WASHINGTON DUKE

Animado por nobles principios él siempre apreció el bienestar de su país con el ardor de un verdadero patriota, diligente en los negocios, acumuló riquezas, pero en el disfrute de ellas no se olvidó de compartir con los menos afortunados. Un mecenas, promovió una institución que situaba el regalo del conocimiento dentro del alcance de los jóvenes aspirantes. Y cuando las actividades de su temprana vida y las más severas luchas de su edad madura habían pasado entró en una serena ancianidad aclamado por una humilde piedad y sostenido por una inquebrantable fe en Dios, quien en todas las vicisitudes de la vida lo había guardado sencillo en sus objetivos, sincero en sus amistades y fiel a sus ideas.

10 horas me costó atravesar el agujero negro. Ya estaba en la Castellana de Madrid. En otras 10 horas estaba en territorio estadounidense en plena capital española, la embajada. El agujero negro es la madriguera del conejo blanco de Alicia, desemboca en un mundo de “ilusiones” y desilusiones. Es como si me hubiera comido un tripi, digo yo, porque nunca lo he probado. Pero debe ser como eso. De pronto todo es grandioso, está limpio, lleno de coches nuevos y edificios altos. Paso de un país diezmado por la violencia imperialista y lleno de luchas populares y esperanzas, a otro donde la lucha apenas gatea, y donde la gente se evade gracias a los primeros.

No sólo la imagen, el cascarón del capitalismo en España es falso y relativamente frágil. También es frágil el movimiento que está incubando. Pero no venía a hablar de eso sino de qué está hecho el cascarón del capitalismo. Eso que vemos y no nos deja ver.

¿En qué consiste el “sueño americano”? A lo mejor en trabajar y/o estudiar en una maravillosa universidad con una capilla que parece la catedral de mi ciudad.

O en comerse una pizza con “real cheese” (queso de verdad). El sueño americano convierte lo normal en reclamo, lo falso en normal.

Pero hasta en el paraíso terrenal, Duke, donde el centro de la universidad es una enorme capilla. Donde las ardillas corretean casi por tus pies. Donde reúnen a sus nuevos empleados para contarles lo maravilloso que es trabajar aquí, y lo bien que hay que tratar a los pacientes (también es un hospital). Porque, literal, ya se sabe, si los pacientes no están contentos, no hay business.  Cuyo nombre es el de una maravillosa persona (ver inicio) que donó parte de su fortuna para la construcción de la universidad. Lo curioso es que el dinero se lo ganó con el negocio del tabaco, y con el sudor de su frente, of course! Aunque ahora está prohibido fumar en buena parte del campus. Digo, hasta aquí existe la miseria.

En la presentación a los nuevos nos contaban que no se podía negar los primeros auxilios a nadie. Que si “la vida corría peligro” no había que tener en cuenta el estado “financiero” de esa persona. Y es que en este país hay que robar, literalmente, para tener seguro médico. Sin embargo, tener seguro médico, en un maravilloso lugar como este, con tantos beneficios, no es un camino de rosas. A pesar del seguro, si tienes un hijo y quieres vacunarlo (sic) tienes que pagar más de 1200$ por las vacunas obligatorias. Si no los tienes, ejem.

Estudiar aquí cuesta unos 60.000$ al año, más gastos. Las familias gastan unos 100.000 al año para que su hijito viva y estudie en un campus gótico.

Tienen enormes autopistas, gigantescos centros comerciales, barrios preciosos, bosques encantados, naturaleza……..

Ya he oído varios lamentos de lo cara que está la gasolina aquí. La verdad es que ha subido casi un dólar desde que estuve por aquí en el 2008. Le echan la culpa a Gadafi. El precio es de unos 3.7$ el galón. ¡Eso significa que está a 0.67€ el litro! Y aún así consideran que está cara. Pero lo que me jode no es que esté a menos de la mitad de precio que en España, sino que ¡está a la mitad de precio que en Colombia! En Colombia está alrededor de 1€ el litro. ¿Y eso por qué?. Pues porque en Colombia no hay apenas refinerías a pesar de ser país productor. ¿y qué tiene que ver Colombia? Pues es que el 1 de mayo estaba en Segovia, Colombia, ciudad minera, una de las mayores reservas de oro del mundo. Y menos de un mes después estaba en EEUU, el país con las mayores reservas de oro del mundo, pero este en lingotes.

Colombia y EEUU están unidos por una cadena invisible, la del imperialismo. Allá y acá como las mismas manzanas. En la región más remota del Catatumbo colombiano y en el mega supermercado Target se venden manzanas “made in USA”. Como plátanos Chiquita Brand, con sabor a plomo, pero no es cosa del pasado. Compro mangos tropicales más baratos que en sus países de origen. Colombia es el tercer país del mundo que más ayuda militar recibe de EEUU. Supuestamente para combatir el narcotráfico, Sin embargo, sus bancos son los principales beneficiarios del narcotráfico. El Plan Colombia está para todo eso, para financiar el despilfarro y el cinismo ciego de Duke.

No es que el Imperio esté podrido por dentro, es que el capitalismo desangra y absorbe todo lo que toca. Pero tiene sus prioridades y Colombia es una de ellas.

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