Buscar

El blog de Moncadista

Nací un 26 de julio…

Etiqueta

tortura

Ciudad muerta, Estado mortífero

Acabo de ver el documental Ciutat morta que está teniendo tantísima repercusión mediática. Es un excelente documento donde se refleja cómo toda la estructura del Estado: policía municipal, autonómica (estatal), políticos locales y autonómicos, administración,”Justicia,” ¡los médicos!, psicólogos, administración penitenciaria, y hasta los servicios de limpieza estaban perfectamente coordinados a la hora de condenar (a una de ellas en la práctica a la muerte) a unos chavales cuyo único delito fue caerse de la bici y llevar un pelao friki. ¿Y por qué? Pues porque se necesitaban cabezas de turco en la agresión al policía.

Se equivocan los que dicen que esto es un caso de corrupción. Se equivocan los que siguen pensando que vivimos en un Estado de derecho. Porque pensar que esto es corrupción es creer que es una anomalía, un deja vu en Matrix. No, el Estado capitalista, para sobrevivir tiene que montar todo un aparato represivo para seguir ganando la batalla, la de la lucha de clases.

Si queremos buscar una anomalía, quizás la tenemos que buscar en que nuestra burguesía (con la ayuda de la alemana) no quiso “modernizarse” y hacer una verdadera transición. Y es que es muy interesante cuando el abogado dice: La transición no ha sido modélica, pero es que en la justicia ni siquiera la ha pasado. Los magistrados del Tribunal Supremo juraron los principios fundamentales del Movimiento.

La última trinchera del sistema son los cuerpos represivos, por ello tienen que ser un bulldog bien amaestrado, que sólo ataque cuando el dueño lo decida. Pero estos perros tan útiles en algunos momentos, pueden irse de madre, como en el caso de los dos munipas torturadores. La cuestión aquí es que todo el sistema judicial y político se ha plegado en torno a ellos por intereses económicos en última instancia, los de la especulación urbanística.

Entonces aquí tenemos dos características casi únicas de España: un Estado burgués moderno con fachada democrática pero con una estructura todavía franquista.

Me diréis que si eso fuera así, si viviéramos todavía en una dictadura, la norma sería la tortura, la arbitrariedad. ¿no lo es?

Es muy interesante también el testimonio que cuenta que la fiesta del teatro era permitida normalmente. No parecía que tuviera nada que ver con una cuestión okupa, ni mucho menos social o reivindicativa. Se permitía para echar a los habitantes del barrio, para gentrificar. Una cuestión inmobiliaria-especulativa. Sin embargo, la narrativa que se contó fue la de los sucios y violentos okupas. Hasta aquí obvio. Pero creo que esa narrativa es muy importante para que ante tal despropósito de torturas e impunidad no altere el status quo. Para mí esta narrativa sirvió (y sirve) para que la gente más o menos informada pueda formarse un relato de la realidad bastante ficticio. Vamos, contarse cuentos, para así ir tirando. “Eran okupas, mira qué pintas, en algo andarían metidos, las cosas no se resuelven con violencia, etc, etc.”

En concreto el relato funcionó muy bien en aquellos años de sequía de movilizaciones en los que yo vivía en Barcelona del 2007 al 2010. Esta historia la conocía, sabía de Patricia, las torturas y demás. Pero mis posibles interlocutores, especialmente mis compañeros de trabajo no querían ni oír hablar de esos temas. Lo zanjaban con un “ya está otra vez el pesado.” Amigos me quitaron del facebook, me tachaban de aguafiestas o amargado… Todos los ciudadanos de bien que ahora se escandalizan por aquello se han construido el relato de que no sabían, pero no es cierto, la verdad estaba delante de sus ojos. Otra cosa es que la verdad sea tan pesada para algunas conciencias que es mejor aligerarla con medias verdades o enteras mentiras.

Y aquí vuelvo con lo de gentrificar. Todos esos catalanes barceloneses “de pro,” con su gafa pasta escandalizados porque algunas manzanas podridas en el sistema han manchado el buen nombre de la ciutat de Barcelona. Recuerdo cuando vi Biutiful, la gente indignada saliendo del cine porque había manchado la imagen de la ciudad. Pero quieren una Barcelona chachi guay, un gigantesco centro de ocio.

David Fernández dice que esos policías torturadores son unos hooligans, un peligro público. Como si fueran, de nuevo, una anomalía. No digo que no sean unos salvajes, pero son necesarios para mantener el expolio con la menor resistencia posible. Y son parte tanto del Estado español como del Estado catalán. Todos aquellos haciendo cadenitas humanas por la independencia de la malvada España tendrían que reflexionar un momento si lo que quieren es crear un nuevo Estado capitalista igual (o más) torturador, o transformar el que tenemos por uno que respete las libertades, sea igualitario y tal y tal. Porque no me dirán que lo de la Guardia Urbana es culpa de España.

Ahora que Podemos tiene tantas posibilidades de ganar las elecciones, ¿cómo va a reaccionar toda esa estructura represora? ¿Qué va a hacer con ese Estado mortífero y criminal cuando saque las garras? Si lo vemos como anomalías nos confiaremos (que se lo digan a los venezolanos), si lo analizamos como estructural buscaremos medidas y organizaremos la resistencia.

Y me pregunto, todos aquellos que aunque escandalizados, seguís sin organizaros en la resistencia, ¿qué relato estáis construyendo? ¿el relato de que el supremo salvador con coleta está por venir, o el del cinismo de “esto es lo que hay”?

Nota 1: No he utilizado la palabra “casta” ni una sola vez, soy muy tradicional.

Nota 2: Aquí puedes descargarte el documental.

Anuncios

La ética de las huelgas de hambre y la alimentación forzada

Del capítulo de Chicago de El Mundo no Puede Esperar | 2 de marzo de 2014

Traducido del inglés por El Mundo No Puede Esperar 10 de marzo de 2014

El 27 de febrero, la capítulo de Chicago de El Mundo No Puede Esperar formó parte de una actividad conjunta para proyectar Doctors of the Dark Side (Los doctores del lado oscuro) y hospedar un panel para discutirla. Febrero marca el primer aniversario de la huelga de hambre en Guantánamo por lo que la Coalición de Chicago para Cerrar Guantánamo quería profundizar más en las cuestiones éticas y legales que plantea. El evento superó todas las expectativas. Los tres conferenciantes añadieron profundidad e información específica a lo que de por sí era una película poderosa.

Nuestro primer conferenciante fue el Dr. Frank Summers, psicólogo clínico y psicoanalista activo en la lucha a favor de sancionar a los miembros de su profesión que participen en tortura. Habló sobre los principios en psicología de preservar el yo, lo que incluye preservar los principios que te definen como persona, que son esenciales para preservar el yo. Por lo que si pones tu vida en riesgo luchando contra el fascismo, por ejemplo, esto no es suicida, se está preservando el yo en ese sentido. Rechazó categóricamente igualar la huelga de hambre, incluso si es hasta la muerte, con el suicidio, lo que no me sorprendió, pero esta forma de entender la auto preservación era nueva para mí, y algo importante en lo que pensar. Si lo entendí bien, estaba también diciendo que piensa que hay un conflicto de intereses fundamental en los profesionales médicos para estar en el ejército, donde tienen que seguir órdenes en cualquier caso.

La doctora Irene Martínez, médica, escritora, y cofundadora del centro Kovler para el tratamiento de los supervivientes de la tortura, presentó una perspectiva médica de la huelga de hambre. Ella también rechazó con contundencia el igualarlo con suicidio. Dijo que el médico debe entrevistar al potencial huelguista de hambre para asegurar que la persona no participa bajo coacción, bajo depresión, y entiende los potenciales riesgos, pero que dado que el papel del médico sería apoyar a esa persona todo lo posible (por ej. con información, vitaminas, etc.) En otras palabras, la persona tiene que tomar una decisión informada. Ella habló del deber del médico de respetar y apoyar la autonomía personal, un concepto acorde con lo que el Dr. Summers describía, pero algo distinto también. También dio un brevísima introducción a la larga historia internacional del uso de la huelga de hambre para llamar la atención a una causa, (desde Irlanda y Turquía a las sufragistas en los EEUU) y para provocar respuestas significativas a una reivindicación.

Para finalizar, el Dr. Abdul-Malik, capellán musulmán en la Universidad de DePaul, describió las diferentes visiones dentro del islam sobre la huelga de hambre (algunas la rechazan como un signo de falta de fe y esperanza en Alá, otras (como la suya) lo ven como una expresión de esperanza en la que pones tu última fuerza para luchar por el cambio, por la justicia. Dijo que Guantánamo está diseñado para crear desesperación (como se vio en la película esa noche) por lo que actuar contra esa situación era un acto de esperanza. Dijo que la desesperación y la desesperanza no está limitada a los detenidos, sino que penetra en la comunidad islámica también. Dijo que siempre enfatiza a sus estudiantes en DePaul que, cuando hablen contra el tratamiento que se le da a los detenidos o musulmanes en cualquier sitio, tienen que hablar contra que se trate a cualquiera de esa manera. También contrastó los argumentos éticos contra Guantánamo con argumentos más pragmáticos, como por ejemplo “ de todas maneras la tortura no funciona,” apuntando el peligro que hay en esta última, (entendí su argumento en el sentido de “¿Y si funciona? ¿Estaría bien entonces?) También hizo un apunte interesante durante la discusión: dijo que al gobierno le gusta situar la cuestión en los términos de “¿Estás dispuesto a ceder algunos de tus derechos por la seguridad?” pero en realidad están preguntado “¿Estás dispuesto a ceder los derechos de otro por tu propia seguridad?”

Uno de los hilos conductores de la discusión fue la esperanza, ¿dónde la encontramos? La Dr. Martínez y el Dr. Malik enfatizaron que la mayoría de la gente en este país no estaría de acuerdo con esta tortura (en cualquiera de sus formas) si lo supieran. El Dr. Malik respaldó esto listando todas las cosas que el gobierno de los EEUU hace para intentar evitar que la población de este país sepa, ¡incluyendo el mismo hecho de que hay una huelga de hambre en Guantánamo! Otro hilo argumental fue el hecho de que los prisioneros en este país son mantenidos en condiciones de tortura. Un miembro de la red “Alto a la encarcelación masiva” de Chicago habló desde el público, enumerando las numerosas huelgas de hambre que se están llevando a cabo ahora en prisiones de EEUU contra el aislamiento y apuntando la relación con los prisioneros de Guantánamo que están resistiendo contra su trato inhumano. El Dr. Summers objetó el mismo término “aislamiento” y dijo que se debería llamar “privación sensorial,” porque eso es lo que es, tortura. En otras palabras, nuestra lucha por una justicia básica por los detenidos en Guantánamo y el cierre de ese campo de tortura está conectada con la lucha por el fin de la tortura contra los prisioneros de aquí, y el apoyo a los prisioneros cuando se levantan por sus derechos más básicos.

Gracias a Bradley Manning.

Dennis Loo. 15 de agosto de 2013

Traducido del inglés por El Mundo No Puede Esperar 21 de agosto de 2013

Gracias a Bradley Manning, tenemos a Edward Snowden, a quien el ejemplo de Manning lo inspiró a tirar para adelante;

Gracias a Bradley Manning, sabemos que la mayoría de los prisioneros en Guantánamo son inocentes o agentes de bajo nivel, y tenemos las identidades y las fotos de los prisioneros en Guantánamo que están ahora en huelga de hambre (BradleyManning.org)

Gracias a Bradley Manning, tenemos el vídeo del “Asesinato colateral” que permitió a Reuters finalmente averiguar cómo sus reporteros fueron asesinados, después de años de mentiras y de obstrucciones del Pentágono, y permitió que el mundo viera la actitud y las acciones de los soldados de EEUU que cometieron los crímenes de guerra y se reían de ello, y por inferencia, los oficiales militares y públicos que esperan y animan este comportamiento salvaje;

Gracias a Bradley Manning, “se empezó a supervisar mucho más cerca a los contratistas de Defensa de los EEUU después de que se filtraran los cables diplomáticos que revelaban que eran cómplices en tráfico de niños. DynCorp, una poderosa firma contratista que recibe casi 2 mil millones de $ al año de beneficios de los contribuyentes de EEUU, organizó una fiesta para los reclutas de seguridad afganos en la que había niños para su entretenimiento obtenidos de traficantes de niños. DynCorp ya se había enfrentado a cargos de tráfico de niños antes de que este incidente tuviera lugar” (BradleyMannin.org);

Gracias a Bradley Manning, tenemos la revolución tunecina que a su vez inspiró la Primavera Árabe, que a su vez inspiró a Occupy Wall Street, que a su vez mostró que hay almacenado un apoyo de masas para cambios radicales/revolucionarios aquí en los EEUU;

Gracias a Bradley Manning, sabemos que los torturadores egipcios fueron entrenados por los EEUU: “Según un cable diplomático de El Cairo, el jefe del famoso Servicio de Investigación de Seguridad Estatal (SSIS por sus siglas en inglés) agradeció al director del FBI John Pistole for la “excelente y sólida” cooperación entre las dos agencias. En particular, las sesiones de entrenamiento del FBI en Quantico, Virginia, fueron de “gran beneficio” a sus interrogadores. Otro cable documentaba que la embajada de EEUU consideraba “creíble” las alegaciones de violaciones de derechos humanos por parte de la SSIS, incluyendo torturas a prisioneros con “electroshocks y privación del sueño para reducirlos a un estado zombie.” (BradleyManning.org);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que el Departamento de Estado bajo Hillary Clinton trató en secreto de intimidar a las Naciones Unidas: “Según la Directiva nacional de recolección de inteligencia,” un documento secreto que fue firmado por la Secretaria de Estado Hillary Clinton y publicado por WikiLeaks, diplomáticos de EEUU fueron autorizados para recoger “datos biométricos” y otra información sensible de altos cargos de la ONU, así como a representantes de la ONU de otras naciones. Los documentos filtrados muestran que los “datos biométricos” incluían específicamente muestras de ADN de los oficiales, junto con otras formas de información de identificación personal. También ordenaron a los diplomáticos recoger información de tarjetas de crédito y contraseñas. Estas actividades contravienen la convención de las NNUU de 1946.” (BradleyManning.org);

Gracias a Bradley Manning sabemos que los gobiernos japonés y estadounidense habían sido avisados de los peligros de un desastre nuclear en Fukushima tres años antes de la catástrofe del 2011, pero se ignoraron las advertencias. Fukushima ahora ha sido clasificada como tan mala como Chernobyl y oficiales de TEPCO admitieron recientemente que la planta dañada ha estado filtrando radiactividad al Océano Pacífico desde entonces (BradleyManning.org);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que en diciembre del 2009, el presidente Obama autorizó una campaña secreta de drones en Yemen. “Un año más tarde, WikiLeaks reveló que el presidente de Yemn Saleh había acordado que su régimen continuaría diciendo que las bombas son nuestras, no vuestras.” (BradleyManning.org);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que cientos de civiles en Irak fueron ejecutados en los checkpoints (Iraq War Logs);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que la administración Obama entregó a miles de detenidos a las autoridades iraquíes sabiendo que serían torturados (Iraq War Logs);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que 15.000 civiles muertos que antes no se conocían fueron descubiertos en los archivos filtrados, en contraste a las negativas del gobierno de los EEUU de que tuvieran datos de los civiles muertos (Iraq War Logs);

Gracias a Bradley Manning, sabemos que los detenidos fueron humillados, torturados y asesinados por las Fuerzas Especiales de EEUU, la CIA y los contratistas militares (Iraq War Logs);

Gracias a Bradley Manning, el público está informado de cosas que el gobierno nunca nos hubiera dejado saber, y habría seguido negándolo categóricamente sin inmutarse; y

Gracias a la conciencia, el coraje y el sacrificio de Bradley Manning en nombre de los intereses y el futuro de la humanidad, el mundo es un lugar diferente, un mundo en agitación pero ahora con una oportunidad de cambiar las cosas para mejor.

Dennis Loo es un miembro de comité directivo de El mundo no Puede Esperar, y tiene un blog en denisloo.com.

El presidente dirige un campo de concentración

Debra Sweet
1 de mayo de 2013

Traducido del inglés por El Mundo No Puede Esperar  30 de julio de 2013

El Presidente Obama parece que teme que la huelga de hambre de los prisioneros de Guantánamo ponga en peligro la reputación de Estados Unidos. No quiere que mueran. Eso supimos hoy al ser preguntado por un reportero. Vean las observaciones de Obama, y el pertinente comentario de Kevin Gosztola: Los ingenuos comentarios de Obama ignoran su rol en mantener los prisioneros de Guantánamo.

“… La decisión de llevar a Guantánamo a individuos capturados en la Guerra global contra el terrorismo no se tomó debido a algún miedo popular o ansiedad entre los estadounidenses después del 11 de septiembre. Esto puede haber aislado a la administración del Presidente George W. Bush de críticas inmediatas, pero, tal como Mark Mazzetti muestra en sus libro, La forma de la cuchilla: la CIA, un ejército secreto y una guerra en los confines de la Tierra, fue el destructor de cintas de torturas y defensor de la tortura, el ex director del Centro de Contraterrorismo de la CIA, Jose Rodriguez, quien sugirió mantener a los individuos en la Bahía de Guantánamo.

Durante una reunión de la CIA, donde Rodríguez y el que sería después director George Tenet estaban presentes:

“…Todo el mundo en la mesa se rió, al pensar cuánto se enfadaría Fidel Castro si los Estados Unidos encarcelara a los prisioneros de su nueva guerra en la base militar estadounidense en Cuba. Pero cuanto más pensaban en la posibilidad, más pensaba todo el mundo que de hecho Guantánamo tenía sentido. Era una instalación estadounidense, y el destino de la base no correría peligro allí como podría si estuviera en otro país y el gobierno cambiaba de líder y decidía expulsar a los prisioneros de Estados Unidos de allí. Y, los oficiales de la CIA imaginaron que, una prisión en la Bahía de Guantánamo estaría fuera de la jurisdicción de las cortes estadounidenses. Un localización perfecta, parecía…”

Debemos hacer lo que podamos para crear una situación política donde Obama liberara a los prisioneros libres de cargos y cerrara Guantánamo. No porque “recuperará la reputación de Estados Unidos.” Sino porque siempre fue un error, y ningún gobierno debería debería poder hacer esas cosas.

El prisionero británico Shaker Aamer puede morir en Guantánamo por culpa del acuerdo de detención secreta.

Kevin Gosztola | 21 de April, 2013

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
13 de mayo de 2013

Su huelga de hambre se acerca al decimoséptimo día. Ha sobrepasado el punto donde los expertos dicen que se puede causar un “daño psicológico y un impedimento cognitivo irreversible,” aún así el prisionero británico Shaker Aamer, que lleva detenido sin cargos o juicio durante 11 años en la prisión de la Bahía de Guantánamo, sigue comprometido a resistir.

El periódico The Observer en el Reino Unido ha publicado un artículo de opinión que escribió en prisión. Escribe, “Nunca se me ha acusado de ningún crimen. No se me ha permitido ver las pruebas que los EEUU una vez simulaban tener contra mí. Todo es secreto, incluso las declaraciones que me sacaron bajo tortura.”

Describe:

Cada día en Guantánamo es una tortura, así como el tiempo que me tuvieron antes, en las bases aéreas de Bagram y Kandahar, en Afganistán. No son realmente los actos individuales de abuso (el strappado, que es el proceso refinado de la Inquisición española donde te cuelgan de las muñecas de manera que tus hombros se empiezan a dislocar, la privación de sueño, y las patadas y puñetazos); sino la experiencia combinada. Mi libro favorito aquí (lo he leído una y otra vez) ha sido 1984 de George Orwell: la tortura es para la tortura, y el sistema es para el sistema.

Su conciencia política, sin embargo, le previene de estar dispuesto a pedir clemencia, terminar su huelga de hambre y aceptar lo que el sistema le está haciendo.

“Se me ha robado más de una década de mi vida, por ninguna buena razón.” declara Aamer. “Estoy resentido por eso, por supuesto. Me he perdido el nacimiento de mi hijo pequeño, y algunos de los años más maravillosos de mis cuatro hijos. Me encanta ser padre, y siempre trabajé para hacerlo lo mejor que puedo.”

Quiere ir a casa, a Londres, pero afirma, “Nunca voy a suplicar. Si tengo que morir aquí, quiero que mis hijos sepan que morí por unos principios, sin arrodillarme ante los que me abusan.”

Clive Stafford Smith, abogado y director ejecutivo de la organización humanitaria de abogados basada en GB, Reprieve, comparte que Aamer, que es “considerado ampliamente como un carácter robusto e ingenioso, ha empezado a tener en cuenta la posibilidad de que pueda morir en la Bahía de Guantánamo.” Ha pedido a Smith que “informe” a su mujer de que “podría no salir vivo después de todo.”

Si muere en Guantánamo, el presidente Barack Obama, su administración y todo el gobierno de los Estados Unidos serán en gran medida responsables, pero, según las alegaciones y los detalles compartidos por Smith, Gran Bretaña y Arabia Saudita pueden ser responsables también.

Aamer es uno de los 86 prisioneros a los que todas las agencias de inteligencia les retiraron los cargos y están listos para ser liberados, sin embargo, hay gato encerrado. Según Reprieve, “es el único de los 779 que han sido detenidos en la Bahía de Guantánamo y retirados sus cargos que supuestamente está listo para ser liberado, pero sólo a un país, Arabia Saudita.” Reprieve cree que si fuera repatriado a Arabia Saudita sería “detenido indefinidamente, y el acceso a los medios y a sus abogados restringido enormemente.” De hecho, Aamer ha protestado que “se le repatrie forzosamente a Arabia Saudita.”

“La única razón por la que los EEUU quieren enviar a Shaker a Arabia Saudita es para callarlo, lo más probable al sentenciarlo a una larga condena después de un juicio farsa,” sostiene Smith.

Este artículo apareció por primera vez en el blog The Dissenter.

Desde Guantánamo, Shaker Aamer cuenta a su abogado hechos inquietantes sobre la huelga de hambre.

Por Andy Worthington. 2 de Abril de 2013

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
17 de abril de 2013

…los guardas se precipitan en las celdas y asaltan a la gente sin las cámaras normales que usan los equipos FCE (los que, en teoría al menos, graban lo que se le hace al detenido)

Como parte de mi cobertura a la enorme huelga de hambre que se está dando en Guantánamo, estoy encantado de hacer público el texto completo de una declaración (de hecho es un una declaración jurada) hecha por Clive Staffor Smith, el director de Reprieve, organización benéfica de asesoría legal ubicada en Londres, basada en una conversación telefónica que Clive tuvo el 29 de marzo con Shaker Aamer, el último residente británico en Guantánamo, cuya historia ha sido un foco de mi trabajo durante muchos años.

Aquí, aquí y aquí podrán encontrar informes que me entregó Shaker el año pasado, y aquí pueden ver una petición electrónica al gobierno británico pidiendo nuevas acciones para asegurar la liberación de Shaker, y aquí pueden encontrar una petición internacional.

Tal como he informado durante muchas semanas (pueden verlo aquí, aquí, aquí, aquí y aquí, la huelga de hambre empezó hace dos meses, en respuesta al nuevo tratamiento médico a los prisioneros y su desesperación por ser alguna vez liberados, después de que el presidente Obama prometiera cerrar la prisión, algo que después no hizo, incluso aunque 86 de los 166 prisioneros restantes (incluyendo Shaker) fueran liberados de sus cargos hace por lo menos 3 años y listos para ser liberados por un equipo especial entre agencias que el presidente creó poco después de acceder al cargo en el 2009.

El testimonio de Shaker, via Clive (y disponible aquí via Reprieve), añade información importante e inquietante sobre la huelga de hambre, y el comportamiento de las autoridades, así como aportando números: Shaker le dijo a Clive que hay “130 prisioneros en total en huelga de hambre en toda la prisión,” y que, “De los 66 prisioneros en el Campo V, se reconoce que 45 están en huelga, aunque en realidad son más los que la siguen.”

La declaración de Clive Stafford Smith sobre su conversación telefónica con Shaker Aamer, 29 de marzo de 2013:

Soy un abogado licenciado para ejercer derecho en el Estado de Luisiana, así como en la Corte Suprema de los Estados Unidos y otras Cortes inferiores de los EEUU. He tenido licencia para ejercer derecho desde 1984.

En la actualidad soy el director de la organización benéfica de asuntos jurídicos Reprieve. Tengo doble nacionalidad estadounidense y británica. He representado a los prisioneros en la Bahía de Guantánamo desde 2002, cuando trabajaba en Luisiana. Sigo representando a unos cuantos prisioneros allí.

El viernes 29 de marzo de 2013, a las 11 de la mañana aproximadamente, tuve una conversación telefónica sin clasificar de noventa minutos con mi cliente Shaker Aamer, cuyo Numero de Serie de interno es el 239. Pasamos buena parte de la llamada hablando del asunto de la huelga de hambre.

Shaker me dio una cronología detallada de lo que está pasando. Expongo mis notas de la conversación sobre este asunto a continuación. Cuando utilizo citas, son la mejor reconstrucción de lo que Shaker informó de lo que se había dicho, pero claramente no es textual. Me arrepiento de que debido a la falta de tiempo, no he podido comprobar con mi cliente mis notas y mis recuerdos, pero estoy seguro de que mis notas son tan precisas como pude razonablemente conseguir.

Tengo que apuntar que me centré en temas que tuvieron lugar después de mi última llamada con Shaker, que tuvo lugar el 1 de marzo de 2013.

6 de febrero: El incidente con los Coranes empezó el problema actual en la prisión

7 de febrero: Empieza la huelga de hambre.

15 de febrero: Vinieron al bloque de Shaker en el Campo V. (Anotar que en general no se me permite identificar la localización de las celdas en llamadas como esta.) Utilizaron la “Extracción forzada de la celda” (NT: de aquí en adelante FCE por sus siglas en inglés), que es el eufemismo que se utiliza ahora para enviar a la celda lo que antes se llamaba “Fuerza de reacción de Emergencia”). Sacaron a la fuerza a otros dos. A los tres los sacaron durante la hora del rezo. Los tres fueron heridos durante el asalto. Uno de ellos quedó inconsciente y se le llevó al hospital, donde Shaker cree que permaneció inconsciente durante 4 días. Todavía está en el hospital.

12 de marzo: Vinieron otra vez a por Shaker y lo sacaron a la fuerza de la celda durante la hora del rezo.

15 de marzo: Empezó la privación de sueño. Los del turno de guardia nocturno empezaron una acción conjunta para hacer difícil el dormir.

18 de marzo: La privación de sueño empeoró mucho. A Shaker lo movieron a otro bloque, con otra persona que se ha puesto en huelga durante muchos años. A Shaker lo meten en la primera celda del bloque que está diseñada para prisioneros con minusvalías, y que no se ha usado en muchos años. Está a unos pocos metros de donde los guardas usan el baño, la ducha, comen, etc.

La psicóloga que se hace llamar “Helena” vino a ver a Shaker. Se le acababa de mover a la celda ruidosa, le preguntó que si estaba planeando “hacerse daño.” Él no habla con los psicólogos que toman parte en el abuso, por lo que en principio no le respondió. Sin embargo, ella le dijo que los guardas le habían dicho que quería hacerse daño. Entonces Shaker le contestó, ya que no quería esto como excusa en el informe que llevara a más abusos en el futuro. “Tengo esposa e hijos y espero que se me libere en algún momento pronto ya que se me quitaron todos los cargos hace más de 5 años. No soy yo el que quiere hacerse daño, sino la Administración es la que me está dañando.”

Shaker le reclamó sobre la nueva celda, que está diseñada para una persona minusválida, (“todavía no soy un minusválido”), y es demasiado ruidosa para dormir. Señaló que si los guardas estuvieran tan preocupados de que se hiciera daño, hay una celda de observación a mitad del bloque con una puerta de plexiglás donde podían vigilarle durante 24 horas al día, y donde podría dormir algo.

“Helena” le dijo a Shaker que ese “no es mi asunto.” Shaker le contestó que claramente lo era ya que estaba sufriendo abuso y negación de sueño. Ella no ha vuelto desde entonces.

19 de marzo: Adel Hakeem y (Interno número 168) de Túnez, también un cliente de Reprieve, intentó suicidarse. Se le mantenía donde Shaker “solía estar” (Entiendo que en el Campo V Echo, que es el más abusivo de todos los bloques del campo. Shaker me ha detallado en conversaciones anteriores el maltrato único en este bloque). A Hakeemy lo llevaron al hospital y no volvió hasta el 28. Se le ha llevado al Campo V de nuevo, que obviamente es lo peor que le podían hacer a un detenido que se ha intentado suicidar. Shaker pidió que se hiciera algo sobre esto lo más pronto posible.

Shaker presentó una queja oficial al oficial en cargo sobre la privación de sueño. Señaló que sufre de zumbido en los oídos y que saben desde hace años que tiene un sueño muy ligero y problemas para dormir. Hay 12 celdas vacías en el bloque, por lo que se le podía mover a cualquiera de ellas y al menos se reducirían los problemas de ruido. Sin embargo, a 29 de marzo, no ha habido una respuesta a la queja.

Shaker informa de que se está utilizando un nuevo “Código Matrix” (por ejemplo, Código amarillo significa que alguien ha colapsado por la huelga de hambre, Código bola de nieve que alguien se está autolesionando, Código naranja es cuando hay alguna puerta abierta sin una razón autorizada, y Código Matrix aparentemente es cuando quieren evitar las cámaras y los equipos FCE). El impacto malvado de estos códigos es que los guardas se precipitan en las celdas y asaltan a la gente sin las cámaras normales que usan los equipos FCE (los que, en teoría al menos, graban lo que se le hace al detenido.

A un prisionero se le sometió a un nuevo Código Matrix por estar “en posesión de una botella de agua” y fue golpeado sin cámaras.

Hay una nueva práctica que se ha señalado que utiliza una correa de perro sobre los detenidos. Normalmente tienen las manos y las piernas con grilletes (que todavía se usan) y las manos las sujeta un guarda desde atrás mientras andan (o más comúnmente empujan) con el detenido. Pero ahora están atando una correa de perro de tela a la cadena de la cintura, enganchándolo como lo harían con un animal. Un sargento intentó hoy que Shaker fuera una víctima de un Código Matrix al negarse a llevar una correa de perro y ser tratado como un animal. Sin embargo, al final cambiaron de opinión y fueron a por un equipo FCE.

Las autoridades han empezado una campaña conjunta para sacar a la fuerza a los prisioneros de una manera más abusiva. Shaker había estado llevando a cabo una protesta no-violenta durante muchos meses (sentándose en el patio y pidiendo ahí durante una semana como protesta contra el hecho y las condiciones de su confinamiento; ese día, Shaker añadió la demanda de que se le debería mover de la celda ruidosa también). Esta protesta no-violenta se ha convertido básicamente en la única forma de protesta que Shaker puede utilizar. Durante los últimos meses, la salida forzosa de la celda se ha hecho de manera regular, pero ahora han empezado un nuevo método, que se aplica a todos los prisioneros excepto a aquellos que son llevados al hospital.

El nuevo método para sacar a la fuerza de la celda es así: ya no utilizan la tabla, sino que seis personas enormes entran al sitio donde está el detenido y encadenan sus pies y manos detrás de su espalda. Después lo levantan “como un saco de patatas” y simplemente lo llevan donde sea (en el caso de Shaker, a través de 6 ó 7 puertas, a unos 150 metros de su celda). Esto es terriblemente doloroso, especialmente porque Shaker tiene lesiones en la espalda desde hace tiempo (que se originaron por el maltrato que sufrió en la Base Aérea de Bagram por parte de los EEUU).

Dos generales vinieron a visitar el Campo V. (Shaker cree, aunque no está seguro, que uno de ellos era el General John F. Kelly, en la actualidad al mando del Comando Sur.) Un cortejo los acompañaba. Justo antes de que llegaran, una ambulancia se detuvo fuera del campo, con doctores, enfermeros y una camilla. Iban de civil. Iban bien equipados, incluida una bombona de oxígeno.

Subieron a la camilla a un hombre con poca barba que no era un detenido. No iba esposado, pero estaba atado a la camilla para que no se cayera. Lo llevaron a la ambulancia en presencia de los generales y lo condujeron hacia el hospital. Todo esto fue un acto para intentar impresionar a los generales con lo bien que iba todo. (Shaker cree que, si se les pregunta, las autoridades declararían que esto fue una cosa normal, tal vez una operación de entrenamiento.)

Shaker informa de que vienen visitantes al campo cada dos o tres días, como si hubiera un esfuerzo coordinado para convencer a la gente de que el tratamiento es bueno. En realidad, durante el día es mucho más tranquilo, es durante la noche cuando suceden los peores abusos.

“El turno de noche vuelve a “La hora de Miller” (a lo que shaker llama el comportamiento y las estrategias del General Geoffrey D. Miller, del 2002-03). Bajan y suben ruidosamente la grada, hablando, cantando (en especial una mujer), sacando la basura, dando 20 ó 30 portazos por noche, que son hidráulicas y hacen un ruido muy fuerte, arrastrando sillas, agitando el hielo en la cubitera. Han traído un ventilador muy grande para hacer ruido.”

Para Shaker está claro que hay órdenes particulares para que los turnos de noche hagan todo esto. Por ejemplo, sólo los turnos de noche no usan la tabla; mientras que el turno de día todavía lo hace. Shaker reclamó por qué no estaban usando la tabla para llevarle después de lo que habían dicho los doctores sobre su espalda. Le dijeron que no había ninguna regla que los hicieran usar la tabla.

Shaker se lleva bien con alguno de los guardas, un suboficial le había dicho que no querían, pero que tenían que hacerlo.

“…El Coronel dijo: “Llevaré este campamento a como estaba en los viejos tiempos. Tengo hijos en casa y sé cómo lidiar con chicos.” A Shaker le preocupan los hijos del coronel, ya que pueden necesitar que los servicios sociales controlen cómo los tratan.”

A Shaker también le preocupa que están haciendo todo lo que pueden para ocultar quién está cometiendo los peores abusos. El sistema numérico que fue implementado hace siete años o así para permitir a los prisioneros informar de soldados que abusen. Aunque consiguió el número de una persona (el hombre de 150 kilos), en general no puede conseguir los números de los equipos de intervención ya que visten monos blancos que tapan sus números. Los guardias también cambian sus números y reutilizan números viejos.

Shaker informa de un rumor (Se lo dijo un coronel a uno de los prisioneros, que no quiere que se diga su nombre por temor a represalias) de que el Coronel dijo: “…El Coronel dijo: “Llevaré este campamento a como estaba en los viejos tiempos. Tengo hijos en casa y sé cómo lidiar con chicos.” A Shaker le preocupan los hijos del coronel, ya que pueden necesitar que los servicios sociales controlen cómo los tratan.” (El Coronel es, presuntamente, el Coronel del ejército John Bogdan, que tomó el mando como comandante de la Fuerza de trabajo conjunto del Grupo de detención de Guantánamo en junio de 2012, al que se le culpa de los registros agresivos en las celdas que provocaron la huelga de hambre).

Durante las visitas por gente de fuera, incluso durante el día, hay varias estrategias para esconder lo que está pasando. Normalmente, dice Shaker, la comida que no se usa se deja fuera. Ahora, se pone en contenedores herméticos en el bloque, para esconder el hecho de que los detenidos están rechazando comer. Cree que esto puede que se haga para hacer que el olor de comida tiente a más prisioneros a volver a comer. Después toda la comida que no se ha utilizado se tira a la basura, de manera que los civiles vean que los contenedores están vacíos, y de nuevo no puedan informar de cuánto no se ha comido.

El coronel ha ordenado otras tácticas abusivas. Shaker entiende (y los detenidos creen) que el coronel sirvió en Irak o Afganistán antes de venir a la Bahía de Guantánamo, por lo que está tomando una actitud dura, porque es lo que al parecer hicieron allí. Sólo está distribuyendo colchonetas medianas (1 metro de longitud en vez de dos) y así.

20 de marzo: Shaker se queja al médico del ejército sobre su abuso el 19 de marzo, y hoy se le transportó en una tabla, ya que los oficiales médicos dijeron que el nuevo método para sacarlo de la celda no se podía utilizar en Shaker debido a la lesión en su espalda.

21 de marzo:Hoy, y todas las veces desde entonces, han vuelto al nuevo método, y han rechazado usar la tabla. Además, hoy encima introdujeron un nuevo abuso. Cuando el equipo FCE entró para sacarlo, un soldado bastante grande, que pesaba como 150kg, se le arrodilló en la espalda y lo echó al suelo con todo su peso encima. Esto causó moratones en su espalda y manos. Shaker se los enseñó al médico, que dijo que lo anotaría y le haría un seguimiento. Sin embargo, nadie vino a verle sus nuevas heridas y no se ha hecho nada.

22 de marzo: La extracción de celda abusiva se repitió con el soldado de 150 kg. De nuevo, le dejó moratones, y anotó el número del soldado. En esta ocasión, sujetaron sus manos y piernas, ambas cruzadas, y el hombre apretó hasta que Shaker oyó un crujido en su espalda.

A Shaker no se le permitió darme el número del soldado en una llamada desclasificada.

Cuando Shaker pidió tratamiento médico para su lesión, le dieron Tylenol. “Esta no es una respuesta razonable para una lesión de ese tipo,” me dijo.

23 de marzo: Shaker empezó a rechazar salir de la celda, ya que está muy preocupado de quedar paralítico igual que el egipcio y el sirio (de identidad desconocida), que quedaron paralíticos por los golpes que recibieron en la Bahía de Guantánamo. (Nota: El egipcio fue Sami al-Laithi, interno número 287, representado por Reprieve, que quedó paralítico de una paliza en el hospital.)

25 de Marzo: A las 14:05 a Shaker lo visitó “Dra. Cordelia” que es una de las amables del personal médico. Le dijo que ahora se le reconoce como un huelguista, aunque hubieran rechazado aceptarlo antes. Le contó el impacto de una huelga de hambre, leyéndole un trozo de papel sobre cómo podrían fallar sus riñones, quedar ciego, causar daño cerebral permanente, y así. Le dijo que necesitaba Tiamina, un medicamento para los espasmos musculares, y nutrientes como miel y complementos vitamínicos.

Desde el 25 de marzo, le han visitado un doctor o un enfermero cada día. Aunque no hacen nada. Les ha sermoneado sobre cómo están violando su médica ética al tomar parte en el maltrato innecesario a los prisioneros, pero le han dicho que reciben “órdenes de arriba.”

29 de marzo: A las 4 de la madrugada hicieron un “Código Matrix” a uno de los huelguistas de hambre más delgado (ahora pesa 50kg) que tenía una fiambrera consigo. Tenía té en el recipiente y le hicieron un Código Matrix. Al final, para que no le dieran una paliza se lo entregó.

09:15 Con su llamada de teléfono, no le dijeron la noche anterior como requieren las reglas. Se lo dijeron a las 9:15 de la mañana que vendrían inmediatamente a por él. Por ello no tuvo tiempo de preparar lo que contarle a su abogado sobre los detalles de lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, hubo una “demora operativa” en la llamada (que Shaker informó ser una rueda pinchada en la furgoneta) lo que le dio algún tiempo para tomar algunas notas y prepararse para hablar con el abogado.

“Anoche fue una de las peores,” informa Shaker. Una chica hispana estuvo cantando casi toda la noche. El ruido de la puerta de al lado del lavabo era constante y alto. Shaker casi no puedo dormir.

Shaker ha perdido 15kg hasta hoy. Esto por fuerza es una estimación ya que no lo pesan con precisión, pero se considera que puede calcular con precisión su peso después de todas las huelgas de hambre que ha hecho. Su mano tiembla constantemente debido a la huelga de hambre.

Shaker ha sido castigado fuertemente por unirse a la huelga. Se le han denegado varias cosas que se habían pedido por razones médicas incluyendo su segunda colchoneta (por su espalda), su manta (para la artritis), su rodillera, su faja (para sus problemas de espalda), y las medias de presión que sirven para ayudar con el edema en sus pies. Incluso no le permitieron durante 10 días cepillarse los dientes.

Se le ha denegado también una segunda botella de agua que fue recomendada por el médico. En Campo V (en comparación con Campo VI, donde aparentemente las botellas de agua han sido retiradas del todo) hay una nueva regla por la que sólo se permite una botella de agua al mismo tiempo, independientemente que se use para café, para lavarse al rezar, o beber.

Todas las especias que Shaker había juntado se las tiraron; aparentemente hay una política de tirar todas las especies que los detenidos consiguen a través de la Cruz Roja.

Hay una política en la actualidad por la que nadie con autoridad puede hablar con los prisioneros sobre sus quejas. Shaker ha pedido hablar con el Oficial al cargo, con el asistente del oficial al cargo, y así, pero ninguno vendrá, ya que como les informa el Suboficial, no es su responsabilidad.

A 29 de marzo, Shaker informa que hay en total 130 prisioneros en huelga de hambre en toda la prisión. De los 66 prisioneros en el Campo V, 45 se les reconoce en huelga, aunque en realidad más la están haciendo (Shaker ha sido sólo recientemente reconocido como tal). Shaker informa de que 15 de ellos tienen niveles de azúcar en sangre por debajo de 40mg/dl. Hay un prisionero con niveles de azúcar en sangre de 17 mg/dl. 7 detenidos están en el hospital.

Las autoridades están jugando con los pesos de los prisioneros. Usan una báscula más grande, y los pesan con grilletes, y a menudo justo después de haber bebido un montón de agua. Esconden el peso de la vista de los prisioneros, y no dicen lo que se anota, aunque a veces sí lo dicen. Shaker informa de varios “milagros”: Con un prisionero, que pesaba 57kg la semana pasada y no ha comido en ese tiempo, dijeron que pesaba 70kg.

Shaker cree que a uno de los detenidos se le dijo que pesaba 38kg, otro 48, y un tercero 53.

Shaker estima que pesa 71kg, por debajo de los alrededor de 86 que pesaba cuando empezó. “Puedes ver los huesos en mi pecho. Mi cuerpo ha sufrido un gran shock.” Toma dos o tres cucharadas de miel al día para intentar aliviar el peor impacto de la huelga, ya que su cuerpo ha sufrido un gran daño durante estos once años.

Entre seis y diez detenidos “se caen” cada día. Les han dicho que esto es porque sus niveles de azúcar están entre 20 y 40 (mg/dl). Si esto pasa, se les ata a la tabla, y se les dice que tienen que tomar una mezcla de miel y agua. Pueden dejarlos en la tabla durante horas hasta que aceptan tomar el agua con miel. Usan este método en vez del tubo y la silla.

Los prisioneros están siendo maltratados de manera innecesaria, además del maltrato a Hakeemy (Interno 168). Por ejemplo, al sirio paralítico se le ha denegado una silla de ruedas por 6 semanas. Está aislado en Campo V Echo y está allí sin silla de ruedas.

A pesar de esto, Shaker informa de que los detenidos están más unidos que nunca antes, ya que están determinados a luchar contra el abuso que están sufriendo a través de una huelga de hambre no-violenta.

Aunque preferiría obviamente que Shaker Aamer se le permitiera testificar los hechos que me contó él mismo, lo que precede es un relato tan preciso como soy capaz de reproducir de mis notas de mi conversación con él sobre el actual estado de la huelga de hambre en la Bahía de Guantánamo, y la desafortunada respuesta de las autoridades.

Andy Worthington es el autor de Los archivos de Guantánamo: Las historias de los 774 detenidos en la Prisión Ilegal de América. Este artículo apareció originalmente en su página web el 2 de abril del 2013.

Las Injusticias de Estados Unidos: Los torturados, los rendidos*, los desaparecidos

Andy Worthington. 25 de febrero de 2013.

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
30 de marzo de 2013

Las injusticias no se vuelven menos injustas por más tiempo que se pase sin afrontarlas, y cuando se trata de la “guerra contra el terror” lanzada por el presidente Bush después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, esas injusticias siguen pudriendo y envenenando el alma de Estados Unidos.

Una de esas injusticias es Guantánamo, donde 166 hombres están todavía encarcelados, a pesar de que 86 de ellos fueron liberados de sus cargos, listos para ser liberados por una fuerza especial establecida por el presidente hace 4 años, y otra es Bagram en Afganistán (renombrada y renovada la instalación de detenciones de Parwan), donde George W. Bush hizo pedazos la Convención de Ginebra, y no ha sido reinstaurada, y donde prisioneros extranjeros capturados en cualquier otro sitio y entregados a la custodia de EEUU en Afganistán siguen encarcelados.

Algunos de estos hombres han sido mantenidos tanto tiempo como los de Guantánamo, pero sin que se les permitiera el derecho a ser visitados por abogados civiles, mientras que a los hombres en Cuba la Corte Suprema se lo ha garantizado dos veces (en 2004 y en 2008) incluso si esos derechos han sido ahora retirados por los jueces en la Corte de Apelaciones de Washington DC, demostrando una susceptibilidad a la histeria colectiva con respecto a la “guerra contra el terror,” más que a llevar justicia a los hombre en Guantánamo.

Otra profunda injusticia, en torno al secuestro de prisioneros en cualquier parte del mundo, y la rendición extraordinaria a “sitios negros” operados por la CIA, o las mazmorras de torturas en otros países, también sigue sin resolverse.

Algunos de los “Desaparecidos por América” finalmente aparecieron en Guantánamo, y aquellos prisioneros extranjeros mantenidos en Bagram también encajan en esa categoría. Lo que le pasó al resto, sin embargo, es tan desconocido ahora como lo era hace seis años, cuando seis ONGs (incluyendo Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Reprieve) publicaron un informe, “Extraoficial: La responsabilidad estadounidense en las desapariciones forzosas de la “Guerra contra el terror,” identificando a 39 prisioneros cuyo paradero era desconocido (PDF).

En ese momento (junio de 2007) había algún interés en la historia, cuando George W. Bush había caído en un problema de credibilidad durante su segundo mandato, pero el interés había declinado para 2010, en el segundo año del presidente Obama como presidente, cuando un informe de seguimiento, el “Estudio conjunto sobre prácticas globales en relación a la detención secreta en el contexto del anti-terrorismo,” fue publicado por las Naciones Unidas (PDF).

Yo era el autor principal de las secciones que trataban las desapariciones llevadas a cabo por EEUU en la “guerra contra el terror,” el cual fue preparado por el Enviado Especial para la promoción y y protección de los derechos humanos y libertades fundamentales en su lucha contra el terrorismo, el Enviado Especial para la tortura y otras tratos o castigos degradantes, inhumanos o crueles, y los Grupos de Trabajo para la detención arbitraria, y desapariciones forzosas o involuntarias.

Me di cuenta de que en el informe decía: “Basándose en las figuras reveladas en una de las tristemente conocidas “circulares sobre la tortura” (PDF) de la Oficina de Asesoramiento Legal, escrita en mayo del 2005 por el Asistente del fiscal general Stephen Bradbury” y hecha pública por el presidente Obama como parte de un juicio en abril del 2009, “la CIA había, hasta mayo de 2005, tomado en custodia a 94 prisioneros y había utilizado “técnicas mejoradas” de grados variables en las interrogaciones a 28 de esos detenidos.”

Esos 94 hombres formaban parte del programa de “detenidos de alto valor”, y se mantuvieron en prisiones secretas llevadas por la CIA en Tailandia, Polonia, Lituania, Rumanía y Marruecos, aunque muchos de ellos también pasaron por la red de prisiones secretas en Afganistán durante el traslado.

Sin embargo, un número no especificado de otros prisioneros fueron también llevados ilegalmente a otros países para ser torturados, incluyendo Egipto, Jordania y Siria. Su número no se estimó hasta septiembre del 2007, cuando el entonces director de la CIA Michael Hayden dijo a Charlie Rose que el número era “intermedio, de dos dígitos, desde el 11 de septiembre de 2001,” sin dar más detalles. Tal como Rose declaró en respuesta, “Dos dígitos. O sea, 50, 60. Lo que sea. No importa. Han habido detenciones y entregas ilegales a algún sitio.”

Hace dos semanas, la última actualización de esta sórdida y desatendida historia llegó vía La Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia, que publicó un nuevo informe, “Globalizando la tortura: La detención secreta y la rendición extraordinaria de la CIA.” Como explicaba el comunicado de prensa, el informe “identifica por primera vez los nombres de un total de 136 víctimas y describe la complicidad de 54 gobiernos extranjeros en esas operaciones.” Se ha revelado que los gobiernos, “que iban desde Islandia y Australia hasta Marruecos y Tailandia, han permitido de varias maneras las detenciones secretas y operaciones de entregas ilegales, incluyendo la acogida de prisiones de la CIA, asistiendo en la captura y transporte de detenidos, y permitiendo el uso de espacio aéreo doméstico para vuelos secretos.”

Como también indicaba el comunicado de prensa, “el informe subraya la incapacidad del gobierno de los EEUU para afrontar el legado de abusos cometidos en nombre del anti-terrorismo.” No se les escapó a los de la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia que el informe fue publicado mientras el Comité de Inteligencia del Senado presentaba un informe de 6000 páginas que llevó tres años terminar que da un análisis amplio del programa de torturas de la CIA bajo la administración Bush, mientras la película de Kathryn Bigelow, “La noche más oscura,” sigue divulgando el falso e irresponsable mensaje de que la tortura tuvo un papel clave en identificar la localización de Osama bin Laden, y en la víspera de la confirmación de John Brennan como el director de la CIA, a pesar de que bajo George W. Bush, había apoyado explícitamente la tortura y las rendiciones extraordinarias.

Amrit Singh, el autor del informe y un veterano representante legal de la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia, dijeron: “Ha llegado la hora de que EEUU y sus gobiernos aliados admitan la verdad y garanticen que se tomen responsabilidades por los abusos cometidos alrededor del mundo como parte de esos programas de la CIA. La mancha de la tortura y otros abusos asociados con estos programas continuará pegada a los EEUU y sus colaboradores todo el tiempo que se sigan escondiendo tras un velo de secretismo y rechacen hacer a sus funcionarios responsables.”

Por supuesto esto es verdad, pero todavía está por ver si algo puede despertar a los medios estadounidenses, o al público, con suficiente indignación para que se lleve a cabo alguna acción que haga a alguien responsable. Singh comenta que las mejores esperanzas para la responsabilidad todavía están en algún otro lugar, en Europa, donde, en diciembre de 2012, La Corte europea de Derechos Humanos mantuvo que el gobierno macedonio había violado los derechos de Khaled El-Masri, un ciudadano alemán, durante una operación de la CIA que llevó a que El-Masri, un caso de identidad incorrecta, fuera secuestrado y entregado ilegalmente a un “sitio negro” en Afganistán, donde su trato “equivalió a tortura.”

Además, en 2009, una corte italiana condenó en su ausencia a 23 estadounidenses (casi todos los oficiales y trabajadores de la CIA) por el descarado secuestro a plena luz del día en Milán, en febrero de 2003, de un clérigo, Abu Omar, que fue a continuación entregado ilegalmente para ser torturado a Egipto, y, tan sólo la semana pasada, una corte de apelaciones italiana sentenció al anterior jefe de inteligencia del país, Niccoló Pollari, a diez años de prisión “por complicidad” en ese secuestro.

Tal como la Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia anota, “Otros desafíos legales a la detención secreta y a la rendición extraordinaria están pendiente ante la Corte europea de Derechos Humanos contra Polonia, Lituania, Rumanía, e Italia; contra Djibouti ante la Comisión Africana de los derechos de las personas y los pueblos; y contra autoridades locales o funcionarios en Egipto, Hong Kong, Italia, y el Reino Unido.”

Estas siguen siendo la mejor esperanza de que algún día alguien en las más altas esferas del gobierno de los EEUU será responsabilizado por sus crímenes. Mientras tanto, los anteriores funcionarios de Bush (incluyendo al propio ex-presidente) pasean libres, y el presidente Obama tiene su propia “lista de asesinatos” y programa de aviones no tripulados, que algún día será visto tan monstruoso e ilegal como el programa de rendición y tortura de Bush.

Además, como apunta La Iniciativa de la Sociedad abierta por la Justicia: “La administración Obama no ha repudiado definitivamente la rendición extraordinaria. En el 2009, el presidente Obama publicó una orden ejecutiva negando una responsabilidad sobre la tortura y cerrando los sitios de detención secretos de la CIA, pero la orden fue supuestamente elaborada para permitir detenciones transitorias de corta duración antes de llevar a los detenidos a otros países para ser interrogados o enjuiciados. Las políticas y prácticas actuales con respecto a la rendición extraordinaria permanecen secretas.”

Como tantas otras cosas en la “guerra contra el terror”, el secretismo no es nunca un buen signo. Sería demasiado esperar que el presidente Obama voluntariamente afrontará el legado de “los desaparecidos por América,” heredados de su predecesor, pero algún día alguien tiene que ser hecho responsable por este programa global de torturas.

Andy Worthington es el autor de Los archivos de Guantánamo: La historias de los 774 detenidos en la prisión ilegal de Estados Unidos. Este artículo apareció originalmente en su página web el 23 de febrero de 2013.

*Nota del traductor: La rendición extraordinaria es la práctica por la cual EEUU secuestra a una persona en cualquier parte del mundo y es enviada a un tercer país para ser interrogada y torturada bajo custodia estadounidense.

La noche más oscura y la verdad en apariencia (Truthiness)

Dennis Loo
15 de enero de 2013

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
2 de marzo de 2013

¿Qué es lo importante, lo que quieres que sea verdad, o lo que es verdad?

Truthiness (NT: la cualidad de exponer conceptos que uno desea que sean verdad, en vez de exponer los hechos) es “lo que yo digo es lo correcto, y (nada) de lo que otro diga podría ser cierto. No es sólo que siento que es verdad, sino que siento que es verdad. No sólo es un atributo emocional, sino un atributo egoista.” Stephen Colbert.

La versión de la caza de Osama bin Laden de La noche más oscura es un ejemplo perfecto de “truthiness” y de la degradación de la verdad. Los cineastas de La noche más oscura se quedan entre dos aguas en la cuestión de la verdad. La película no abre con los créditos y el título. Al contrario, muestra la siguiente línea, con letras blancas en fondo negro: “Basado en relatos de primera mano de sucesos reales.” A continuación, se emiten grabaciones reales de personas atrapadas en el World Trade Center el 11 de septiembre. La siguiente escena se indica en la pantalla que sucede dos años más tarde, es un detenido siendo torturado por agentes de la CIA. Los créditos no aparecen hasta que la película ha terminado. Todo esto está diseñado para dar la impresión de una veracidad periodística o de documental.

El espectador medio sentado en el cine verá, por supuesto, que los cineastas no se han tomado muchas libertades con respecto a la verdad. Sin embargo, están equivocados al hacerlo. Es más indignante, la directora Kathyrn Bigelow y el guionista Marc Boal decidieron, por razones desconocidas, presentar la tortura como el medio por el que los EEUU encontraron a bin Laden, evidentemente una representación falsa comparada con la crónica histórica efectiva.

Bigelow y su estudio, Sony Pictures, afirman que excluir la tortura del relato habría sido falsificar la historia. En respuesta a la película, que ha sido aclamada por la mayoría de los críticos como una obra maestra y la mejor película del año, sin embargo, bastante gente ha descrito la película, por el contrario, como una apología indignante de la tortura (Alex Gibney, Glenn Greenwald, Jane Mayer, Naomi Wolf, el actor David Clennon, yo misma y otros) y la Senadora Diane Feinstein, Carl Levin y John McCain escribieron una carta de protesta. Sony respondió a la controversia publicando esta declaración:

“La Noche Más Oscura no defiende la tortura. No incluir esta parte de la historia hubiera sido irresponsable e inexacto. Apoyamos totalmente a Kathryn Bigelow y Mark Boal, y respaldamos esta extraordinaria película. Nos indigna el que cualquier miembro responsable de la Academia usara su posibilidad de voto en la Academia de Artes y Ciencias Cinematográfica (AMPAS por sus siglas en inglés) como una plataforma para llevar su propia agenda política. Esta película debería ser evaluada como libre de partidismo.

“Castigar el derecho de expresión de un artista es aberrante. Esta comunidad, más que ninguna otra, debería saber lo reprochable que eso es. Mientras respetamos totalmente el derecho de cada uno a expresar su opinión, esta actividad realmente es una afrenta a la Academia y a la libertad de expresión creativa. Debería haber una oposición a este intento de censurar uno de las mejores películas de nuestro tiempo.”

“Como dijo Kathryn Bigelow de manera tan apropiada al principio de esta semana: La representación no es apoyo, y si lo fuera, ningún artista podría entonces reflejar prácticas inhumanas; ningún autor podría entonces escribir sobre ellas; y ningún cineasta podría ahondar en los aspectos complicados de nuestro tiempo. Creemos que los miembros de la Academia juzgarán la película en sus verdaderos méritos y se desconectarán de esta retórica equivocada y mal enfocada.”

Amy Pascal
Co-Presidente de Sony Pictures Entertainment

Bigelow, Boal, y Sony han representado así las críticas a su película como censura y se han envuelto ellos mismos en la bandera de la libertad de expresión. Pero la oposición que su película ha desatado no tiene nada que ver con la censura y definir sus críticas como censoras es deshonesto. La gente que se opone a la tortura quiere que la tortura se enseñe al pueblo estadounidense. La buena película Expediente Anwar del 2007, por ejemplo, protagonizada por Jake Gyllenhaal, Meryl Streep, y Reese Witherspoon, enseñaba la tortura y fue apreciada por aquellos de nosotros que admiramos películas bien hechas y nos oponemos a la inmoralidad e ilegalidad de la tortura. Nos hubiera gustado más que los críticos hubieran apreciado la película  en vez de vapulearla (por razones políticas fundadas o no) como hicieron, ayudando por tanto a hacer de la película un fracaso comercial. Lo que La Noche más oscura hace, al contrario que Expediente Anwar, es usar la tortura como una parte integral para impulsar la historia hacia adelante de una manera engañosa. En La noche más oscura sin la tortura no se hubiera encontrado a bin Laden. Decir que La noche más oscura no defiende la tortura es como decir que Titanic no es una película sobre un barco llamado Titanic que se hunde.

La defensa de Bigelow y Boal

Bigelow y Boal han llamado “absurda” a la crítica de que su película hace apología de la tortura.

¿En que se basan para decir esto? Esto es lo que Boal dijo. He citado en anteriores artículos aquí y aquí esto (y otras declaraciones suyas) pero quiero repetir este pasaje porque quiero abordar su comentario aquí desde unos cuantos ángulos adicionales:

“La película muestra que el tipo fue torturado mediante el submarino, él no cuenta nada y hay un ataque. Muestra que el mismo detenido les da algo de información, que era nueva para ellos, delante de un almuerzo civilizado. Y después muestra al personaje (Jessica Chastain) volver a la habitación de investigación, y toda esa información ya está allí, de otros detenidos que no han sufrido coerción. Esto es lo que sale en la película, si realmente la ves como una película y no como una rampa de despegue para un discurso político.”

Si has visto la película (e incluso si no la has visto pero piensas con detalle lo que Boal dice y lo que otros que han visto la película cuentan sobre este incidente), su explicación es notablemente a) superficial, b) engañosa, y c) descaradamente falsa. Es alucinante que el principal guionista de la película no pueda, o no describa con precisión, lo que sale en su propia película en escenas clave.

Como apunté en artículos previos, para aceptar su explicación de que la película no representa que es la tortura la que da la pieza clave de la prueba (el nombre del mensajero de bin Laden) tienes que ignorar que a) el hecho de que Ammar fue torturado largo y tendido antes del “almuerzo civilizado” y b) el hecho de que Dan, el interrogador, le dice durante el almuerzo que si no coopera con ellos y les dice lo que quieren, puede colgar a Ammar del techo otra vez. En otras palabras, Ammar les da lo que quieren (la identidad del mensajero) gracias a la tortura y a la amenaza de más.

Más adelante en la película, un detenido interrogado por Maya hace que el impacto de la tortura tal como se representa en la película sea otra vez muy evidente. Después de decirle que ha sido torturado antes y que no quiere más, le dice: “Pregúntame algo y responderé.”

Más tarde, en la escena en la habitación de investigación donde, según Boal, Maya descubre que otros detenidos dieron el nombre del mensajero, aunque no mientras eran “coaccionados,” Boal afirma que Maya aprende así (y presumiblemente el espectador) que la tortura de Ammar no fue necesaria después de todo. Aún así, cada uno de los detenidos, excepto quizás uno, y hay un buen número de ellos a los que ve en cintas de vídeo dando el nombre del mensajero, habían sido claramente torturados antes de que dieran el nombre del mensajero. Todos estaban encadenados y en diferentes estados de estrés y agotamiento extremo. Pero incluso si la falsa caracterización de Boal de esta escena fuera verdad y esos detenidos no hubieran sido coaccionados, entonces su argumento de que maya descubre que la tortura no era necesaria en ningún caso funciona si ella estaba pensando que habían torturado de hecho a Ammar para dar el nombre del mensajero y se da cuenta de que esto era innecesario. Por lo que Boal se está todavía contradiciendo a sí mismo de otra manera. En la primera parte de su argumento admite que Ammar no fue torturado. ¿En cuál Sr. Boal? Su defensa, brevemente, está más allá del absurdo desde principio a fin.

Incluso en otra escena de la película, la actitud de los autores hacia la tortura y la detención indefinida se enfatiza aún más. Mientras la CIA está intentando convencer a algunos contactos de la Casa Blanca de que han encontrado la guarida escondida de bin Laden y después de que los representantes de la Casa Blanca les respondan que la CIA no tiene ninguna prueba convincente de que bin Laden está en esa casa, uno de los oficiales de la CIA entra en cólera, “Sabes que perdimos la capacidad de probarlo cuando perdimos el programa de detenciones, ¿a quién se supone que voy a preguntar: a algún tipo en Guantánamo, rodeado de abogados?” En otras palabras, no podemos conseguirte la información directa que quieres porque nos tienes con las manos atadas.

Para el típico espectador que no sabe la verdad sobre los sitios negros de la CIA, que no sabe que durante Bush y Obama la rendición fue y ha sido mantenida, y que la sola idea de que los detenidos están “rodeados de abogados” es ridículo, tendría que pensar, si el resto de escenas de la película no te convencieron, que ir tras los “enemigos” detenidos usando cualquier medio a tu disposición, incluyendo especialmente la tortura, es necesario. Tendrías que llegar a la conclusión de que el programa de detenciones-sitios negros fue útil para encontrar el escondite de bin Laden, y que los detenidos no eran mantenidos en ningún otro sitio más que en Guantánamo, y que la tortura no estaba siendo utilizada allí o cualquier otro lugar. Y estarías equivocado en todo esto.

Pero según los comentarios de los autores, a pesar de esas escenas y del arco narrativo de la película, estarías loco si pensaras que La noche más oscura está promoviendo el uso de la tortura. Bigelow, Boal y Sony Pictures están diciendo de manera efectiva, “¿A quién vais a creer, a mí o tus ojos que mienten?”

Lo que genera otra pregunta: ¿Cómo pueden Bigelow y Boal ofrecer tales explicaciones pobres y falsas?

Mi conclusión es que están tan confiados en que sus insignificantes refutaciones funcionarán como de que sus falsas representaciones en la película funcionarán también: en otras palabras, lo que sea verdad no importa. En su cabeza lo que importa es lo creíble: la apariencia de verdad. Y hay una abundante evidencia para apoyar su jugada en los honoríficos concedidos a la película por críticos y buena parte de Hollywood, por lo menos hasta ahora, a menos que las denuncias sobre sus mentiras se hagan más grandes, más fuertes y se extiendan más.

Antes de citar algunos ejemplos de cómo “truthiness” está funcionando por ahora, un comentario preliminar: su habilidad para escabullirse con falsedades disfrazadas de verdad periodística se ha facilitado por la noción muy extendida de que la verdad es una pendiente resbaladiza y que la interpretación, más que la prueba sólida, es lo que constituye la verdad. Tal como escribí en el prefacio de mi libro, Globalización y la demolición de la sociedad:

Una de las fuerzas más peligrosas que están en marcha en el mundo hoy, tal vez la más peligrosa, es el asalto a la verdad que viene de la derecha y de algunos elementos de la izquierda, fortalecidas por el creciente poder de los cada vez más concentrados medios de comunicación, publicidad, relaciones públicas y propaganda del gobierno, que emanan de los dos grandes partidos políticos, todos tratando de convencernos de lo que es cierto independientemente de lo que sea verdad. Este ataque a la realidad, en ciencia, razón, y en la Ilustración está íntimamente conectado a los acontecimientos en la economía y la política… La globalización y su expresión política, el neoliberalismo, no podría continuar existiendo y prevalecer sin la degradación del significado de verdad.

El otro factor en juego aquí es que gente que debería saber más, por ejemplo, Michael Moore, (i) se están cegando en su respuesta a La noche más oscura por un deseo equivocado, ya sea de defender la película simplemente porque la protagonista es una mujer y está dirigida por una mujer y/o por el deseo de sentirse bien con Obama. Su equivocación o rechazo de llamar a La noche más oscura una película pro-tortura es como poco profundamente decepcionante y como mucho una traición vergonzosa a sus principios.

¿Una película apolítica?

El portal E! Cita a Jessica Chastain, que hace de Maya en La noche más oscura diciendo, “Se dan cuenta (aquellos que han visto la película) de que no es una película propagandística y que no tiene una agenda. Sólo intenta mostrar este momento de la historia con la máxima exactitud posible.”

No creo que se pueda poner a Chastain al mismo nivel de responsabilidad o entendimiento de su papel en la película, como se debería poner al director y guionista. Creo que la cita de lo que Chastain dijo en realidad quiere decir: que ella no cree que salga en una película propagandística y que la película no intenta imponer una agenda, y que sólo se intenta ser fiel al curso de los acontecimientos. Está equivocada y que ella llegue a esa conclusión significa que está extremadamente mal informada sobre la historia real que está supuestamente representando.

Propaganda, Política, Arte, Verdad

Esto nos lleva a preguntas más amplias como qué es la propaganda, qué es ser político, qué es el arte, y qué significa que la historia y los hechos sean ciertos en relación a ser políticos. Hay un número de nociones equivocadas sobre estos asuntos y hace falta alguna clarificación.

Primero, la película no es históricamente precisa. Es una representación falsa, maligna y perversa de la historia. Se exagera su falsedad porque afirman que es periodística – “Esta película esta basada en testimonios de primera mano de sucesos reales.” Sería más precisa si la película hubiera sido comercializada como algo que viene del Archivo de Historia de Dick Cheney, o de los vídeos de reclutamiento de los sótanos de la CIA porque conforma la mutilada visión del mundo preferida por Cheney y la CIA.

Segundo, ¿cómo se podría hacer una película sobre el evento más politizado de los últimos tiempos, el 11 de septiembre, y la principal obsesión política, la Guerra contra el Terror, y no ser político? ¿Cómo se podría hacer una película que trata la tortura y los incidentes terroristas y no ser político? No es posible y cualquier conectado a la película que afirme otra cosa está o bien confundiendo o no entiende lo que es la política.

Incluso si dejamos a un lado la politización sin parangón de los asuntos que se enseñan en la película, es importante apuntar que nunca ninguna película es apolítica, no importa cuál sea el tema. Incluso una película sobre la búsqueda de otros planetas y de los orígenes del universo, o sobre osos polares, o insectos puede escapar de la política. Todo lo que hacemos es político, no político en el sentido de “Soy republicano” o “soy demócrata”, sino político en el sentido de que la política tiene que ver con la prioridad que le damos a qué es más o menos importante hacer si se tienen recursos limitados. Cómo vemos el mundo y nuestro sitio y el de los otros en él es inherentemente político e ideológico.

Además, haciendo una película, escribiendo un libro o un artículo, en la creación de una canción o un poema, cuando elijes lo que vas a leer, ver, en lo que vas a gastar tu tiempo, empezar una conversación o no, sobre lo que hablas y cómo, en qué gastas tu dinero y qué haces con lo que compras y cómo lo tiras, cómo tratas a otra gente y a aquellos del otro género o nacionalidades, y así; todas esas son decisiones políticas, pienses o no en ellas como políticas. Si elijes dejar el motor encendido mientras estás aparcado, eso es una decisión política, incluso si la gente que lo hace no está conscientemente tomando una decisión política: No me voy a preocupar sobre mi contribución al calentamiento global y voy a dejar el motor encendido, incluso si no voy a ningún sitio.

Ninguno de nosotros puede escapar de hacer elecciones políticas y tomar decisiones sobre lo que vamos a hacer cada minuto del día. Tenemos que elegir porque no podemos hacerlo todo, poner atención a todo, entenderlo todo en múltiples maneras constantemente. Esas son decisiones políticas.

Cuando Bigelow y Boal decidieron que iban a representar la tortura en su película, tenían que decidir cuál sería la función de la tortura en la película. Tenían que decidir cómo iban a representar a la CIA (como héroes u otra cosa). Tenían que decidir cómo iban a representar a los musulmanes (como villanos u otra cosa). Tenían que decidir qué escenas se incluirían y cuáles se quitarían. Esas son decisiones políticas.

Tercero, decir que todo es inherentemente político no es lo mismo que decir además que la verdad no existe porque cada uno tiene su manera de ver las cosas. Este es un asunto complicado que necesita de aclaración para desarrollarlo apropiadamente (puede llevar hasta un libro), por lo que me voy a centrar en responderlo aquí tan concisamente como sea posible. Empecemos con la cuestión de la relación entre la diversidad de los puntos de vista de los individuos y la existencia de una realidad objetiva y real. La gente, es verdad, tiene su propia y peculiar manera de ser, escribir, y hablar, pero el rango de visiones que existen es limitado. O sea, todas las opiniones existen en un limitado espectro y se puede dividir en un relativamente pequeño número de opiniones. Eso es porque somos seres sociales y nuestras opiniones individuales no se originan realmente en nosotros sino en los grupos a los que pertenecemos, o con los que nos identificamos, o a los que aspiramos, y esos grupos a su vez ocupan una posición particular relativa a los componentes clave del asunto en cuestión.

A su vez, los grupos tienen una relación específica con las palancas claves de poder y distribución de recursos en la sociedad. Cuál es tu grupo de interés varía dependiendo a qué grupo pertenezcas. Si eres un miembro del 1%, y amas tu dinero más que la justicia, [II], tu grupo tiene un interés material en mantener tu posición de superioridad sobre los recursos y los medios por los que se obtienen y distribuyen los recursos. Tienes un interés material en que las palancas de poder permanezcan en las manos de tu grupo y en que este poder no se distribuya de otra manera (por ejemplo que se trate al petróleo como un recurso compartido en vez de algo de propiedad privada). Si eres parte del 47% de los de abajo, al contrario, tus intereses de grupo están en conflicto con aquellos del 1% y tu grupo estaría mucho mejor si pudiera penetrar la niebla de engaño, desinformación, y uso de la fuerza ejercido por el 1% sobre tu grupo y el resto del 99%. Lo que es una ventaja para el 1%, ocultando las razones verdaderas para las decisiones políticas y económicas, es una desventaja para el resto de la sociedad a la que se perjudica con esas acciones.

El arte no puede escapar de ser político, por lo que la pregunta a un trabajo artístico no es si está o no haciendo una declaración política sino qué declaración está haciendo y si es cierta o no. ¿Es cierta la historia que cuenta La noche más oscura en el sentido que se ajusta con justicia a los eventos históricos? ¿Se consiguió la identidad del mensajero de bin Laden con tortura? La respuesta a ambas preguntas es claramente no. Por lo que la declaración política que hace La noche más oscura es falsa y malévola en este caso porque intenta convencer a la gente de que deberían apoyar que se comentan crímenes de guerra, tales como la tortura. Esta ofensa es mucho más seria ya que la gente detrás de esto está afirmando de manera deshonesta que no están haciendo lo que precisamente están haciendo. Esto queda claro, además de que está muy claro en la película, por las respuestas de algunos de los espectadores con los que han hablado algunos activistas al salir de la película y que dicen que la película les convenció de que la tortura era necesaria.

El arte no se evalúa únicamente, o incluso principalmente, basándose en lo que el artista intentaba hacer conscientemente. Incluso si se pudiera enseñar que los que hicieron la película creen sinceramente que han creado una película apolítica y que no pretendían apoyar la tortura, y que los comentarios de Bigelow de querer hacer una película que ensalza a la CIA hace que sea imposible llegar a tal conclusión, el arte es principalmente evaluado en sus cualidades y su impacto.

Si Bigelow y Boal estuvieran realmente contra la tortura…

Si Bigelow y Boal no pretendían defender la tortura, entonces la respuesta argumentada de cerca, apasionada desde los cuatro costados, dentro y fuera de la industria de que lo que de hecho se ve en la película es una defensa de la tortura, tendría que llevar a cualquier cineasta sincero a llevar a cabo un examen de su película para encontrar qué es lo que hay en la película que lleva a la gente a esta conclusión. Si verdaderamente están en contra de la tortura, y en shock de que alguien pudiera llegar a la conclusión de que su película está defendiéndola, entonces no sería muy difícil para ellos corregir el problema, sin ni siquiera tener que modificar la película. Podrían, por ejemplo, fácilmente revisar la secuencia al comienzo de la película y sustituir el “basado en un relato de primera mano de eventos reales” con algo como “Esto es una obra de arte, no de periodismo, y mientras muchos de los eventos que se muestran están basados en eventos reales, se han tomado ciertas libertades artísticas para representar esos sucesos. La tortura siempre es un crimen de guerra y no apoyamos su uso.” Después de todo, ¿hay algo más importante que ser acusado de apoyar la tortura? En vez de hacer esto tan simple, Bigelow y Boal ofrecen una y otra vez falsas declaraciones sobre lo que hay en la película, de dónde vienen sus críticas, y lo que pretendían. El hecho que hayan respondido así a sus críticas dice mucho de sus intenciones reales y la naturaleza real de la película.

¿Qué es la tortura? ¿Cuál es su propósito?

La tortura es una forma de terror, aplicada a un individuo, diseñada para aterrorizar a todo un pueblo. El propósito de la tortura no es recoger inteligencia, que es por lo que los torturadores torturan a menudo gente que saben sin duda que son inocentes y que no saben nada útil. El propósito de la tortura es convencer al pueblo de que aquellos que están torturando no se amilanarán ante nada y harán cualquier cosa para mantenerse arriba, y que tú deberías temer que tú o tus seres queridos sean las próximas víctimas de su injustificada brutalidad elegidas aleatoriamente. Esto es lo que los inquisidores españoles hacían a aquellos sospechosos de herejía y es la Inquisición española, por cierto, quienes inventaron la técnica del submarino. La tortura no se diseñó para extraer la verdad. Se diseñó para coaccionar a la gente a hacer “confesiones” que por tanto “prueban” la necesidad de la tortura y prueba quién está al mando.

Hay diversas definiciones de la palabra “propaganda,” alguna de las cuales no son peyorativas, pero la más común y la que Chastain usa es esta: “Información, especialmente de naturaleza sesgada o engañosa, usada para promover o publicitar una causa política particular o punto de vista.” Según esta definición tan común del término, La noche más oscura es claramente propaganda ya que usa no sólo información sesgada o engañosa, sino información relevante escandalosamente falsa como elemento central de la narración para la película, para la política pública más relevante y de alto nivel desde 2001, y por tanto promueve la idea de que es permisible torturar a la gente y, de hecho, aquellos que lo hicieron son héroes. Como Bigelow lo describe en el estreno de la película:

“Les quiero emocionar y quiero que sepan que esta es la historia, que en cierto modo está detrás, saben, de todo el grupo de inteligencia que encontró a este hombre. Esos son individuos increíblemente valientes, individuos dedicados que sacrificaron mucho para completar esta misión.”

¿Qué es la realidad? La división que hace bostezar.

El debate en torno a La noche más oscura subraya la división entre aquellos que creen que la realidad es lo que tú crees frente a aquellos que sostienen que la realidad es algo que existe independiente de nuestra consciencia. Este conflicto entre visiones confrontadas de realidad y verdad no es más que una diferencia filosófica escolástica que no tiene consecuencias reales en el mundo. Es un debate filosófico central que tiene implicaciones mundiales de dimensiones cruciales.

El primer grupo, aquellos que piensan que la realidad es lo que crees que es, tiene varios nombres: “basados en la fe,” fundamentalistas, relativistas, postmodernos, solipsistas, etc; para los que la verdad es únicamente una cuestión de interpretación personal (lo que es verdad es lo que yo elijo que sea verdad). O, la verdad es lo que viene en los textos sagrados como la Biblia, el Corán, etc; o por las autoridades, seculares o religiosas, que se supone tienen un acceso especial a la verdad.

En el segundo grupo, los empiristas, el mundo existe independientemente de nuestra existencia y nuestra consciencia de él. El empirismo es la perspectiva de la Ilustración.

El empirismo es la fundación para la ciencia, la visión de la evidencia empírica (hechos, pruebas físicas, datos, cosas que puedes medir, etc) constituye nuestro mundo y son los materiales que usamos para examinar la validez de nuestra hipótesis y teorías sobre lo que pasa, lo que es real y como funcionan las cosas.

En nuestros tribunales, por principio tienes que probar que alguien es culpable mediante el uso de las pruebas, lo bastante fuertes como para constituir las bases para que una conclusión esté más allá de la duda razonable. No es suficiente, o al menos no lo era hasta que la llamada “guerra contra el terror” apareció, apenas acusar a alguien para convertirlo en culpable; se tenía que probar usando datos empíricos y un argumento fuerte y convincente basado en evidencias empíricas (los hechos) que hacían razonable y respaldaban el argumento en vez de socavarlo. Esta forma de jurisprudencia representó un avance crucial sobre anteriores sistemas de “justicia” en los cuales el rey podía detener, torturar y/o colgar a cualquiera porque era el rey. En los principios en juego antes de la Carta Magna, que tiene cerca de 900 años, el poder gubernamental estaba sin control ni límites en su ejercicio: el gobierno podía hacer lo que quisiera, a quien quisiera hacerlo. El miedo y la superstición reinaba en vez de la razón y la evidencia. La noche más oscura refleja el resurgir de los discursos basados en el miedo diseñados para hacer caso omiso de principios legales del debido proceso que se hizo histórico como control frente al ejercicio sin reglas del poder por parte de las autoridades. Tanto Bush como Obama nos han llevado por esta traicionera carretera de la suspensión del debido proceso y la culpabilidad por acusación.

Debido proceso y ciencia, en otras palabras, van de la mano. La falta de debido proceso, tiranía, superstición y fe anti-racional, y un razonamiento que apela únicamente a la autoridad (por ej. Los textos sagrados o la “revelación”) también van de la mano.

La ventaja de ser un empirista es que hay maneras por las que podemos decidir entre versiones conflictivas de la verdad mediante verificación empírica. En esto se basa la ciencia: la verdad existe y puede ser determinada a través de evidencia empírica y que la evidencia viene de un mundo que existe objetivamente en vez de algo creado y mantenido subjetivamente. Sin esta manera independiente de verificar, ninguna versión de la verdad puede ser seleccionada como superior a otra. Cualquier creencia, la noción por ejemplo de que en realidad estamos soñando el mundo y que el mundo no tiene existencia independiente de los sueños, es tan verificable y “verdad” como cualquier otra en ausencia de un criterio independiente.

Un escritor en el Huffington Post llamado G. Roger Denson ha escrito dos artículos sobre La noche más oscura. El primero titulado: El relato de La noche más oscura de la tortura verificado por el fichero mediático de legisladores y oficiales de la CIA. El segundo titulado “Kathryn Bigelow de La noche más oscura falsamente caracterizada por Naomi Wolf como la propagandista nazi Leni Riefenstahl.” En el consiguiente debate, todavía activo, al hilo de sus artículos, en una respuesta a mí dice: “La noche más oscura no muestra tortura INDISCRIMINADA. No enseña que poblaciones enteras sean el objetivo. Ni muestra ataques con aviones no tripulados (sic). Estas rellenando tu falta de argumentos con noticias generales sobre la guerra en Afganistán porque no puedes encontrar ningún hecho documentado que contradiga lo que se cuenta en la película. Ahórranos todas tus especulaciones salvajes y desorientadas (sic). No merecen la pena,”. En respuesta, dije que en parte, su comentario sobre “la tortura INDISCRIMINADA” me recuerda al comentario del ex-republicano Akin sobre “la violación legítima.” (Mientras escribo esto, mi respuesta todavía no ha sido publicada en el Huffington Pos, por lo que no puedo decir a ciencia cierta que el moderador lo publicará.)

Aparentemente, según el Sr. Denson, existe la tortura DISCRIMINADA (ha dicho antes: “Esa fue la razón de la tortura aplicada a Ammar: para salvar vidas”) y existe la tortura INDISCRIMINADA.

Su comentario abre la caja de Pandora: Denson ha afirmado desde el principio que La noche más oscura no defiende el uso de la tortura y que de hecho muestra abiertamente a la gente la realidad de la tortura de manera que verán que es mala, sin embargo aquí asegura que la tortura se usó en Ammar para “salvar vidas” y por tanto, no fue tortura INDISCRIMINADA sino presumiblemente tortura JUSTIFICABLE.

Alguien debería decirle que según la Convención de Ginebra, la Carta de Naciones Unidas, y la ley internacional, la tortura es tortura. Lo he intentado, pero parece que no he conseguido que lo entienda. Tal vez esto explica la ceguera de Bigelow, Boal, Sony Pictures y Denson sobre la película: tal vez para ellos, si los agentes de EEUU usan la tortura, no es en realidad tortura y por tanto por eso pueden decir sin pestañear que la película no apoya la tortura.

La noche más oscura es un microcosmos de un conflicto más amplio que se está dando a escala mundial hoy, alcanzando desde el nivel personal e individual a niveles globales. Tal como escribí en el prefacio a mi libro, La Globalización y la demolición de la sociedad:

Una de las fuerzas más peligrosas que están en marcha en el mundo hoy, tal vez la más peligrosa, es el asalto a la verdad que viene de la derecha y de algunos elementos de la izquierda, fortalecidas por el creciente poder de los cada vez más concentrados medios de comunicación, publicidad, relaciones públicas y propaganda del gobierno, que emanan de los dos grandes partidos políticos, todos tratando de convencernos de lo que es cierto independientemente de lo que sea verdad. Stephen Colbert apodó satíricamente esta tendencia a degradar la verdad como “truthiness” (la apariencia de la verdad. [III] Este ataque a la realidad, a la ciencia, a la razón, y a la Ilustración está íntimamente conectado al desarrollo de la economía y la política, que son el eje central de este libro. La globalización y su expresión política, el neoliberalismo, no podría continuar existiendo y prevalecer sin la degradación del significado de verdad.


[i] Moore envió este tweet el 9 de enero de 2013: “Lo siento, pero cualquier que afirme que La noche más oscura apoya la tortura o bien no ha visto la película o no estaba prestando atención. “La noche más oscura lo deja claro: 7 años de tortura bajo Bush no encontraron a Osama bin Laden. Una vez elegido Obama, la tortura cesa, adivina qué. ENCONTRAMOS A BIN LADEN.” (regresa)

[ii] Hay algunos miembros del 1% que aman más la justicia que el dinero. (regresa)

[iii] Nathan Rabin, “Entrevista: Stephen Colbert,” AvClub.com, 5 de enero de 2006, http://www.avclub.com/articles/stephen-colbert,13970/, se publicó el 19 de enero de 2010.

La gente adora al presidente porque acierta en sus decisiones como líder, incluso si los hechos que lo respaldan no parecen existir. Es el hecho de que lleva la razón lo que es muy atractivo para cierto sector del país. Realmente siento una dicotomía en la población estadounidense. ¿Qué es lo importante? ¿Lo que quieres que sea verdad, o lo que es verdad? … Truthiness es “Lo que yo digo es lo correcto, y (nada) de lo que otro diga podría ser cierto.” No es sólo que siento que es verdad, sino que siento que es verdad. No hay únicamente una cualidad emocional, sino una cualidad egoista

Tortura, tortura por todas partes

Andy Worthington
21 de diciembre de 2012

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
28 de enero de 2013

Para los que llevamos años discutiendo que los funcionarios retirados y los abogados de la administración Bush deben ser considerados responsables por el programa de torturas que introdujeron y usaron en su “guerra contra el terror,” la semana pasada fue de hecho una semana interesante, con los cambios que tuvieron lugar en Estrasburgo, en Londres y en Washington DC, que apuntaban todos hacia que fuera imposible que los torturadores puedan escapar sin rendir cuentas para siempre.

Esto puede ser hacerse ilusiones, dados los esfuerzos de los funcionarios de los EEUU y otros sitios para evitar responder por sus crímenes, y las maneras por las que, a través de argumentos legales y acuerdos en la trastienda, han suprimido todos los intentos para hacerlos responsables. Sin embargo, a pesar de esto, parece que mantener silencio absoluto es imposible, y la semana pasada se produjo un gran avance cuando, con unanimidad, un panel de 17 jueces de la Corte Europea de Derechos Humanos falló a favor de Khaled El-Masri, un alemán vendedor de coches de segunda mano de origen libanés, que es uno de los casos más famosos de error en la identificación de toda la “guerra contra el terror.” Ver un resumen aquí.

Describiendo el fallo, el Guardian explicó cómo la corte declaró que “los agentes de la CIA torturaron a un ciudadano alemán, sodomizado, encadenado y golpeado, mientras la policía estatal de Macedonia observaba,” y “también encontró a Macedonia culpable de torturarle, abusar y encarcelarle en secreto,” también anotando, “es la primera vez que la corte ha descrito el tratamiento impuesto a los sospechosos de terrorismo por la CIA como tortura.”

El-Masri tuvo la mala suerte de tener el mismo nombre de un hombre que al parecer ayudó a los secuestradores del 11 de septiembre, y cuando, después de una discusión con su esposa, llegó solo a Macedonia en la Nochevieja del 2003 para un corto descanso, fue, en cambio, agarrado y mantenido en una habitación de hotel durante 23 días por agentes macedonios, y después entregado a operativos de la CIA en el aeropuerto de Skopje.

Después “le pegaron numerosas veces por todas partes,” así lo describió la corte, añadiendo, “le arrancaron la ropa del cuerpo con tijeras y un cuchillo. Le quitaron la ropa interior a la fuerza. Le tiraron al suelo, con las manos en la espalda le pusieron una bota en la espalda. Después sintió cómo le introducían un objeto firme por el ano… en esa ocasión le administraron un supositorio a la fuerza.” Entonces le pusieron un pañal, encapuchado, lo encadenaron y montaron en un avión.

Terriblemente, la CIA llevó a El-Masri volando a “Salt Pit,” (Cantera de Sal en inglés), una prisión secreta de tortura en Afganistán, donde se le mantuvo durante cinco meses hasta que la CIA se dio cuenta de que era un caso de una identificación errónea, y se le llevó de vuelta a Europa. Soltado en la frontera con Albania, lo abandonaron y dejaron a que se les apañara solo de vuelta a casa, con su historia que suena increíble.

Desde entonces, a cada puerta que ha ido a pedir responsabilidades se la ha encontrado cerrada, y ha lidiado con problemas de salud mental como resultado de su dura experiencia. El veredicto de la Corte Europea de Derechos Humanos (ECHR por sus siglas en inglés) ayudará a vindicar a este pobre hombre, y los 60.000 Euros con los que la corte lo ha indemnizado serán probablemente de alguna utilidad también.

Su victoria no obligará a los EEUU a aceptar responsabilidad de ninguna clase, por supuesto, pero se une a la condena en Italia de 22 agentes de la CIA y un oficial militar de los EEUU retirado, por el secuestro y rendición extraordinaria con tortura en Egipto de un clérigo, Abu Omar, en febrero de 2003, y también da esperanzas a que otros casos ante el ECHR (contra Polonia, Rumanía y Lituania, por estar envueltos en el programa de torturas de la administración Bush) llevarán a victorias similares para aquellos envueltos, en este caso, los “detenidos de alto valor” Abu Zubaydah y Abd al-Rahim al-Nashiri, que están en la actualidad en Guantánamo.

Mientras Khaled El-Masri aseguraba su victoria en Estrasburgo, otra víctima de “rendición extraordinaria” y tortura, Sami al-Saadi, libio y antiguo opositor del ex-dictador Muammar Gaddafi, aseguraba una importante victoria en el Reino Unido, cuando el gobierno británico accedió a pagarle 2.23 millones de libras (3.5 millones de $) en un acuerdo sin juicio relacionado con el papel clave jugado por el Reino Unido, trabajando con los EEUUy Libia, en secuestrar al Sr. al-Saadi y a su familia y entregarlo al Coronel Gaddafi que lo encarcelaría y torturaría.

El rol británico en el secuestro y tortura de al-Saadi se confirmó en cartas encontradas en la oficina del jefe de inteligencia del Coronel Gaddafi Moussa Koussa en Trípoli, durante la caída de Gaddafi el año pasado, y da el papel a Inglaterra con una luz sombría, no sólo en relación a Sami al-Saadi, sino también en el caso de Abdel Hakim Belhaj, otro oponente por mucho tiempo de Gadafi, que también fue secuestrado (en Malasia) y torturado estando envueltos los británicos. Ambos secuestros tuvieron lugar en 2004, mientras Gadafi era llevado a juicio para que abandonara el terrorismo, y concediera a EEUU e Inglaterra acceso a sus campos petrolíferos. Belhaj todavía está llevando su reivindicaciones contra el gobierno británico a través de los tribunales, incluso si su amigo al-Saadi aceptó un acuerdo.

Al-Saadi explicó, “Mi familia sufrió bastante cuando fue secuestrada y llevada a la Libia de Gadafi. Ahora tendrán la oportunidad de completar su educación en la nueva y libre Libia. Ahora podré afrontar el tratamiento médico que necesito debido a las heridas que sufrí en prisión.”

Añadió, “Empecé este proceso creyendo que un tribunal británico llevaría la verdad a mi caso. Pero hoy, con el gobierno intentando presionar a través de tribunales secretos, siento que seguir adelante no es lo mejor para mi familia. Ya pasé por un juicio secreto antes, en la Libia de Gadafi. En muchos aspectos, fue tan malo como la tortura. No es una experiencia que tenga ganas de repetir. Incluso ahora, el gobierno británico no ha dado una respuesta clara a la pregunta: ¿estuvisteis implicados en mi secuestro, en el de mi mujer y mis hijos?”

De nuevo, los EEUU no están directamente implicados, pero las resonancias del acuerdo no pueden ignorar a los EEUU, y, parece, todavía hay más por venir en el caso de Abdel Hakim Blehaj, que dijo de al-Saadi, “Cuando mi amigo Sami al-Saadi fue liberado de la prisión de Abu Salim el 23 de agosto de 2011, pesaba muy poco. Estaba casi muerto. Es un milagro que sobreviviera a ese sufrimiento y ahora está en casa con su familia.”

La tercera novedad significativa de la semana pasada fue la aprobación, por el Comité seleccionado por el Senado en Inteligencia, de un informe de 6000 páginas que llevó tres años terminar, el cual da un análisis exhaustivo del programa de torturas de la CIA bajo la administración Bush. El informe se enviará a la CIA y a la administración Obama, aunque no está claro si será nunca publicado. Debido a que se mantiene clasificado, los juristas no tuvieron la libertad para discutir su contenido tan abiertamente como lo desearían, aunque su crítica al programa de torturas era evidente. La Senadora Dianne Feinstein (Demócrata por California) declaró, “El informe descubre alarmantes detalles sobre el programa de detenciones e interrogatorios de la CIA y plantea cuestiones críticas sobre las operaciones de inteligencia y su control.” También declaró, “Creo con firmeza que la creación de “sitios de interrogación” de larga duración y clandestinos, y el uso de las llamadas “técnicas de interrogación mejorada” fueron terribles errores. La mayoría del Comité está de acuerdo.”

Además, el Senador John McCain (Republicano por Arizona) declaró, “Tengo la esperanza de que podamos alcanzar un consenso en este país para que no volvamos a emplear estos horribles abusos, y que la mera sugerencia de hacerlo debería ser sacada de nuestro discurso político, independientemente de qué partido esté en el poder. Por tanto espero que este Comité tomará los pasos que sean necesarios para finalizar y desclasificar el informe, de manera que todos los estadounidenses puedan ver la crónica por sí mismos, lo que creo cerrará finalmente este doloroso capítulo para nuestro país.”

Por desgracia, mientras también espero que, primero de todo, el informe será publicado, y, segundo, que no será censurado en exceso, es preocupante darse cuenta de que todo lo relacionado con él será graduado por los que están en el poder para evitar la posibilidad de que ninguno sea hecho responsable por lo que tuvo lugar en los más oscuros años de la administración Bush.

Por desgracia, la tortura permanece, o bien fuera de los límites, o glorificada en los dos sitios donde cuenta: en las comisiones militares de Guantánamo, donde el juez principal, el oficial Coronel James Pohl, confirmó la semana pasada que a aquellos que estaban enfrentando juicios se les prohibía mencionar la tortura a la que fueron sujetos en los “puntos negros” de la CIA,” además de en los cines a lo largo del país, donde la nueva película de Kathryn Bigelow, “La noche más oscura”, será pronto proyectada.

Como Carol Rosenberg describió en el Miami Herald, el juez Pohl “aprobó el uso del retraso temporal en la emisión pública del juicio de pena de muerte del 11 de septiembre de igual manera que un censor en su corte, para asegurarse de que nadie divulga detalles de un programa de interrogación de la CIA ahora obsoleto, citando intereses de seguridad nacional.” Rosenberg también explicó que, en una orden de protección de 20 páginas acompañando su sentencia, en respuesta a una objeción de la Unión de libertades civiles americana (ACLU por sus siglas en inglés), explicó con detalle que “cualquier cosa bajo custodia de la CIA es clasificado, incluyendo “sus observaciones y experiencias”, queriendo decir que los acusados no pueden decir en un juicio público lo que les pasó en los llamados “sitios oscuros.”

Al contrario, la directora de cine Kathryn Bigelow no se enfrenta a ninguna censura por su ingenua y peligrosa explicación de los hechos que llevaron al asesinato de Osama bin Laden. Como Jane Mayer del New Yorker explicaba la semana pasada, la película “parece aceptar casi sin dudas que las “técnicas de interrogatorio avanzado” de la CIA jugaron un rol clave en permitir a la agencia identificar el mensajero que sin querer los llevó a bin Laden,” a pesar de que “esta afirmación ha sido desacreditada, repetidamente, por fuentes fiables con acceso a los hechos.”

Mayer también explica que la película “no captura la complejidad del debate sobre el brutal programa estadounidense de detención. No incluye una sola escena en la que la tortura sea cuestionada, incluso aunque durante los años de Bush estuvieran sacudidos por luchas internas en torno a ese asunto, de nuevo, no sólo entre abogados de libertades civiles y derechos humanos, sino dentro del FBI, el ejército, el Departamento de Justicia, y la CIA misma, que en un momento abandonaran el uso de la asfixia porque temían, acertadamente, que el hecho constituía un crimen de guerra.”

Como las películas son tan poderosas, temo que Bigelow estará jugando un gran papel de animador para los defensores de la tortura, para los que la mejor respuesta, mientras se destaque repetidamente el caso de Khaled El-Masri y la vergüenza de entregar oponentes políticos al Coronel Gaddafi para asegurarse su apoyo y su petróleo, será para el presidente Obama y el Congreso asegurarse de que el amplio informe sobre la tortura sea publicado, y no escondido, para que las torturadores no puedan seguir evadiendo responsabilidades por sus crímenes.

Sin responsabilidad, el virus tóxico de la tortura en el cuerpo político de Estados Unidos continuará infectando todo el país con sus veneno. Es el momento de que la negación termine.

Andy Worthington es el autor de Los archivos de Guantánamo: Las historias de los 774 detenidos en la prisión ilegal de Estados Unidos (publicado por Pluto Press, distribuido por Macmillan en los Estados Unidos, y disponible en Amazon, pincha para los EEUU y para GB).

Subir ↑