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El blog de Moncadista

Nací un 26 de julio…

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Colombia 5: Los pueblos no son terroristas.

¿no està en el pueblo?

Hacer acompañamiento en Colombia me está dando oportunidades únicas. Y entre otras cosas está la de visitar una base militar y entrevistarse con un Coronel. No, no es un orgullo, es la oportunidad de presenciar la “propaganda de guerra” en primera persona.  Con su cinismo, sus quiebres de cintura retóricos y  todos los artilugios necesarios para vencer. En este caso el enemigo es “poderoso”, se llama comunidad internacional y los soldados somos observadores de DDHH y representantes de ayuntamientos españoles.

Estábamos en El Tarra, municipio de la región del Catatumbo, acompañando a una delegación española que venía a conocer de primera mano las consecuencias de los proyectos de solidaridad con la región.

En la ciudad y la región los ataques a los DDHH por parte de los paramilitares y fuerzas armadas ha sido continua. No sólo durante la arremetida paramilitar de los ´90 que dejó 11.200 muertos y más de 100.000 desplazados, sino que hacía unos meses el ejército había matado en el centro del pueblo a un muchacho de 16 años y herido a otras dos de 14. Se les acusó de guerrilleros. Eran miembros de la casa de la cultura del pueblo. El pueblo se alzó y apenas tuvo que recorrer dos calles para llegar a la base militar que alberga a los asesinos. Los insultaban desde las casas, les decían paramilitares y las “fuerzas del orden público” actuaron, disparando fuego real a los pies del gentío.

Cuando estaba terminando el acto nos avisan de que soldados han tomado el pueblo. Salimos a ver e interlocutar. Lo primero que vemos es un despliegue policial de 10-20 policías con metralletas en todas las esquinas de la plaza. Armados hasta los dientes a por cocacolaNos dicen que no es nada, que era algo normal, que su mando había entrado a la alcaldía para unos papeles. Mientras hacíamos algunas fotos aparecen una docena de soldados también armados hasta los dientes y para un novato como yo, en posición de combate. Separados de a dos, parados en las esquinas, etc. Preguntamos a un soldado por el mando, duda, nos dice que más adelante. Volvemos a preguntar a otro, y tras dudar unos segundos nos indica como a escondidas quién era. Tras una breve interlocución nos enteramos que el despliegue era supuestamente algo rutinario porque iban a comprar unas cosas.  Y efectivamente, salió un soldado de una tienda con una bolsa con coca colas.

Tras esto decidimos ir toda la delegación a visitar al coronel de la base. La base militar lleva años dentro del casco urbano. De los sacos terreros salen plantas y están dispuestos alrededor de lo que parece una casa, enfrente de un hotel y una tienda.

Nos recibe un mando que decide no soltar prenda, prefiera pasarle el marrón al coronel. Mientras este viene, un capitán, algo ingenuo, responde a nuestras preguntas, contándonos que están en un sitio muy peligroso, que reciben disparos muchas noches.

El coronel llega, nos hace pasar dentro con la atenta y curiosa mirada de los “niños-soldado”, normalmente secuestrados durante 3 años por el ejército en las plazas de los barrios populares y en los pueblitos rurales. Pero esa es otra historia.

A nuestra pregunta sobre el “orden público” en la zona y el por qué a tanto despliegue para comprar cocacola, el coronel responde que si bien no hay combates, “el 90% del pueblo apoya a los terroristas de las FARC”. Nosotros alucinamos. Por supuesto se le explica que el Derecho internacional humanitario obliga a las fuerzas en combate a diferenciar entre civiles y combatientes. Y ante eso el quiebre: “sí, por supuesto, nosotros nunca atacamos a alguien que no esté uniformado a pesar de que nos disparen desde las ventanas”.  A partir de ahí, de su primer intento de llevarnos al discurso en que todos son unos terroristas, vuelve a la senda de la academia: el ejército está por los DDHH, y un cartel enfrente de mí así lo afirma.

El cinismo es tan alto que ante nuestra preocupación por la localización de la base dentro de un pueblo, algo que, de nuevo, incumple el DIH, el coronel dice: “¡no está dentro del pueblo, sino en una esquina, y que eso pasa en la mayoría de las bases militares en Colombia!”. Como si la rutina lo hiciera menos ilegal. A esto le comento que la situación de la base sí ponía en peligro a la población civil porque un soldado nos había comentado que muchas noches recibían ataques de bala. Él dice que es falso, y que le diga el nombre del soldado. Ja, lo tenía, pero no se lo di.

Quizás la anécdota de la reunión fue cuando nos trajeron unas grandes tazas de aluminio donde los soldados comen su sopa, llenas de cocacola, probablemente la misma que con tanto despliegue y “peligro” fueron a comprar un rato antes.

Y por qué no creer, ¿no?, todo ese discurso humanista, de buenos contra malos. Mezclando a las 3 guerrillas que operan en la zona: FARC, ELN y EPL, con los BACRI, (de “bandas criminales”, paramilitares). Como el que los terroristas les hacen emboscadas pero que no tienen valor de enfrentarse a ellos, sino que las emboscadas son con minas. Uno ha leído un poco, por ejemplo guerra de guerrillas del Che, y sabe que una emboscada no puede ser con minas, sino que tiene que ser una acción sorpresa y rápida.

Y al día siguiente, después del circo, viene la cruda realidad. Nos quedamos unos días acompañando a un líder campesino a su región para hacer un taller de cría de búfalos. Llegamos a la finca, la visitamos, y nos volvemos al pueblo a almorzar. Allí él tenía varias llamadas urgentes y su tía le entregaba una nota. La 8° amenaza de muerte a la familia. Escrita con letra manipulada tal como pude observar. Se hace pasar por un amigo que le recomienda huir del país porque los van a matar, describiendo situaciones en los que la tía de él había estado el día anterior. Han sido amenazados por el ejército, judicializados, mediante notas, llamadas, expulsados de sus tierras por 3 veces… El ejército les robó años atrás en su casa los ahorros de años de trabajo. Y ahora los quieren expulsar de su finquita porque es donde quieren colocar una base militar, porque apenas unos metros más allá pasan dos oleoductos. En esa misma finca han tenido un par de visitas de civiles armados y encapuchados.

No van a huir. No dejarán de luchar por lo que es suyo y de la comunidad, por lo que es justo, porque antes muertos que mendigando.

El pueblo rural colombiano, gracias a la toma de conciencia mediante su organización, está empezando a decir basta. Basta de extorsión, de desplazamientos, de ejecuciones extrajudiciales, de falta de salud, educación y oportunidades.

Para ello es necesaria la solidaridad internacional. Y para esto no tenemos que mirar hacia acá, sino hacia casa, hacia nuestras multinacionales financiadoras del paramilitarismo. Y a nuestros gobiernos cómplices, financiadores y sabedores de la dictadura militar a la que está sometida Colombia.

Colombia 4. Raspachines o campesinos. La coca, problema social.

Fuente: IAP

He tenido la oportunidad de acompañar a una asamblea de Juntas de acción comunal. Es como una asamblea de alcaldes de 10 pueblos. La diferencia es que estos presidentes (alcaldes) son representantes de sus pueblos, no como en España, y lo que ellos llevan a esa reunión lo han consultado previamente con su comunidad en asamblea.

Uno de los temas que se han tocado y que han generado mucha discusión ha sido la decisión colectiva de recoger fondos provenientes del cultivo de la coca para o bien generar un mercado comunitario o para comprar maquinaria para el mantenimiento de las “carreteras”. Al final el discurso que ha ganado es que los gobiernos regional y central son los responsables del mantenimiento de las carreteras y que por eso debían luchar. Y por tanto era mucho más importante un mercado comunitario que bajara los precios de los productos básicos.

Sin embargo, el principal problema social de la región es el de la escasez de alimentos básicos. Todos coinciden, ahí y en distintas conversaciones que he tenido con campesinos, que el cultivo de la coca está llevando a una crisis social al campesinado colombiano. Y, ¿por qué?

El cultivo de la coca se expandió fuertemente durante la entrada del paramilitarismo “oficial” durante los ’90. Impulsado por diferentes factores: los paramilitares, la financiación ilegal del ejército mediante el narcotráfico, los desplazamientos y especialmente el neoliberalismo. Todas estas circunstancias llevaron a que los precios de los productos agrícolas bajaran muchísimo de precio por la entrada de productos subvencionados estadounidenses. El desplazamiento hizo que se abandonaran miles de hectáreas de fincas que junto al ganado pasaron a manos de los terratenientes (paramilitares). Al final la necesidad de dinero rápido y el impulso que el ejército nacional hizo al cultivo de coca, llevó a que el campesino sin tierra trabajara de “raspachín” (recolector de coca) o el pequeño campesino, abandonado del Estado, se vio obligado a sembrar una pequeña parcela de “mata”.

¿Cuáles son las consecuencias de la siembra de coca?

Quizás la más evidente para mí es la de la aparición del “dinero rápido”. Miseria y opulencia viven en la misma calle. Vías destrozadas, ausencia de servicios básicos, violencia e incluso desnutrición van de la mano de grandes coches, motos, equipos de sonido y discotecas donde cristo perdió el sombrero.

Donde había coca, ahora hay erosión
Fuente: IAP

Ambientales. La erosión. Como pueden ver en la foto, la ausencia de terrenos para cultivar lleva a los campesinos a deforestar laderas escarpadas para sembrarlas de mata. Después el ejército y los mercenarios gringos fumigan (glifosato) o erradican la coca, dejando el monte “pelado”, lo que genera erosión y avalanchas. Las grandes cantidades de abono que veo transportar y las fumigaciones con glifosato son otras causas de contaminación ambiental.

Conflicto. Se trata a los campesinos como narcotraficantes cuando lo único que hacen es sembrar una planta que es también utilizada para fines lícitos (¿cocacola?, farmacéuticas…). Vacunas: son el impuesto que cobran las distintas organizaciones armadas. Sin embargo aquí hay que matizar varias cosas. Según he oído en distintos ambientes, sólo el ejército y los paras cobran vacunas por el cultivo y venta de hoja (mediante sobornos y amenazas). Mientras que las guerrillas la cobran al comprador de la pasta base, la hoja ya procesada. En cualquier caso esto genera mucho conflicto, dependencia, riesgo y violencia; que no lo generaría cualquier otro cultivo. He podido conversar con algún adolescente que ayuda a la familia raspando coca. La guerrilla le pide la documentación cuando va a raspar, es ella la que asegura que en la región no trabajen muchachos de menos de 16 años. Si encuentran a algún niño trabajando le quitan la tierra al “patrón”.

puente destruido por la guerrilla obliga a cruzar el rio con barcaza
Fuente: IAP

Escasez. Este es la consecuencia para mí más importante y urgente. La escasez se da por dos razones principalmente. La 1ª porque la agricultura autosuficiente ha sido desplazada y todos los productos básicos tienen que ser importados. Eso hace que apenas se vea fruta y verdura, y que sea muy cara. Las manzanas son de las pocas frutas que se pueden encontrar y vienen de EEUU. ¡A unos 40ct de € la pieza! O el kilo de arroz a casi un €. La inflación es derivada de la escasez pero también del alto precio del petróleo, a pesar de que es traficado ilegalmente desde Venezuela en esta región.venta de gasolina de Venezuela

Por otro lado, y esto es algo que está agravándose en los últimos meses, la pasta de coca no está encontrando salida. Los campesinos no están pudiendo venderla y se están quedando sin dinero para comprar “mercado” (comida). Las deudas son muy grandes y los pequeños comerciantes no tienen recursos para seguir comprando productos perecederos. Esto está desabasteciendo las tiendas. Pueden ser dos las causas de que se esté acumulando pasta que no encuentra mercado. O realmente existe un excedente debido al control del narcotráfico o bajada de ventas de cocaína en el mundo. Lo que no coincide con la realidad. O lo que es más probable, las organizaciones paramilitares que se están reorganizando después de las desmovilizaciones están monopolizando todas las rutas de exportación, dejando a las zonas “rojas” (donde predominan las guerrillas) sin mercado.

Las organizaciones sociales vaticinan una crisis social muy grave en los próximos meses. Si a esto sumamos las campañas de erradicación del gobierno que dejan a los campesinos sin ningún tipo de ingreso, la cosa se pone fea para decenas de miles de familias.

Las organizaciones campesinas y las asociaciones de juntas de acción comunal piden al gobierno un plan de desarrollo que permita la sustitución del cultivo de coca por la de los productos agrícolas tradicionales. Pero esto necesariamente tiene que ir acompañado de ayudas, préstamos, arreglo de vías y sobre todo de la protección a los productos agrícolas nacionales. Esto último conlleva la abolición de los tratados de libre comercio y del neoliberalismo en general.

Sobra decir que los responsables del tráfico de cocaína en el mundo son EEUU y Europa, los principales consumidores. Que el plan Colombia que supuestamente pretende erradicar el cultivo de coca lo único que lleva a estas regiones es guerra, contaminación y desplazamientos. Ya que en realidad EEUU manda ese dinero para combatir cualquier tipo de resistencia, ya sea armada o pacífica.

Colombia 3. Barranca, acción reacción.


No más ejecuciones extrajudiciales

Colombia es un país de contrastes. Perogrullo. En Bogotá por la noche se alcanzan los 12-15ºC. Fresquito. Montamos en un autobús, donde además de las 3 mangas es necesaria una manta para soportar el frío del aire acondicionado durante 9 horas de viaje. Nos amanece, ateridos, abro los ojos y todo el paisaje se ha llenado de pozos petrolíferos y oleoductos. Aquí no se desperdicia ningún espacio para hacer propaganda. Las perforadoras de los pozos están decoradas con los colores de la bandera colombiana. Y los parques infantiles representan un campo de extracción de petroleo. Km de vallas delimitan lo que una vez fueron tierra de campesinos. Tierras donde crecía alimento y ahora se llenan de charcos de “agua” sucia donde pastan unas pocas vacas. Tierras que eran de personas, campesinos, y ahora alimentan los coches del Imperio y ensucian el ambiente de la Tierra.

Barrancabermeja, tierra caliente. Me preguntaban, caliente en qué sentido, en todos. Ciudad de matanzas, que la cruza el Río Magdalena, río que acoge en su seno a cientos de campesinos.

Al salir del autobús recibimos una bofetada de calor tropical. Somos recibidos con un abrazo caluroso por parte de la Asociación de campesinos del valle cimitarra (ACVC), una de las organizaciones más numerosas y poderosas de Colombia.

Nada más entrar en la casa-oficina, uno que es muy curioso, empiezo a oír conversaciones mientras se observan las vistas de la refinería desde el balcón. Esas conversaciones hablan de hijos desaparecidos, de mujeres asesinadas. Por la tarde me doy cuenta de que estoy rodeado de personas muy especiales. Con historias de lucha y muerte, de sufrimiento y orgullo.

Paseamos por la ciudad. Ciudad poco urbana, con casitas y barrios bonitos, tranquila, educada. Poco muestra esta ciudad lo que esconde sus entrañas. Si uno abre mucho los ojos, e imagina un poco, puede ver que una inmobiliaria sin apenas apartamentos y con muy mal servicio parece esconder un lavadero de dinero. Pero poco más.

A las 2 de la tarde, después de almorzar, el calor es insoportable. En la tele no hay películas de sobremesa, no hay tetas operadas, no hay fútbol. Un grupo de personas ve un documental sobre los “falsos positivos” (ejecuciones extrajudiciales) por parte del Estado colombiano. Es un documental de sus vidas, se la conocen perfectamente, conocen a muchos de los que salen, pero no le quitan ojo.

Entre ellos un padre al que le mataron al hijo mientras él estaba en la cárcel por un montaje. No pudo ir al entierro de su hijo.

Las ejecuciones extrajudiciales son debidas a que como dicen, han convertido a los militares en “empresarios de la muerte”, porque por cada “guerrillero” muerto se recibe un aumento de sueldo, unos días de permiso o un ascenso. Si de paso esos ejecutados sirven para aterrorizar al pueblo en lucha, para desaparecer a líderes…dos pájaros de un tiro. Son miles. Y a esto lo llama el gobierno, “política de seguridad democrática”.

Colombia 2. Acompañamiento y disuasión.

Varios de vosotros me habéis preguntado sobre el papel de un internacional en una zona de conflicto como Colombia. Y el peligro que corremos. La verdad es que no tengo una respuesta clara. Fue lo primero que pregunté cuando me explicaron lo que era el acompañamiento: ¿y eso funciona, nos respetan de verdad?

Por lo pronto la mayor sensación de peligro que he tenido ha sido la de resbalar con la raíz de un árbol y pegarme un golpe el brazo. Pensaba que me había hecho bastante daño.

Como decía Silvia en el comentario, los verdaderos valientes, los que se juegan la vida y la pierden, son los campesinos. Y esto no impide que las organizaciones crezcan continuamente y que la renovación sea también constante.

En Colombia hay varias organizaciones de acompañamiento internacional. Y funcionan. Las organizaciones campesinas demandan mucho acompañamiento y según me decían el otro día, se sienten solas, desprotegidas sin presencia internacional.

¿por qué la presencia de internacionales disuade a los “actores” armados? Pues no tengo una respuesta, por lo que daré varias posibles causas, que no serán la correcta ninguna pero que sí pueden dar una idea general.

Procedencia de la tropa.

En Colombia el servicio militar de 3 años es “obligatorio”. Lo entrecomillo porque si bien es imprescindible una cartilla militar para todos los varones si quieren encontrar un trabajo o estudiar, esa cartilla militar se puede comprar. Por lo que la tropa está formada principalmente por “pelaos” (chavales) de 18 años que están haciendo “la mili” y de procedencia humilde. Parece ser que los mandos de bajo rango también tienen una procedencia muy popular. Para ellos un blanco, culto y bien hablado, con formación, que le habla de Derechos Humanos, de no se qué de Ginebra, es, diría, un “ser superior”. Sí, cuesta creerlo, no por nada son ellos los que tienen las armas. Pero os recomiendo que veáis este vídeo, donde sale un gringo negociando con un comandante de una brigada “antiguerrilla” que quería entrar en un refugio humanitario.

Si os fijáis, el acompañante que dialoga con el comandante, utiliza un poder invisible, que no es el de las armas. Ese poder es superioridad, racial, política, social, cultural, no sé.

También existe algo de “fanfarronería” de parte del acompañamiento. Pero por razones obvias no voy a entrar en detalle.

Paramilitarismo, multinacionales e incidencia política.

Pero lo que está claro es que son soldados (militares y paracos), y por tanto reciben órdenes de sus superiores. Ya sean estos militares o multinacionales. La otra noche me contaban cómo un soldado explicaba que su comandante recibía órdenes directas del capataz de una empresa de una mina (oro o carbón, no recuerdo). La desmovilización de los paramilitares obedece a una estrategia internacional clara. La cosa se estaba poniendo fea y había que dar un golpe de efecto para que los “ciudadanos” europeos no se ofendieran con todas esas descuartizaciones, fosas comunes, crematorios llevados a cabo en zonas de interés para las multinacionales.

Por ello, la estrategia de los últimos 5 años está cambiando, dicen. El papel represor, las ejecuciones, desapariciones, etc. son más que nunca realizadas directamente por el ejército regular.

Según oigo, la estrategia también está cambiando hacia la judicialización. Juicios amañados para encarcelar a los dirigentes. Pero muchos desaparecen cuando son liberados, de camino a casa.

Me han dicho que este cambio de estrategia hacia la represión judicial es debido, o gracias a la presencia internacional. No me queda claro.

Sea como sea, la presencia internacional tiene un efecto de persuasión porque el costo político (y económico) es muy alto.

La verdad es que el acompañamiento funciona en Colombia y a mi parecer no lo hace en Palestina por ejemplo. Sólo recordar cómo un bulldozer israelí atropelló a una acompañante internacional hace unos años.

La relación con las comunidades acompañadas depende de varias cosas.

De la experiencia y nivel de conciencia de la comunidad acompañada. Y de las características de la organización acompañante. Todas tienen la no injerencia como eje fundamental. Sin embargo algunas se relacionan lo menos posible con los acompañados. Esto aumenta la neutralidad necesaria, pero a la vez distancia al campesino, que ve a estos blancos como seres extraños que se tiran todo el día leyendo o jugando a cartas ajenos a su actividad. En nuestro caso la no injerencia en los espacios organizativos de la comunidad es una norma básica. Sin embargo, sí creemos importante la interacción, participación e incluso opinar sobre sus debates. Siempre dentro del respeto necesario.

Mi primera impresión es que el campesino colombiano es muy reservado y al principio mantiene las distancias. Sin embargo, en un par de días conseguí entablar conversaciones muy interesantes y una cierta confianza, especialmente con la gente joven.

En todo caso son muy conscientes de nuestro papel, lo solicitan, lo agradecen y lo valoran.

Como anécdota, estábamos en una pensión y hablábamos con una mujer que nos preguntaba que si éramos de la Cruz Roja, porque “teníamos acento de la Cruz Roja”. No sólo se nos considera diferentes, sino que tenemos acento diferente.

Colombia 1: Lucha y represión en el Catatumbo

Huele a guerra pero no se ve, apesta a dictadura y se ve.

Durante cuatro meses voy a estar en Colombia con una organización de acompañamiento internacional que se llama IAP. Durante este tiempo iré construyendo un análisis de la situación del conflicto social y armado que sufre Colombia.

Apenas un día después de llegar a Bogotá, cogimos un avión con destino a Bucaramanga. Desde allí nos adentramos en la región llamada Catatumbo, que hace frontera con Venezuela. De hecho nuestro destino final no quedaba muy lejos de la república bolivariana y se notaba en el acento de la gente.

Durante meses he recibido formación relacionada con el acompañamiento: Derechos humanos, Derecho internacional humanitario, actuación frente a las fuerzas de seguridad y ejército, violaciones a los DDHH más corrientes, etc. Pero hasta que uno no lo siente, lo vive y lo huele es difícil de imaginar.

Que Colombia es un país en guerra todo el mundo lo sabe, que está gobernado por una dictadura narcoterrorista con maquillaje demócrata se sabe menos.

A una hora de la vereda (aldea) a la que nos dirigimos nos encontramos el primer retén militar. En él se observan varias pancartas llamando a la desmovilización de los guerrilleros y asegurando que la con presencia del ejército los caminos eran más seguros. No puedo evitar una media sonrisa al leerlo. Este retén no nos para, a pesar de ir 6 personas en un coche destartalado. Sin embargo, la “seguridad” de los caminos aparece unos 100 metros más adelante, donde unos 4-5 soldados, algunos en camiseta, nos dan el alto con una botella vacía y una goma. Se ve que la seguridad que nos brinda el ejército en los caminos se basa en cobrar un “impuesto”, una vacuna, un pizzo, a todos los conductores, ya sea en especias (gasolina) o en dinero. Nos bajamos del coche ya identificados, nos presentamos y le preguntamos (bueno, le pregunta mi compañera, yo no tenía saliva todavía) si se la iban a pagar. La pregunta se queda unos segundos rebotando en el cráneo del soldado hasta que se le enciende una bombilla y le pregunta al conductor: ¿cuánto se le debe señor? Y el conductor responde: esta se la regalo. La escena teatral no termina ahí, el soldado asegura que habían pedido gasolina pero que no les llegaba. Otro soldado en camiseta observaba la escena mientras afilaba un palo con una faca de 30 cm y de repente aparece un extra que le pregunta al conductor, (encima) si tenía factura para el bidón de gasolina que llevaba en el maletero. Esto es porque la gasolina se utiliza para procesar la pasta de coca y el tráfico de gasolina desde Venezuela es el 2º negocio en la región. Adivinen cuál es el 1º. La extorsión se confirma cuando al montarme veo que los soldados tienen varias botellas llenas de gasolina.

¿Cuando pensáis en plantaciones de coca qué se os viene a la cabeza? Yo pensaba que al ser un cultivo ilícito pues estaría bien escondido en la selva. Pues no, apenas un km después del 2º retén se empiezan a ver las plantaciones en las laderas de espectaculares y escarpadas montañas.

Al día siguiente conseguimos llegar a la vereda, y aluciné cuando vi las paredes llenas de pintadas con lemas de las FARC y el ELN. Como feliz navidad y victorioso año nuevo.

En estos pueblitos el neoliberalismo y la apertura de mercados destrozó la economía tradicional campesina y los obligó a cultivar coca, de hecho la resistencia fue fuerte. Cuentan los campesinos más mayores cómo el ejército llegó de la mano de nuevos colonos sembrando (y “obligando” a sembrar).

En otro artículo explicaré la experiencia con la asociación campesina. Una de las cosas que quiero llegar a entender es cómo estas personas practican un deporte tan peligroso que se lleva miles y miles de vidas como es la militancia social. Un chaval de 19 años me daba algunas pistas cuando nos agradecía nuestra labor de acompañamiento. Después de darnos una lección de economía política (plusvalía y explotación) nos dejó claro que él decidió que lucharía hasta el final cuando de pequeño los paramilitares lo expulsaron de sus tierras junto con su familia.

 

¿QUÉ SE SABE SOBRE LAS CONSECUENCIAS DEL USO DEL GLIFOSATO?

Revisión científica de los estudios realizados.

Cuando se escribe «glyphosate» en google, aparecen cerca de un millón de entradas. Mucho se ha escrito sobre este herbicida. Con esta revisión se pretende recopilar un buen número de las publicaciones científicas que existen sobre las consecuencias sobre la salud humana y ambiental del glifosato. Por «publicación científica» se entiende un trabajo llevado a cabo por un grupo de investigadores científicos que ha sido revisado para su publicación por dos o más revisores independientes. Es lo que se llama «peer-review» (o revisión por pares). Esto no garantiza totalmente que los resultados y conclusiones sean ciertos, pero es lo más fiable que existe. Profundizaremos en esto en la discusión.
Las referencias utilizadas no suelen ser de libre distribución, por lo que no podemos dar acceso a la publicación original, pero sí al resumen de la misma. De todas maneras son fácilmente accesibles desde cualquier universidad. No se pretende ser muy exhaustivo en todo lo publicado, sino simplemente en demostrar que existen suficientes estudios serios que indican que el glifosato tiene efectos perjudiciales sobre la salud y el medio ambiente. Pretende ser también un documento útil para las organizaciones y personas que están luchando contra las fumigaciones con glifosato. 

INTRODUCCIÓN
No nos vamos a extender mucho en la introducción porque hay bastante material disponible y la sóla lectura de la entrada «glifosato» en Wikipedia da suficiente información para hacerse una idea de lo que es este herbicida.1º: ¿Qué es el glifosato? 

El glifosato es un herbicida que mata a las plantas al inhibir una enzima imprescindible, responsable de producir 3 aminoácidos aromáticos esenciales. Por esto, en principio sólo es tóxica en plantas, especialmente en aquellas que están en crecimiento, y por lo tanto no afectaría a los animales, incapaces de sintetizar estos aminoácidos. Pero como veremos, un inhibidor como este no puede ser tan específico, y afectará a otras enzimas y rutas moleculares de todos los organismos.Hay que tener en cuenta que el glifosato normalmente no es utilizado «tal cual», sino que necesita disolverse en otros compuestos, llamados adyuvantes o surfactantes, que permiten al herbicida penetrar por la hoja de la planta, así como aumentar la dispersión y disminuir el tamaño de la gota. 
Su uso está muy extendido por todo el mundo. En un principio se utilizó, de forma inespecífica, para matar «malas hierbas». Después, su utilización fue impulsada por la posibilidad de generar plantas resistentes al herbicida gracias a la ayuda de la ingeniería genética. Imaginad el potencial que tiene para la agricultura intensiva, la posibilidad de fumigar plantaciones enteras con un herbicida y que sólo la soja o el maíz sembrado sea resistente al mismo.
Hasta el 2000 sólo era comercializado por Monsanto, con el nombre comercial de Roundup, pero en la actualidad existen muchas empresas que lo producen y comercializan.


Tanto la agencia ambiental estadounidense, como la Organización Mundial de la Salud, catalogan al glifosato como de riesgo bajo para la salud. Ésto contradice, como veremos, muchos estudios realizados en diferentes universidades y centros de investigación internacionales. Por ello es necesaria una revisión de lo publicado, para que los movimientos sociales y personas comprometidas tengan un acceso rápido, fiable y fácil a la «realidad» sobre el uso del glifosato.

 


EFECTOS SOCIALES Y AMBIENTALES DEL USO DEL GLIFOSATO


Los herbicidas, especialmente el glifosato, son ampliamente utilizados en todo el mundo. Países como Argentina, Colombia y Brasil sufren, además de las consecuencias ecológicas y sanitarias derivadas de su uso, agresión social y política.

Sobre esto se ha escrito muchísimo, por lo que sólo daré algunos elementos que me parecen especialmente importantes y/o desconocidos.


El glifosato no sólo afecta a las plantas a las que se supone que va dirigido. Es importante estudiarlo no sólo por las consecuencias sobre la salud humana, sino por las que tiene sobre el medio ambiente. Desde la contaminación de aguas por su gran estabilidad, a la disminución en la supervivencia de diferentes artrópodos, lo que afecta gravemente a la cadena trófica de los entornos agrarios donde se utiliza este herbicida.
Muchos de los estudios realizados están hechos en ambientes controlados, exponiendo a los organismos a niveles controlados del herbicida o adyuvantes. Existe algún estudio muy interesante que tiene en cuenta otros elementos existentes en los ecosistemas, que incrementan la toxicidad del glifosato.
El glifosato no se utiliza únicamente en el control de «malas hierbas», sino que se utiliza para destruir distintos cultivos, tanto legales como ilegales. Numerosas organizaciones sociales, humanitarias y ecologistas han denunciado su uso en las fumigaciones llevadas a cabo por el Plan Colombia. Porque las fumigaciones no sólo afectan al medio ambiente, sino que directaindirectamente afectan a la salud y a la vida de las personas provocando el desplazamiento de poblaciones enteras.

Suponiendo que la especificidad del compuesto fuese tan elevada como para sólo afectar a la enzima que sintetiza esos aminoácidos esenciales en las plantas, su acción sin duda también afecta a la flora microbiana necesaria para mantener la fertilidad y el equilibrio ecológico del suelo.Incluida la flora necesaria para que plantas como la soja se desarrolle correctamente.

Es importante indicar la aparición de resistencias al glifosato. Tanto por transferencia entre plantas transgénicas y silvestres, como por mutaciones de novo. Estas resistencias hacen que sea necesario el uso de más cantidad de producto, con las consecuencias obvias.

Pero no sólo está causando estragos en países empobrecidos. En países como España hay estudios de los efectos de la fumigación del glifosato en riveras de los ríos como el Llobregat en la provincia de Barcelona. Según un estudio realizado por la Universidad de Barcelona, por el Dr. Puértolas, el uso del glifosato en esta zona afecta negativamente a la fauna y flora del río Llobregat. Su uso en parques y otros lugares públicos en ciudades como Barcelona está siendo objeto de denuncia por organizaciones ecologistas.

EFECTOS SOBRE LA SALUD DE LAS POBLACIONES EXPUESTAS AL GLIFOSATO

Un estudio epidemiológico de las consecuencias sobre poblaciones del uso del herbicida es muy complejo. No es suficiente con unas pocas preguntas. No se pueden sacar conclusiones serias con el típico ejemplo: «Después de pasar la avioneta enfermé». Existen muchas investigaciones serias (aunque no suficientes) como para necesitar especulaciones, rumores y exageraciones. En lo que llevamos de año ya se han publicado más de 80 referencias sobre el glifosato en revistas biomédicas basadas en la revisión por pares.


Empecemos por un efecto insospechado a la vez que no del todo inocuo. La modificación genética de la soja y su tratamiento afecta a su composición. En concreto aumenta la concentración de ácidos grasos saturados y disminuye los beneficiosos (los insaturados).

Un grupo francés, liderado por el Dr. Seralini, tiene varios estudios en el 2009, que indican que el glifosato es tóxico a concentraciones hasta 400 veces por debajo a las detectadas en los vegetales tratados con glifosato aptos para el consumo humano. Genera problemas hormonales (en los receptores de andrógenos y estrógenos), daño en el ADN y efectos citotóxicos como apoptosis.
Además de las alteraciones hormonales, existen otros estudios que indican actividad pro-tumoral del glifosato y sus adyuvantes. Por ejemplo, el adyuvante no iónico X-77 induce proliferación en células tumorales de mama.
Los estudios de este grupo y otros muchos indican que es necesaria una moratoria urgente en el uso del glifosato, ya que no sólo sufren sus consecuencias las poblaciones en contacto con las fumigaciones, sino también los consumidores de productos con trazas de soja transgénica, o sea, todo el mundo.
Las autoridades tienen el deber de vigilar el uso de productos vegetales que hayan estado en contacto con el glifosato. Especialmente la soja, por lo extenso de su producción y distribución. Existen técnicas baratas y muy fiables que han sido publicadas que permitirían la detección de trazas de soja transgénica (resistente al glifosato).Estudios epidemiológicos 

Muchos estudios epidemiológicos están mal planteados. Por ejemplo este de una universidad italiana que concluye que el glifosato no es perjudicial. Basan su estudio en la observación de la aparición de «micronucleos«, que son consecuencia de estrés o daño en el material genético. Pero la no presencia de micronucleos no quiere decir que no haya daño, que no existan mutaciones, que no se induzca muerte celular, parada en el ciclo celular, etc.

Los estudios, por estar mal hechos, suelen tener efectos contradictorios.

Este «estudio» del 2007 indica que las fumigaciones no tienen efectos sobre la salud ni sobre el medio ambiente. En un resumen muy tendencioso, donde se afirma que como las fumigaciones son hechas con aviones muy sofisticados, la fumigación fuera del area de interés es menor del 1%.  Para concluir que las fumigaciones no contaminan han utilizado ¡5 muestras!, en las que sólo detectan trazas en 2.

Este autor (Sanin) publicó otro artículo en el 2009 donde se observaban diferencias en la fertilidad de las mujeres entre poblaciones no fumigadas y fumigadas. A pesar de encontrar diferencias significativas, afirman que no es debido al glifosato porque en una región con baja fertilidad con la que se comparaba (Sierra Nevada) no había fumigaciones.

 

Dos investigadores, Belle y Seralini, tienen publicaciones por separado (Tabla).


Aquí se puede encontrar una revisión en castellano sobre los estudios realizados. Desde luego existen suficientes indicios para justificar una prohibición total en el uso del glifosato, especialmente contra cultivos (tanto ilícitos como lícitos).

Estudios in vivo e in vitro, algunos ejemplos.
TOXICIDAD
REFERENCIA
Positiva a anfibios a conc. normales de uso
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20541298
Positiva en gusanos a conc. menores http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18394676
Positiva en erizos de mar a conc. menores http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15694458
Positiva. Desregulación ciclo celular. Conc. 5000 veces menor a la utilizada en las fumigaciones. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15182708
Positiva. Malformaciones embrionales. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20695457
Positiva. Sistema inmunológico de los peces. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20685618


Una de las publicaciones más importantes de los últimos meses, por sus consecuencias científicas y políticas, es la llevada a cabo por el grupo del Dr. Andrés Carrasco, del Conicet, en Argentina. Aquí podemos leer una entrevista a Andrés Carrasco, antes de que se publicara el trabajo.

Ellos demuestran que el glifosato per se, induce anomalías en el desarrollo embrionario tanto en organismos utilizados normalmente para estudios de toxicidad, como en embriones de pollo. El glifosato induce teratogenias, y repito, a concentraciones inferiores a las presentes tanto en las zonas de fumigaciones como incluso en las semillas de soja.

También hay trabajos de la Universidad Nacional del Litoral y de investigadores como Alejandro Oliva, de Rosario, que contó con la colaboración del INTA y Federación Agraria. Hay estudios de los doctores Rodolfo Páramo (Santa Fe) y Darío Gianfelici (Entre Ríos). No son muchos estudios, pero existen, son serios y están disponibles.


INTERESES ECONÓMICOS Y POLÍTICOS

Es evidente que la industria agrícola internacional tiene un poder económico brutal. Nunca en la Historia se han producido tantos alimentos y nunca ha habido tantos hambrientos. La producción agrícola no sólo se dedica a la alimentación (soja o arroz), sino que el uso de alimentos para la producción de combustibles, o el del aceite de palma para uso industrial, tiene consecuencias ambientales, sociales y económicas muy negativas.

Por todo esto, el lobby agro-industrial, representado por unas pocas multinacionales, entre las que destaca Monsanto, tiene especial interés en acallar cualquier estudio que desvele las consecuencias de su actividad.
Un ejemplo reciente muy destacable es el del acoso al que se está sometiendo al Dr. Andrés Carrasco. Los Estados, sometidos al poder de las multinacionales, no están protegiendo a la población de un veneno como el glifosato.

Las multinacionales como Monsanto, que comercializan estos herbicidas, no sólo se dedican a desprestigiar a científicos, sino que financian a otros para que encuentren resultados negativos. Un ejemplo.
Más arriba citaba esta revisión sobre las consecuencias del uso del glifosato. Como verán, llega a conclusiones negativas sobre que sea perjudicial. La revisión la firma Gabriel Carrasquilla, que curiosamente firma junto a Sanin en al menos dos estudios negativos. Este hombre, Gabriel Carrasquilla, parece ser director de una empresa llamadCEIS (Centro de Ensayos, Innovación y Servicios) y miembro de la Fundación Santa Fe de Bogotá, una empresa sanitaria privada de élite, donde permanecer un día en una habitación de sus hospitales cuesta más de 600$. Pues bien, si se hace una simple búsqueda, se verá que esta fundación recibe cuantiosas «ayudas» de Monsanto, la principal distribuidora del glifosato. Este señor firma al menos 4 artículos científicos sobre el glifosato.EL CASO COLOMBIA
Si de por sí es perverso el uso de estos venenos en alimentación por las consecuencias sobre la salud tanto de las poblaciones que los producen como las que los consumen, qué decir cuando las fumigaciones son utilizadas con el fin de desplazar a comunidades enteras.
En Colombia, el glifosato además de en la agricultura, se utiliza con otros 2 objetivos, que en realidad es uno. La fumigación de cultivos, tanto lícitos como ilícitos con el objetivo de desplazar a la población civil del terreno.
El gobierno colombiano, para justificar su uso, realiza estudios como este, que se puede leer en español. Si se fijan, concluyen que las fumigaciones no tienen consecuencias sobre la población, basándose en que las ciento y pico personas estudiadas tenían presencia de glifosato en orina porque ¡ya estaban en contacto con el mismo por su trabajo! ¿Y por qué no investigaron personas que no trabajaran con el herbicida?

Al desplazamiento de la población, se le suma los daños psicológicos en la población infantil y adolescente con el inicio de las aspersiones aéreas del Plan Colombia. El ambiente socialmente difuso, de extrema complicación en el que viven, se agrava con las fumigaciones, presencia de grupos armados y alteración continua de la biodiversidad. Entre las alteraciones psicológicas se encuentran: depresión, ansiedad y trastornos del aprendizaje.
Por ejemplo se observa: negación de la realidad a la cual no pueden adaptarse por ser demasiado hostil; disminución de la capacidad de adaptación por enfrentar una situación desconocida; negación a sí mismo, lo que conlleva una baja importante en la autoestima. Aquí pueden leer más sobre las consecuencias de las fumigaciones sobre la infancia.

No es objetivo de esta revisión entrar en las motivaciones políticas del uso del glifosato, pero sí es importante indicar que la fumigación de la coca llevada a cabo por el Plan Colombia, así como la fumigación de cultivos lícitos, está produciendo efectos desvastadores sobre la población civil: enfermedades, malformaciones, abortos, contaminación de aguas, y por último desplazamiento.

Lo explicado más arriba demuestra que el uso del glifosato sobre la población, sea cual sea el motivo, es un crimen contra la humanidad que debería ser juzgado.

CONCLUSIONES:
Existen suficientes estudios serios que indican la necesidad de una moratoria inmediata del uso de herbicidas, especialmente del glifosato. Los gobiernos, supuestos garantes de nuestra seguridad sanitaria y alimentaria, deben dejar de someterse a los lobbys agroalimentarios y poner recursos para que se investigue más sobre el efecto de este y otros pesticidas.

El monocultivo, consecuencia de la industrialización de la agricultura, tiene consecuencias ambientales y sociales muy perjudiciales. Deforestación, desplazamientos, contaminación, hambrunas, etc.

No sólo se ven afectadas las poblaciones en contacto con las fumigaciones (ya sean cultivos como parques naturales y públicos), sino que la presencia del glifosato y sus adyuvantes en los alimentos tienen efectos sobre la salud. Con esto quiero decir que este no es un problema de los países productores, sino un problema global.
Las personas conscientes debemos hacer conocer estos datos a la población, debemos denunciar la industrialización de la agricultura, el sometimiento de los gobiernos a multinacionales como Monsanto y apostar por una agricultura sostenible, respetuosa con los pueblos y el medio ambiente.
Agradezco a Silvia Ramírez su colaboración en la escritura, lectura crítica y búsqueda de documentación.

 

REFERENCIAS:
Aparte de las indicadas, se recomiendan estas:

 

http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/politica/tesis53.pdf
http://www.ataonline.org.ar/stop/pdf/25d_mcdiaz_baez.pdf

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