ya sea debido a un gran error o a motivos más corruptos, el brazo ejecutivo y todas sus agencias de inteligencia y militares han probado más allá de cualquier duda razonable que su mera acusación de que alguien es un terrorista (no probado con evidencias y sin verificar por ningún tribunal independiente) es en definitiva poco fiable:

Incluso más allá de esto, está bien documentado que el gobierno de EEUU, bajo Obama, a menudo manda ejecutar a gente sin ni siquiera saber la identidad de la persona que están intentando matar. Del artículo del domingo del New York Times:

“Después está el asunto de los ataques aéreos contra personas cuyas identidades son desconocidas. En una videoconferencias en enero, el señor Obama habló de los ataques en Paquistán como “esfuerzo que selecciona y se enfoca en personas que están en una lista de terroristas activos.” Pero durante varios años, primero en Paquistán y más tarde en Yemen, además de “ataques personalizados” contra nombrados terroristas, la CIA y los militares llevaron a cabo “ataques por pautas o patrones” contra grupos de militantes sospechosos y desconocidos.

“Al principio el término se usaba para sugerir específicos “patrones o pautas” de un conocido terrorista de alto nivel, tales como su vehículo aparcado en un lugar de encuentro. Pero la palabra evolucionó a significar el “patrón” de militantes en general (por ejemplo, hombres jóvenes portando armas en un área controlada por grupos extremistas). Tales ataques aéreos han causado el conflicto más grande dentro de la administración Obama, con algunos funcionarios cuestionando si el asesinato de combatientes no identificados está justificado legalmente o merece la pena la reacción violenta local.”

Es realmente impactante ver a ciudadanos asegurar que su gobierno está matando “terroristas” cuando esos ciudadanos no tienen ni idea de a quién se está matando. Pero esto se vuelve más alucinante cuando uno se da cuenta de que ni siquiera el gobierno de los EEUU sabe a quiénes están matando: están matando a cualquiera cuyo comportamiento se cree concuerda con el perfil de un terrorista (“hombres jóvenes portando armas en un área controlada por grupos extremistas”). Y, por supuesto, la administración Obama ha redefinido “militante” para que signifique “todos los hombres en edad militar en una zona bajo ataque aéreo”, reflejando en su propaganda llena de eslóganes que están matando a terroristas cuando, de hecho, no tienen ni idea a quiénes están asesinando.

A la luz de todas estas evidencias, continuar asumiendo ciegamente que las acusaciones del gobierno no probadas de “terrorista” son equivalentes a pruebas de esas acusaciones es abrazar el tipo de confianza basada en la fe que es el centro de la lealtad religiosa y la fe en un dios, no la de un ciudadano racional. Aún así uno se encuentra una y otra vez este diálogo de alguna forma en cuanto sale el tema:

Argumento: El gobierno de los EEUU no debería encarcelar-matar-espiar a gente sin presentar pruebas de su culpabilidad.

Respuesta defendiendo al gobierno: Pero esos son terroristas, y se les tiene que parar.

Pregunta obvia: ¿Cómo sabes que son terroristas si no se ha presentado ninguna prueba de su culpabilidad y no se le ha concedido el debido proceso?

Al final, la única posible respuesta a esta pregunta (la única explicación de por qué esta mentalidad definitivamente autoritaria persiste) es porque se ha adoctrinado tanto a la gente con la central bondad de su particular líder del partido que ignoran toda evidencia empírica, y sus propias facultades racionales, para poner su fe ciega en el líder con el que han crecido amando y admirándolo (si mi líder dice que alguien es un terrorista, entonces me creo que lo son, y no necesito ver pruebas de ello).

Uno puede debatir razonablemente en gran parte que la democracia requiere de cierto grado de confianza depositada en las capacidades y juicio de cualquiera de los líderes políticos que uno apoye. Pero por muy lejos que esa confianza deba llegar, seguramente debe parar bien antes de que se convierta en el poder para encarcelar y matar en total secreto, lejos de cualquier campo de batalla y sin controles o debido proceso.

Principios centrales ignorados que son sustituidos por el amor al líder.

El artículo de El Times describe la visión de Obama de que se necesitaría desarrollar algunas “reglas para los drones” con la posibilidad de la victoria de Romney. Pero algunas de esas reglas ya existen: se encuentra en estas cosas llamadas “la Constitución” y la “Carta de Derechos”, la Quinta Enmienda la cual estipula:

“Ninguna persona será… privada de la vida, libertad, o propiedad, sin el debido proceso legal;”

Aún así se ha dejado de lado todo eso a cambio de una creencia basada en la fe profundamente inquietante y poco saludable de que nuestro líder puede tomar esas decisiones sin que sean necesarios molestos impedimentos.

Para mí, este comentario, dejado en respuesta a un artículo en Gawker el domingo en el nuevo artículo del New York Times, expresa perfectamente el sentimiento que oí durante años en los círculos de la derecha para justificar todo lo que Bush hizo en secreto, y ahora es tan miserablemente común en los círculos progresistas para justificar el uso por parte de Obama de los mismos o incluso poderes más grandes:

“El hecho en cuestión es que las complejidades de la seguridad y la guerra van más allá de lo que aquellos interesados en parecer moralmente superiores están dispuestos a conceder. Sólo pasa que muchos liberales están más interesados en aparentar superioridad moral…

“Yo solía ser exactamente de la misma manera, pero después de hecho consideré genuinamente cómo me sentiría si sostuviera el peso de la presidencia y esas decisiones. No tengo dudas de que la mayoría de los liberales, en esa situación, actuarían igual que Obama…

“Soy liberal, no soy fan de la guerra, ni del fanatismo republicano ni de la demagogia sin sentido por todo el planeta diciendo que América es lo mejor. Pero puedo entender por qué los ataques con drones pueden ser lo más conveniente en una guerra. O quizás, para ser más preciso, sólo puedo entender lo incapaz que soy de entender. Y en vez de suponerme merecedor de entender la complejidad y así ofrecer una crítica, confío en aquellos más inteligentes que yo. Pero muchos de mis compañeros liberales no creen que haya gente más inteligente que ellos. No tengo el egocentrismo de mis compañeros liberales. Es como un republicano moderado viendo como locos a los del ala derecha de su partido incluso si piensan igual en la mayoría de las cosas.”

Esta es la forma platónica de fe en el líder autoritario:

No necesito saber nada; mi líder no necesita probar la verdad de sus acusaciones; él debería castigar a quien quiera en total secreto y sin garantías, y yo asumiré que hace lo correcto (siempre que yo y otros como yo no seamos los objetivos) porque él es superior a mí y yo pongo mi fe en Él.

Cualquiera que piense que el líder (cuando es de mi partido) debería tener que enseñar pruebas antes de matar a alguien, o permitirles el debido proceso, está siendo un purista infantil. Yo solía ser así, hasta que Obama tomó el cargo, y ahora veo lo vital que es confiar en él y no molestarle con todo ese fanatismo “del debido proceso”. Eso es lo que significa ser un ciudadano adulto: confiar en tu líder de la manera en que los niños lo hacen en sus padres.

Este es el único sentimiento que puede explicar la comodidad con la que se permite a Obama (y, antes de él a Bush) ejercer esos poderes extremos sin controles o transparencia. Este es exactamente el sentimiento al que cualquier crítico de Obama se enfrenta constantemente, aunque expresado un poco más sutilmente y con un poco de más dignidad.

Al final, lo más extraordinario de todo esto (más confuso para mí) es lo violentamente contraria que es esta mentalidad al ethos en el que los estadounidenses han sido inculcados: en concreto, que la primera regla inviolable del gobierno es que no se debe confiar en los líderes para ejercer sus poderes sin constantes restricciones (sin lo que se nos enseña en la escuela y que se llama “separación de poderes”. Aquí está cómo Thomas Jefferson expresó esta advertencia en las Resoluciones de Kentucky de 1798:

“En las cuestiones del poder… no escuchéis nada sobre la confianza en el hombre, sino impedirle la malicia mediante las cadenas de la Constitución.”

Y aquí está lo que John Adams dijo en su Revista de 1772:

“Hay peligro en todos los hombres. La única máxima de un gobierno libre debería ser no confiar en ningún hombre vivo con poder para poner en peligro la libertad pública”.

Es literalmente imposible concebir una mentalidad más alejada de estos principios básicos que la que insta a que se pueda confiar en Barack Obama (a diferencia de George Bush o Mitt Romney, o cualquiera de los temidos villanos republicanos que toque hoy) de manera unilateral para matar, encarcelar o espiar en secreto al que él quiera porque es un buen hombre y un líder en el que se puede confiar y por tanto acusaciones sin pruebas deberían ser asumidas como ciertas. Pero este es, de manera aplastante, el sentimiento retorcido y autoritario que ahora predomina en la mayor parte del Partido Demócrata y en la autodenominada ala “progresista”, justo como se hizo en el Partido Republicano y su ala conservadora durante ocho años.

Al final, esta perniciosa y peligrosa confianza en el líder de uno (más allá del normal deseo humano de seguir a un líder) es el subproducto de identificarse en exceso con la personalidad de marca comercial de los políticos. Muchos progresistas de la costa este y oeste (que es donde de manera aplastante los líderes de opinión del Partido Demócrata están) han sido entrenados para verse a sí mismos en Obama y a los rasgos de personalidad a los que aspiran (el padre y marido dedicado, abogado erudito educado en Harvard, sofisticado y urbano), igual que los religiosos conservadores y otros tipos de republicanos fueron entrenados para ver a Bush de esa manera (el cristiano evangélico devoto, el que “vendría a hacer limpieza”, el vaquero patriótico fanfarrón, y padre y marido entregado).

Los políticos son percibidos como si fueran concursantes en un “reality show”: los televidentes deciden quién les gusta o quién no (pero la diferencia es que esas apariencias son reforzadas con cientos de millones de dólares de campañas de propaganda incesante, sofisticada y muy manipuladora (hay una razón por la que la campaña de 2008 de Obama ganó múltiples premios de la industria de marketing y publicitaria). Cuando se nos enseña a vernos reflejados en un político basándonos en una relación personal ficticia, al final se termina poniendo excesiva confianza en aquellos con los que nos identificamos (sería la manera en la que uno confía en un familiar o alguien a quien se quiere), y a albergar excesivo desprecio en aquellos a los que se ha sido entrenado para ver como el malo de la película. En definitiva, los ciudadanos están siendo entrenados para ver a los políticos exactamente de la misma manera en la que Jefferson nos advirtió como peligrosa: “En cuestiones de poder… no escuchéis nada sobre la confianza en el hombre.”

Hay una ironía final en todo esto que merece la pena resaltar. Los líderes y movimientos políticos convencidos de sus propia bondad son aquellos que normalmente necesitan restricciones más grandes y no más pequeñas en el ejercicio del poder. Eso es porque (como los verdaderos creyentes religiosos) aquellos que están convencidos de su natural superioridad moral pueden encontrar cualquier manera de justificar incluso los actos más corruptos ya que están justificados por los nobles fines por los que son puestos, o son purificados por la nobleza de los que están llevando a cabo esos actos.

Las facciones políticas llevadas por las convicciones auto-aduladoras de su propia superioridad moral (junto con sus líderes) son las que más probablemente abusan del poder. Cualquiera que escuchara a los conservadores de la era Bush sabe que esta convicción los llevó al argumento de “estás con nosotros o estás con los terroristas”, y es tan cierto como los progresistas de la era Obama que ven genuinamente el horizonte político como una batalla global entre las fuerzas del Bien (los demócratas, o sea, ellos mismos) y las fuerzas del Mal (los republicanos).

De esta manera no debería sorprender que Obama (y sus seguidores más ardientes) creen de verdad que son necesarias urgentemente reglas para restringir a los republicanos de matar a quien quieran, pero que tal urgencia deja de existir cuando el poder descansa en las manos del actual benevolente líder. Tal mentalidad peligrosa y perversa es extremadamente penetrante en la ciudadanía, y explica bastante por qué y cómo el gobierno de los EEUU ha sido capaz de hacerse con los poderes que ha ejercido durante la última década con tan poca resistencia.

Este artículo apareció originalmente en el blog de Glenn Greenwald en The Guardian UK

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